En tres años pasan muchas cosas. Desde 2014 sé que algunas han ido a mejor. Se aprende mucho en el trabajo, por ejemplo. He ganado seguridad y también me he beneficiado de algunos cambios. Sí, mi sueldo es más alto y posiblemente haya mejorado el ambiente. En 2014 hubo una época peliaguda, pero la persona problemática se largó. Dejando una estela de comentarios venenosos sobre mí, seguro, porque quien la sustituyó, al principio, me miraba con mala leche. Pero como el tiempo pone a cada uno en su sitio, ya se ha dado cuenta de lo que hay y de lo que no.
También mis hábitos, mis aficiones y mis amistades han cambiado un poco. Me he librado de gente que no me hacía ningún bien, he conocido a otra gente, etc. No es que haya ligado mucho, tampoco lo he intentado verdaderamente. Creo, con bastante fundamento, que me ha tirado los tejos una tía. Aún estoy intentando normalizar ese tema, se estaba pasando un pelo y yo no siento ningún interés. En principio, diría que soy hetero, a pesar de toda la fluidez de las relaciones que se ve en los últimos años. Reconozco que también me halagaba un poquito el tema, la verdad sea dicha. Siempre soy yo la que sufre porque le gusta alguien y no hay correspondencia, así que era un mundo al revés interesante. Pero me caería mejor si no echara tanto la manita, etc. Mi cuerpo es mío.
Ah, retomé la música después de miles de años, pero nada de conservatorios ni profes tiranos. Todo en plan diversión. Mi profe es un chaval, y ha habido buen rollo entre nosotros desde el minuto uno. A diferencia de lo que me pasa con su jefe, que prefiero que ni aparezca. Si me quedé, no es por él.
Y han sido otros tres años de problemas, claro. Me preocupa el paso del tiempo, hay demasiadas veces que pienso "no quiero seguir, a la mierda todo". Pero sigo. Ojalá me escucharan un poco en lo de que la vida me parece un asco; se limitan a decirme que no me queje, que a otros les va peor, que si no nos suicidamos será porque algo le vemos, etc. Pues OK. Me la sopla. Llevo como 10 días más jodida que de costumbre. Curiosamente, esto empezó el día de San Valentín, pero ese día no me pasó nada especial. Ese día nos recuerda a los que estamos solos precisamente eso, que estamos solos, y eso es malo, pero no más que otros años. Tampoco tengo yo claro que desee cambiar la situación. No es que me guste no tener nunca a nadie ahí, pero últimamente todo el mundo a mi alrededor se está separando o divorciando, incluso de una manera muy chunga, o dice que no está a gusto y que ojalá su pareja no hubiera resultado ser como es. Es decir, envidia no me dan, creo yo, o por lo menos yo no deseo esas situaciones que parecen tan comunes y tan tristes.
Total, ojalá cambie un poco el viento, porque también me están pasando algunas cosas buenas estos días y soy consciente, pero no las disfruto.