martes, 14 de febrero de 2012

San quién...?

Este día tan tonto me lo he pasado currando a tope por la mañana. Tanto, que por la tarde estaba agotada y no tenía nada que hacer, así que me he dedicado a mis hobbies clandestinos, o sea, leer novelas en la pantalla del ordenador con gesto concentrado, por ejemplo.

Me he terminado la tontería que estaba leyendo estos días, y al final me he sentido más cansada que por la mañana. Seré capulla...

He llegado al gimnasio pensando que no debería haber ido, y de hecho me sentía rígida y torpe hasta que ha pasado un buen rato. Pero después he sacado energías de no sé dónde, y he podido terminar la clase aceptablemente. Ahora ni siquiera estoy cansada. Es raro, pero a veces me pasa eso; es como si la actividad física fuera borrando el cansancio mental. Serán las endorfinas que producimos haciendo deporte.

Aunque miedo me da cómo me levantaré mañana.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada