sábado, 2 de junio de 2018

Segunda vuelta

En una semana, he repasado como un tercio de los temas. No está mal, pero es que muchos de ellos eran los más sencillos. Me quedan horrores de Seguridad Social y otros.

Y, cómo no, tengo la enfermedad del opositor: un resfriado tamaño industrial.

También me he dado cuenta de que mi crush no es mi crush. No soy tan inmune al aspecto físico como pensaba, y me temo que un par de arrugas de más me echan para atrás mucho más de lo que me gustaría. Catastrófico. Algo platónico, tal vez, pero ir más allá...

Menos mal que he tenido una semana bastante buena de trabajo.

sábado, 19 de mayo de 2018

1

Un tema. Me queda un tema.

Y no todo es malo, porque de hecho estoy aprendiendo un montón.

Bueno, en general, no ha sido una semana mala del todo.

Andaba muy mal de forma física y creo que me estoy recuperando. Quizá ya no me hagan falta las vitaminas, pero menuda primavera de mierda. Pensaba que la astenia duraba solo una o dos semanas, si es que ha sido astenia.

He arreglado un cacharro electrónico, me han pedido ayuda para rollos de móviles y otros... Es una bobada, pero me siento bien cuando arreglo algo y cuando soy capaz de usar mis conocimientos. La autoestima, por ahí arriba.

He ayudado a un colega en el curro y me lo ha agradecido.

He hecho algunos recados pendientes usando huecos de tiempo que suelo perder. Me encanta ese aprovechamiento.

Y voy a comprar material deportivo, ahora que tengo espacio para aprovecharlo. Sí, tengo un jardín, ahora, y es el momento de disfrutarlo a saco, antes de que el verano me lo agoste. Quiero un balón, una bici...

Lo simple que es mi vida, en realidad. Si no fuera por el puto día a día...

domingo, 6 de mayo de 2018

Tirón

Bien, me quedan cinco temas. Menuda matada que llevo encima. El atasco ha hecho que me fije en temas más sencillos y he ido mirándolos mientras trataba de superar la situación con ese puto tema. En conclusión, he salido del atasco y mientras salía he estudiado tres temas más. No está mal. Ya veremos la semana que viene cuánto conservo entre las neuronas, eso será otro cantar.

Tengo los ojos cansados, pero noto cierta fuerza mental que creo que me da la sensación de haber aprendido cosas.

viernes, 4 de mayo de 2018

Día de mierda

Atascada en un tema. No entiendo cómo sale adelante la gente que prepara judicatura y demás. El esfuerzo es brutal, yo sencillamente no puedo aprenderme una lista de una página de competencias de no sé quién. Ni le veo sentido, además. Sólo lo tiene a la hora de cribar gente y eliminar a quien no se lo sepa. Conozco gente que maneja legislación a diario y no se saben casi nada de memoria, siempre van a mirar. Es que, aunque tengas una idea de cómo es el artículo, no te puedes fiar de tu memoria, siempre puede haber una condición, un apartado que te cambia las cosas.

Tenemos un sistema que da miedo, además. En los últimos días me han contado una historia de un chico que prepara una plaza de economista o algo parecido. Resulta que casi todos los que se preparan con él y van superando etapas son el típico Borja Mari Perez de Blablabla y López-Píjez. Vamos, niños de papá, en general, salvo algún crack que consigue colarse. También he leído que en determinadas plazas más te vale ir a conocer a los preparadores, ir creando cierta relación, o difícilmente vas a aprobar. O sea, hay que hacerles la pelota o por lo menos dedicarse a las relaciones públicas. Qué maravilla. Vergonzoso, de arriba a abajo y de izquierda a derecha. No puede ser que sigan con eso de que el que tiene padrino es el que se bautiza.

Tendré que ir a ver si salgo del atasco...

jueves, 3 de mayo de 2018

Alternativas de vida

Me empeño en la opo. Podría dejarlo todo, porque creo que no me va a faltar curro, pero no. Quiero trabajar de forma estable de lo mío. Me habría puesto a ello antes, pero me pilló la crisis de los Lehman Brothers y demás allá por 2008 y no había manera de que sacaran oposiciones asequibles.

Bueno, eso es un contrasentido como una casa. No hay oposiciones asequibles. Más bien debería decir oposiciones que no me obliguen a pedir una excedencia, que me dejen seguir currando mientras las preparo. Esto que estoy haciendo será probablemente una regularización, una estabilización de gente que ya lleva años currando, con lo cual no les han puesto un temario imposible; simplemente uno incómodo a preparar en nada de tiempo y con exámenes de elección múltiple, en lugar de memorización de tochos a saco. Ahí pretendo colarme yo, haciendo valer mis méritos de estudios de posgrado y demás.

No sé si es imposible, pero desde luego es complicado. Y eso que se me da bien ese tipo de exámenes, tengo cierta memoria para las chorraditas puntuales, y cierta imaginación para ver de dónde podrían sacar preguntas esos sádicos del tribunal.

Y si no sale bien, pues nada, a seguir con mi vida. No sé si tendría ganas de probar otra vez en un tiempo o me dedicaría a cualquier cosa que no tenga que ver con leyes ni reglamentos.

lunes, 30 de abril de 2018

Puente

A pesar de las obras en mi casa, a pesar de los muchos factores de distracción, me quedan unos nueve temas. Eso sí, varios de ellos son peliagudos, legislación chunga a saco.

Me gustaría poder hablar de cosas que me compro o quiero comprar, de lo bueno que me pasa de vez en cuando...

Bueno, ¿y por qué no?

Necesito zapatillas de deporte ya, se me están rompiendo las que tengo. No me extraña, porque las he usado muchísimo. También estaría bien que alguien me llevara de compras de ropa, en general. Lo mío es raro: creo tener ojo para detectar cuándo alguien va bien o hecho un adefesio, cuándo le sienta bien algo o es mejor que cambie de imagen, pero para mí no tengo esos consejos. No sé dónde está la ropa que podría irme bien, ni tengo paciencia para buscarla. Siempre acabo con vaqueros, camisas y camisetas, y todo bastante parecido. Además, sin ser demasiado cuidadosa, resulta que la ropa me dura mucho tiempo. Debo de ser de movimientos suaves o algo así, porque no desgasto casi nada. Con lo bruta que yo soy.

Lo bueno que me pasa de vez en cuando... No sé, hoy no he tenido que aguantar familia política (sorpresa, estaba programado lo contrario), ni esperar delante de mostradores o cajas. En parte, porque es un día raro, porque la gente no suele hacer recados en días así. Será que se marchan al pueblo y nos dejan campo libre a los demás, en plena ciudad. Así que he hecho los cuatro recados coñazo de la mañana en un pis pas.

Para redondear el día, necesito avanzar muuuucho más en el tema que toca empollar. Si no lo consigo, pues nada, a pasarme el 1 de Mayo currándomelo. Ya sé que no va a ser así, me van a volver a liar para hacer algo, con lo cual me pasaré el resto de la semana tratando de llegar a la última página, pero en fin...

sábado, 14 de abril de 2018

Sin tiempo

Hmm, me quedan como 19 temas. Es demencial, creo que apenas voy a tener tiempo de terminar el rollo este. No cuadran los plazos con la materia exagerada que hay que empollarse. Lo único que puedo hacer es pensar que la mayoría de la gente está en la misma situación, que todos vamos a llegar al examen con la materia leída y poco más. Si no fuera porque tengo puntos por varios conceptos, es como para mandarlo todo a la mierda. Es más, es probable que esto solamente sea algo semificticio para estabilizar interinos o algo así, pero quizá con esos puntos dé la sorpresa. Y si no, creo que me viene bien aprender un poco de legislación, así, en general.

Hoy me he comido una ley de unas 40 páginas. Voy a la caza de lo que podría convertirse en pregunta. Datos en los que no es tan fácil fijarse y demás, vaya. Me siento mal si algo me retrasa, incluso aunque sea algo programado, como ir al gimnasio. Esto no es sano.

martes, 10 de abril de 2018

Mitad

He llegado a la mitad del temario. Y a la conclusión de que no va a dar tiempo a repasar mucho. También me quedan los temas más jodidos. Al menos... no creo que se me joda el verano empollando.

jueves, 5 de abril de 2018

Fogonazos

Llevo unos 20 temas y eso es ir lenta, pero creo que podré leerme todo el temario, por lo menos.

Han sido unas vacaciones de mierda entre eso y todos los millones de cosas que he tenido que hacer.

Ni un puto día he podido tener un desayuno tranquilo y relajado, por esas cosas.

Quiero dejar el deporte, porque sencillamente se ha vuelto una especie de obligación que no disfruto.

Si dejo el deporte, tendré que controlar la dieta.

No tengo noticias de una persona que conozco que está enferma, aparte de que ha leído mis mensajes. Salvo que sea otra persona la que ahora mismo se encargue de su móvil, claro.

Me plantean cosas absurdas, como llevar bombones a otra persona en plan "perdóname". Pero la verdad es que yo no he hecho nada como para necesitar perdón. Sería la otra persona la que debería pedir disculpas, desde hace mucho, si es que alguien debe hacerlo. Aunque en realidad me afecta muy poco lo que haga, es una relación que no me importa.

Y por eso me llaman orgullosa. Y otra persona viene y me dice que no tiene sentido llamármelo. Porque tampoco lo tiene esa historia de regalar bombones. Lo sé.

Lo más jodido es que los bombones los compré. Pero solamente porque me lo sugirieron al ir a comprar unos para mí. Cosas de la confianza y la guardia baja. Al final, nos los comeremos nosotros, no esa otra persona para quien me decían que los comprara.

Tengo molestias en la espalda baja y pesadez en la pelvis. No sé qué hacer. No sé si son cosas relacionadas. Ahora que he solucionado mis problemas de espalda media, esta mierda.

Solamente quiero disfrutar de mi casa, pero está complicado el tema. Poco a poco. Primero, terminar con la opo y borrarme del gimnasio. Sospecho que sucederá a la vez.

martes, 3 de abril de 2018

De amicitia, que dijo Cicerón

No sé si no tengo amigos porque no quiero o porque no tengo lo que hay que tener. Estaría bien tener amigos sin exigencias. Bueno, hay alguien que se aproxima bastante a eso: solamente quiere tomar un café conmigo cada cierto tiempo y por lo demás ya nos seguimos comunicando por medios electrónicos. A muchas personas no les gustaría esto, pero a mí, sí. Y aún me sobra. Esos cafés suelen suponer perder media tarde escuchando tonterías que no me interesan, y yo tampoco suelo tener mucho que comunicar; podría explicarlo en un mensaje. Pero, en fin, habrá que intentar no ser tan mala amiga, sobre todo porque la otra parte va con buena intención.

Lo malo de las amistades al uso es que comprometen. Sobre todo, los fines de semana. Y más por costumbre que por disfrute. Suelo llegar al viernes bastante cansada, y lo último que me apetece es tener que volver a salir, y menos de copas. En todo caso, estaría bien salir el sábado por la mañana a hacer un poco de deporte y, entonces sí, tomar algo a la vuelta. Poco más. Saber que puedes contar con la otra persona en caso necesario, y ofrecer lo mismo por tu parte, eso estaría bien.

Luego están las decepciones. El tiempo juega en contra de las amistades largas. A veces es solamente que la gente va madurando de modos distintos y hacen su vida, y dejan de ver a los compañeros de clase y demás. Otras veces es que con el tiempo se revela quién es realmente la persona. Hay gente realmente agradable de trato en un principio que luego, cuando ya tiene confianza, se dedica a abusar un poco: llegar tarde por costumbre, cancelar planes por motivos poco claros, darte la lata por teléfono, pedir soluciones pero no dejarse ayudar... Hace un rato he visto a alguien que solamente se dirigía a mí cuando necesitaba algo, y el resto del tiempo, si te he visto no me acuerdo. Y me he alegrado de que ya no sea parte de mi entorno. Claro que amistad, amistad, aquello nunca llegó a ser, precisamente por resultar una persona aprovechada.

Por supuesto que me siento sola a veces, pero creo que no tiene solución y es algo que ya no me preocupa. Mi vida social, desde hace unos años, consiste en las personas que conozco en el trabajo o en actividades extralaborales (como las extraescolares, vaya, pero de adultos). No profundizo en las relaciones; raramente nos vemos fuera del centro donde coincidimos. Si acaso, nos mandamos mensajitos para preguntar cosas o mandar fotos. Y si se trata alguna vez de hacer algo juntos, siempre los mismos problemas de olvidos, retrasos, o primero me lían y luego no aparecen y tengo que hacer yo todo el tema de que se trate... Lo normal. ¿Quién quiere hacer el esfuerzo una vez más con personas informales? Yo ya paso.

Y pensar que de más joven me angustiaba estar siempre sola...

Vuelta

Días tratando de combinar las vacaciones con la puñetera opo. Me voy acercando a la mitad del temario, pero es inevitable retrasarse en las circunstancias del momento. No puedo irme de viaje pretendiendo aprovecharlo y además llevarme los apuntes.

Aunque de todo esto no quería hablar demasiado. Tengo otras historias en la cabeza.

viernes, 16 de marzo de 2018

Y tanto que es la guerra

Prefiero no pensar en el número de personas que se han apuntado al rollo este. Miles, miles y más miles.

Llevo unos días estudiando y tengo mis dudas de que dé tiempo material. Si algunos temas tienen más de 100 páginas y no son precisamente sencillos...

Hoy, por ejemplo, he estado leyendo uno que han sacado de un libro que me parecía un coñazo. En realidad no lo es tanto, y además está bien explicado, mucho mejor de lo que pensaba. Lo malo es que son decenas de páginas, quizá treinta. No he podido terminarlo aún, a pesar de que he tenido un rato libre por la mañana y me he animado a leerlo un poco, en lugar de andar en internet o aprovechar para hacer una pausa. ¿Qué pasará cuando empiece con alguno de los temas de más de 100 páginas?

Y lo que es más chungo: la gente que está currando de interina en estas plazas, ¿se ha enterado hace meses de esto y lleva tiempo con todo más o menos estudiado, no como los pringadetes que acabamos de hacernos con el temario? Miedo. 

martes, 13 de marzo de 2018

Es la guerra

No pensaba hacer un blog de oposiciones, ya he visto unos cuantos por ahí, pero... ahora mi vida va por ese camino.

Entro en un foro de gente en las mismas circunstancias que yo. Es difícil participar sin dar pistas. Me quejo de lo chungo que es todo, básicamente, y lo hago porque es cierto, me evita tener que hablar de otros temas y dar pistas sin querer, y si además alguien se desanima, mejor. No me interesa entrar en comisiones para fabricar temarios, por ejemplo. Ya tengo el mío, me he molestado en crearlo y no tengo, en principio, ninguna intención de compartirlo. En realidad, esto es una competición, y no se ayuda al enemigo. Sé que todo esto suena horrible, pero es lo que van a hacer conmigo.  No tengo ninguna duda de que esto va a ser a cara de perro. "Oposición", la palabra lo dice todo. No somos amigos, no nos ayudamos si podemos evitarlo. Hacerlo es darle posibilidades al otro de vencerte. La deportividad queda reducida a no hacer putadas como inducir a error pasando apuntes falsos o creando rumores que despisten. Por ahí no voy a pasar, me niego a llegar a ese punto, pero estaré al loro por si alguien tiene menos escrúpulos y trata de liarme. 
Los últimos temas que necesitaba estaban en un libro de una biblioteca que tengo cerca, y me imaginaba que ese libro estaría excluido de préstamo, o bien prestado e irrecuperable durante meses, con lista de espera, etc. Pues no, ha habido mucha suerte: había ejemplares disponibles. Ha sido una aventura darme de alta, encontrar el sitio exacto, etc., pero lo he conseguido. Ahora me dan ganas de quedarme el libro una temporada, para ponérselo más difícil al resto, pero bueno, creo que tampoco voy a llegar a eso. ¿O debería? 

Nah, no creo que me porte de esa manera tan perversa. Eso también requiere una energía, y no quiero estar pendiente de agotar el plazo o pedir prórroga si no es totalmente necesario.

sábado, 10 de marzo de 2018

Poda

Puzzle finalizado, libro arreglado, deporte hecho, capítulos leídos.

Supongo que mi próximo plan lo hará por mí, a base de quitarme tiempo, pero debería empezar a quitar de en medio aficiones que en realidad no aprecio. Por ejemplo, el gimnasio. No me gusta. Hace rato que no disfruto una mierda. Los horarios me matan, y veo que no soy la única. Para colmo, últimamente me agoto en seguida. Nada fluye. Puede que el deporte sea bueno para la salud, pero me mina. Estoy volviendo a mis orígenes de no moverme ni con grúa.

Lo demás sí me gusta, aunque voy a tener que recortar el tiempo de dedicación, claro. No son de recibo estas tardes en las que leo durante horas y acabo con dolor de espalda o molestias en los ojos. Tampoco debería leer la mayoría de los libros que leo. Soy de esas personas que casi siempre terminan los libros que empiezan, a pesar de las decepciones, y no se puede funcionar así. Hay demasiados libros buenos esperando, así que para qué perder el tiempo sufriendo con peñazos.

No resulta un problema el tiempo que dedico a arreglar cosas, porque tampoco es algo tan frecuente, y ahí sí que fluyo. Salvo cuando resulta que no es posible el arreglo, o no merece la pena. Hoy ha sido una reparación del lomo de un libro, que por lo menos ya no va por ahí todo destartalado, con lo triste que resulta eso.

Quizá deba hacerme un horario. 20 minutos para la música, lectura solamente los fines de semana, fuera el gimnasio. Pueden ser unos meses de esclavitud, pero si merece la pena, pues a por ello.

viernes, 9 de marzo de 2018

Buscando problemas

Pues no sé, quizá me anime a preparar una plaza de... Bueno, de empleo en un organismo.

PROS:
Currar de lo mío.
No preocuparme más.
Ponerme un poco las pilas, hay cosas que sabía y me gustaría no haber olvidado.
Dejar de dar vueltas a mi vida.
Aprovechar el currículum, que es importante, aunque esté mal decirlo.
Evitar dejarlo para más adelante, porque sé que acabaré haciendo algo de esto en algún momento.
Dormir mejor. Es el efecto que tiene el esfuerzo mental en mí, y no sé por qué no lo utilizo.

CONTRAS:
No me viene nada bien el estrés añadido, ni para la piel, ni para la musculatura, ni para el coco.
Podría haber gente con puntuación alta y son pocas las plazas que salen.
De hecho, podría ser una mera regularización de la gente que está, es decir, hacerles fijos poniéndoselo fácil solo a ellos.
Quizá me adapte pronto a mi puesto actual y no quiera moverme.
Algunos temas son de más de 100 páginas.
No sé si la parte práctica es asequible.
Adiós a las próximas vacaciones.


martes, 6 de marzo de 2018

Autoestima

Baja, siempre baja. Generalmente, me tengo por un cero a la izquierda, o por no lo suficientemente buena, o por no tan buena como me parecía. El de al lado siempre es más listo.

No debería ser así. Ya he demostrado lo que tenía que demostrar donde tenía que demostrarlo. Pero el tiempo parece que borra esa consciencia y vuelvo a quedarme en el punto cero.




domingo, 4 de marzo de 2018

Sentidos

El sentido de la vida. Será evolucionar. Ahora, el sentido de evolucionar, pues no sé. Quizá es que ahí no debamos hablar de sentido, sino de tendencias naturales de las cosas: adaptarse. Una y otra vez. Hasta que el Sol se apague. O hasta que el planeta estalle o se desertice del todo.

El sentido de tu vida. Pues nada, el que tú le des, porque seguramente tu vida es un fin en sí misma, no algo que se dirige hacia algún fin especial, salvo la evolución que decía.

¿Necesitamos un sentido? Se diría que sí, para no empezar a verlo todo como un absurdo que se va repitiendo día tras día. Lo malo es que de eso se aprovecha la religión para decirnos cuál es el sentido que debemos buscar. Doble filo: te doy un sentido para que no te amargues y a la vez te amargo prohibiéndote otros.

Mis sentidos vitales, por ahora, se limitan a mejorar en el trabajo nuevo. No me gusta ser la de menos experiencia. Algún día conseguiré sentirme menos torpe. En el trabajo anterior no pude ponerme las pilas desde el principio por mi situación del momento. Cuando lo conseguí, tardé como un año en dejar de sentirme mal. Quizá sea un plazo razonable también ahora.

Mientras tanto, tengo algunos sentidos vitales más modestos, de esos que si se incumplen no pasa nada. Aunque a mí sí me pasa; si tengo una meta y la veo factible, me frustra mucho no conseguirla. Si no es factible, también, porque soy muy cabezota.

En resumen, quiero verme mejor en algunas áreas de mi vida. La principal es el trabajo, pero hay otras. En un momento dado, puede ser que me salga bien una reparación casera. Ayer arreglé una abrazadera que sujeta el tendedero y no le veía posibilidades de durar, pero está aguantando. Nada de meterle una cuña para que haga presión, que fue la chapucilla inicial que me encontré hecha. Es posible que eso mismo forzara la pieza y la agrietara por dentro. Lo que hice ayer fue calentar la plancha y moldear la abrazadera con el calor. No mucho, pero parece que fue suficiente.

Ahora mi sentido vital menor será vigilar la reparación durante unos días, a ver si sigue resistiendo. Y si no, poner en marcha el plan B, de utilizar el lápiz soldador para la grieta y de paso para mejorar el cierre de la pieza.

... Necesito una vida social o algo, dirían mis colegas de la oficina. Bueno, no, dirían que necesito una pareja en la que pensar. En fin, que hablen.

sábado, 3 de marzo de 2018

Fracturas

Tengo a varias personas divorciándose o separándose alrededor. Y quien no, no parece muy feliz. Veamos:

- Sandra está jodidísima, pese a lo cual parece no ser capaz de resistirse a promesas de líos futuros con un tipo que insiste en no desaparecer del mapa. Le diría que no se haga muchas ilusiones, que tiene sentido esa leyenda de que la primera persona con la que te enrollas después de una ruptura chunga no va a ser nadie definitivo. Es normal: estás muy fuera de órbita, acabarás aterrizando y verás que quizá esa persona, que solo era un clavo ardiendo al que agarrarte, no encaja en tu vida. Pero tiempo al tiempo.

- Bea parece estar decepcionada con su pareja. Sin embargo, es el optimismo personificado, cree que el amor es lo más importante, pase lo que pase. No quiere ver que las perspectivas no son maravillosas ni para ella ni para nadie. Si llega a romper, tardará cero coma en buscarse a otro, y seguramente la decepción será parecida a la que arrastra.

- Lola terminó fatal con su ex y ahora se enrollaría con cualquiera, con tal de tener a alguien al lado. Incluso se plantea intentarlo con una chica, visto lo visto.

- Alba se ha separado porque descubrió en su marido vicios ocultos, como si el hombre fuera una obra mal hecha pero con una capa de pintura impecable. Tiene toda la razón del mundo al separarse, pero como nunca se ha sentido completa sin un tipo al lado, va a ser otra de las que tardan cero coma en buscar al siguiente amor de su vida.

El resto son matrimonios de muchos años que aguantan por aguantar, pero que no dan envidia, precisamente.

¿Por qué sigue la gente tropezando en las mismas piedras? Y lo que es peor, ¿por qué tratan algunas de estas personas de convencernos a los demás de que lo que hay que hacer es seguir su método de ensayo y (constante) error?

viernes, 2 de marzo de 2018

Algo mejor

Me han diagnosticado una enfermedad leve, pero molesta. Posiblemente autoinmune. Hereditaria, aunque no por línea directa. Y crónica. Y que habrá que cuidar. Se localiza en una zona, pero por cómo me siento tiene pinta de ser más bien sistémica. No es del todo normal tener síntomas en tantos sitios, creo yo. En fin, como no va a matarme, simplemente tendré que acostumbrarme, hacer pruebas para ver qué me alivia, etc.

La verdad es que no ha sido ningún trauma, era algo que sospechaba. No todos los que miramos síntomas por internet somos unos zopencos hipocondríacos. Debería ir a un especialista para confirmarlo, pero creo en el criterio del médico no especialista que me lo ha dicho, porque es un crack, y porque todo cuadra.

Por lo demás... bien. Menos mal que no hemos terminado tan mal la semana en el curro, las cosas van tirando. Estoy leyendo a Simone de Beauvoir, me he visto una peli romántica que creo que aspira a los Oscars... y tengo viajecito el domingo. Como siempre, me va a dar pereza, aunque me encanta el sitio adonde voy. Es mi auténtica residencia emocional, y un día será también la habitual. Tengo por aquí a la gente preparando el viaje como si fueran niños pequeños. También les encanta. Nos resulta una terapia, al final. No siempre es todo pacífico allí, pero tiende a ser bueno.

A ver si así puedo aplazar las mierdas y el mal rollo hasta el lunes, por lo menos.

jueves, 1 de marzo de 2018

Mierdas varias

Toda la mañana sintiéndome torpe en el trabajo. Hay cosas que no sé si llegaré a controlar, por más que lo intento. He llegado a sentir que lo que hago no es para mí. Sí, antes tenía otro trabajo que controlaba mucho, pero no quise seguir ahí, porque no era de lo mío, quería ejercer mi carrera. Pues nada, disfrute usted de su cambio.

He dormido poco, debería haber hecho unos estiramientos y no hacerlos ha sido mala idea. Las molestias me impedían relajarme y dormir. Encima, tenía frío y me costaba mucho ponerle remedio. Estoy como cuando era adolescente, llegaba a casa y me tumbaba aunque sabía que debía cambiarme de ropa, pero me entraba una parálisis mental que hacía que todo me costara el triple, y en especial eso. Suena a pereza, pero no, era otra cosa, y me está volviendo a pasar.

La ansiedad que acumulo me está pasando factura, se ve porque tengo algunos problemas físicos, otra vez: músculos, vista, piel... Y estos se alivian bastante cuando los líos se me estabilizan, así que tiene que haber una relación causa-efecto.

Me escribe el banco diciéndome los intereses de mierda que me paga. Y el caso es que quizá hayan subido, he pasado de 0 absoluto a unos céntimos.

En el bus he ido al lado de una estudiante de algún rollo sanitario que iba contando lo que aprende. Ha dado un dato interesante que me confirmaba algo. Pues bueno, soy incapaz de recordar lo que era, por mucho que me gustaría.

Tengo libre esta tarde, y eso debería ser bueno, pero aquí estoy, lamentándome, para coronar el día.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Refractaria

Rollito sentimental, atención.

Desde hace mucho, raramente me interesa alguien. Si ha sucedido, la cosa no ha prosperado, porque o no era algo correspondido o yo me echaba atrás en el último momento, etc. La última vez que me parecía que había conocido a alguien diferente, me encargué de pulsar ABORT. Y, una de dos, o no es cierto eso que dicen de que no se puede luchar contra el amor o aquello no era un verdadero interés amoroso, porque funcionó, se quedó en algo platónico. Como mucho, alguna ensoñación con abrazos en momentos tontos. Me niego a dejarme llevar, ya está. Siempre vivo en la más absoluta soledad sentimental.

O eso me parecía. Es decir, nada ha cambiado, pero desde hace un tiempo creo que les intereso a dos personas. Increíble, tratándose de mí, que no suelo gustar. O no sé, igual sí, pero no me he enterado. Que conste que tengo un físico normal y soy bastante educada, por si acaso alguien se está haciendo ideas que no son.

Bueno, a lo que iba: creo que hay un rollo platónico/químico con un chico y a la vez le gusto a una chica. Y con ninguno de los dos va a pasar nada.

El chico es demasiado joven, por guapito y agradable que sea, que lo es, y no me imagino teniendo nada con él. Además, la relación es de tipo profesional y no quiero líos.

La chica me halaga, pero ha llegado a agobiarme. Rocecito por aquí, rocecito por allá. No me gusta que nadie me toque, salvo que haya bastante confianza. En fin, no sé, nunca he tenido nada con una chica, a lo mejor debería probar, teniendo en cuenta cómo está el mercado, pero no estoy por la labor. Y, sobre todo, no podría tener nada con alguien que ha estado a un pelo de que no volviera a hablarle.

Lo que decía: siempre vivo en la más absoluta soledad sentimental. 

domingo, 25 de febrero de 2018

Pause

Me ha venido bien publicar. Ahora no estoy tan negativa. Además, he estado haciendo un trabajo físico duro que no me ha dejado comerme mucho el tarro, he tenido que mover un montón de piedras para despejar una zona de mi casa. Los anteriores inquilinos, que no sé qué querrían hacer con ellas, pero las tenían amontonadas en un par de rincones. Para más coña, he tratado de lijar la parte de abajo de una puerta, que choca con el suelo. Ha mejorado, pero aún me queda trabajo ahí.

Total, que se me ha cargado un poco la espalda. Llevaba un tiempo bien, espero que mañana se me haya pasado, y si no, esto va a ser un back strikes back en toda regla, con todo el doping de analgésicos en pastilla, linimentos, etc., y puede que fisioterapia.

Es domingo por la tarde y eso nunca es maravilloso, pero creo que mañana no voy a tener una jornada de trabajo muy dura, y además va a ser un día muy musical, con lo que no tengo el síndrome típico. A ver si seguimos así.

Más de tres años

En tres años pasan muchas cosas. Desde 2014 sé que algunas han ido a mejor. Se aprende mucho en el trabajo, por ejemplo. He ganado seguridad y también me he beneficiado de algunos cambios. Sí, mi sueldo es más alto y posiblemente haya mejorado el ambiente. En 2014 hubo una época peliaguda, pero la persona problemática se largó. Dejando una estela de comentarios venenosos sobre mí, seguro, porque quien la sustituyó, al principio, me miraba con mala leche. Pero como el tiempo pone a cada uno en su sitio, ya se ha dado cuenta de lo que hay y de lo que no.

También mis hábitos, mis aficiones y mis amistades han cambiado un poco. Me he librado de gente que no me hacía ningún bien, he conocido a otra gente, etc. No es que haya ligado mucho, tampoco lo he intentado verdaderamente. Creo, con bastante fundamento, que me ha tirado los tejos una tía. Aún estoy intentando normalizar ese tema, se estaba pasando un pelo y yo no siento ningún interés. En principio, diría que soy hetero, a pesar de toda la fluidez de las relaciones que se ve en los últimos años. Reconozco que también me halagaba un poquito el tema, la verdad sea dicha. Siempre soy yo la que sufre porque le gusta alguien y no hay correspondencia, así que era un mundo al revés interesante. Pero me caería mejor si no echara tanto la manita, etc. Mi cuerpo es mío.

Ah, retomé la música después de miles de años, pero nada de conservatorios ni profes tiranos. Todo en plan diversión. Mi profe es un chaval, y ha habido buen rollo entre nosotros desde el minuto uno. A diferencia de lo que me pasa con su jefe, que prefiero que ni aparezca. Si me quedé, no es por él.

Y han sido otros tres años de problemas, claro. Me preocupa el paso del tiempo, hay demasiadas veces que pienso "no quiero seguir, a la mierda todo". Pero sigo. Ojalá me escucharan un poco en lo de que la vida me parece un asco; se limitan a decirme que no me queje, que a otros les va peor, que si no nos suicidamos será porque algo le vemos, etc. Pues OK. Me la sopla. Llevo como 10 días más jodida que de costumbre. Curiosamente, esto empezó el día de San Valentín, pero ese día no me pasó nada especial. Ese día nos recuerda a los que estamos solos precisamente eso, que estamos solos, y eso es malo, pero no más que otros años. Tampoco tengo yo claro que desee cambiar la situación. No es que me guste no tener nunca a nadie ahí, pero últimamente todo el mundo a mi alrededor se está separando o divorciando, incluso de una manera muy chunga, o dice que no está a gusto y que ojalá su pareja no hubiera resultado ser como es. Es decir, envidia no me dan, creo yo, o por lo menos yo no deseo esas situaciones que parecen tan comunes y tan tristes.

Total, ojalá cambie un poco el viento, porque también me están pasando algunas cosas buenas estos días y soy consciente, pero no las disfruto.

sábado, 24 de febrero de 2018

Anda, mira...

Estaba pensando en hacerme un blog nuevo, y en cuanto he entrado en Blogger resulta que este vertedero mío todavía sobrevivía.

Las razones para hacerme un nuevo blog eran negativas, claro. Y ahora que me he encontrado con el espacio a mi disposición, no se me ocurre qué contar.

Un momento...

Buf, pues no sé, desde 2014 no es que me haya cambiado mucho la vida. He conseguido objetivos, pero me vuelvo a sentir vacía.

Ayer tuve una kedada con gente y solo me sirvió para constatar que no me apetece mucho volver a hacerlo. No puedo decir que fueran mala gente, pero a su manera son un grupo compacto en el que no me veo con ganas de hacer el esfuerzo para entrar. El colega borracho de entrada no ayudó precisamente, no me hicieron ni puta gracia sus dobles sentidos machunos, y me da que en realidad tiene mal beber. A evitar, vaya. Otras personas me sorprendieron para bien, pero si hay que aguantar a ese tío, si va incluido en el lote, mucho me temo que paso.

El caso es que voy rebotando de acá para allá en la vida. "Buenoooo, qué raro que no te convenza un grupo, je, je", me dicen. Qué voy a hacerle, aparte de especialita, que lo soy, la peña tiende a cagarla, y salpican. En este caso no era el grupo, era una sola persona, pero en fin...Yo no socializo para pasarlo mal. Si eso es lo que hay, prefiero no socializar. ¿Me siento sola entonces? Pues muy a menudo, sí, pero de la otra manera me sentiría peor.

Bueno, hasta luego.