Me he terminado la tontería que estaba leyendo estos días, y al final me he sentido más cansada que por la mañana. Seré capulla...
He llegado al gimnasio pensando que no debería haber ido, y de hecho me sentía rígida y torpe hasta que ha pasado un buen rato. Pero después he sacado energías de no sé dónde, y he podido terminar la clase aceptablemente. Ahora ni siquiera estoy cansada. Es raro, pero a veces me pasa eso; es como si la actividad física fuera borrando el cansancio mental. Serán las endorfinas que producimos haciendo deporte.
Aunque miedo me da cómo me levantaré mañana.
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