Ni siquiera un intento neutro de contacto tiene respuesta. Y tenía medios para responder. Me rindo. Que te preste atención otra. Y que te aguante otra.
...
...
Y me basta una sonrisa para borrar todo eso que decía. Gilipollas que soy...
viernes, 25 de febrero de 2011
miércoles, 23 de febrero de 2011
Manipulación y resistencia
Dos, dos desacuerdos en una mañana.
En un caso he respondido hipócritamente: "Sí, pobre, cómo se atreven a hacerte a ti esto", mientras pensaba "No me extraña que te traten así, o tienes mucho morro o no tienes huevos para actuar de otra manera". Pero, ¿qué le dices a alguien que se lamenta todo el tiempo de lo mal que le trata la vida y no hace absolutamente nada más? Lo mejor sería que se abriera un blog, como la que suscribe. Te quejas, pero al menos no obligas a nadie a leerte ni a darte palmaditas en la espalda. Con todo, le doy el beneficio de la duda.
El otro caso ha sido una vuelta a las andadas. Una vieja historia sobre la que opiné en su día, y no fue bienvenida mi opinión. Me la vuelven a contar, como intentando cambiarme la forma de ver las cosas, pero no cuela, claro, y paso de dar la razón a quien es muy obvio que no la tiene. Creo que se va a enfadar conmigo... Qué le vamos a hacer. En su día comenté el temita en casa, y nadie piensa como ella, aunque claro, eso no se lo puedo contar. Lo único que me queda es decirle que abra un grupo de Facebook con su opinión, a ver qué le contesta la gente. Qué cabeza tan dura...
En un caso he respondido hipócritamente: "Sí, pobre, cómo se atreven a hacerte a ti esto", mientras pensaba "No me extraña que te traten así, o tienes mucho morro o no tienes huevos para actuar de otra manera". Pero, ¿qué le dices a alguien que se lamenta todo el tiempo de lo mal que le trata la vida y no hace absolutamente nada más? Lo mejor sería que se abriera un blog, como la que suscribe. Te quejas, pero al menos no obligas a nadie a leerte ni a darte palmaditas en la espalda. Con todo, le doy el beneficio de la duda.
El otro caso ha sido una vuelta a las andadas. Una vieja historia sobre la que opiné en su día, y no fue bienvenida mi opinión. Me la vuelven a contar, como intentando cambiarme la forma de ver las cosas, pero no cuela, claro, y paso de dar la razón a quien es muy obvio que no la tiene. Creo que se va a enfadar conmigo... Qué le vamos a hacer. En su día comenté el temita en casa, y nadie piensa como ella, aunque claro, eso no se lo puedo contar. Lo único que me queda es decirle que abra un grupo de Facebook con su opinión, a ver qué le contesta la gente. Qué cabeza tan dura...
martes, 22 de febrero de 2011
Esperas
Una se pasa la vida esperando: una llamada, un email que no llega... Quizá esta vez sea yo quien tome la iniciativa. Algo inocente. Algo para ver la reacción.
Por lo demás, estoy viendo que me salen las cosas rápido últimamente. Tenía que hacer un trabajito personal, lo he hecho en un tercio del tiempo. Me habían mandado un trabajo-trabajo, ya está hecho. Había que resolver un tema del gimnasio, pues ya está.
El resto del tiempo es para mí. Por tanto, es mi responsabilidad. También para la decisión de perderlo.
Por lo demás, estoy viendo que me salen las cosas rápido últimamente. Tenía que hacer un trabajito personal, lo he hecho en un tercio del tiempo. Me habían mandado un trabajo-trabajo, ya está hecho. Había que resolver un tema del gimnasio, pues ya está.
El resto del tiempo es para mí. Por tanto, es mi responsabilidad. También para la decisión de perderlo.
domingo, 20 de febrero de 2011
Lenguaje corporal
El viernes estuve haciendo una recopilación de datos sobre lenguaje corporal. Tenía que analizar al colega, y de paso a lo mejor aprendería un par de cosas útiles para la vida. O no, quizá desde que las aprendes empiezas a ver cómo es la gente en realidad y te decepcionan del todo.
Vale, me quedé con un vídeo que ahora no encuentro, en el que un coach venía a decir que son cuatro las cosas en las que hay que fijarse para saber si le gustas a un chico:
1. Está siempre a tu alrededor.
2. Hay mucho contacto físico del estilo toquecito en el brazo, palmadita en el hombro...
3. Sonríe un montón cuando se relaciona contigo.
4. Cuando te habla, se acerca mucho.
En mi "caso perdido", detectaba claramente las tres primeras pistas, aparte de signos de gran timidez. Añadiría una quinta entrada, algo que vi en un test y que también me sucedía con este hombre:
5. Dice tu nombre más de la cuenta. Y no lo hace con el resto de la gente.
Y una lista de detalles que lo flipo, pero en fin...
Vale, me quedé con un vídeo que ahora no encuentro, en el que un coach venía a decir que son cuatro las cosas en las que hay que fijarse para saber si le gustas a un chico:
1. Está siempre a tu alrededor.
2. Hay mucho contacto físico del estilo toquecito en el brazo, palmadita en el hombro...
3. Sonríe un montón cuando se relaciona contigo.
4. Cuando te habla, se acerca mucho.
En mi "caso perdido", detectaba claramente las tres primeras pistas, aparte de signos de gran timidez. Añadiría una quinta entrada, algo que vi en un test y que también me sucedía con este hombre:
5. Dice tu nombre más de la cuenta. Y no lo hace con el resto de la gente.
Y una lista de detalles que lo flipo, pero en fin...
sábado, 19 de febrero de 2011
Mala actitud
Si tu padre o tu madre empieza a decir que no tiene nada que reprocharse sobre su comportamiento como padre o madre a lo largo de la vida, se pueden sacar varias conclusiones: que es un/a soberbio/a incapaz de reconocer sus errores, que tiene muy mala memoria, que tiene mucho morro... Todo eso ya son grietas en su halo de perfección; eso, de entrada.
Y si encima te empieza a comparar de algún modo con esos hijos que salen en la tele por pegar a sus padres y no tenerles el más mínimo respeto... es otra cosa que debería reprocharse.
Efectivamente, no me inspira respeto. Pero es que lo perdió al cabo de años y años de ser una persona muy manipuladora. Por otra parte, jamás le he levantado la mano. Como mucho, hemos tenido discusiones. También dejé de dirigirle la palabra. Hoy día le cuento lo menos que puedo sobre mi vida, porque, en cuantito me descuido, trata de organizármela a su modo.
Todavía no salgo de mi asombro: ha hecho cosas que le han puesto a toda la familia en contra (era el único resultado posible), y todavía dice que no tiene nada que reprocharse.
Y si encima te empieza a comparar de algún modo con esos hijos que salen en la tele por pegar a sus padres y no tenerles el más mínimo respeto... es otra cosa que debería reprocharse.
Efectivamente, no me inspira respeto. Pero es que lo perdió al cabo de años y años de ser una persona muy manipuladora. Por otra parte, jamás le he levantado la mano. Como mucho, hemos tenido discusiones. También dejé de dirigirle la palabra. Hoy día le cuento lo menos que puedo sobre mi vida, porque, en cuantito me descuido, trata de organizármela a su modo.
Todavía no salgo de mi asombro: ha hecho cosas que le han puesto a toda la familia en contra (era el único resultado posible), y todavía dice que no tiene nada que reprocharse.
viernes, 18 de febrero de 2011
Conclusión
Después de analizar todas sus meteduras de pata y de hacerme un curso de lenguaje corporal en Youtube, este es mi veredicto:
- Le gusto.
- Y no irá más allá.
Estoy bien. Sólo noto cierto vacío y sé que esa sensación me durará dos días. Lo malo es que sé que vamos a volver a coincidir.
Cabezafríacabezafríacabezafríacabezafríacabezafríacabezafríacabezafríacabezafría...
- Le gusto.
- Y no irá más allá.
Estoy bien. Sólo noto cierto vacío y sé que esa sensación me durará dos días. Lo malo es que sé que vamos a volver a coincidir.
Cabezafríacabezafríacabezafríacabezafríacabezafríacabezafríacabezafríacabezafría...
sábado, 12 de febrero de 2011
Ideas para un lunes vacío
Que no se entere mi jefa: en un arranque de actividad, el otro día terminé un trabajo que tenía que estar listo el próximo lunes. Con lo cual... va a ser un día de disimulo, de esos que haces como que trabajas. Y, si hay suerte y no aparece la tipa, ni siquiera voy a tener que poner cara de currita ocupada.
Posibilidades:
- Leerme el libro que tengo en la bolsa y que hace días que no toco.
- Terminar el relato que tengo a medias.
- Volver a echar un vistazo a otro que tengo terminado y que quizá, sólo quizá, presentaré a un concurso.
- Investigar en qué quedó el otro concurso, creo que el propio lunes puede haber noticias. No espero nada, pero... sería tonta si no investigara.
- Volver a los tests.
- Pensar en qué hago las próximas semanas.
Posibilidades:
- Leerme el libro que tengo en la bolsa y que hace días que no toco.
- Terminar el relato que tengo a medias.
- Volver a echar un vistazo a otro que tengo terminado y que quizá, sólo quizá, presentaré a un concurso.
- Investigar en qué quedó el otro concurso, creo que el propio lunes puede haber noticias. No espero nada, pero... sería tonta si no investigara.
- Volver a los tests.
- Pensar en qué hago las próximas semanas.
lunes, 7 de febrero de 2011
Fucking Monday
Menos mal que no ha habido mucho trabajo. A duras penas he podido terminar el que tenía. Luego me he dedicado a hacer el tonto por intelné. Si es que no se puede: cenita el domingo, lunes triste. En este momento me pesan hasta los párpados. Bueno, sobre todo eso, que me duermo. Ya ha sido grave cuando me he puesto a buscar una cacerola en el armario de las galletas...
Y además, señales de enfriamiento en el colega... O eso creo. Qué cansancio con eso también.
Y además, señales de enfriamiento en el colega... O eso creo. Qué cansancio con eso también.
jueves, 3 de febrero de 2011
Envidiando la normalidad
Es estúpido. La vida tiene altibajos. No tiene sentido envidiar a nadie. Tarde o temprano tendrán una situación que no nos gusta, y no querríamos ser ellos ni aun teniendo lo que ellos tienen. Y a otra gente también le pasa con nosotros.
A pesar de todo, hoy tengo el día envidioso. Envidio a todo el que no tiene mis paranoias, que a veces están fundadas. Envidio a ese que agarró la ocasión por los pelos (sí, a la ocasión la pintan calva, pero...). Envidio a la que va de compras al sitio más cutre del mundo, porque tiene a su lado a un tipo que pasa eso por alto. Envidio la normalidad del que tiene una vida tan estructurada como anodina, exactamente igual que sus padres y sus abuelos. Envidio al de la idea feliz en el momento adecuado. Me he convertido en muchas cosas que no me gustan, y eso me hace envidiar a los niños. Me siento incapaz de hacer frente a las cosas, y sin embargo sé que seguiré adelante como un robot. Un robot bastante infeliz, desde luego.
No sé... anoche dormí poco y llevo bastantes horas sin parar, a lo mejor también me siento así por eso. Y además hoy el susodicho no me ha hecho mucho caso. Eso es normal: como empiece otra vez como ayer, nos van a sacar coplas, sonó demasiado a ligoteo, sin llegar a serlo. Pero al menos le he sentido ahí, haciéndose notar. Me conformo y me decepciono, todo en uno. No queda mucho para San Valentín... y sospecho que este año volveré a estar en el bando de los que detestan la fecha, y no solamente por la tontería comercial.
Un besito desde aquí, ya que nunca leerás esto.
A pesar de todo, hoy tengo el día envidioso. Envidio a todo el que no tiene mis paranoias, que a veces están fundadas. Envidio a ese que agarró la ocasión por los pelos (sí, a la ocasión la pintan calva, pero...). Envidio a la que va de compras al sitio más cutre del mundo, porque tiene a su lado a un tipo que pasa eso por alto. Envidio la normalidad del que tiene una vida tan estructurada como anodina, exactamente igual que sus padres y sus abuelos. Envidio al de la idea feliz en el momento adecuado. Me he convertido en muchas cosas que no me gustan, y eso me hace envidiar a los niños. Me siento incapaz de hacer frente a las cosas, y sin embargo sé que seguiré adelante como un robot. Un robot bastante infeliz, desde luego.
No sé... anoche dormí poco y llevo bastantes horas sin parar, a lo mejor también me siento así por eso. Y además hoy el susodicho no me ha hecho mucho caso. Eso es normal: como empiece otra vez como ayer, nos van a sacar coplas, sonó demasiado a ligoteo, sin llegar a serlo. Pero al menos le he sentido ahí, haciéndose notar. Me conformo y me decepciono, todo en uno. No queda mucho para San Valentín... y sospecho que este año volveré a estar en el bando de los que detestan la fecha, y no solamente por la tontería comercial.
Un besito desde aquí, ya que nunca leerás esto.
miércoles, 2 de febrero de 2011
La boutique de Ana y Mía
No lo entiendo. ¿No era que había que tener cuidado con las tallas de la ropa para no inducir a la anorexia? Menos mal que a mí esto ya me ha pillado adulta de sobra, que si tuviera 15 años ahora, me haría darle un par de vueltas a la cabeza.
Resulta que he ido a comprarme unos vaqueros a una conocida tienda. He estado curioseando y me he fijado en unos. El tallaje ya era raro (cosa que no sé si es legal), así que he funcionado a ojo y he elegido los más grandes de todos. He ido a probármelos y me iban justos, claramente necesitaba una talla más. Nada, me cambio y al salir le doy los pantalones a la dependienta. Le pregunto si tiene una talla mayor, suponiendo ya que no, y me lo confirma. Le digo si tiene algo similar de otra marca que me pueda servir, y me vuelve a decir que no, y que el fabricante de lo que me había probado es el que hace más tallas, con lo que los demás... Se me ha ocurrido mirar el avance de temporada que tenían por allí, y andaban igualmente bajos de talla. Decididamente, las miniaturas no tenían nada que ver con que sea final de temporada, no son restos.
A ver, que me lo expliquen: ¿esta gente realmente pretende vender algo, o es un negocio-tapadera de no sé qué? Porque, vamos, no entiendo cómo colocan la mercancía con esas tallas para niñas de 11 años. Yo no tengo nada de gorda (al contrario, tengo el músculo algo marcado) y mis medidas son muy normalitas. Hay muchísima población femenina que pesa más que yo, ¿tienen que comprar en las tiendas de tallas especiales? Pues menudo complejo que deben de tener.
Hala, seguiré con los vaqueros viejos otra temporada.
Resulta que he ido a comprarme unos vaqueros a una conocida tienda. He estado curioseando y me he fijado en unos. El tallaje ya era raro (cosa que no sé si es legal), así que he funcionado a ojo y he elegido los más grandes de todos. He ido a probármelos y me iban justos, claramente necesitaba una talla más. Nada, me cambio y al salir le doy los pantalones a la dependienta. Le pregunto si tiene una talla mayor, suponiendo ya que no, y me lo confirma. Le digo si tiene algo similar de otra marca que me pueda servir, y me vuelve a decir que no, y que el fabricante de lo que me había probado es el que hace más tallas, con lo que los demás... Se me ha ocurrido mirar el avance de temporada que tenían por allí, y andaban igualmente bajos de talla. Decididamente, las miniaturas no tenían nada que ver con que sea final de temporada, no son restos.
A ver, que me lo expliquen: ¿esta gente realmente pretende vender algo, o es un negocio-tapadera de no sé qué? Porque, vamos, no entiendo cómo colocan la mercancía con esas tallas para niñas de 11 años. Yo no tengo nada de gorda (al contrario, tengo el músculo algo marcado) y mis medidas son muy normalitas. Hay muchísima población femenina que pesa más que yo, ¿tienen que comprar en las tiendas de tallas especiales? Pues menudo complejo que deben de tener.
Hala, seguiré con los vaqueros viejos otra temporada.
martes, 1 de febrero de 2011
Otro día en blanco
Ayer tuve una bronca bastante fea en el trabajo y acabé poniendo alguna que otra carta sobre la mesa. Ni idea de si me va a traer más consecuencias que el mal ambiente. Por otra parte, hay poco trabajo, yo no sé si no acabará habiendo alguna reducción de personal o lo que sea. Nuestro sueldo, ahora mismo, tampoco es ninguna maravilla.
Como decía, no hay mucho trabajo, así que me he pasado casi todo el tiempo haciendo el tonto en internet y leyendo una novela que tenía por ahí. También me han contado los últimos chismes, como el divorcio de alguien de la oficina de al lado. Lo que más he aprovechado ha sido un ratito por la mañana, que me ha dado de sí como para leer los 30 primeros artículos de la LRJPAC, un cognazo de ley. Y, a última hora, como me quedado a solas, he aprovechado para practicar la kata de esta semana.
Ah, y he encontrado en facebook a un tipo que antaño me gustaba mucho. Ya entonces me parecía que tenía una vida extraña, y la cosa ha ido a peor. Es muy raro que un tipo viva del cuento como lo hace él, sospecho de alguna subvención familiar. O sea, que además de a un tío bueno, me perdí a un rico heredero, qué gracia... y también unos 70 kilos de problemas y ego sobredimensionado, por lo que he visto.
Como decía, no hay mucho trabajo, así que me he pasado casi todo el tiempo haciendo el tonto en internet y leyendo una novela que tenía por ahí. También me han contado los últimos chismes, como el divorcio de alguien de la oficina de al lado. Lo que más he aprovechado ha sido un ratito por la mañana, que me ha dado de sí como para leer los 30 primeros artículos de la LRJPAC, un cognazo de ley. Y, a última hora, como me quedado a solas, he aprovechado para practicar la kata de esta semana.
Ah, y he encontrado en facebook a un tipo que antaño me gustaba mucho. Ya entonces me parecía que tenía una vida extraña, y la cosa ha ido a peor. Es muy raro que un tipo viva del cuento como lo hace él, sospecho de alguna subvención familiar. O sea, que además de a un tío bueno, me perdí a un rico heredero, qué gracia... y también unos 70 kilos de problemas y ego sobredimensionado, por lo que he visto.
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