domingo, 26 de febrero de 2012

Siesta

Hoy que tenía el sofá para mí sola, me he sentado a leer después de comer. O mejor dicho, a intentarlo, porque se me caía el libro de las manos, sin que fuera aburrido. He decidido dejarlo y dormir una pequeña siesta. Mala idea.

Son casi las seis y media y todavía no me he despertado del todo, y aún tengo frío, a pesar de que me había echado una manta por encima. No puedo leer, no hay nada interesante en la tele, no, no, nonono...

Necesitaba dormir, porque he tenido una noche un poco insomne, pero no debería haberlo esta tarde. Es como si viera la pantalla entre neblinas. ¿Seguir durmiendo? Ni hablar, me desvelaría para la noche. Sólo puedo arrastrarme por los restos del domingo...

viernes, 24 de febrero de 2012

En la meta de la semana

Por tener, tengo hasta líos de Hacienda. Bueno, no líos, exactamente, pero me van a cobrar una pasta, por lo visto. El lío está en que no me hace ni puta gracia pagarles.

En el trabajo, todo son retrasos, y últimamente me siento rara, como con tendencia a los amores platónicos. Hay una persona a la que me llevaría a casa para cuidarla, me da pena lo mal que se trata. Con la poca gente buena que hay en los trabajos, es cuestión de conservarla.

Por otra parte, me he fijado en que no está mal un colega nuevo. No está mal, pero eso es todo, no me siento demasiado interesada. Y el caso es que me andan bromeando al respecto, como si quisieran hacer de "celestinos". Pues vale. Ya he oído de todo, incluso una insinuación sobre si seré hetero u homo, simplemente porque nunca me oyen hablar de novios. Pues paso de dar explicaciones, que piensen lo que quieran. De todos modos, creo que llevarían mejor que fuera homo a la triste realidad de mis problemas medio fóbicos con el sexo de enfrente.

El que sí me interesa está tan hasta arriba de trabajo que últimamente no me hace mucho caso. Qué paciencia. Si supieran los del curro algo de esto, me pregunto cómo reaccionarían. Bueno, sé cómo reaccionaría una persona que, casualidad gordísima, le conoce. Algo me dice que lo vería poco apropiado, pero quién sabe.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Ánimo...

Sólo quedan el jueves y el viernes. Y hoy he podido llegar a casa pronto, a descansar, que falta me hacía. Creo que me estoy pasando con el deporte, podría tener sobreentrenamiento.

Me he echado en la cama un poco antes de la cena, y por mí habría seguido ahí hasta mañana, pero no me puedo permitir pasar de la cena, necesito proteínas para reconstruirme un poco. Tampoco me sobran los hidratos de carbono.

Ahora acabo de tomarme un ibuprofeno, porque temo que un músculo pelmazo que tengo vuelva a ponerse rebelde y lo mejor es prevenir. Mi duda era si tomar eso o algo más fuerte, pero de momento no voy a pasar a mayores, que luego vienen las adicciones y demás.

Hablando de "pelmazos", sigo sospechando que él me visita en mi perfil. Menuda casualidad que me aparezca justo en sus horas libres, y con tanta frecuencia. No me creo que esas fotitos sean aleatorias. Ojalá me escribiera algo, además, pero me temo que no lo hará.

Querido, el que juega con fuego se quema. Y estoy deseando que llegue el incendio, la combustión espontánea o lo que sea, pero algo.

martes, 21 de febrero de 2012

Martes de Carnaval

No estoy viendo muchos disfraces, salvo en el trabajo: lobos con piel de cordero y similares. La verdad es que somos muy sosos, ojalá el año que viene nos pongamos las pilas. Total, hay gente que lo hace y pasa un día diferente. Me consta que las jefaturas no lo verían mal, así que no tenemos excusa.

Hoy no ha sido un día tan malo como el de ayer, se han arreglado algunas pequeñas cuestiones que tenía pendientes, o por lo menos han avanzado algo, y también me han dado una buena noticia de salud de un familiar. La inflamación cerebral sentimental también ha bajado un poco, pero lo peor es cuando me paso horas pegada a la pantalla, por obligación o por ocio. Ahí es cuando acaban dándome todas las neuras, comprobado. Debería despegarme más de internet y de las pantallas en general, por lo menos para los ratos de ocio.

El último enganche es con las puñeteras redes sociales. Me paso el día pensando en si él me visita o no, y con la sospecha de que sí, haciendo cábalas. Y, cuando le veo, sigue comportándose de forma rara. Sin tocarme un pelo, invade mi espacio personal todo el tiempo. Sin embargo, no da ningún paso más, a pesar de que yo no le pongo malas caras ni nada. Me pregunto si será un adicto al coqueteo que no va más allá. De todos modos... son cosas que él no debería hacer. Tiene gracia, yo tengo menos motivos para cortarme y el más transgresor es él. Y no se cansa de dar vueltas en torno al mismo punto.

lunes, 20 de febrero de 2012

Glub

Vaya lunes: cagadita en el curro, indiferencia por parte de "él", cansancio a tope y sensación de inutilidad de la vida.

Naaada, ya mejorará la cosa, todo son ciclos.

Excepto en mi vida sentimental: es como una línea recta, un horizonte infinitamente vacío.

sábado, 18 de febrero de 2012

Sábado en el trabajo

Eso mismo... tenía algo urgente que hacer y me he pasado bastantes horas trabajando. Como ha sido una semana pesada, ha llovido estrés sobre estrés. Ahora mismo me siento como si me hubieran dado una paliza. Creo que va a ser un largo domingo de estar incrustada en el sofá.

El ánimo, hacia arriba un día, hacia abajo otro. Con motivos. Es decir, me han estado dando una de cal y otra de arena. Eso, en el trabajo. Además, tampoco entiendo a este chico. Supongo que vuelvo a hacerme ilusiones tontas. Las cosas no cambian de un día para otro. Si no he tenido pareja antes, ¿iba a aprender de repente a ligar? Ja.

martes, 14 de febrero de 2012

San quién...?

Este día tan tonto me lo he pasado currando a tope por la mañana. Tanto, que por la tarde estaba agotada y no tenía nada que hacer, así que me he dedicado a mis hobbies clandestinos, o sea, leer novelas en la pantalla del ordenador con gesto concentrado, por ejemplo.

Me he terminado la tontería que estaba leyendo estos días, y al final me he sentido más cansada que por la mañana. Seré capulla...

He llegado al gimnasio pensando que no debería haber ido, y de hecho me sentía rígida y torpe hasta que ha pasado un buen rato. Pero después he sacado energías de no sé dónde, y he podido terminar la clase aceptablemente. Ahora ni siquiera estoy cansada. Es raro, pero a veces me pasa eso; es como si la actividad física fuera borrando el cansancio mental. Serán las endorfinas que producimos haciendo deporte.

Aunque miedo me da cómo me levantaré mañana.

lunes, 13 de febrero de 2012

Lunes

Juntemos lunes, músiquilla deprimente en la oficina, regla, calefacción estropeada, humedad, pocos grados centígrados y cero ganas de hacerle frente a todo eso.

¿Qué tenemos?

Mi jornada de hoy.

Hala, me voy a la cama, porque en la mierda ya estoy.

domingo, 12 de febrero de 2012

Telegramas domingueros

- El sábado por la tarde me lo pasé como un oso que hiberna: pijama grueso, polar, bata, dos pares de calcetines, manta y muchísimo sueño. Tenía un libro en las manos y prácticamente se me caía, dormitaba todo el tiempo y hasta soñaba cosas incongruentes.

- Lo que decía en el foro: vuelta a las parasomnias. Hago cosas dormida y me encuentro los resultados por la mañana. Estoy un poco desconcertada, es cierto que no paro, pero ahora no me siento tan estresada como hace unos meses, porque tengo bastante sensación de control. Sólo me falta una parálisis del sueño para redondear las noches, como cuando era estudiante. Y eso sí que es horrible.

- Sigue haciendo muchísimo frío. No veo al sobrinamen que tengo: no salen de casa por el frío y porque sus padres no quieren que pillen la gripe. Que, por cierto, debe de estar haciendo estragos.

- Este fin de semana lo tengo bastante libre por excepción, y eso quiere decir que estoy algo descolocada, no es mi ritmo normal.

- Voy a aprender a dejar las cosas para después. Ya he empezado, y tampoco era para tanto. Si el resto del mundo puede funcionar así, yo también.

- Estoy recuperando los kilos que había perdido. Mierda, esto de no salir y la sobredosis de sofá...

sábado, 11 de febrero de 2012

Más de lo mismo

En realidad, no ha sido una comida muy distinta a la del sábado pasado. Lo único que ha pasado es que le he ignorado cuando ha empezado con las provocaciones. No sé si lo toma como señal de sumisión.

Quizá yo haya sido capaz de comportarme así porque ando de bastante buen humor últimamente, las cosas van tan bien que no dejo de preguntarme qué se chafará. Trabajo, deporte... todo parece dar buenas vibraciones. Sólo faltaría que consiguiera a ... pero no, no debo centrarme en eso, debo prestar atención a lo que sí tengo.

Lo que tengo es mucho. Encima, esta vez ha ocurrido algo pasmoso: después de todo lo que llevamos de crisis, me acaban de hacer una oferta de trabajo. Así, por vía telefónica, y sin haber mandado currículum ni nada; se enteraron de que yo existía por otras personas. Sonaba bien, pero ya tengo mi rinconcito más o menos estable, así que he tenido que rechazarlo.

También soy rara porque me encontré una peseta por la calle el otro día. No un céntimo de euro, no: una peseta del año 90 y tantos.

Y por fin he encontrado algo de ropa que me encanta.

Y, en otro contexto, me han llamado joven, aunque ya no lo soy tanto. Increíble.

domingo, 5 de febrero de 2012

Varado

Silencio. Mi madre se pone de mi parte, pero tampoco me parece demasiado sano eso. Aquí no debería haber bandos.

El problema es muy antiguo.

sábado, 4 de febrero de 2012

Culpabilidad

Soy una borde y me gusta devolver golpes.

Pero él no tiene derecho a imponerme ninguna autoridad.

Si no lo hubieran frenado, quizá se me habría venido encima.

Y allí estaba yo, plantando cara.

Menos mal que lo han frenado.

No me encuentro nada feliz, pero si hubiéramos llegado a las manos, no sé qué habría pasado.

Lo peor es que de alguna manera estúpida yo deseaba que ocurriera.