Me duelen. Lo de siempre: un dolor extraño, como difuso, pero que me deja hecha polvo. Lo más parecido, el dolor de las contracturas musculares (en reposo, quiero decir, no cuando te pega el tirón).
No me parece ningún chollo ser tía, y en estas circunstancias, menos. Odio toda la fisiología femenina, con sus tampones, sus compresas, su camisita y su canesú. Los anuncios de Evax no se los creen ni las actrices esas. Pero lo peor de todo es el dolor, claro. Luego dicen las leyendas que en ciertos días estamos sistemáticamente de mala leche. Pues sí, y no. No es que las hormonas nos vuelvan locas, o al menos no es mi caso. Es más sencillo: el dolor pone de mala leche a cualquiera, o si no, ¿es normal que sonría un tipo que se lleva un golpe en las bolas? ¿A que no? O me da lo mismo, no es que tenga fijación con los testículos: si nos duele un oído, la garganta o un pie, no estamos para muchas fiestas.
Mientras tanto... más me vale forrarme de ibuprofenos: varios de 600 mg, uno detrás de otro, a intervalos de 8 horas. Suelen ser tres pirulas en total, pero pueden ser dos o cuatro. Pura automedicación, puede que un ginecólogo, o un médico en general, se llevara las manos a la cabeza, pero es lo que me funciona. El paracetamol de 1 gramo es una mierda para esto, una inutilidad que apenas suaviza el tema y que encima me obliga a esperar 8 horas bastante desagradables antes de la toma siguiente. Ayer esperé sólo 6, o de lo contrario habría tenido que levantarme a las tantas. Hoy me he dejado de experimentos y por la mañana me he tomado un ibuprofeno. Luego notaba una molestia en el lado derecho, debajo de las costillas, y he empezado a pensar cómo estaría mi hígado con tanta química. Ojalá que solamente hayan sido gases, o incluso una postura inadecuada en mi silla. Y, desde luego, mi propia hipocondria.
Total, ¿para qué pasar por toda esta mierda? Yo no tengo hijos y no entran en mi programa. Me podría extirpar toda la instalación de golpe, si no fuera porque es una operación complicada y con consecuencias para la salud. Esa es otra: o te duelen los ovarios periódicamente o se te debilitan los huesos. Y, de todos modos, cuando te dejen de doler para siempre, eso es lo que te ocurrirá.
La vida es un putadón. Quiero ser tío.
miércoles, 31 de marzo de 2010
martes, 30 de marzo de 2010
Anuncios
Soy de esas personas que pueden disfrutar más de un buen anuncio de televisión que de una película. Sin embargo, últimamente no encuentro ninguno que me guste. Quizá el de Calzedonia, con la canción de Billy Joel, sobre todo por ella. De los que no me gustan, tengo especial manía a tres:
- El de Kinder con Flipy. En realidad, tengo aversión al personaje de la chica: ñoña, manipuladora, topicazo y encima caradura. Se pasa los veinte segundos poniendo caritas de niña pequeña caprichosa, y un tono de voz en consonancia, y al final, cuando ha conseguido lo que quería, dice "gracias, adiós" y se pira. Tía, por lo menos, págale la chocolatina al Flipy, ya que renuncia a ella. No es excusa que vayan a volver a llenar la máquina a los cinco segundos.
- El del "lanzamiento de bolitas de miga de pan a vaso ajeno". Simplemente asqueroso. No me vuelvo a tomar un Trina. Luego dicen de los anuncios de laxantes, antigases, pegamentos para dentaduras... Pues este es mucho peor.
- El último de Axe, que sigue en la línea de los anteriores: aquellos de "márcales el camino" eran como para retirarlos. No sé si alguna institución se quejaría en su momento; desde luego, había razones. Eso de la tipa sin cerebro olisqueando (¿como un/a perro/a?) mientras recorría el brazo del zorromacho de turno no tenía ni comentario. El de ahora dice que las chicas se aburren fácilmente. Pues no lo han mejorado mucho. ¿No será que el tipo no merece la pena y necesita, por lo menos, dar variedad para llamar la atención? O será quizá que el aburrido es él y no tiene más recursos que un perfume que varía (cosa que no me creo mucho).
Ayer vi que han sustituido el del niñato gilipollas de Cola Cao por otro que tiene un guión parecido, pero suavizado, y hecho con planos de un montón de niños. Menos mal, porque era como para pasarse al Nesquik.
Sigo echando de menos aquel de Bocatta que tuvieron que retirar porque no sé qué organización de agricultores se había quejado. Se sentían menospreciados, pero yo sólo interpretaba que la vida del campo es demasiado dura y es más sencillo ir a una bocatería a que te lo den todo hecho. Creo que la mayor parte de la gente se lo tomó así. En fin, el anuncio era divertidísimo con aquella canción estilo María Ostiz, y ya es un clásico que circula por internet. Ojalá quitaran con esa misma rapidez cualquiera de los que decía antes.
- El de Kinder con Flipy. En realidad, tengo aversión al personaje de la chica: ñoña, manipuladora, topicazo y encima caradura. Se pasa los veinte segundos poniendo caritas de niña pequeña caprichosa, y un tono de voz en consonancia, y al final, cuando ha conseguido lo que quería, dice "gracias, adiós" y se pira. Tía, por lo menos, págale la chocolatina al Flipy, ya que renuncia a ella. No es excusa que vayan a volver a llenar la máquina a los cinco segundos.
- El del "lanzamiento de bolitas de miga de pan a vaso ajeno". Simplemente asqueroso. No me vuelvo a tomar un Trina. Luego dicen de los anuncios de laxantes, antigases, pegamentos para dentaduras... Pues este es mucho peor.
- El último de Axe, que sigue en la línea de los anteriores: aquellos de "márcales el camino" eran como para retirarlos. No sé si alguna institución se quejaría en su momento; desde luego, había razones. Eso de la tipa sin cerebro olisqueando (¿como un/a perro/a?) mientras recorría el brazo del zorromacho de turno no tenía ni comentario. El de ahora dice que las chicas se aburren fácilmente. Pues no lo han mejorado mucho. ¿No será que el tipo no merece la pena y necesita, por lo menos, dar variedad para llamar la atención? O será quizá que el aburrido es él y no tiene más recursos que un perfume que varía (cosa que no me creo mucho).
Ayer vi que han sustituido el del niñato gilipollas de Cola Cao por otro que tiene un guión parecido, pero suavizado, y hecho con planos de un montón de niños. Menos mal, porque era como para pasarse al Nesquik.
Sigo echando de menos aquel de Bocatta que tuvieron que retirar porque no sé qué organización de agricultores se había quejado. Se sentían menospreciados, pero yo sólo interpretaba que la vida del campo es demasiado dura y es más sencillo ir a una bocatería a que te lo den todo hecho. Creo que la mayor parte de la gente se lo tomó así. En fin, el anuncio era divertidísimo con aquella canción estilo María Ostiz, y ya es un clásico que circula por internet. Ojalá quitaran con esa misma rapidez cualquiera de los que decía antes.
lunes, 29 de marzo de 2010
Los misterios de la vida
La sensación es de que ya no hay mucho más. Quería poderme ir a la cama tarde, lo conseguí, perdí el interés por el cansancio y empezó a gustarme dormir. Quería estudiar lo que a mí me gustaba, lo conseguí, y no vi la hora de dejar de estudiar. También conseguí eso, y seguí buscando. Leo, viajo, voy al gimnasio. Puedo permitirme bastantes caprichos. Apenas tengo responsabilidades. Qué bien suena.
Ya, pero, ¿va a ser esto siempre así? ¿Es bueno o es malo? ¿No lo aprecio? ¿Estoy enganchada al cambio, aunque sea para seguir igual o peor?
En resumidas cuentas: los solteros sin hijos ni hipoteca, ¿deberíamos dejar de ser solteros sin hijos ni hipoteca? ¿Es otra trampa de la vida? ¿Hagas lo que hagas, te equivocarás?
Pues lo sensato parece no implicar a inocentes, al menos.
Y sin embargo...
Ya, pero, ¿va a ser esto siempre así? ¿Es bueno o es malo? ¿No lo aprecio? ¿Estoy enganchada al cambio, aunque sea para seguir igual o peor?
En resumidas cuentas: los solteros sin hijos ni hipoteca, ¿deberíamos dejar de ser solteros sin hijos ni hipoteca? ¿Es otra trampa de la vida? ¿Hagas lo que hagas, te equivocarás?
Pues lo sensato parece no implicar a inocentes, al menos.
Y sin embargo...
domingo, 28 de marzo de 2010
En el gimnasio tiene Facebook todo quisque. Yo me resisto a tenerlo, aunque mola eso de pertenecer a grupos graciosos. Lo malo es que tengan tus datos, claro, por eso me niego. Lo que no quita para que de vez en cuando curiosee las páginas de amigas/os y conocidos/as. Es una tontería, pero de esas que quizá alguna gente consideraría malsanas, como de voyeur o similar.
Sí, es una tontería pensar-que-otros-van-a-pensar, sobre todo porque no tengo ninguna dependencia de ello, pero tiene un significado. El caso es que me siento más integrada cuando veo esas páginas. Con los que son más jóvenes, porque es como entrar en su mundo, a pesar de que con esta mentalidad adolescente, inmadura, siento que nunca lo he abandonado del todo. Pero, en fin, la cruda realidad es que pertenecemos a mundos distintos. Y cuando curioseo páginas de gente mayor, simplemente veo lo que tenemos en común o me sorprende lo poco que tenemos en común. Todo apunta a que me siento bastante sola, mi cibervida es demasiado grande y la otra vida demasiado pequeña, claro.
Qué sé yo, me parece que nunca pondría una foto mía ahí. Si alguna vez he colgado en internet fotos donde aparezco, ha sido porque estoy medio escondida, sólo salía mi ojo o mi boca, o apenas se me reconoce. Y así pienso seguir. En cuanto a mis datos, sé que hay gente que los falsea, o falsea la foto, o ambas cosas, y también yo podría hacerlo, pero no sé si se quedan con datos como la IP, por ejemplo, y además, ¿cómo van a encontrarte tus amigos si no eres identificable? Suponiendo que para eso quieras el Facebook, claro, que sería lo normal.
O no. Quizá se puedan dar datos falsos para poder curiosear sin límites, como esas listas que no se pueden ver enteras a no ser que te registres. Pero eso sí que me parece ya un poco malsano.
No tengo muchas dudas: paso de apuntarme. No lo recomendaría. Mis amigos informáticos, por ejemplo, no lo han hecho. Ejem, aunque quizá podría verificar eso... voy a googlear "facebook nombre apellido"...
Sí, es una tontería pensar-que-otros-van-a-pensar, sobre todo porque no tengo ninguna dependencia de ello, pero tiene un significado. El caso es que me siento más integrada cuando veo esas páginas. Con los que son más jóvenes, porque es como entrar en su mundo, a pesar de que con esta mentalidad adolescente, inmadura, siento que nunca lo he abandonado del todo. Pero, en fin, la cruda realidad es que pertenecemos a mundos distintos. Y cuando curioseo páginas de gente mayor, simplemente veo lo que tenemos en común o me sorprende lo poco que tenemos en común. Todo apunta a que me siento bastante sola, mi cibervida es demasiado grande y la otra vida demasiado pequeña, claro.
Qué sé yo, me parece que nunca pondría una foto mía ahí. Si alguna vez he colgado en internet fotos donde aparezco, ha sido porque estoy medio escondida, sólo salía mi ojo o mi boca, o apenas se me reconoce. Y así pienso seguir. En cuanto a mis datos, sé que hay gente que los falsea, o falsea la foto, o ambas cosas, y también yo podría hacerlo, pero no sé si se quedan con datos como la IP, por ejemplo, y además, ¿cómo van a encontrarte tus amigos si no eres identificable? Suponiendo que para eso quieras el Facebook, claro, que sería lo normal.
O no. Quizá se puedan dar datos falsos para poder curiosear sin límites, como esas listas que no se pueden ver enteras a no ser que te registres. Pero eso sí que me parece ya un poco malsano.
No tengo muchas dudas: paso de apuntarme. No lo recomendaría. Mis amigos informáticos, por ejemplo, no lo han hecho. Ejem, aunque quizá podría verificar eso... voy a googlear "facebook nombre apellido"...
sábado, 27 de marzo de 2010
Tres minutos
Me estoy depilando. Es decir, la crema apestosa esta me está depilando; yo sólo hago tiempo. Otras veces me he llevado una revista al baño, pero hoy no tengo ninguna y además estoy sola, así que me he venido tranquilamente al salón, con la bata por los hombros, para no manchar las mangas.
En realidad soy bastante descuidada con estas cosas, sólo las hago cuando voy a enseñar las axilas, y es posible que me ponga el bañador estas vacaciones. Además, resulta que el martes voy a la revisión anual, me pondrán electrodos o lo que sea, así que decididamente no es cuestión de llevar barba sobaquil de semanas.
Oh, ya está, voy a quitarme esta porquería y a lavarme un poco. Ahora vuelvo.
(...)
Bueno, pues no es que haya quedado perfecta, pero bastará para no dar una impresión demasiado mala. También espero reducir un poco el michelín, que va por buen camino: sólo dejando de comer porquerías, y no del todo, he perdido medio kilo en una semana. Quiero perder otros tres, y sé que no lo conseguiré antes de las vacaciones, pero me basta con ir bajando poco a poco. Apenas necesito fuerza de voluntad; sólo estar ocupada para evitar pensar en las chucherías. Y si estoy tranquila, incluso puedo estar sin hacer nada, tirada en el sofá viendo la tele. Las palomitas no son tan imprescindibles.
Lo malo son ciertos obstáculos: cada vez que no voy yo al supermercado, me encuentro el armario lleno de galletas, patatas y demás gorrinadas. Cada vez que paso por la nueva tienda de gominolas, de vuelta del trabajo, tengo que mirar a mis zapatos y ordenarles alejarse. Cada vez que encuentro una receta nueva, tengo que probarla.
Y tanto hablar de vicios, ahora mismo estoy pensando en hacer una visita a la cocina...
No, no y no.
En realidad soy bastante descuidada con estas cosas, sólo las hago cuando voy a enseñar las axilas, y es posible que me ponga el bañador estas vacaciones. Además, resulta que el martes voy a la revisión anual, me pondrán electrodos o lo que sea, así que decididamente no es cuestión de llevar barba sobaquil de semanas.
Oh, ya está, voy a quitarme esta porquería y a lavarme un poco. Ahora vuelvo.
(...)
Bueno, pues no es que haya quedado perfecta, pero bastará para no dar una impresión demasiado mala. También espero reducir un poco el michelín, que va por buen camino: sólo dejando de comer porquerías, y no del todo, he perdido medio kilo en una semana. Quiero perder otros tres, y sé que no lo conseguiré antes de las vacaciones, pero me basta con ir bajando poco a poco. Apenas necesito fuerza de voluntad; sólo estar ocupada para evitar pensar en las chucherías. Y si estoy tranquila, incluso puedo estar sin hacer nada, tirada en el sofá viendo la tele. Las palomitas no son tan imprescindibles.
Lo malo son ciertos obstáculos: cada vez que no voy yo al supermercado, me encuentro el armario lleno de galletas, patatas y demás gorrinadas. Cada vez que paso por la nueva tienda de gominolas, de vuelta del trabajo, tengo que mirar a mis zapatos y ordenarles alejarse. Cada vez que encuentro una receta nueva, tengo que probarla.
Y tanto hablar de vicios, ahora mismo estoy pensando en hacer una visita a la cocina...
No, no y no.
viernes, 26 de marzo de 2010
Casi vacaciones
El domingo por la noche diré: "Tres días más y ¡vacaciones!". Se me pasará el síndrome de pre-lunes de golpe.
Como decía, parece que no ha sido nada lo de la bronca. Podría haber sido peor. Si hubiera sido hoy, me habría amargado un poco el fin de semana. Si hubiera sido la semana que viene, me habría ido de vacaciones con mal sabor de boca. Espero no acordarme mucho, porque soy de un obsesivo que raya en la gilipollez.
El resto de la semana, bien: he cerrado tratos con la agencia de viajes, me he comprado por fin los pendientes que quería y no he tenido mal ambiente en el gimnasio.
Los próximos días estaré liada con listas de cosas y maletas a medio hacer.
En cuanto al viaje, ¿podré sobrevivir tantos días sin internet? Pedazo de incógnita.
Bueeno, en realidad, seguro que me viene bien. Tampoco me voy a aburrir, conozco un poco la zona, pero no ese pueblo en concreto, y fijo que tiene rincones preciosos. Ejem, por si acaso, me llevo música, audiolibros, cuadernos...
Vamos, que casi casi me siento como una persona normal que viaja.
Como decía, parece que no ha sido nada lo de la bronca. Podría haber sido peor. Si hubiera sido hoy, me habría amargado un poco el fin de semana. Si hubiera sido la semana que viene, me habría ido de vacaciones con mal sabor de boca. Espero no acordarme mucho, porque soy de un obsesivo que raya en la gilipollez.
El resto de la semana, bien: he cerrado tratos con la agencia de viajes, me he comprado por fin los pendientes que quería y no he tenido mal ambiente en el gimnasio.
Los próximos días estaré liada con listas de cosas y maletas a medio hacer.
En cuanto al viaje, ¿podré sobrevivir tantos días sin internet? Pedazo de incógnita.
Bueeno, en realidad, seguro que me viene bien. Tampoco me voy a aburrir, conozco un poco la zona, pero no ese pueblo en concreto, y fijo que tiene rincones preciosos. Ejem, por si acaso, me llevo música, audiolibros, cuadernos...
Vamos, que casi casi me siento como una persona normal que viaja.
jueves, 25 de marzo de 2010
Día laboral para tirar
Al ir al curro, me he topado con una persona que me produce cierta incomodidad. Ha sido cuando todavía faltaba un trecho, y allá hemos ido en compañía, tratando de hablar, con silencios difíciles de romper... Espero no haber quedado muy mal. Luego he tenido una bronca tremenda con las altas jerarquías, aunque creo que va a quedar en nada. Sin embargo, aún estoy sobresaltada por dentro, y quizá tenga que buscar una distracción especial para esta tarde que casualmente tengo libre. No quisiera que se estropeara.
Hace un sol tan bonito...
Hace un sol tan bonito...
miércoles, 24 de marzo de 2010
Flojera...
Me pesa todo, y eso que hoy ha habido poco trabajo. Será que lo de la astenia primaveral no es un cuento.
El caso es que no he hecho más que lo normal: ir a trabajar, volver, hacer un par de compras que tenía pendientes desde hace tiempo... y barrer después de comer. Pues justo después me ha entrado una "hueva" que no termino de comprender. Me caía encima de la escoba, como el recluta aquél de las tiras cómicas. Mm... Beetle Bailey, creo que se llamaba.
Total, me he tumbado en el sofá y no he aguantado más de cinco minutos. Cuando tengo cosas que hacer, me apetece descansar, y cuando puedo descansar, me entran ganas de hacer cosas. Es el síndrome de las tardes desocupadas: quieres descansar, pero también aprovechar el tiempo para algo que te interese.
Nada, he decidido darles otra oportunidad a las bayas goji. A ver si no me dan otro tipo de flojera... Me refiero a la intestinal.
El caso es que no he hecho más que lo normal: ir a trabajar, volver, hacer un par de compras que tenía pendientes desde hace tiempo... y barrer después de comer. Pues justo después me ha entrado una "hueva" que no termino de comprender. Me caía encima de la escoba, como el recluta aquél de las tiras cómicas. Mm... Beetle Bailey, creo que se llamaba.
Total, me he tumbado en el sofá y no he aguantado más de cinco minutos. Cuando tengo cosas que hacer, me apetece descansar, y cuando puedo descansar, me entran ganas de hacer cosas. Es el síndrome de las tardes desocupadas: quieres descansar, pero también aprovechar el tiempo para algo que te interese.
Nada, he decidido darles otra oportunidad a las bayas goji. A ver si no me dan otro tipo de flojera... Me refiero a la intestinal.
martes, 23 de marzo de 2010
Me explico
Con lo de la Pirada me refería a una compañera de clase, una a la que de repente se le ocurrió que podríamos ser amigas, y un día me llamó a casa, inesperadamente.
Empezamos a quedar, y durante una época nos llevamos bien, pero tengo la impresión de que, cuanto más sabíamos la una de la otra, más decaía el ambiente. Ella se dedicó a contarme sus historias para no dormir personales, y yo también me abrí bastante, pero, a partir de un momento, decidió que, como ella estaba mal, yo tenía que soportarle todo: plantones, largos monólogos telefónicos repetitivos, faltas de respeto, nulas ganas de dejarse ayudar...
Un día fui un poco borde con ella, y después no volví a llamarla. Ella tampoco volvió a ponerse en contacto conmigo, y me sentí aliviada. Había oído hablar de los vampiros emocionales, que en román paladino bien podrían llamarse aprovechados o egoístas, y hete aquí que esta chica entraba bastante bien en la categoría. Así que... cuanto más lejos, mejor.
Lo último que supe es que no andaba del todo bien con su pareja, un santo que no entiendo cómo no se largaba.
Sí, luego una es insociable, huraña y todo lo que la quieran llamar, pero es que hay cada ejemplar por ahí...
Empezamos a quedar, y durante una época nos llevamos bien, pero tengo la impresión de que, cuanto más sabíamos la una de la otra, más decaía el ambiente. Ella se dedicó a contarme sus historias para no dormir personales, y yo también me abrí bastante, pero, a partir de un momento, decidió que, como ella estaba mal, yo tenía que soportarle todo: plantones, largos monólogos telefónicos repetitivos, faltas de respeto, nulas ganas de dejarse ayudar...
Un día fui un poco borde con ella, y después no volví a llamarla. Ella tampoco volvió a ponerse en contacto conmigo, y me sentí aliviada. Había oído hablar de los vampiros emocionales, que en román paladino bien podrían llamarse aprovechados o egoístas, y hete aquí que esta chica entraba bastante bien en la categoría. Así que... cuanto más lejos, mejor.
Lo último que supe es que no andaba del todo bien con su pareja, un santo que no entiendo cómo no se largaba.
Sí, luego una es insociable, huraña y todo lo que la quieran llamar, pero es que hay cada ejemplar por ahí...
Del tiempo vacío
Ya digo yo que soy tonta, después de haber suspirado por el tiempo de ocio, ahora que lo tengo no sé qué hacer con él. Casi estoy por hacerme un Facebook, de puro aburrimiento, a ver qué pasa.
En realidad, espero no llegar a eso; nunca me ha gustado el Facebook más que para cotillear. Qué sé yo, a mis amigos ya los tengo localizados y nos comunicamos, y no tengo ningún interés en ser encontrada por gente del colegio o de la universidad. No es que les odie, pero tampoco tengo ninguna amistad que me apetezca recuperar especialmente.
Además, está el riesgo de que la Pirada me re-localice, o si no es ella, podría ser otra gente poco conveniente. Pero eso daría para otro post y me saldría del tema de este.
Creo que esa tentación del Facebook es de las que prueban que mucho ocio no es bueno. La inactividad nos mete extrañas ideas en la cabeza. Somos animales, ¿no? Pues los animales necesitan moverse, hacer algo, siempre que no estén cansados.
Necesito hobbies nuevos...
En realidad, espero no llegar a eso; nunca me ha gustado el Facebook más que para cotillear. Qué sé yo, a mis amigos ya los tengo localizados y nos comunicamos, y no tengo ningún interés en ser encontrada por gente del colegio o de la universidad. No es que les odie, pero tampoco tengo ninguna amistad que me apetezca recuperar especialmente.
Además, está el riesgo de que la Pirada me re-localice, o si no es ella, podría ser otra gente poco conveniente. Pero eso daría para otro post y me saldría del tema de este.
Creo que esa tentación del Facebook es de las que prueban que mucho ocio no es bueno. La inactividad nos mete extrañas ideas en la cabeza. Somos animales, ¿no? Pues los animales necesitan moverse, hacer algo, siempre que no estén cansados.
Necesito hobbies nuevos...
viernes, 19 de marzo de 2010
Fiestecilla problemática
Antes de que se levante toda la casa, tengo tranquilidad para esto y para otras cosas. He aprovechado para lavarme las melenas, que ya era hora.
Hoy es 19 de marzo (que no 18, como pone arriba), y se me plantea un problema. No sé si felicitarle o no. Necesito tiempo para recuperarme de las putadas gordas, incluso aunque se haya arreglado, más o menos, lo que sucedió. De momento, no he pasado de dirigirle la palabra ocasionalmente. No está mal, después de año y bastante de ignorarle. ¿Debería sentirme culpable? No sé, si no tengo capacidad para el perdón instantáneo, pues no la tengo. Por lo demás, yo no hice nada, fui la víctima de sus chapuzas, su desconsideración, su orgullo y hasta sus burlas. Que quizá es lo que no termino de perdonarle: que abusara de mi buena voluntad y luego, al reclamarle, se burlara. Por miedo, por orgullo, por disimular, por sentar sus reales, por creer que yo debía tener confianza ciega y no llamarle la atención, por lo que sea, pero nunca debió hacerlo.
No sé, si ya de entrada no tienes una relación maravillosa con una persona, pero eres lo suficientemente generosa como para ayudarle cuando te lo pide, esa persona debería cumplir sus promesas contigo, no dar largas ni mirar hacia otro lado, y menos mofarse, ¿no?
En fin, veremos lo que pasa. Voy a hacer el desayuno, eso sí.
Hoy es 19 de marzo (que no 18, como pone arriba), y se me plantea un problema. No sé si felicitarle o no. Necesito tiempo para recuperarme de las putadas gordas, incluso aunque se haya arreglado, más o menos, lo que sucedió. De momento, no he pasado de dirigirle la palabra ocasionalmente. No está mal, después de año y bastante de ignorarle. ¿Debería sentirme culpable? No sé, si no tengo capacidad para el perdón instantáneo, pues no la tengo. Por lo demás, yo no hice nada, fui la víctima de sus chapuzas, su desconsideración, su orgullo y hasta sus burlas. Que quizá es lo que no termino de perdonarle: que abusara de mi buena voluntad y luego, al reclamarle, se burlara. Por miedo, por orgullo, por disimular, por sentar sus reales, por creer que yo debía tener confianza ciega y no llamarle la atención, por lo que sea, pero nunca debió hacerlo.
No sé, si ya de entrada no tienes una relación maravillosa con una persona, pero eres lo suficientemente generosa como para ayudarle cuando te lo pide, esa persona debería cumplir sus promesas contigo, no dar largas ni mirar hacia otro lado, y menos mofarse, ¿no?
En fin, veremos lo que pasa. Voy a hacer el desayuno, eso sí.
jueves, 18 de marzo de 2010
Omm
Me estoy tocando los webs. Qué bien, ya era hora. Hasta me soporto.
Sofá, tele, reposo, tele, sofá.
Tengo algunas cosas ligeras que hacer, como ordenar todos esos papeles que son una especie de daño colateral del examen. Ojalá pueda guardarlos para mucho, mucho tiempo. También tengo que buscar un libro que pillé en la biblioteca y hay que devolver ya... y no lo encuentro. Creo que lo he guardado aparte del resto, pero... ¿dónde?
Bueno, ya sacaré un ratito entre siesta y siesta.
También tendría que buscar un audiolibro para estos días de fiesta. Voy a curiosear qué libros están en lo alto de la lista de ventas, igual me fabrico yo el audiolibro.
Y... zzz...
Sofá, tele, reposo, tele, sofá.
Tengo algunas cosas ligeras que hacer, como ordenar todos esos papeles que son una especie de daño colateral del examen. Ojalá pueda guardarlos para mucho, mucho tiempo. También tengo que buscar un libro que pillé en la biblioteca y hay que devolver ya... y no lo encuentro. Creo que lo he guardado aparte del resto, pero... ¿dónde?
Bueno, ya sacaré un ratito entre siesta y siesta.
También tendría que buscar un audiolibro para estos días de fiesta. Voy a curiosear qué libros están en lo alto de la lista de ventas, igual me fabrico yo el audiolibro.
Y... zzz...
lunes, 15 de marzo de 2010
Ah
El examen, creo que bien. Y como soy tonta, aún no he sido capaz de descansar. No sé cómo me las arreglo; cuando no es un recado, es un enganche aquí, en la pantalla. Mis planes eran sofá y tele, y no los he cumplido.
Claro que podría ser peor, en mis años universitarios no podía dormir la noche después de un examen. Se me aparecían las preguntas y no recordaba bien mis respuestas, no sabía si me había equivocado, o peor, me daba cuenta en plena noche de que había contestado mal sobre algo importante. Me daban paranoias: ¿Habré entregado el borrador o el texto a limpio? ¿Y si se me ha traspapelado algún folio?
Esta vez me he tomado todo con un poco más de tranquilidad y seguridad y apenas me han venido esas imágenes.
Esta semana tengo un microviaje, unos análisis... y un día de fiesta. Increíble. Desde Navidad no ha habido ninguno.
Claro que podría ser peor, en mis años universitarios no podía dormir la noche después de un examen. Se me aparecían las preguntas y no recordaba bien mis respuestas, no sabía si me había equivocado, o peor, me daba cuenta en plena noche de que había contestado mal sobre algo importante. Me daban paranoias: ¿Habré entregado el borrador o el texto a limpio? ¿Y si se me ha traspapelado algún folio?
Esta vez me he tomado todo con un poco más de tranquilidad y seguridad y apenas me han venido esas imágenes.
Esta semana tengo un microviaje, unos análisis... y un día de fiesta. Increíble. Desde Navidad no ha habido ninguno.
viernes, 12 de marzo de 2010
Delibes
Aunque haya leído solamente unos tres libros suyos, aparte de haber visto la adaptación al cine de Los Santos Inocentes y El Príncipe Destronado, me considero muy fan de este hombre que se ha ido hoy.
Ningún otro escritor me ha dado esa profunda impresión de realidad con su obra. Luego hablan del realismo mágico de los sudamericanos... Sí, sí... Delibes les ganaba de largo.
Creo que tenía trece años cuando la profa nos pidió leer El Príncipe Destronado. Me gustó mucho, a pesar de que era una imposición escolar. También tuve en mis manos Cinco Horas con Mario, unos años después, y lo disfruté, a pesar de ser otro deber de Lengua, seguramente con trabajo resumen y todo.
Luego, en una colección de libros que teníamos en casa encontré La Hoja Roja, que quizá no era tan bueno como los otros, pero no estaba mal.
Además, los libros de lectura de los primeros años de colegio contenían partes de Las Ratas y El Camino. También me parecieron muy interesantes y agradables, y me da un poco de vergüenza no haberlos leído enteros.
Ahora que ya voy a tener tiempo, van a caer en mi biblioteca.
Descanse en paz... Le vamos a echar de menos.
Ningún otro escritor me ha dado esa profunda impresión de realidad con su obra. Luego hablan del realismo mágico de los sudamericanos... Sí, sí... Delibes les ganaba de largo.
Creo que tenía trece años cuando la profa nos pidió leer El Príncipe Destronado. Me gustó mucho, a pesar de que era una imposición escolar. También tuve en mis manos Cinco Horas con Mario, unos años después, y lo disfruté, a pesar de ser otro deber de Lengua, seguramente con trabajo resumen y todo.
Luego, en una colección de libros que teníamos en casa encontré La Hoja Roja, que quizá no era tan bueno como los otros, pero no estaba mal.
Además, los libros de lectura de los primeros años de colegio contenían partes de Las Ratas y El Camino. También me parecieron muy interesantes y agradables, y me da un poco de vergüenza no haberlos leído enteros.
Ahora que ya voy a tener tiempo, van a caer en mi biblioteca.
Descanse en paz... Le vamos a echar de menos.
jueves, 11 de marzo de 2010
miércoles, 10 de marzo de 2010
La furia
Furia de destrozar, de abrir cráneos, de rajar tripas, o simplemente de aplastar narices y hacer que lloren. De humillar, de pisotear como cucarachas, de dejar los restos al sol...
Sí, desde siempre me pasa con ellos. Y no tengo una válvula para dejarla salir. Sólo este blog y el gimnasio ayudan.
Sí, desde siempre me pasa con ellos. Y no tengo una válvula para dejarla salir. Sólo este blog y el gimnasio ayudan.
martes, 9 de marzo de 2010
En Terapia
Bien, bien, empezó la segunda temporada. No he visto entera la anterior, sólo los episodios de los personajes que me gustaban, así que no sabía que uno de los que no me gustaban había muerto, y ahí empieza lo nuevo: problemas legales por mala praxis (supongo que todo se aclarará).
Yo misma debería ser un personaje de esos, pero en la vida real. Seguramente no me vendría nada mal ir a buscar ayuda, porque, aparte de esa concepción tan negativa de la vida, sigo teniendo el corazón roto. Si no, que me expliquen el sueño del otro día, en el que mi ¿ex?, hum, no es eso, pero, ¿cómo le llamo a ese capullo?, se volvía a poner en contacto conmigo y yo contaba a mis amigas que la cosa había dado un giro de 180 grados y prometía. Puro sueño de cumplimiento de deseos que no se hará real, y me jode la vida enseñándome qué me ronda por la cabeza.
Yo misma debería ser un personaje de esos, pero en la vida real. Seguramente no me vendría nada mal ir a buscar ayuda, porque, aparte de esa concepción tan negativa de la vida, sigo teniendo el corazón roto. Si no, que me expliquen el sueño del otro día, en el que mi ¿ex?, hum, no es eso, pero, ¿cómo le llamo a ese capullo?, se volvía a poner en contacto conmigo y yo contaba a mis amigas que la cosa había dado un giro de 180 grados y prometía. Puro sueño de cumplimiento de deseos que no se hará real, y me jode la vida enseñándome qué me ronda por la cabeza.
lunes, 8 de marzo de 2010
Tras las cortinas
No me gusta mucho el mundo que hay tras las cortinas. Prefiero aislarme. Paso de la gente que va por la calle, sobre todo porque cada vez hay más pirados, será la crisis. Prefiero bajarme el cine o verlo por cable, así no me molesta un grupo de niñatos en el cine. No me apetece quedar con nadie con este frío, y no disfruto exactamente de las mismas cosas que el resto de la gente que me rodea. Me impactan las noticias como la cantidad de violaciones en Nueva York y pienso que el mundo no está hecho para nadie, pero un poco menos todavía para las mujeres.
Sí, la vida es un regalo... envenenado.
Sí, la vida es un regalo... envenenado.
domingo, 7 de marzo de 2010
Intuición o similar
O más bien teniendo en cuenta todo lo que está pasando últimamente... creo que ETA se está terminando. No sólo por todas las detenciones, es que las caras de los periódicos lo dicen todo. Nunca había visto tanta tristeza en esos rostros. Y además ahora se ha entregado uno. No soy analista, pero... al tiempo.
Tengo mi propia teoría sobre los motivos. Y no incluye la gestión eficaz o no de los ministros de Interior. Pienso en algo más... más electoral, ya sucedido.
A pesar de que aún pueda haber bombazos de última hora.
Tengo mi propia teoría sobre los motivos. Y no incluye la gestión eficaz o no de los ministros de Interior. Pienso en algo más... más electoral, ya sucedido.
A pesar de que aún pueda haber bombazos de última hora.
sábado, 6 de marzo de 2010
Remedios menores
He constatado, una vez más, cómo las actividades de autocuidado relajan. Llevaba posponiendo el esquileo sobaquil unos cuantos días, y no debería haberlo hecho, porque... qué bien me he quedado cuando me he visto las axilas lampiñas. Espero que no me crezca el pelo de aquí al chequeo que tengo después del examen. O sí, así me relajo otra vez.
Otras veces me ha pasado lo mismo después de un rato de hacer tareas domésticas. Lo había experimentado, luego lo leí en algún sitio, y ya no me quedaron dudas de que funciona, aunque de por sí no me gustan esos trabajos rutinarios que se hacen para deshacerlos de nuevo y repetir. El truco es no pasar de unos 20 minutos. Vamos, es incompatible con dejar para el final todo el trabajo que supone llevar una casa.
Tenía la sensación de no haber hecho mucho en toda la mañana, pero quizá no ha estado mal: la depilación, el repaso de un tochillo, cien preguntas de repaso de test, pasear al perro... Sí, aunque creo que debería haber hecho 200 ó 300 preguntas. Bueno, haré unas cuantas más hasta la hora de comer... si Will y Grace me dejan.
Otras veces me ha pasado lo mismo después de un rato de hacer tareas domésticas. Lo había experimentado, luego lo leí en algún sitio, y ya no me quedaron dudas de que funciona, aunque de por sí no me gustan esos trabajos rutinarios que se hacen para deshacerlos de nuevo y repetir. El truco es no pasar de unos 20 minutos. Vamos, es incompatible con dejar para el final todo el trabajo que supone llevar una casa.
Tenía la sensación de no haber hecho mucho en toda la mañana, pero quizá no ha estado mal: la depilación, el repaso de un tochillo, cien preguntas de repaso de test, pasear al perro... Sí, aunque creo que debería haber hecho 200 ó 300 preguntas. Bueno, haré unas cuantas más hasta la hora de comer... si Will y Grace me dejan.
miércoles, 3 de marzo de 2010
If I could sleep forever
Me cuadra esa canción de los Dandy Warhols. He tenido un mal día y he terminado en el sofá, como si llevara días sin dormir. No me he quedado sopa, pero me moría de sueño. Ahora estoy un poco más despejada.
¿Y si no hago nada más hasta el examen?
¿Y si no hago nada más hasta el examen?
lunes, 1 de marzo de 2010
Que sus aguante vuestro padre
Bien, después de lo de antes en este antro siniestro... Más razones para largarme, para ascender.
No me he encontrado con ninguna nota de despido. Solamente estoy harta, hoy ha sido la penúltima gota. No ha sido la última porque resistiré lo que pueda, pero tener el triple de trabajo, pues como que no. Ya no es por excepción, se está volviendo una costumbre, un abuso con el que nadie hace nada.
Mejor, más ánimos para estudiar, por muy cansada que esté, que lo estoy.
No me he encontrado con ninguna nota de despido. Solamente estoy harta, hoy ha sido la penúltima gota. No ha sido la última porque resistiré lo que pueda, pero tener el triple de trabajo, pues como que no. Ya no es por excepción, se está volviendo una costumbre, un abuso con el que nadie hace nada.
Mejor, más ánimos para estudiar, por muy cansada que esté, que lo estoy.
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