Efectivamente, hubo varias personas a las que yo no habría invitado. Hubo otras a las que definitivamente sí, claro. De todos modos, con el barullo casi daba igual.
Siempre hay alguien peor. Una persona de esas que cuando todo el mundo anda con el cubata en la mano se ponen a hablar de las costumbres de sus familiares, dejando claro que no sólo viven con sus padres, sino que además salen poquísimo de esa casa. Te hace sentir un poco mejor, y acabáis haciendo un aparte, pero ese microgrupo que formáis se gana automáticamente la etiqueta de dúo marginal o lo que sea. Eso te enfría, no hablas tanto porque te sientes mal con esa película en tu cabeza. Te sientes peor porque la otra persona tampoco tiene la culpa. Quedas fatal y rezas por que piense que lo que te pasa es que ya llevas demasiado alcohol encima como para prestarle mucha atención (y es prácticamente verdad, para entonces ya tienes la voluntad medio anulada). Con eso y la música a tope, claro, imposible llevar una conversación coherente.
Me sentía mal por la ropa. Creo que cometí un pequeño error, por mucho que los pantalones me quedaran de miedo.
Y apareció él. Guapísimo de ropa, con lo que volví a ser consciente de que la mía quizá no estaba a la altura. Desde luego, no a su altura, en concreto. Iba acompañado. Ella no iba tan bien, pero cubría el expediente sin problemas. Todo el tiempo atravesaban mi mente imágenes de mi mano deslizándose por debajo de su camisa, de mis labios en su cuello y de mis colmillos en sus hombros. Ojalá fueran al menos recuerdos.
Hoy sólo tengo que hacer una cosa: ir borrando poco a poco esas múltiples resacas.
domingo, 30 de diciembre de 2012
jueves, 27 de diciembre de 2012
Peor el remedio
Con tanto adelantar cosas, me he quedado sin nada que hacer. Tenía que elegir ropa para una fiesta a la que me han invitado el sábado, y ya lo he hecho. Vuelta a enfrentarme al vacío. A la vez, no puedo relajarme. Otras personas aprovechan esta tarde relajada para sestear, pensar en las musarañas... y lo disfrutan.
Sí, me han invitado a una fiesta. Es lo de siempre: a veces me muero de soledad, pero me da pereza ir a relacionarme con gente. No creo que salga muy bien, hay varios invitados a los que les patearía el culo una docena de veces y me quedaría tan a gusto. Encima, estoy en plan ley del mínimo esfuerzo, tanto que hasta me asusta. Vamos, que más o menos se me ha caído esa máscara de amabilidad que todos nos ponemos para salir a la calle, no me apetece sonreír falsamente, no me apetece soportar charlas insulsas, etc.
Bah.
Sí, me han invitado a una fiesta. Es lo de siempre: a veces me muero de soledad, pero me da pereza ir a relacionarme con gente. No creo que salga muy bien, hay varios invitados a los que les patearía el culo una docena de veces y me quedaría tan a gusto. Encima, estoy en plan ley del mínimo esfuerzo, tanto que hasta me asusta. Vamos, que más o menos se me ha caído esa máscara de amabilidad que todos nos ponemos para salir a la calle, no me apetece sonreír falsamente, no me apetece soportar charlas insulsas, etc.
Bah.
martes, 25 de diciembre de 2012
Navidad
Aquí estoy, entrando en ese momento del día 25 que se parece sospechosamente a un domingo, pero en versión corregida y aumentada. Es como un fin de domingo y un fin de fiestas. Doble depre, vaya.
Esta vez no me quiero quejar mucho. La cosa ha estado moderadamente bien. Por una carambola, he tenido algún regalo más de los que esperaba. Me he gastado una pasta gansa, pero no me arrepiento. También he hecho de todo: me he quitado de encima tres trabajos pendientes para enero. No había prisa; sólo nada mejor que hacer.
Joder, qué patético suena eso. El caso es que ha sido una cura para el aburrimiento.
Llegan los días en los que algunos hacen balance del año e incluso propósitos para el que viene. No soy yo mucho de plantearme cosas que quiera cumplir, hace mucho tiempo que dejé de fumar y creo que llevo una vida tan moderada que más bien debería proponerme tener un año salvaje. De momento, pretendo terminar el puto máster y pedirle a la gente que me dé una patada en el culo como se me ocurra apuntarme a más cosas de esas que no me dejan tiempo ni para depilarme el bigote. Bueno, menos mal que eso me hace poca, muy poca falta. Empiezo a contar los meses para mi liberación. No son más de cinco y me da que lo peor ya ha pasado. Después, me parece que mi vida será trabajar lo menos posible e ir al gimnasio, cosa que últimamente tengo bastante abandonada, y es una lástima, porque me gusta lo suficiente como para no convertirlo en un propósito de esos que luego se incumplen. Lo complicado va a ser conformarme. Si me metí en este lío fue porque me sobraba tiempo, me aburría y pensaba demasiado. Entonces, me busqué un horizonte nuevo, pero es complicado lo de alcanzar el horizonte. Siempre está lejos, donde el sol se pone.
Un buen propósito para estos meses podría ser tratar de ceñirme al día a día, en lugar de pensar cuánto me queda de condena. No es tan complicado y no me cabe la menor duda de que me hará sentirme mejor.
... si es que yo fuera de cumplir ese tipo de propósitos.
Esta vez no me quiero quejar mucho. La cosa ha estado moderadamente bien. Por una carambola, he tenido algún regalo más de los que esperaba. Me he gastado una pasta gansa, pero no me arrepiento. También he hecho de todo: me he quitado de encima tres trabajos pendientes para enero. No había prisa; sólo nada mejor que hacer.
Joder, qué patético suena eso. El caso es que ha sido una cura para el aburrimiento.
Llegan los días en los que algunos hacen balance del año e incluso propósitos para el que viene. No soy yo mucho de plantearme cosas que quiera cumplir, hace mucho tiempo que dejé de fumar y creo que llevo una vida tan moderada que más bien debería proponerme tener un año salvaje. De momento, pretendo terminar el puto máster y pedirle a la gente que me dé una patada en el culo como se me ocurra apuntarme a más cosas de esas que no me dejan tiempo ni para depilarme el bigote. Bueno, menos mal que eso me hace poca, muy poca falta. Empiezo a contar los meses para mi liberación. No son más de cinco y me da que lo peor ya ha pasado. Después, me parece que mi vida será trabajar lo menos posible e ir al gimnasio, cosa que últimamente tengo bastante abandonada, y es una lástima, porque me gusta lo suficiente como para no convertirlo en un propósito de esos que luego se incumplen. Lo complicado va a ser conformarme. Si me metí en este lío fue porque me sobraba tiempo, me aburría y pensaba demasiado. Entonces, me busqué un horizonte nuevo, pero es complicado lo de alcanzar el horizonte. Siempre está lejos, donde el sol se pone.
Un buen propósito para estos meses podría ser tratar de ceñirme al día a día, en lugar de pensar cuánto me queda de condena. No es tan complicado y no me cabe la menor duda de que me hará sentirme mejor.
... si es que yo fuera de cumplir ese tipo de propósitos.
viernes, 21 de diciembre de 2012
Microvacatas
Qué bien, llevo un rato de vacaciones. Y es el segundo día que oigo algo de ambientillo festivo en la calle. Otros años empezaba antes, pero con tanto recorte, ya se sabe.
Ojalá termine pronto el año. Bueno, sí, eso es lo que va a pasar, no queda nada. No es que todo haya sido malo, sólo el otoño ha estado lleno de meteduras de pata y situaciones desagradables, aparte de aplazamiento forzoso de planes y la misma soledad de siempre.
Se supone que tengo una hora para disfrutar antes del fin del mundo. Ja.
Ojalá termine pronto el año. Bueno, sí, eso es lo que va a pasar, no queda nada. No es que todo haya sido malo, sólo el otoño ha estado lleno de meteduras de pata y situaciones desagradables, aparte de aplazamiento forzoso de planes y la misma soledad de siempre.
Se supone que tengo una hora para disfrutar antes del fin del mundo. Ja.
sábado, 15 de diciembre de 2012
Pendiente
No he hecho ni una sola compra navideña. Es que no me mentalizo de las fechas en las que estamos. Creo que es porque hace tiempo que empezaron a poner adornos y ya no hay un momento concreto en el que piensas "Oh, falta una semana". Pero sí: falta una semana.
Tampoco tengo auto-regalo, ni creo que me tengan preparada ninguna sorpresa. Estaría bien el detalle, no pido más, simplemente eso. En mi caso es cierto que no necesito nada caro. Tendré muchos defectos, pero el materialismo no es uno de ellos. Si por mí fuera, las joyerías se habrían arruinado hace mucho tiempo.
Ni siquiera he comprado cosas que necesite y que puedan colar como regalos. Hace unos días me cargué unos pantalones y debería sustituirlos, pero no acabo de encontrar el momento para ir a una tienda. Tampoco me vendría mal un jersey gordo, y es la misma historia. El otro día, de camino a un recado, pude haber aprovechado unos minutos, pero se cruzó en mi camino una tienda de esas tipo Woman's Secret y me pasé el tiempo curioseando hasta que tuve que salir corriendo para llegar adonde iba realmente. Qué desastre.
Si alguien necesita un personal shopper soy yo, pero no por falta de gusto (o eso espero). Necesitaría a alguien que tuviera tiempo para comprar por mí... y que aceptara mis negativas a llevar esto o aquello.
Tampoco tengo auto-regalo, ni creo que me tengan preparada ninguna sorpresa. Estaría bien el detalle, no pido más, simplemente eso. En mi caso es cierto que no necesito nada caro. Tendré muchos defectos, pero el materialismo no es uno de ellos. Si por mí fuera, las joyerías se habrían arruinado hace mucho tiempo.
Ni siquiera he comprado cosas que necesite y que puedan colar como regalos. Hace unos días me cargué unos pantalones y debería sustituirlos, pero no acabo de encontrar el momento para ir a una tienda. Tampoco me vendría mal un jersey gordo, y es la misma historia. El otro día, de camino a un recado, pude haber aprovechado unos minutos, pero se cruzó en mi camino una tienda de esas tipo Woman's Secret y me pasé el tiempo curioseando hasta que tuve que salir corriendo para llegar adonde iba realmente. Qué desastre.
Si alguien necesita un personal shopper soy yo, pero no por falta de gusto (o eso espero). Necesitaría a alguien que tuviera tiempo para comprar por mí... y que aceptara mis negativas a llevar esto o aquello.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Domingo real
El sábado raro ha dejado paso a un domingo con todas las de la ley. Es decir: lavado de pelo, comida tardía, tarde larga y aburrida y un trasfondo de tristeza que no me quitaría ni puesta hasta las cejas.
Sin embargo, hoy no me ha pasado nada negativo: he hecho un par de cosas útiles por la mañana, he tenido tiempo para leer...
Ahora empieza diciembre en serio, también. Quedan todos los regalos por comprar, los dulces que cada año me gustan menos pero son imprescindibles, las inevitables comidas o cenas prenavideñas...
Uff, quiero huir. Por mí, pasaría de todo hasta mediados de enero. Me agarraría a uno que yo me sé y le tiraría de las orejas hasta que enfilara el aeropuerto, y me gastaría los ahorros en un viaje largo a alguna isla de esas que ni aparecen en los mapas.
Pero no. Esta semana he vuelto a quedar con B., necesita ayuda con un tema que yo creo controlar. Espero que no monopolice la conversación, porque encima de que le echo una mano, sólo faltaría. Y el caso es que se da cuenta, no sería la primera vez que se echa en cara lo mucho que habla.
Por otra parte, tendré que acercarme a la facultad, ya va siendo hora de hablar con un par de profes del máster. Supongo que eso me traerá la consecuencia de tener que hacer algún trabajo suplementario.
Además, sé que va a haber algún que otro asunto chungo en la oficina y eso me va a poner de los nervios.
Y tendré que sacar tiempo de alguna parte para hacer las compras imprescindibles de esta época.
Lo dicho: quiero huir. Ya. Esta tarde.
Sin embargo, hoy no me ha pasado nada negativo: he hecho un par de cosas útiles por la mañana, he tenido tiempo para leer...
Ahora empieza diciembre en serio, también. Quedan todos los regalos por comprar, los dulces que cada año me gustan menos pero son imprescindibles, las inevitables comidas o cenas prenavideñas...
Uff, quiero huir. Por mí, pasaría de todo hasta mediados de enero. Me agarraría a uno que yo me sé y le tiraría de las orejas hasta que enfilara el aeropuerto, y me gastaría los ahorros en un viaje largo a alguna isla de esas que ni aparecen en los mapas.
Pero no. Esta semana he vuelto a quedar con B., necesita ayuda con un tema que yo creo controlar. Espero que no monopolice la conversación, porque encima de que le echo una mano, sólo faltaría. Y el caso es que se da cuenta, no sería la primera vez que se echa en cara lo mucho que habla.
Por otra parte, tendré que acercarme a la facultad, ya va siendo hora de hablar con un par de profes del máster. Supongo que eso me traerá la consecuencia de tener que hacer algún trabajo suplementario.
Además, sé que va a haber algún que otro asunto chungo en la oficina y eso me va a poner de los nervios.
Y tendré que sacar tiempo de alguna parte para hacer las compras imprescindibles de esta época.
Lo dicho: quiero huir. Ya. Esta tarde.
sábado, 8 de diciembre de 2012
Sábado... o algo parecido
No me gusta nada que los sábados se conviertan en domingos, por mucho que haya otro domingo al día siguiente. Normalmente no recuerdo estos días de fiesta, y hago mis planes de hacer recados y demás... para encontrarme con que todo está cerrado. Me ha vuelto a pasar hoy, y me he alarmado por la quietud mañanera como de fin del mundo.
Ayer fue un día anodino en el curro. Lo único interesante fue un cotilleo sobre un colega que quiere montar una empresa por su cuenta, pero ninguno lo vemos capaz. No sé si nos sorprenderá, de momento suena a algo así como un pirómano que quiere montar un cuartel de bomberos. Por supuesto, hubo un montón de chistes malintencionados a su costa. Supongo que él pensaría que es envidia. Sea como sea, ¿son estos tiempos de lanzarse a aventuras empresariales dudosas? Es más, ¿es prudente dejar el curro que tienes más o menos seguro para hacer el idiota? Yo al menos sigo el refrán ese que dice que no hay que hacer mudanza en tiempo de crisis.
Por lo demás, todo va volviendo a la normalidad, o más bien a las andadas. Horror, soy yo quien va volviendo a las andadas. ¿Es normal que unas palabras me hagan volver a caer en los errores de siempre? Me asusta que alguien tenga tanto poder sobre mí como para obnubilarme de nuevo. No quiero. Sé que ahora tiene una novia... que además es una amiga mía.
Ayer fue un día anodino en el curro. Lo único interesante fue un cotilleo sobre un colega que quiere montar una empresa por su cuenta, pero ninguno lo vemos capaz. No sé si nos sorprenderá, de momento suena a algo así como un pirómano que quiere montar un cuartel de bomberos. Por supuesto, hubo un montón de chistes malintencionados a su costa. Supongo que él pensaría que es envidia. Sea como sea, ¿son estos tiempos de lanzarse a aventuras empresariales dudosas? Es más, ¿es prudente dejar el curro que tienes más o menos seguro para hacer el idiota? Yo al menos sigo el refrán ese que dice que no hay que hacer mudanza en tiempo de crisis.
Por lo demás, todo va volviendo a la normalidad, o más bien a las andadas. Horror, soy yo quien va volviendo a las andadas. ¿Es normal que unas palabras me hagan volver a caer en los errores de siempre? Me asusta que alguien tenga tanto poder sobre mí como para obnubilarme de nuevo. No quiero. Sé que ahora tiene una novia... que además es una amiga mía.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Protofiesta
Cómo necesito este jueves festivo. Tendré que echar horas extra de descanso a tope, porque no soy de esos afortunados que hacen puente. Claro que también tengo un par de trabajillos pendientes, nada desagradable. En fin, se puede hacer de todo.
Hoy he visto un poco de luz en el túnel por el que circulo últimamente. De veras que todo lo que me puede salir mal, me sale peor. Si voy a por pasta al cajero, me topo con un jefazo al salir. Si un solo día llego tarde, justo ese día me necesitaban pronto. Y si llego muy pronto, entonces me quedo a esperar yo sola a que lleguen los demás. Y no sólo en el trabajo, me han pasado un montón de cosas negativas estos días, en plan ley de Murphy. Es como si me hubieran echado una maldición. O, al menos, es como si hubiera tenido un nubarrón sobre mi cabeza, ahí parado, diluviando, hasta hoy, que he conseguido dar pie con bola en un par de asuntos y además me he topado con una buena samaritana.
No creo que lo cumpla, pero mi plan para mañana sería despertarme hacia las 10, tomar un desayuno de domingo, hacer sin agobios esos trabajillos, o por lo menos empezarlos, comer tranquilamente y no hacer absolutamente nada por la tarde. Es decir, ver algún capítulo de alguna serie y desgastar el sofá, que hace muy mal tiempo y no apetece nada salir.
¿Me lo jod-robarán?
Hoy he visto un poco de luz en el túnel por el que circulo últimamente. De veras que todo lo que me puede salir mal, me sale peor. Si voy a por pasta al cajero, me topo con un jefazo al salir. Si un solo día llego tarde, justo ese día me necesitaban pronto. Y si llego muy pronto, entonces me quedo a esperar yo sola a que lleguen los demás. Y no sólo en el trabajo, me han pasado un montón de cosas negativas estos días, en plan ley de Murphy. Es como si me hubieran echado una maldición. O, al menos, es como si hubiera tenido un nubarrón sobre mi cabeza, ahí parado, diluviando, hasta hoy, que he conseguido dar pie con bola en un par de asuntos y además me he topado con una buena samaritana.
No creo que lo cumpla, pero mi plan para mañana sería despertarme hacia las 10, tomar un desayuno de domingo, hacer sin agobios esos trabajillos, o por lo menos empezarlos, comer tranquilamente y no hacer absolutamente nada por la tarde. Es decir, ver algún capítulo de alguna serie y desgastar el sofá, que hace muy mal tiempo y no apetece nada salir.
¿Me lo jod-robarán?
sábado, 1 de diciembre de 2012
Al refugio
Aquí estoy, sola en casa, como el Macaulay. Fuera tiene pinta de hacer mucho frío, y se nota que ya empiezan los días más cortos del año. Mejor, más sensación de refugio para los inútiles sociales que no teníamos ningún plan para hoy.
El refugio también lo necesitaría aunque no hiciera frío. He tenido una semana de esas chungas, pero a lo bestia. Lo último realmente satisfactorio que he hecho ha sido arreglar un juguete, y eso fue el domingo pasado. Llevo toda una semana de meteduras de pata laborales y problemas en general, y me temo que estoy decepcionando a gente a la que no quería decepcionar. Lo típico de que los errores, los descuidos, te acaban pasando factura. Si hubiera prestado un poco más de atención, quizá otro gallo nos cantaría.
A lo tonto, el tiempo pasa. Navidad, mitad de curso... Este mes toca leer libros para hacer un trabajo. El tema me gusta, pero tengo poco tiempo, aunque en principio el plazo es suficiente. Me he bajado mucho material de por ahí, pero aún necesito un ladrillo que no está colgado en ninguna parte, con lo cual tendré que pasarme por la biblioteca. Si no me lo hubieran pintado como imprescindible, me parece que ya tendría el trabajo, basándome en otros textos.
El caso es que, teniendo cosas que hacer, no tengo medios para hacerlas. Primero está lo de ese trabajo, luego tengo que contar con otra gente para hacer otro y aún no hemos podido quedar, etc.
O sea, que no me queda más remedio que descansar hasta el lunes.
... qué aburrimiento.
El refugio también lo necesitaría aunque no hiciera frío. He tenido una semana de esas chungas, pero a lo bestia. Lo último realmente satisfactorio que he hecho ha sido arreglar un juguete, y eso fue el domingo pasado. Llevo toda una semana de meteduras de pata laborales y problemas en general, y me temo que estoy decepcionando a gente a la que no quería decepcionar. Lo típico de que los errores, los descuidos, te acaban pasando factura. Si hubiera prestado un poco más de atención, quizá otro gallo nos cantaría.
A lo tonto, el tiempo pasa. Navidad, mitad de curso... Este mes toca leer libros para hacer un trabajo. El tema me gusta, pero tengo poco tiempo, aunque en principio el plazo es suficiente. Me he bajado mucho material de por ahí, pero aún necesito un ladrillo que no está colgado en ninguna parte, con lo cual tendré que pasarme por la biblioteca. Si no me lo hubieran pintado como imprescindible, me parece que ya tendría el trabajo, basándome en otros textos.
El caso es que, teniendo cosas que hacer, no tengo medios para hacerlas. Primero está lo de ese trabajo, luego tengo que contar con otra gente para hacer otro y aún no hemos podido quedar, etc.
O sea, que no me queda más remedio que descansar hasta el lunes.
... qué aburrimiento.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Pre-lunes
- Adelantando cosas del máster. Ha sido un fin de semana productivo, y además he descansado un poco.
- ... pero no demasiado. El sobrining es un deporte de riesgo. Se acaban de marchar y yo necesitaría otro domingo para recuperarme.
- No me preocupan las elecciones catalanas. Ni entiendo a esos que se rasgan las vestiduras al grito de "Cataluña es España".
- Qué lata, las redes sociales: F1 por todas partes.
- Me duele la garganta. Va a ser una realidad eso de que necesito otro domingo.
- No entiendo a la gente que no escarmienta con un mal matrimonio y se busca más problemas, más hijos, etc., para al final no ser capaz de llevar las cosas medianamente bien y perjudicar a todos los de su alrededor.
- Sobredosis de La que se avecina. Al final me la voy a saber entera.
- ... pero no demasiado. El sobrining es un deporte de riesgo. Se acaban de marchar y yo necesitaría otro domingo para recuperarme.
- No me preocupan las elecciones catalanas. Ni entiendo a esos que se rasgan las vestiduras al grito de "Cataluña es España".
- Qué lata, las redes sociales: F1 por todas partes.
- Me duele la garganta. Va a ser una realidad eso de que necesito otro domingo.
- No entiendo a la gente que no escarmienta con un mal matrimonio y se busca más problemas, más hijos, etc., para al final no ser capaz de llevar las cosas medianamente bien y perjudicar a todos los de su alrededor.
- Sobredosis de La que se avecina. Al final me la voy a saber entera.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Incumpliendo
¿Descansar? Ja, y una p... Ya he tenido que ponerme a hacer cosas, y encima voluntariamente. No he cumplido con mis planes de novela, sofá y manta. No tenía prisa, pero ayer se me ocurrió adelantar cierto trabajo... y no he descansado mucho, claro. Lo bueno es que era perfectamente consciente de que no había prisa, y conseguí hacerlo relativamente a gusto. La prueba es que hoy no estoy machacada. Si hubiera hecho lo mismo con la presión de un plazo, hoy no podría ni moverme de puro dolor muscular/articular.
Hace un par de días di en Google con la explicación de lo que me pasa: resulta que no es nada raro que el estrés se refleje en los músculos, sobre todo cuando es prolongado. Aquí hay un parrafito, al final, que lo comenta:
http://www.estresansiedad.com/Fase-III-del-Estres-Agotamiento-y-posible-desbordamiento/8
Pues hala, descarto definitivamente SFC, fibromialgia y demás sospechosos. Lo que me descoloca un poco es que muchas veces parece que un estado de nervios muy breve me deja hecha un trapo durante semanas. Me sucede desde que sí tuve un estrés que duró meses, hace mucho tiempo. Como consecuencia de aquello, me sentía, y me siento, como si se me hubieran pelado los cables, como si tuviera hipersensibilidad.
Por otra parte, el hecho de proponerme descansar y llevar una vida con menos agobios también me acaba poniendo de los nervios. Debería buscar ocupaciones de intensidad media, pero no hay tantas como se pueda suponer, y acabo cediendo a planes más importantes, como este año.
No sé cómo terminaré...
Hace un par de días di en Google con la explicación de lo que me pasa: resulta que no es nada raro que el estrés se refleje en los músculos, sobre todo cuando es prolongado. Aquí hay un parrafito, al final, que lo comenta:
http://www.estresansiedad.com/Fase-III-del-Estres-Agotamiento-y-posible-desbordamiento/8
Pues hala, descarto definitivamente SFC, fibromialgia y demás sospechosos. Lo que me descoloca un poco es que muchas veces parece que un estado de nervios muy breve me deja hecha un trapo durante semanas. Me sucede desde que sí tuve un estrés que duró meses, hace mucho tiempo. Como consecuencia de aquello, me sentía, y me siento, como si se me hubieran pelado los cables, como si tuviera hipersensibilidad.
Por otra parte, el hecho de proponerme descansar y llevar una vida con menos agobios también me acaba poniendo de los nervios. Debería buscar ocupaciones de intensidad media, pero no hay tantas como se pueda suponer, y acabo cediendo a planes más importantes, como este año.
No sé cómo terminaré...
viernes, 16 de noviembre de 2012
Lo que sí hay
- Finalmente B. retomó el contacto. Con un poco de aguijón por mi parte, pero ha respondido muy bien. Nos vamos a ver para arreglar el mundo, o terminar con él de una vez por todas. El fin del mundo no es el mes que viene, es la semana que viene.
- Me estoy llenando de pequeños problemas físicos: un sarpullido, un brazo pocho, un agotamiento generalizado nada normal... y el detonante, el de siempre. Me pregunto por qué somatizaré yo tanto. Lo bueno es que al menos la cosa no va en plan úlceras de estómago ni presión arterial disparada.
- Una persona que no me esperaba ni por el forro ha tratado de levantarme el ánimo, pero vía bronca, diciéndome que para mí no valen las excusas ni los lloriqueos. Bueno, como quiera, pero tengo tanto derecho a llorar como cualquiera, ¿o no? Sobre todo, si lo hago sin molestar a nadie.
- He tenido una agradable visita, aunque muy breve.
- Cada vez veo más casos jodidos consecuencia de la crisis. Me temo que se están acercando, me están rodeando, y espero no mimetizarme.
- Este fin de semana tengo tiempo para perder, y espero perderlo agradablemente, o por lo menos perderlo sin más, descansando sin hacer absolutamente nada. Es mucho pedir, suelo acabar a solas con mis pensamientos, hecha una mierda, pero se intentará.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Me reconozco
Veo lo que escribe otra gente en las redes sociales y me da que somos todos más iguales de lo que pensábamos.
Por ejemplo, alguien decía que pulsáramos si nos reconocíamos en esto: apagar la luz del baño y salir corriendo hacia tu cuarto por si alguien te quiere asesinar. La verdad es que en mi versión no hay asesino, sino vampiro, zombie... pero es lo mismo, al parecer ese miedo irracional a la oscuridad también nos afecta a más de un adulto, y a veces salimos corriendo a oscuras, por lo que pueda pasar, y da igual que sepamos perfectamente que esos bichos no existen.
De todos modos, antes me pasaba más. Hace años que sólo me ocurre cuando me despierto de una pesadilla y voy al baño, o cuando lo último en lo que estaba pensando era algo que daba bastante miedo. Más racional es eso del asesino, porque, al fin y al cabo,tampoco es del todo imposible que alguien haya entrado en tu casa y esté acechando en la oscuridad para tratar de robarte y quizá prefiera darte una cuchillada por si acaso.
A veces tampoco es necesario que me levante para cagarme de miedo yo solita. Por ejemplo, el otro día tuve una pesadilla muy rara en la que era un fantasma dentro de una casa encantada, pero por alguna extraña razón era yo quien se asustaba. Me desperté de golpe, y hay que ver lo que me costó tranquilizarme y volverme a dormir. Trataba de convencerme a mí misma de que no pasaba nada, de que me rodeaba la misma oscuridad de todas las noches, pero ni flores. El miedo es libre, no puedes cerrarle la puerta una vez se te planta delante.
Siempre me han dicho que hay que temer a los vivos, no a los muertos, etc., pero sigo viendo que la gente (muy adulta) trata de no vivir cerca de los cementerios. Me parece que hay algo en el inconsciente colectivo que nos hace tener miedo de esos lugares. Será el miedo a lo desconocido, digo yo... para tranquilizarme.
Por ejemplo, alguien decía que pulsáramos si nos reconocíamos en esto: apagar la luz del baño y salir corriendo hacia tu cuarto por si alguien te quiere asesinar. La verdad es que en mi versión no hay asesino, sino vampiro, zombie... pero es lo mismo, al parecer ese miedo irracional a la oscuridad también nos afecta a más de un adulto, y a veces salimos corriendo a oscuras, por lo que pueda pasar, y da igual que sepamos perfectamente que esos bichos no existen.
De todos modos, antes me pasaba más. Hace años que sólo me ocurre cuando me despierto de una pesadilla y voy al baño, o cuando lo último en lo que estaba pensando era algo que daba bastante miedo. Más racional es eso del asesino, porque, al fin y al cabo,tampoco es del todo imposible que alguien haya entrado en tu casa y esté acechando en la oscuridad para tratar de robarte y quizá prefiera darte una cuchillada por si acaso.
A veces tampoco es necesario que me levante para cagarme de miedo yo solita. Por ejemplo, el otro día tuve una pesadilla muy rara en la que era un fantasma dentro de una casa encantada, pero por alguna extraña razón era yo quien se asustaba. Me desperté de golpe, y hay que ver lo que me costó tranquilizarme y volverme a dormir. Trataba de convencerme a mí misma de que no pasaba nada, de que me rodeaba la misma oscuridad de todas las noches, pero ni flores. El miedo es libre, no puedes cerrarle la puerta una vez se te planta delante.
Siempre me han dicho que hay que temer a los vivos, no a los muertos, etc., pero sigo viendo que la gente (muy adulta) trata de no vivir cerca de los cementerios. Me parece que hay algo en el inconsciente colectivo que nos hace tener miedo de esos lugares. Será el miedo a lo desconocido, digo yo... para tranquilizarme.
martes, 13 de noviembre de 2012
Nubes y claros
Ha gustado mi último trabajo. Estaría bien si no fuera porque sospecho que puede haber un desastre por otro lado, y eso me tiene algo acojonada. De todos modos... está bien que haya gustado.
B. ha vuelto a dar señales de vida. Me alegro. Seguiremos dándonos la lata mutuamente.
He visto al chico y está más raro que nunca. Bueno, que le den mucho, salvo que las cosas cambien completamente.
Mañana pienso mandar a la mierda la huelga. O al menos lo intentaré, a ver cómo andamos de transporte público. Si el lema fuera "Obligar a los bancos a que vayan devolviendo las inyecciones de pasta" o "Investigación seria para todo este Gobierno y el anterior en relación con el caso Bankia e imputación en su caso", pues probablemente yo también haría huelga. Una huelga general para que se apunten el tanto los de siempre y no cambie nada, pues va a ser que no, que no la hago.
B. ha vuelto a dar señales de vida. Me alegro. Seguiremos dándonos la lata mutuamente.
He visto al chico y está más raro que nunca. Bueno, que le den mucho, salvo que las cosas cambien completamente.
Mañana pienso mandar a la mierda la huelga. O al menos lo intentaré, a ver cómo andamos de transporte público. Si el lema fuera "Obligar a los bancos a que vayan devolviendo las inyecciones de pasta" o "Investigación seria para todo este Gobierno y el anterior en relación con el caso Bankia e imputación en su caso", pues probablemente yo también haría huelga. Una huelga general para que se apunten el tanto los de siempre y no cambie nada, pues va a ser que no, que no la hago.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Sigamos con el mal rollo
Me he despertado en mitad de la noche con una pesadilla que ya no recuerdo muy bien, pero que me ha tenido en tensión hasta que he conseguido dormirme otra vez. Creo que tenía demasiado calor con esa camiseta gorda, será mejor que vuelva a la manga corta hasta que encuentre otra cosa.
Por la mañana, me han estropeado un trabajo por un descuido. Creo que se han dado cuenta, pero ni disculpas ni pollas; como mucho, alguna cabeza baja. Muy bien...
Después, vuelta al poco trabajo preocupante. Me he pasado el resto del día leyendo en plan jeta, pero, ¿qué podía hacer? Sólo puedo decir en mi descargo que no lo he disfrutado, estaba más bien sufriéndolo.
Por si fuera poco, no me ha gustado nada la clase del gimnasio.
En plan música de fondo, me he pasado la mayor parte del tiempo pensando en mandarlo todo a tomar por el culo: trabajo, gimnasio, máster y lo que haga falta.
Por detrás, o por debajo de todo, había una sospecha de que la verdadera causa de tanta mierda (de casi toda la mierda) es el mal de amores. Y este clima tan desagradable va y pone la guinda.
O sea, plena normalidad.
Por la mañana, me han estropeado un trabajo por un descuido. Creo que se han dado cuenta, pero ni disculpas ni pollas; como mucho, alguna cabeza baja. Muy bien...
Después, vuelta al poco trabajo preocupante. Me he pasado el resto del día leyendo en plan jeta, pero, ¿qué podía hacer? Sólo puedo decir en mi descargo que no lo he disfrutado, estaba más bien sufriéndolo.
Por si fuera poco, no me ha gustado nada la clase del gimnasio.
En plan música de fondo, me he pasado la mayor parte del tiempo pensando en mandarlo todo a tomar por el culo: trabajo, gimnasio, máster y lo que haga falta.
Por detrás, o por debajo de todo, había una sospecha de que la verdadera causa de tanta mierda (de casi toda la mierda) es el mal de amores. Y este clima tan desagradable va y pone la guinda.
O sea, plena normalidad.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Desahucios, suicidios y dudas
Ayer terminé los deberes pendientes a eso de las 7 de la tarde. Me dolía todo, y hoy me sigue doliendo. Es extraño cómo los quehaceres intelectuales me pasan una factura tan física. Me he levantado rígida, y en este momento tengo los hombros doloridos y me pesan las piernas. A la vez, no puedo parar de hacer pequeñas tareas.
Como de costumbre, no hice nada especial ayer por la noche. Aparentemente, el resto del mundo estaba de copas por ahí, y digo aparentemente porque esa parece la norma; luego te enteras de las cifras de audiencia de lo del Jordi y más bien te da la impresión de que los que estaban de fiesta son una minoría. Y cada vez más minoría, si son ciertas las cifras del paro y demás.
Lo del Jordi lo vi yo también un momento, pero sólo eso. Lo suficiente para constatar el asco que me dan estos sindicalistas enriquecidos a los que sólo les preocupa que se les termine el chollo si la gente empieza a pasar de sus chiringuitos. Me bastó con oír cierta frase demagógica sobre la conquista del derecho a la educación, que hubo que lucharlo mucho, etc. Sí, claro, pero desde luego no fue gracias a ti, bigotes. Y me dirás qué tiene que ver eso con la situación actual. Si lo que querías decir es que las luchas son largas y esto es otra etapa más, quizá sea cierto, pero desde luego, los quinquis y los caraduras que sólo van a llenarse el bolsillo y a hacerse la foto no ayudan en esa lucha. Por tanto... va a hacer huelga general vuestra prima la de Cuenca, la próxima vez. Los currelas tendremos que inventar otros medios para protestar contra esta mierda de sistema.
Me perdí la parte de los desahucios y los suicidios porque me estaba durmiendo en el sofá, pero supongo que estaría interesante. Me llama la atención el uso que se está haciendo del último caso desgraciado. Está claro que no es un caso normal: esta gente tenía dos sueldos, y creo que no pequeños, con lo cual, en caso de desahucio, seguro que habrían tenido alternativas. No puede ser igual que cuando un autónomo con dos hijos y una hipoteca pierde su única fuente de ingresos. Hay algo que no nos cuentan; la gente no se suicida por perder el piso si tiene algún modo de salir adelante. Sin embargo, todo el mundo está haciendo bandera del caso. Por un lado, la gente ha salido a la calle sin conocer los detalles y dando demasiadas cosas por supuestas, en plan borrego. Por otro lado, está bien que se arme la marimorena si así se acelera una reforma hipotecaria que nos puede servir de mucho a todos.
... Acabo de oír a un locutor estúpido en la radio: estaba echando una bronca a una oyente que acababa de llamar poniendo en duda los detalles del caso. El tipo le ha respondido que no tiene corazón, simplemente por pensar con un poco de lógica y tratar de entender lo que ha pasado. Claro, la gente no tiene corazón... y tú no tienes cabeza.
Como de costumbre, no hice nada especial ayer por la noche. Aparentemente, el resto del mundo estaba de copas por ahí, y digo aparentemente porque esa parece la norma; luego te enteras de las cifras de audiencia de lo del Jordi y más bien te da la impresión de que los que estaban de fiesta son una minoría. Y cada vez más minoría, si son ciertas las cifras del paro y demás.
Lo del Jordi lo vi yo también un momento, pero sólo eso. Lo suficiente para constatar el asco que me dan estos sindicalistas enriquecidos a los que sólo les preocupa que se les termine el chollo si la gente empieza a pasar de sus chiringuitos. Me bastó con oír cierta frase demagógica sobre la conquista del derecho a la educación, que hubo que lucharlo mucho, etc. Sí, claro, pero desde luego no fue gracias a ti, bigotes. Y me dirás qué tiene que ver eso con la situación actual. Si lo que querías decir es que las luchas son largas y esto es otra etapa más, quizá sea cierto, pero desde luego, los quinquis y los caraduras que sólo van a llenarse el bolsillo y a hacerse la foto no ayudan en esa lucha. Por tanto... va a hacer huelga general vuestra prima la de Cuenca, la próxima vez. Los currelas tendremos que inventar otros medios para protestar contra esta mierda de sistema.
Me perdí la parte de los desahucios y los suicidios porque me estaba durmiendo en el sofá, pero supongo que estaría interesante. Me llama la atención el uso que se está haciendo del último caso desgraciado. Está claro que no es un caso normal: esta gente tenía dos sueldos, y creo que no pequeños, con lo cual, en caso de desahucio, seguro que habrían tenido alternativas. No puede ser igual que cuando un autónomo con dos hijos y una hipoteca pierde su única fuente de ingresos. Hay algo que no nos cuentan; la gente no se suicida por perder el piso si tiene algún modo de salir adelante. Sin embargo, todo el mundo está haciendo bandera del caso. Por un lado, la gente ha salido a la calle sin conocer los detalles y dando demasiadas cosas por supuestas, en plan borrego. Por otro lado, está bien que se arme la marimorena si así se acelera una reforma hipotecaria que nos puede servir de mucho a todos.
... Acabo de oír a un locutor estúpido en la radio: estaba echando una bronca a una oyente que acababa de llamar poniendo en duda los detalles del caso. El tipo le ha respondido que no tiene corazón, simplemente por pensar con un poco de lógica y tratar de entender lo que ha pasado. Claro, la gente no tiene corazón... y tú no tienes cabeza.
sábado, 10 de noviembre de 2012
...
- Creo que B. ya no sabe ni qué decirme, y no me extraña. Lo mismo que yo ya no sé ni qué decirle con respecto a sus rollos particulares, pero al menos yo no corto la comunicación.
- Me está pasando factura el estrés: hoy he tenido que sentarme después de pasar la aspiradora. No bromeo.
- Voy a bajar a desayunar a la cafetería de al lado, pero por otro lado, estando tan cansada, me dan ganas de quedarme aquí, tomar un tazón de sopa y poco más. En fin, habrá que dar algo que ganar a la pobre gente de detrás de la barra, que también son tiempos duros para ellos.
- Los sábados por la mañana no me cunden. En realidad no me pongo en marcha hasta las once de la mañana, y como tenga algo que hacer a partir de esa hora, entonces me dará la una y no me habré dado cuenta.
- Y el caso es que tengo algo que hacer, y además algo que me gustaría hacer, y desde luego eso voy a tener que aplazarlo.
...
- Surgen recados inesperados, y entonces se me impone una parsimonia mañanera. Voy, hago lo que tengo que hacer, y para lo que planeaba apenas quedan resquicios de tiempo. Bien, pues hago lo que puedo, y ya es la puñetera hora de comer. Me quedo con ese run-run en la cabeza, ya veo que voy a tener que sacrificar la tarde del sábado. Sé que tendré tiempo más adelante, pero el problema, más que cansarme del esfuerzo, es cansarme por no poder dejar de pensar en eso que está pendiente, y encima tener que esforzarme a continuación. Puto máster.
- Me está pasando factura el estrés: hoy he tenido que sentarme después de pasar la aspiradora. No bromeo.
- Voy a bajar a desayunar a la cafetería de al lado, pero por otro lado, estando tan cansada, me dan ganas de quedarme aquí, tomar un tazón de sopa y poco más. En fin, habrá que dar algo que ganar a la pobre gente de detrás de la barra, que también son tiempos duros para ellos.
- Los sábados por la mañana no me cunden. En realidad no me pongo en marcha hasta las once de la mañana, y como tenga algo que hacer a partir de esa hora, entonces me dará la una y no me habré dado cuenta.
- Y el caso es que tengo algo que hacer, y además algo que me gustaría hacer, y desde luego eso voy a tener que aplazarlo.
...
- Surgen recados inesperados, y entonces se me impone una parsimonia mañanera. Voy, hago lo que tengo que hacer, y para lo que planeaba apenas quedan resquicios de tiempo. Bien, pues hago lo que puedo, y ya es la puñetera hora de comer. Me quedo con ese run-run en la cabeza, ya veo que voy a tener que sacrificar la tarde del sábado. Sé que tendré tiempo más adelante, pero el problema, más que cansarme del esfuerzo, es cansarme por no poder dejar de pensar en eso que está pendiente, y encima tener que esforzarme a continuación. Puto máster.
viernes, 9 de noviembre de 2012
Un poco de amó
Llevo ya unos días malviviendo por temas sentimentales. Hoy ya va un poco mejor la cosa, porque, ya que no hay más, viene bien el buen rollo con jefes y compañeros. Bueno, vendría bien en cualquier circunstancia, pero en las mías, pues todavía mejor. Tengo la suerte de tener en la oficina a alguna que otra persona con la que lo mío cada vez se parece más a un amor platónico, y no todo el mundo puede decir lo mismo. La mayoría ya se consideran afortunados simplemente si consiguen no perder el empleo. Supongo que lo mío, a fin de cuentas, es una fortuna laboral doble. No me cierra las heridas, pero sí tiene un efecto balsámico muy de agradecer.
Lo malo de mí es que estoy tan poco acostumbrada al rollo cariñoso que apenas sé cómo reaccionar, no sé si me paso de fría o de confianzuda. Sí, es para matarme.
Lo malo de mí es que estoy tan poco acostumbrada al rollo cariñoso que apenas sé cómo reaccionar, no sé si me paso de fría o de confianzuda. Sí, es para matarme.
martes, 6 de noviembre de 2012
Muy brevemente
- Ya decía yo que B. se equivocaba: malas noticias sentimentales para mí. Si yo fuera inteligente, debería cortar hasta con mi entorno, irme a otro lado, lo que sea con tal de perder a ese tío de vista.
- Por el contrario, tengo buenas perspectivas de quitarme de encima una mierda laboral que lleva tiempo arrastrándose y no terminaba de arrancar. Será para compensarme.
- Vuelvo a estar hasta arriba de deberes del máster. De todos modos, es mucho peor el agobio de tener todo ese stock ahí que el esfuerzo que supone en realidad. No hago caso a esa frase que dice que no hay que preocuparse, sino ocuparse, pero es lógico: si hay ocho horas en las que no puedo ocuparme, gran parte de ellas me preocupo por lo que me espera a la salida del trabajo.
- Hoy venía firmemente decidida a adelantar ese tipo de cosas, pero me ha entrado una fuerte pájara mental y me he pasado cuarenta minutos de nada haciendo el tonto. Y me ha venido pero que muy bien, luego he aprovechado el tiempo casi a tope.
- Cuando no estaba pensando en los deberes, me he puesto en modo Bridget Jones on. Es decir, no podía barrer de mi cabeza esa estupidez de que voy a acabar sola, voy a morir sola... La estupidez es pensarlo, porque es un hecho que todos nacemos y morimos solos. Hay que aceptarlo.
- Sin embargo, la soledad cotidiana duele.
- No me explico cómo he sido capaz de trabajar, y además de hacerlo a gusto, con semejante panorama mental.
- Y encima es que tenía tiempo de mirar el Twitter de vez en cuando. Me he enterado de que ganas puntos para ser lesbo, entre otras cosas, si tu caja de herramientas es mayor que la de maquillaje. Vale, genial, está claro que la evolución social no ha eliminado tópicos tan idiotas como ese. Al contrario.
- Por cierto, tengo una enorme caja de herramientas que me encanta, que ocupa mucho más espacio que mis pocos cosméticos, y lo siento, chicas, soy hetero.
- El puto Chrome me sigue poniendo pegas a la hora de responder a los comentarios...
- Por el contrario, tengo buenas perspectivas de quitarme de encima una mierda laboral que lleva tiempo arrastrándose y no terminaba de arrancar. Será para compensarme.
- Vuelvo a estar hasta arriba de deberes del máster. De todos modos, es mucho peor el agobio de tener todo ese stock ahí que el esfuerzo que supone en realidad. No hago caso a esa frase que dice que no hay que preocuparse, sino ocuparse, pero es lógico: si hay ocho horas en las que no puedo ocuparme, gran parte de ellas me preocupo por lo que me espera a la salida del trabajo.
- Hoy venía firmemente decidida a adelantar ese tipo de cosas, pero me ha entrado una fuerte pájara mental y me he pasado cuarenta minutos de nada haciendo el tonto. Y me ha venido pero que muy bien, luego he aprovechado el tiempo casi a tope.
- Cuando no estaba pensando en los deberes, me he puesto en modo Bridget Jones on. Es decir, no podía barrer de mi cabeza esa estupidez de que voy a acabar sola, voy a morir sola... La estupidez es pensarlo, porque es un hecho que todos nacemos y morimos solos. Hay que aceptarlo.
- Sin embargo, la soledad cotidiana duele.
- No me explico cómo he sido capaz de trabajar, y además de hacerlo a gusto, con semejante panorama mental.
- Y encima es que tenía tiempo de mirar el Twitter de vez en cuando. Me he enterado de que ganas puntos para ser lesbo, entre otras cosas, si tu caja de herramientas es mayor que la de maquillaje. Vale, genial, está claro que la evolución social no ha eliminado tópicos tan idiotas como ese. Al contrario.
- Por cierto, tengo una enorme caja de herramientas que me encanta, que ocupa mucho más espacio que mis pocos cosméticos, y lo siento, chicas, soy hetero.
- El puto Chrome me sigue poniendo pegas a la hora de responder a los comentarios...
lunes, 5 de noviembre de 2012
¿Egoísmo? Y una mierda
No me apetece pasar demasiado tiempo con los pequeños de la familia. Cuanto más tiempo paso con ellos, más lógico me parece no tener críos propios. Me cansan, me aburren, pierdo el interés al poco rato, y no tiene nada que ver con quererlos. Tampoco me parece bien que sus padres me los traigan y se dediquen a delegar la responsabilidad. Entiendo que estén cansados de andar vigilándolos todo el día, pero en realidad no es asunto mío, no fue decisión mía que nacieran. Vale, ellos no pueden decir "Hasta aquí, ahora me dedico a ver la tele o me voy a dar una vuelta sin compañía"; lo lamento, pero yo sí puedo, y no me apetece que eso cambie. Si hubiera querido responsabilidades, habría tenido hijos propios.
Qué bien he hecho no teniéndolos.
Qué le vamos a hacer, he comprobado definitivamente que los niños no son lo mío. No es una pose en plan moderno ni es que los odie, es que paso de ellos y no comparto esa actitud de los que se ponen a hacer tonterías en cuanto ven un bebé. Sencillamente, me parecen adultos bobos. No me parece más guapo un bebé que un gatito; al contrario.
Y que no me vengan diciendo que soy egoísta, para mí el egoísmo es precisamente traer bebés inocentes al mundo, sobre todo cuando ya has vivido y has visto lo suficiente. Tampoco me vale eso de que un día esos bebés me pagarán la pensión, porque no creo que vaya a durar mucho el sistema de pensiones... y lo más probable es que sea yo quien les pague a ellos un sueldo por cuidarme.
Lo que no sabía es que mi actitud tenía un nombre: antinatalismo. Ni soy la primera, ni seré la última. Sólo soy una más.
Qué bien he hecho no teniéndolos.
Qué le vamos a hacer, he comprobado definitivamente que los niños no son lo mío. No es una pose en plan moderno ni es que los odie, es que paso de ellos y no comparto esa actitud de los que se ponen a hacer tonterías en cuanto ven un bebé. Sencillamente, me parecen adultos bobos. No me parece más guapo un bebé que un gatito; al contrario.
Y que no me vengan diciendo que soy egoísta, para mí el egoísmo es precisamente traer bebés inocentes al mundo, sobre todo cuando ya has vivido y has visto lo suficiente. Tampoco me vale eso de que un día esos bebés me pagarán la pensión, porque no creo que vaya a durar mucho el sistema de pensiones... y lo más probable es que sea yo quien les pague a ellos un sueldo por cuidarme.
Lo que no sabía es que mi actitud tenía un nombre: antinatalismo. Ni soy la primera, ni seré la última. Sólo soy una más.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Y domingo
Todo el contacto social de ayer se resume en unas pocas conversaciones por la mañana. Algo es algo. Me pasé el resto del día leyendo cosas poco profundas en el sofá y comiendo galletas, y todavía hubo quien dijo que me envidiaba por haber podido quedarme en casa, haciendo un tiempo tan malo. Sí, es una suerte, pero socialmente hablando no lo es tanto. Me cayó la noche encima sin darme cuenta, y luego me sentí una especie de inútil que se va a la cama después de haber perdido toda la tarde.
Hoy esto no pinta mejor. Es lo de siempre: cuando estoy ocupada, malo. Cuando por fin tengo tiempo libre, veo que detrás de las ocupaciones sólo había un vacío y cosas que preferiría olvidar.
Lo malo de mí es que no soy capaz de mantenerme en un nivel de ocupación media (lo cual suena a hotel no muy boyante, pero sería lo más adecuado). Me convendría más apuntarme a un grupo que hace algo entretenido un par de veces por semana, en lugar de hacer este máster que o me tiene ahogada o me tiene ociosa. Funciona a tirones. En fin, al menos dan un título que los que se juntan para hacer macramé difícilmente van a tener.
¿Cómo hace la gente para disfrutar de no hacer nada? Deben de tener una vida interior y una imaginación muy absorbentes y alegres, o bien se dejan llevar por un encefalograma plano como el horizonte. Si no, no me lo explico.
Hoy esto no pinta mejor. Es lo de siempre: cuando estoy ocupada, malo. Cuando por fin tengo tiempo libre, veo que detrás de las ocupaciones sólo había un vacío y cosas que preferiría olvidar.
Lo malo de mí es que no soy capaz de mantenerme en un nivel de ocupación media (lo cual suena a hotel no muy boyante, pero sería lo más adecuado). Me convendría más apuntarme a un grupo que hace algo entretenido un par de veces por semana, en lugar de hacer este máster que o me tiene ahogada o me tiene ociosa. Funciona a tirones. En fin, al menos dan un título que los que se juntan para hacer macramé difícilmente van a tener.
¿Cómo hace la gente para disfrutar de no hacer nada? Deben de tener una vida interior y una imaginación muy absorbentes y alegres, o bien se dejan llevar por un encefalograma plano como el horizonte. Si no, no me lo explico.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Sábado
Ayer, a diferencia de casi todo el mundo, fui a trabajar, pero hoy no me quita nadie un sábado como es debido, es decir, sin nada que hacer.
No sé si me he recuperado de la tristeza de ayer. No tenía justificación, pero estaba fatal, y además me estaba volviendo loca buscando la causa. Me preguntaba incluso si no habría pescado una gripe, porque estaba helada, pero no, creo que eso fue por estar demasiado quieta y porque el día era uno de esos variables y era como si mi cuerpo no supiera qué temperatura había. Otra posibilidad era que había comido demasiadas mierdas el día 1. No sé si es cierta la leyenda de que el glutamato monosódico deprime, pero por si acaso me parece que es la última bolsa de Bugles que me he comido. A partir de ahora, sólo patatas fritas, tan saludables ellas.
Por la tarde, no me habría movido del sofá, pero acabé haciéndolo, porque tenía que salir.
Como siempre, estoy esperando demasiado de este día que empieza. Es mejor no esperar nada, y con suerte sucederá algo bueno. No tengo más plan que ir a quemar el michelín de glutamato, y luego transformarlo en un michelín de comida decente.
Esta agenda tan vacía no puede ser muy buena...
¿Un ratito de llanto arreglaría las cosas?
Ojalá fuera capaz de llorar.
No sé si me he recuperado de la tristeza de ayer. No tenía justificación, pero estaba fatal, y además me estaba volviendo loca buscando la causa. Me preguntaba incluso si no habría pescado una gripe, porque estaba helada, pero no, creo que eso fue por estar demasiado quieta y porque el día era uno de esos variables y era como si mi cuerpo no supiera qué temperatura había. Otra posibilidad era que había comido demasiadas mierdas el día 1. No sé si es cierta la leyenda de que el glutamato monosódico deprime, pero por si acaso me parece que es la última bolsa de Bugles que me he comido. A partir de ahora, sólo patatas fritas, tan saludables ellas.
Por la tarde, no me habría movido del sofá, pero acabé haciéndolo, porque tenía que salir.
Como siempre, estoy esperando demasiado de este día que empieza. Es mejor no esperar nada, y con suerte sucederá algo bueno. No tengo más plan que ir a quemar el michelín de glutamato, y luego transformarlo en un michelín de comida decente.
Esta agenda tan vacía no puede ser muy buena...
¿Un ratito de llanto arreglaría las cosas?
Ojalá fuera capaz de llorar.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Todos los Santos
No celebro Halloween ni Todos los Santos. De mis difuntos me acuerdo a lo largo del año, y en realidad no tengo ninguna tumba que visitar, ya no hay nadie de la familia enterrado en el cementerio.
Hoy no estoy haciendo nada. Ya era hora. Me alegro de haber pegado el tirón que he pegado, que ha sido como encarrilar el curso. Desde hace un par de días, ando más relajada. Incluso he podido ir de compras, gracias a B., que podría haber pasado de mí, pero no lo hizo. Eso sí, a cambio me tocó escuchar un rollo patatero, pero qué le vamos a hacer, yo también suelto los míos, sobre todo en relación con el chico. Que, según B., se está acercando a mí. B. tiene una visión de las cosas algo extraña, pero ojalá que no se equivoque. Yo no puedo decir nada al respecto, lo de este tío es tan misterioso...
Misterio número dos: leer un nombre en un idioma desconocido y saber automáticamente su traducción. Ir a Google y quedarse de piedra por haber acertado. No entiendo de dónde he sacado esa intuición. No es la primera vez que me pasa. Eso sí que son misterios de Halloween, y lo demás... márketing.
Hoy no estoy haciendo nada. Ya era hora. Me alegro de haber pegado el tirón que he pegado, que ha sido como encarrilar el curso. Desde hace un par de días, ando más relajada. Incluso he podido ir de compras, gracias a B., que podría haber pasado de mí, pero no lo hizo. Eso sí, a cambio me tocó escuchar un rollo patatero, pero qué le vamos a hacer, yo también suelto los míos, sobre todo en relación con el chico. Que, según B., se está acercando a mí. B. tiene una visión de las cosas algo extraña, pero ojalá que no se equivoque. Yo no puedo decir nada al respecto, lo de este tío es tan misterioso...
Misterio número dos: leer un nombre en un idioma desconocido y saber automáticamente su traducción. Ir a Google y quedarse de piedra por haber acertado. No entiendo de dónde he sacado esa intuición. No es la primera vez que me pasa. Eso sí que son misterios de Halloween, y lo demás... márketing.
sábado, 27 de octubre de 2012
Mundo al revés
Todo en el mismo día. Quería librarme de un examen que tenía pendiente de hacer, después de muchos líos para poder presentarme, y a la vez llevaba tiempo tratando de cobrar una cantidad que me deben. Bueno, pues todo ha pasado, por fin, esta semana. Y en el mismo día. Es tan raro... pero me ha hecho sentirme feliz, porque además implicaba un pequeño viaje a una ciudad cercana que no tengo muchas oportunidades de visitar, y en este momento del año tiene una belleza melancólica que a mí me encanta. No me importaba que hiciera mal día; la verdad es que el camino de vuelta fue absolutamente disfrutable, a pesar de ir en un autobús viejo y ruidoso como la tos.
Del examen (que no tiene nada que ver con el máster) me he librado, y además ya me ha dicho el profe que lo hice muy bien, con lo cual espero que no haya ninguna sorpresa. Por otra parte, no es que me hayan pagado lo que me debían, pero ya he conseguido darle al asunto el empujón que necesitaba, y no tengo más que sentarme a esperar un poco. Parece ser que, a partir de ahora, no habrá ningún problema para que me paguen.
El máster va bien, y además se me han terminado los agobios, al menos de momento. He conseguido hacer uno de los trabajos más pesados y empezar otro un poco más ligero. Ahora es cuando empiezo a pensar que lo terminaré sin problemas, y espero no ser más optimista de lo que debería.
El chico vuelve a ser amable conmigo. No sé si quiere ser mi amigo, y ya. No, si no me cabe duda de que me tiene mucho cariño, y yo también se lo tengo, pero como no es eso exactamente lo que busco... Por cierto, me da que hay algo que no cuenta. Tengo mis dudas incluso sobre si sigue trabajando, o le han echado, o está de baja, o ha pedido algún tipo de permiso... Es que no es normal que tenga tanto tiempo libre, no me cuadra.
Pues todo eso no es lo habitual. Lo normal ha sido hasta ahora que casi todo eso anduviera medio torcido o completamente torcido, y que el trabajo funcionara. Ahora es al revés; ando con la impresión de no estar haciendo todo lo que podría en el trabajo, en parte debido a que tantas cosas me producen mucho cansancio mental y hasta físico. Y claro, meto la pata, aunque no hasta la ingle. Más bien me salen las cosas chapuceramente, por decirlo de alguna manera. Me había congraciado con la jerarquía, pero no tengo una buena época, y encima es que coincide con mi vuelta a los estudios, así que supongo que por eso ando como distraída, pasota, etc.
Del examen (que no tiene nada que ver con el máster) me he librado, y además ya me ha dicho el profe que lo hice muy bien, con lo cual espero que no haya ninguna sorpresa. Por otra parte, no es que me hayan pagado lo que me debían, pero ya he conseguido darle al asunto el empujón que necesitaba, y no tengo más que sentarme a esperar un poco. Parece ser que, a partir de ahora, no habrá ningún problema para que me paguen.
El máster va bien, y además se me han terminado los agobios, al menos de momento. He conseguido hacer uno de los trabajos más pesados y empezar otro un poco más ligero. Ahora es cuando empiezo a pensar que lo terminaré sin problemas, y espero no ser más optimista de lo que debería.
El chico vuelve a ser amable conmigo. No sé si quiere ser mi amigo, y ya. No, si no me cabe duda de que me tiene mucho cariño, y yo también se lo tengo, pero como no es eso exactamente lo que busco... Por cierto, me da que hay algo que no cuenta. Tengo mis dudas incluso sobre si sigue trabajando, o le han echado, o está de baja, o ha pedido algún tipo de permiso... Es que no es normal que tenga tanto tiempo libre, no me cuadra.
Pues todo eso no es lo habitual. Lo normal ha sido hasta ahora que casi todo eso anduviera medio torcido o completamente torcido, y que el trabajo funcionara. Ahora es al revés; ando con la impresión de no estar haciendo todo lo que podría en el trabajo, en parte debido a que tantas cosas me producen mucho cansancio mental y hasta físico. Y claro, meto la pata, aunque no hasta la ingle. Más bien me salen las cosas chapuceramente, por decirlo de alguna manera. Me había congraciado con la jerarquía, pero no tengo una buena época, y encima es que coincide con mi vuelta a los estudios, así que supongo que por eso ando como distraída, pasota, etc.
sábado, 20 de octubre de 2012
Depre a la inglesa
Una vez vi una palabra inglesa que me cuadra al milímetro: overworked. Persona estresada, agobiada por el trabajo. En lugar de como Multi, debería firmar como Overworked.
Ha sido una semana bastante mala, en realidad, salvo por un par de detalles. My boss parece que vuelve a quererme (y es algo mutuo, lástima que las dos seamos heteros). Eso y la amabilidad de una profa del máster, lo mejor de estos siete días.
Por contra, había hecho un sacrificio por el chico, y, aunque no esperaba una recompensa en concreto, tampoco esperaba que a cambio me diera por el saco, pasando de mí como de la mierda. Como le decía a mi colega, primera y última vez que hago algo así por él; no se merece otra cosa. Lo raro es que no me he sentido triste hasta ahora. He estado unos días en los que simplemente era como si no existiera, el pedazo de capullo. Ayer por la noche me dio el bajón y no se me ha quitado. No sé, tengo la impresión de que hasta me llevo peor con sus amigos, en el curso de muy pocos días. Quizá me lo esté imaginando, o esté proyectando el mal rollo interior hacia fuera, y eso la gente lo nota, con lo cual las relaciones empeoran.
No he dejado de hacer cosas en todo el día, pero no me han distraído mucho del tema de fondo. Tristeza, overwork (si es que existe esa palabra), soledad total. Eso es todo lo que la vida me ofrece en este momento. Me dan ganas de hibernar cinco o seis meses.
Ha sido una semana bastante mala, en realidad, salvo por un par de detalles. My boss parece que vuelve a quererme (y es algo mutuo, lástima que las dos seamos heteros). Eso y la amabilidad de una profa del máster, lo mejor de estos siete días.
Por contra, había hecho un sacrificio por el chico, y, aunque no esperaba una recompensa en concreto, tampoco esperaba que a cambio me diera por el saco, pasando de mí como de la mierda. Como le decía a mi colega, primera y última vez que hago algo así por él; no se merece otra cosa. Lo raro es que no me he sentido triste hasta ahora. He estado unos días en los que simplemente era como si no existiera, el pedazo de capullo. Ayer por la noche me dio el bajón y no se me ha quitado. No sé, tengo la impresión de que hasta me llevo peor con sus amigos, en el curso de muy pocos días. Quizá me lo esté imaginando, o esté proyectando el mal rollo interior hacia fuera, y eso la gente lo nota, con lo cual las relaciones empeoran.
No he dejado de hacer cosas en todo el día, pero no me han distraído mucho del tema de fondo. Tristeza, overwork (si es que existe esa palabra), soledad total. Eso es todo lo que la vida me ofrece en este momento. Me dan ganas de hibernar cinco o seis meses.
viernes, 19 de octubre de 2012
Casi
Si no fuera porque tengo algo que hacer luego, ya habría llegado el fin de semana. Sí, esos dos días que sobrevaloro a lo largo de otros cinco. Cuando llegan, siempre me dejan esperando más intensidad. Pero lo cierto es que necesito el descanso, aunque por lo demás me muera de aburrimiento o me dé por pensar demasiado.
Estos dos días tengo trabajo acumulado. Qué le vamos a hacer. Suerte que conservo mi empleo, y puedo seguir formándome. En concreto, tengo dos cosas importantes que hacer. Antes he pegado un empujón y he adelantado una de ellas, pero aún me falta un buen tramo por completar.
Cuando llegue el lunes, no sólo no habré descansado mucho, sino que me habré cansado más, y es posible que la semana sea más bien dura. Normal que ahora mismo ya me duela todo; sobre todo, los hombres... digo... los hombros. Me tensiono de esa manera, lo mismo que a otros les dan gases o úlceras. Imagino que encojo los hombros y tenso los brazos de tal manera que luego tengo agujetas. En fin, así es como también marco un poquito el músculo, seguramente. No creo que tuviera estos brazos sin esa tendencia natural, porque no los trabajo específicamente. El caso es que puedo seguir en el espejo las líneas que separan los deltoides de los bíceps y tríceps. En muchas otras mujeres, los brazos son un par de bloques blandos en los que no se marca nada, como no sean esos granitos que les salen a veces en la parte de atrás. Bueno, la genética seguro que tiene algo que ver, además.
Debo dejar de divagar, tengo mucho, mucho que hacer...
Estos dos días tengo trabajo acumulado. Qué le vamos a hacer. Suerte que conservo mi empleo, y puedo seguir formándome. En concreto, tengo dos cosas importantes que hacer. Antes he pegado un empujón y he adelantado una de ellas, pero aún me falta un buen tramo por completar.
Cuando llegue el lunes, no sólo no habré descansado mucho, sino que me habré cansado más, y es posible que la semana sea más bien dura. Normal que ahora mismo ya me duela todo; sobre todo, los hombres... digo... los hombros. Me tensiono de esa manera, lo mismo que a otros les dan gases o úlceras. Imagino que encojo los hombros y tenso los brazos de tal manera que luego tengo agujetas. En fin, así es como también marco un poquito el músculo, seguramente. No creo que tuviera estos brazos sin esa tendencia natural, porque no los trabajo específicamente. El caso es que puedo seguir en el espejo las líneas que separan los deltoides de los bíceps y tríceps. En muchas otras mujeres, los brazos son un par de bloques blandos en los que no se marca nada, como no sean esos granitos que les salen a veces en la parte de atrás. Bueno, la genética seguro que tiene algo que ver, además.
Debo dejar de divagar, tengo mucho, mucho que hacer...
martes, 16 de octubre de 2012
Mis tonterías
Él sale corriendo a darme un recado, gritando mi nombre. Pequeños contactos físicos. Mi sonrisa pasa de ser amable a ser absolutamente boba, como la de Donald pensando en Daisy (al revés no es exactamente lo mismo... Donald puede poner más cara de bobo). También él sonríe, y no sé hasta qué punto es algo social, estando en un lugar tan transitado. Le ayudo con una cosa que a mí no me da ni frío ni calor, y lo hago porque a él le hace ilusión. Es una cosa que tiene sus pegas, me cuesta lo mío, pero lo hago. Probablemente no obtenga recompensa, e incluso quede como una desesperada que haría cualquier cosa por él. Sospechas de habladurías. Me la suda. La gente siempre va a hablar.
lunes, 15 de octubre de 2012
La tabla del no
Sólo por si acaso:
- No mires las fotos en las que él te mira de esa manera.
- Ni se te ocurra hacer un power point con esas fotos.
- No estés ociosa. Busca algo que hacer. ¿No tenías pendiente algún trabajo del máster?
- No pierdas de vista sus imperfecciones, porque las tiene.
- No olvides que aún tiene una relación, aunque no tenga muy buena pinta hoy día.
- No des nada por sentado. Ten en cuenta que, por mucho que se acerque, podría decidir alejarse.
- No te hagas ilusiones y no fantasees mucho.
- Que su cuerpo y el tuyo parezcan compatibles no quiere decir que lo sean del todo.
- No mires las fotos en las que él te mira de esa manera.
- Ni se te ocurra hacer un power point con esas fotos.
- No estés ociosa. Busca algo que hacer. ¿No tenías pendiente algún trabajo del máster?
- No pierdas de vista sus imperfecciones, porque las tiene.
- No olvides que aún tiene una relación, aunque no tenga muy buena pinta hoy día.
- No des nada por sentado. Ten en cuenta que, por mucho que se acerque, podría decidir alejarse.
- No te hagas ilusiones y no fantasees mucho.
- Que su cuerpo y el tuyo parezcan compatibles no quiere decir que lo sean del todo.
domingo, 14 de octubre de 2012
Hoy
Hoy le vas a ver. Te preguntas si realmente aparecerá o le habrá surgido algo. Sabes que en eso no miente, no da excusas; sólo se rinde ante las cosas urgentes que debe hacer. Y a ver en qué plan viene. La última vez tu brazo se acomodó al suyo. Eran como dos piezas de un puzzle que encajaban perfectamente. Crees que él lo sabe. El poco contacto físico te quita las dudas: todo cuadra. Él te relaja, es como volver a casa después de un viaje largo y desagradable. Puede ser que él lo sepa, también esto. Pero quieres más. Quieres que esas noches soñando con abrazarle empiecen a ser una realidad. Tienes la sensación de que cada vez está más cerca, pero aún podría volver a alejarse. Y es como si la vida llevara las riendas hacia algo que tal vez sea lo que ambos deseáis.
sábado, 13 de octubre de 2012
Cómo parar
No sé parar cuando debo hacerlo. Me refiero a todas mis obligaciones. Si son poca cosa, no se nota: cuando voy a hacer un recado, no lo dejo a la mitad, sino que voy a ese banco, a esa tienda o adonde sea, hago lo que tenga que hacer allí y me vuelvo. Sin embargo, como se trate de algo más pesado, algo que necesite paciencia, tengo un problema: por mí, haría cada trabajo del máster entero en el mismo día que lo empiezo, y da igual si eso supone doce horas sin levantar el boli del papel o el ojo de la pantalla. Luego pasa lo que pasa: me duele todo el cuerpo y soy incapaz de relajarme. No hago pausas, salvo para ir al baño o a comer. Hago muy, muy mal, porque sufre mi espalda, sufren mis ojos, sufren mis nervios... pero, si hago más pausas, tampoco estoy tranquila.
Tengo que aprender bastante de mí para controlar eso. Debo acostumbrarme a forzar un poco la pausa y confiar en que no se hunde el mundo por dejarlo todo un rato. Al contrario; luego vuelvo a trabajar y lo hago mejor, seguramente. Es más, si consigo parar, al de poco rato ya no me asquea todo lo que queda por hacer, sino que me entran ganas de seguir, pero ganas de verdad, no esa sensación de obligación.
A veces (pocas) también paro un poco más de lo normal, sobre todo cuando he terminado algo y debo empezar otra cosa diferente. Me siento incapaz de emprender esa tarea a corto plazo, aunque ya haya empezado a aburrirme de no hacer nada. Seguramente es porque mi cabeza no ha terminado de ponerse las pilas, en el fondo, pero sigue con la tensión. Parece contradictorio: necesito descanso después de haber estado ya un tiempo relativamente largo descansando. En circunstancias normales, el aburrimiento nos dice que hemos descansado lo suficiente. Precisamente, esa sensación es aquello que está más allá del descanso. Pero lo mío no son circunstancias normales, no tengo medida.
Pequeñas instrucciones de autoayuda:
- Quitar importancia a eso de tenerlo todo listo en plazo (no en el trabajo, claro, sino en el máster). Otra gente entrega las cosas con una semana de retraso y no pasa absolutamente nada. Podría ser una cuestión de quitarme ese orgullo tonto que me hace ser más puntual que el té de las cinco.
- Quedarme quieta media hora. Si lo consigo, luego es cuando empiezo a relajarme de verdad.
- Pensar que tampoco pasaría nada si no superara este curso.
- Recordar las cosas que me relajan: meditar y escribir este tipo de post, leer algo intrascendente, bañarme (en lugar de ducharme), jugar con los críos de la familia (sorprendente: me agobian, pero a la larga me hacen sentir más tranquila), hacer un poco de deporte...
Tengo que aprender bastante de mí para controlar eso. Debo acostumbrarme a forzar un poco la pausa y confiar en que no se hunde el mundo por dejarlo todo un rato. Al contrario; luego vuelvo a trabajar y lo hago mejor, seguramente. Es más, si consigo parar, al de poco rato ya no me asquea todo lo que queda por hacer, sino que me entran ganas de seguir, pero ganas de verdad, no esa sensación de obligación.
A veces (pocas) también paro un poco más de lo normal, sobre todo cuando he terminado algo y debo empezar otra cosa diferente. Me siento incapaz de emprender esa tarea a corto plazo, aunque ya haya empezado a aburrirme de no hacer nada. Seguramente es porque mi cabeza no ha terminado de ponerse las pilas, en el fondo, pero sigue con la tensión. Parece contradictorio: necesito descanso después de haber estado ya un tiempo relativamente largo descansando. En circunstancias normales, el aburrimiento nos dice que hemos descansado lo suficiente. Precisamente, esa sensación es aquello que está más allá del descanso. Pero lo mío no son circunstancias normales, no tengo medida.
Pequeñas instrucciones de autoayuda:
- Quitar importancia a eso de tenerlo todo listo en plazo (no en el trabajo, claro, sino en el máster). Otra gente entrega las cosas con una semana de retraso y no pasa absolutamente nada. Podría ser una cuestión de quitarme ese orgullo tonto que me hace ser más puntual que el té de las cinco.
- Quedarme quieta media hora. Si lo consigo, luego es cuando empiezo a relajarme de verdad.
- Pensar que tampoco pasaría nada si no superara este curso.
- Recordar las cosas que me relajan: meditar y escribir este tipo de post, leer algo intrascendente, bañarme (en lugar de ducharme), jugar con los críos de la familia (sorprendente: me agobian, pero a la larga me hacen sentir más tranquila), hacer un poco de deporte...
viernes, 12 de octubre de 2012
Paso
No creo en esa tontería de la Hispanidad, me basta con echar un vistazo a través de los siglos para sacar mis propias conclusiones. Lo hacemos muchos, y no vemos que haya que celebrar nada.
Hoy me dedicaré a felicitar a las Pilares que conozco, y poco más. Bueno, tengo cosas que hacer, eso sí: ponerme al día en dos trabajitos. Qué mejor día que hoy para currármelos.
Llevo una semana laboral tan dura y tan complicada, miedos incluidos, que he tenido que apartar todo lo demás. He estado llegando a casa tarde y hecha una mierda. Además, parecía que cualquier cosa que empezaba tendía a embrollarse sola, tipo Ley de Murphy. Un ejemplo: tuve que acercarme a un centro público a hacer un trámite... y claro, fue conmigo con quien se enfadó el ordenador, y no nos dejaba seguir adelante. Es como cuando te pones en la cola del supermercado: los problemas con la tarjeta de crédito le surgen justo al que va a pagar delante de ti, y ahí te quedas, hasta que a la máquina le da por funcionar.
Ojalá hayan terminado las complicaciones, porque de momento creo que hemos salido bastante bien librados, y me gustaría seguir creyéndolo. Vuelvo a estar en buenos términos con la gente de arriba, al parecer. Cuando hay problemas para todos, a veces nos da por apoyarnos, y es lo que ha sucedido esta vez: de alguna forma, habíamos encontrado un enemigo común.
Con todo, no consigo relajarme. Es cierto que esta noche he dormido mejor que las anteriores, pero sólo unas seis horas y pico, calculo. Siempre hay algún tema que me ronda la cabeza. Hay noches en que pienso en el proyecto de novio, que ahí sigue, como una cabra (bueno, me encantan las mascotas, así que da igual). Otras noches pienso en putadas que me han hecho, y últimamente he tenido hasta una traición, o mejor dicho, alguien ha mostrado su verdadera cara, con el resultado de que voy a pasar de esta persona, lo mismo que de la Hispanidad de los cojones.
Bueno, corten. Creo que lo primero que debería hacer en este momento es desayunar. Es un poco absurdo quedarse aquí, delante de la pantalla, con el estómago vacío. Qué más da que el resto del mundo siga durmiendo...
Hoy me dedicaré a felicitar a las Pilares que conozco, y poco más. Bueno, tengo cosas que hacer, eso sí: ponerme al día en dos trabajitos. Qué mejor día que hoy para currármelos.
Llevo una semana laboral tan dura y tan complicada, miedos incluidos, que he tenido que apartar todo lo demás. He estado llegando a casa tarde y hecha una mierda. Además, parecía que cualquier cosa que empezaba tendía a embrollarse sola, tipo Ley de Murphy. Un ejemplo: tuve que acercarme a un centro público a hacer un trámite... y claro, fue conmigo con quien se enfadó el ordenador, y no nos dejaba seguir adelante. Es como cuando te pones en la cola del supermercado: los problemas con la tarjeta de crédito le surgen justo al que va a pagar delante de ti, y ahí te quedas, hasta que a la máquina le da por funcionar.
Ojalá hayan terminado las complicaciones, porque de momento creo que hemos salido bastante bien librados, y me gustaría seguir creyéndolo. Vuelvo a estar en buenos términos con la gente de arriba, al parecer. Cuando hay problemas para todos, a veces nos da por apoyarnos, y es lo que ha sucedido esta vez: de alguna forma, habíamos encontrado un enemigo común.
Con todo, no consigo relajarme. Es cierto que esta noche he dormido mejor que las anteriores, pero sólo unas seis horas y pico, calculo. Siempre hay algún tema que me ronda la cabeza. Hay noches en que pienso en el proyecto de novio, que ahí sigue, como una cabra (bueno, me encantan las mascotas, así que da igual). Otras noches pienso en putadas que me han hecho, y últimamente he tenido hasta una traición, o mejor dicho, alguien ha mostrado su verdadera cara, con el resultado de que voy a pasar de esta persona, lo mismo que de la Hispanidad de los cojones.
Bueno, corten. Creo que lo primero que debería hacer en este momento es desayunar. Es un poco absurdo quedarse aquí, delante de la pantalla, con el estómago vacío. Qué más da que el resto del mundo siga durmiendo...
miércoles, 3 de octubre de 2012
Contraponiendo
Hay una profa del máster que me hace sentir como si fuera un genio y como si lo que hacemos fuera mi auténtica vocación. Y la verdad es que algo de sentido ya tiene. Me bulle por dentro como una tendencia natural, y supongo que se nota.
Por contra, en el trabajo me siento últimamente como si fuera una inútil, metepatas e incluso cobarde. Me han dicho que no le dé importancia a lo que está pasando... con lo cual, ALGO está pasando, y tiene forma de tormenta sobre mi cabeza. Lo cierto es que apesta a cadena de fallos, y soy algo así como el último eslabón. Y no me da la gana de asumir culpas ajenas. Si tengo que salvar mi culo, lo haré. Si gritar la verdad, o sea, que yo no he sido, implica culpar a otros, pues lo siento mucho... pero es que YO no he sido. También me da rabia, sé que la verdadera culpa está muy arriba y no la van a asumir, y no quisiera perjudicar a alguien a quien en realidad quiero mucho.
Por contra, en el trabajo me siento últimamente como si fuera una inútil, metepatas e incluso cobarde. Me han dicho que no le dé importancia a lo que está pasando... con lo cual, ALGO está pasando, y tiene forma de tormenta sobre mi cabeza. Lo cierto es que apesta a cadena de fallos, y soy algo así como el último eslabón. Y no me da la gana de asumir culpas ajenas. Si tengo que salvar mi culo, lo haré. Si gritar la verdad, o sea, que yo no he sido, implica culpar a otros, pues lo siento mucho... pero es que YO no he sido. También me da rabia, sé que la verdadera culpa está muy arriba y no la van a asumir, y no quisiera perjudicar a alguien a quien en realidad quiero mucho.
martes, 2 de octubre de 2012
Breves
- Después de unos días un poco revueltos, vuelta a la normalidad en el curro.
- Han colado los primeros trabajitos del máster. Biba llo.
- Los profes son muy agradables, para variar. No he conocido a muchos tan amables en mi vida escolar.
- Está visto que hace falta saber mucho de ordenadores en la enseñanza actual, nunca me había venido tan bien tener un portátil. Prefiero llevar a clase el mío, a pesar de que hay PCs de sobremesa allí. Así trabajo directamente en él y no me olvido de ningún pendrive ni se pierde nada. Claro que espero que mi trasto no se averíe.
- Hay en mi clase una mujer mayor que no sabe ni mandar un e-mail y piensa que la bandeja de los DVDs es una especie de posavasos, con lo que tengo mis dudas sobre si podrá llevar adelante el curso.
- Justo ahora tenían que concederme un cursillo en el trabajo, después de tanto tiempo sin hacer ninguno. Menos mal que no son muchas horas.
- A ese extraño proyecto de novio que tengo (sólo proyecto) le ha dado por hacer cosas raras, y cuanto más complicadas, mejor. Que no le pase nada...
- Mañana tengo un marrón laboral. Espero que no sea muy grave, pero de todos modos podría pasar muy bien sin él.
- Hay reuniones de lo más absurdo a las que nos mandan ir sin que pintemos nada. Como mandar a un grupo de bailarinas a aprender contabilidad.
- Mi cuenta corriente no tardará en empezar a padecer todo eso en lo que estoy metida.
- Y si Hacienda hiciera lo que debe, yo notaría menos mi agujero financiero, pero noooo, qué va. Cuando te deben ellos a ti, ya puedes esperar sentada. Ojalá les pudiera aplicar recargos ya, como hacen ellos a los cinco minutos de retrasarte.
- Han colado los primeros trabajitos del máster. Biba llo.
- Los profes son muy agradables, para variar. No he conocido a muchos tan amables en mi vida escolar.
- Está visto que hace falta saber mucho de ordenadores en la enseñanza actual, nunca me había venido tan bien tener un portátil. Prefiero llevar a clase el mío, a pesar de que hay PCs de sobremesa allí. Así trabajo directamente en él y no me olvido de ningún pendrive ni se pierde nada. Claro que espero que mi trasto no se averíe.
- Hay en mi clase una mujer mayor que no sabe ni mandar un e-mail y piensa que la bandeja de los DVDs es una especie de posavasos, con lo que tengo mis dudas sobre si podrá llevar adelante el curso.
- Justo ahora tenían que concederme un cursillo en el trabajo, después de tanto tiempo sin hacer ninguno. Menos mal que no son muchas horas.
- A ese extraño proyecto de novio que tengo (sólo proyecto) le ha dado por hacer cosas raras, y cuanto más complicadas, mejor. Que no le pase nada...
- Mañana tengo un marrón laboral. Espero que no sea muy grave, pero de todos modos podría pasar muy bien sin él.
- Hay reuniones de lo más absurdo a las que nos mandan ir sin que pintemos nada. Como mandar a un grupo de bailarinas a aprender contabilidad.
- Mi cuenta corriente no tardará en empezar a padecer todo eso en lo que estoy metida.
- Y si Hacienda hiciera lo que debe, yo notaría menos mi agujero financiero, pero noooo, qué va. Cuando te deben ellos a ti, ya puedes esperar sentada. Ojalá les pudiera aplicar recargos ya, como hacen ellos a los cinco minutos de retrasarte.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Presión
El postgrado me trae un poco loca. No es aquello de estudiar horas y horas, pero hay trabajo para aburrir. De momento, estoy respetando mi propia norma de no hacer nada los domingos. No sé hasta cuando. Sólo sé que, si rompo esa norma, puedo pagarlo caro. Me da miedo el estresarme, porque tengo una respuesta física muy fuerte ante el estrés. A veces una sola tarde de nervios me ha costado dos semanas de agotamiento, no lo digo en broma. Creo que ahora tengo más resistencia, sobre todo desde que empecé a hacer deporte, pero tengo que cuidarme. Llegué a creer que tenía fibromialgia, síndrome de fatiga crónica... La sensación era rarísima, como una especie de hormigueo tenso en los brazos. Y psicológicamente también me encontraba muy mal.
Ayer, por ejemplo, me pasé el día haciendo un trabajo y por la noche fui incapaz de relajarme. Dormí un poco, pero me desperté a las tantas. Afortunadamente, esta mañana he podido dormir bastante. Ahora estoy cansada, sin más. No me vendría mal que mañana fuera fiesta. Bueno, soñar es gratis. Tendré que focalizar el próximo festivo.
Ayer, por ejemplo, me pasé el día haciendo un trabajo y por la noche fui incapaz de relajarme. Dormí un poco, pero me desperté a las tantas. Afortunadamente, esta mañana he podido dormir bastante. Ahora estoy cansada, sin más. No me vendría mal que mañana fuera fiesta. Bueno, soñar es gratis. Tendré que focalizar el próximo festivo.
viernes, 21 de septiembre de 2012
Despresurizando
Dura semana, aunque no laboralmente. Tampoco en relación con lo demás, en general. Llevo más o menos bien lo del gimnasio y lo que hago en mis ratos libres, léase hobbies. Lo que ocurre es que han sido, o están siendo, unos días raros, salpicados de una colección de chispazos de mala suerte, contratiempos o como sea que se llamen.
Quizá esta mañana haya sido la mejor de las cinco. Me he llevado un elogio que aprecio mucho. He podido tomar algunas decisiones que se estaban retrasando demasiado por las circunstancias. Bueno, en realidad, me han dado una noticia regularcilla, pero que me ha servido para hacerme una idea clara de qué es lo que hay que hacer en el trabajo. También he conocido a alguna que otra persona interesante. Está bien eso de conectar desde el principio con alguien... aunque el tiempo dirá si esa conexión es sólida. De momento, tiene un toque de flechazo... amistoso. ¿O qué os creíais, iba yo a tener la buena suerte de un flechazo romántico?
¿Qué más? El miércoles volví a quedar con mi colega "chapas". Ya no tenía un viaje que contar, pero sí una visita que hizo a unos grandes almacenes, y la verdad es que fue como un cursillo de compras que yo no deseaba hacer. No me hacía ninguna falta conocer las medidas exactas de eso que necesitaba comprar, las marcas, sus tribulaciones y sus regateos... Sigo sin entender por qué siempre da tanta importancia a unos detalles tan tontos y por qué infla una historia que se puede contar en dos frases de modo que acaba durando media hora. Una historia en la que casi nadie tiene ni el más mínimo interés, además. Me alegré de que nos viéramos, pero acabé luchando contra el aburrimiento, como casi siempre.
Para variar, tengo un fin de semana apretado. Quería hacer un montón de cosas, pero con calma. Sin embargo, ya me han complicado la mañana del sábado, e incluso todo el día. En fin, será mejor que me lo tome con humor, porque está claro que no voy a tener mucho tiempo de pensar en cosas negativas. Feliz fin de semana.
Quizá esta mañana haya sido la mejor de las cinco. Me he llevado un elogio que aprecio mucho. He podido tomar algunas decisiones que se estaban retrasando demasiado por las circunstancias. Bueno, en realidad, me han dado una noticia regularcilla, pero que me ha servido para hacerme una idea clara de qué es lo que hay que hacer en el trabajo. También he conocido a alguna que otra persona interesante. Está bien eso de conectar desde el principio con alguien... aunque el tiempo dirá si esa conexión es sólida. De momento, tiene un toque de flechazo... amistoso. ¿O qué os creíais, iba yo a tener la buena suerte de un flechazo romántico?
¿Qué más? El miércoles volví a quedar con mi colega "chapas". Ya no tenía un viaje que contar, pero sí una visita que hizo a unos grandes almacenes, y la verdad es que fue como un cursillo de compras que yo no deseaba hacer. No me hacía ninguna falta conocer las medidas exactas de eso que necesitaba comprar, las marcas, sus tribulaciones y sus regateos... Sigo sin entender por qué siempre da tanta importancia a unos detalles tan tontos y por qué infla una historia que se puede contar en dos frases de modo que acaba durando media hora. Una historia en la que casi nadie tiene ni el más mínimo interés, además. Me alegré de que nos viéramos, pero acabé luchando contra el aburrimiento, como casi siempre.
Para variar, tengo un fin de semana apretado. Quería hacer un montón de cosas, pero con calma. Sin embargo, ya me han complicado la mañana del sábado, e incluso todo el día. En fin, será mejor que me lo tome con humor, porque está claro que no voy a tener mucho tiempo de pensar en cosas negativas. Feliz fin de semana.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Mortalidad
No me gusta la vida, pero me tira para atrás todo lo relacionado con la muerte. Mucho. Es una mezcla de rechazo y rabia lo que me provoca. Otra razón para no tener hijos que tengan que pasar por algo así en su propia vida.
Nunca he hecho testamento, ni siento la menor necesidad de hacerlo. Mis herederos tendrán que apañárselas sin pistas.
No tengo un seguro de vida propio, de esos que te cubren los gastos funerarios y demás. Siempre me ha tirado para atrás eso de que las cuotas te recuerden mes a mes que llegará un día en que ya no estarás para pagarlas.
No sé qué quiero que hagan conmigo el día que palme. Me horrorizan tanto las tumbas como la incineración, quizá un poco más esta última, por fobia al fuego y a las altas temperaturas. No me hace mucha gracia donar mi cuerpo a los futuros médicos para que aprendan en él, porque, bueno, eso de que jueguen con tus trozos unos críos de dieciocho años... y además, cuando ya estás inutilizada, lo que hacen es incinerarte, si no me equivoco. Tirarme al mar, descartado, es lo mismo que un cementerio, con peces en lugar de gusanos. Momificarme ni siquiera es una opción, y las momias me dan miedo. A este paso, me veo convertida en figura de museo de ese médico que hace esculturas con cuerpos despellejados.
No creo que, con semejante panorama, suicidarme sea una opción. Da igual el calibre de la depresión que tenga.
Nunca he hecho testamento, ni siento la menor necesidad de hacerlo. Mis herederos tendrán que apañárselas sin pistas.
No tengo un seguro de vida propio, de esos que te cubren los gastos funerarios y demás. Siempre me ha tirado para atrás eso de que las cuotas te recuerden mes a mes que llegará un día en que ya no estarás para pagarlas.
No sé qué quiero que hagan conmigo el día que palme. Me horrorizan tanto las tumbas como la incineración, quizá un poco más esta última, por fobia al fuego y a las altas temperaturas. No me hace mucha gracia donar mi cuerpo a los futuros médicos para que aprendan en él, porque, bueno, eso de que jueguen con tus trozos unos críos de dieciocho años... y además, cuando ya estás inutilizada, lo que hacen es incinerarte, si no me equivoco. Tirarme al mar, descartado, es lo mismo que un cementerio, con peces en lugar de gusanos. Momificarme ni siquiera es una opción, y las momias me dan miedo. A este paso, me veo convertida en figura de museo de ese médico que hace esculturas con cuerpos despellejados.
No creo que, con semejante panorama, suicidarme sea una opción. Da igual el calibre de la depresión que tenga.
sábado, 15 de septiembre de 2012
Envidia
Veo a una pareja de la mano. El chico es corriente, un tío de los que van con una camiseta cutre y bermudas, un Mariano cualquiera, ni guapo ni feo. Ella... Uf, tiene una extraña gordura que se concentra en sus piernas, en forma de grasa, celulitis y unas varices demasiado grandes para su edad.
Como siempre, comparo. No tengo esas piernas. Vale que no mida 1,80 y en consecuencia no sean como las de Julia Roberts, pero no están tan mal. Algunos pequeños defectos, pero forma aceptablemente bonita. Mientras no enseñe la parte superior, que es donde se me concentra la celulitis, ningún problema. Además, las tengo más o menos curradas a base de gimnasio.
La cara, apenas se la he visto; sólo un poco, de medio lado. Me ha parecido que sus rasgos eran normales y corrientes. Su pelo, un desastre de rizos fritos oscuros. Su ropa, sin un gusto especialmente bueno. No debería llevar esa falda tan corta con esas piernas. Nada de clase. Creo que yo tengo mejor aspecto, sin ser tampoco ninguna maravilla: estatura media, ojos gris claro, vagamente atlética (o eso espero, teniendo en cuenta lo que me cuesta en sudor).
Nada, no lo entiendo. ¿Cómo es que una chica con un aspecto malo anda con un tipo normal de la mano? ¿Cómo ligaron? ¿Qué buscaba él? ¿Por qué? ¿Por qué a mí no me pasan esas cosas? ¿Qué me sobra, qué me falta? ¿Soy demasiado atlética para una chica? ¿Tenía razón aquella compañera que pensaba que soy demasiado independiente? ¿Tengo que bajar el nivel de mis exigencias? ¿Todavía más? ¿Por qué estoy siempre sola? ¿Por qué prácticamente no se me acercan? ¿Por qué sólo tratan de hacerlo uno o dos casos desesperados, de esos que dan ganas de huir a todas las mujeres normales?
Como siempre, comparo. No tengo esas piernas. Vale que no mida 1,80 y en consecuencia no sean como las de Julia Roberts, pero no están tan mal. Algunos pequeños defectos, pero forma aceptablemente bonita. Mientras no enseñe la parte superior, que es donde se me concentra la celulitis, ningún problema. Además, las tengo más o menos curradas a base de gimnasio.
La cara, apenas se la he visto; sólo un poco, de medio lado. Me ha parecido que sus rasgos eran normales y corrientes. Su pelo, un desastre de rizos fritos oscuros. Su ropa, sin un gusto especialmente bueno. No debería llevar esa falda tan corta con esas piernas. Nada de clase. Creo que yo tengo mejor aspecto, sin ser tampoco ninguna maravilla: estatura media, ojos gris claro, vagamente atlética (o eso espero, teniendo en cuenta lo que me cuesta en sudor).
Nada, no lo entiendo. ¿Cómo es que una chica con un aspecto malo anda con un tipo normal de la mano? ¿Cómo ligaron? ¿Qué buscaba él? ¿Por qué? ¿Por qué a mí no me pasan esas cosas? ¿Qué me sobra, qué me falta? ¿Soy demasiado atlética para una chica? ¿Tenía razón aquella compañera que pensaba que soy demasiado independiente? ¿Tengo que bajar el nivel de mis exigencias? ¿Todavía más? ¿Por qué estoy siempre sola? ¿Por qué prácticamente no se me acercan? ¿Por qué sólo tratan de hacerlo uno o dos casos desesperados, de esos que dan ganas de huir a todas las mujeres normales?
viernes, 14 de septiembre de 2012
Pendrive
Tenía en un cajón un pendrive viejo. Se me ha ocurrido reaprovecharlo, y para eso he tenido que revisar lo que había grabado en él. Me he encontrado con un montón de archivos sobre proyectos que no pude llevar a cabo, malos recuerdos, fotos ridículas... y una carta de amor desesperado.
La cosa fue que hace años me volví bastante loca por un tío y acabé mandándole una carta en la que insinuaba con relativa claridad mis sentimientos. Lo entendió perfectamente y su respuesta fue ignorarme. Lo sé porque tuve dudas de si la había recibido, le pregunté y dijo que ya me había contestado. Obviamente, con el silencio. Y eso, después de meses de tontear conmigo y hacer que mis nervios se pusieran de punta.
Muy bien, aún hoy día me viene a la cabeza la frase que le habría dicho de no haber estado tan destrozada: vete a tomar por el culo. Se entiende que estuviera solo, a pesar de ser guapo. Nunca supe cuál era su problema, pero algo le pasaba: traía de cabeza a la mitad de la población femenina, juraría que se inventó una novia, y probablemente dependía de su familia. No sé si era simplemente un soñador inútil, alguien que valía para poco en esta vida.
Tiempo después, tuve curiosidad de saber dónde paraba, ya que lo último que supe de él fue que se había ido de la ciudad. Le encontré en la web. No parece que haya cambiado de vida: ni tiene un empleo de verdad, ni se ha emparejado, ni nada. Se puede ser bohemio, pero si van pasando los años y no tienes un oficio que te dé de comer, ni lo intentas, es como no ser adulto. Luego dicen de los ni-nis...
Quizá salí ganando cuando creí perder algo grande.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Más breves
- Comienzo del curso. Echo de menos el no tener que pensar que tengo que hacer cosas cuando salgo de trabajar.
- Sin embargo, me siento bien en clase, mejor que en la oficina. Sospecho que no es en la oficina donde debería dejar ese tercio de mi vida.
- Me duele muchísimo cuando pasan de mí. Pero él parece haberse puesto serio y eficiente estos días, y noto la diferencia: no hace el idiota. O sea, que pasa de mí.
- Ahora que ya no tengo tiempo de ir de compras se me ha ocurrido que en realidad sí necesitaba zapatos nuevos. He ido a mi almacén de viejas glorias y he rescatado un par que casi se puede decir que son vintage. Y no hago el ridículo, ni nada.
- He estado haciendo unos deberes del máster. Entre eso y una cosa que tenía que hacer aquí en el ordenador, se me está pasando la tarde sin picotear.
- En general, tampoco tengo muchas ganas de comer entre horas. Anteayer comí más de la cuenta y eso ha hecho que rechace un poco los dulces. Ojalá me dure la abstinencia.
- Me han invitado a cierta actividad social. No me apetece mucho, así que iré. Me da que algo se torcerá y no acabaré muy contenta, y no es que me esté autosugestionando, es que hay un pequeño problema con nombre y apellidos y creo que al final se convertirá en el centro de la cuestión.
- Mi agenda está repleta de pequeños recados que no termino de quitarme de enmedio. Es como si fuera a cámara lenta.
- Sin embargo, me siento bien en clase, mejor que en la oficina. Sospecho que no es en la oficina donde debería dejar ese tercio de mi vida.
- Me duele muchísimo cuando pasan de mí. Pero él parece haberse puesto serio y eficiente estos días, y noto la diferencia: no hace el idiota. O sea, que pasa de mí.
- Ahora que ya no tengo tiempo de ir de compras se me ha ocurrido que en realidad sí necesitaba zapatos nuevos. He ido a mi almacén de viejas glorias y he rescatado un par que casi se puede decir que son vintage. Y no hago el ridículo, ni nada.
- He estado haciendo unos deberes del máster. Entre eso y una cosa que tenía que hacer aquí en el ordenador, se me está pasando la tarde sin picotear.
- En general, tampoco tengo muchas ganas de comer entre horas. Anteayer comí más de la cuenta y eso ha hecho que rechace un poco los dulces. Ojalá me dure la abstinencia.
- Me han invitado a cierta actividad social. No me apetece mucho, así que iré. Me da que algo se torcerá y no acabaré muy contenta, y no es que me esté autosugestionando, es que hay un pequeño problema con nombre y apellidos y creo que al final se convertirá en el centro de la cuestión.
- Mi agenda está repleta de pequeños recados que no termino de quitarme de enmedio. Es como si fuera a cámara lenta.
domingo, 9 de septiembre de 2012
Breves
- Ayer fue un día relativamente agradable, hoy he vuelto a las andadas y sigo con el cabreo y la tristeza interiores.
- He descubierto unos zumos que, si no son naturales, al menos dan el pego bastante bien. No tengo muchas dudas de que son mejores que los normales de brik.
- Me ha alumbrado una micra de creatividad, pero no sé si le sacaré partido.
- "Haz esto ahora que tu padre no está delante" empieza a ser un lema. Manda pelotas.
- Tengo que ducharme, pero no arranco.
- Tristemente, la profecía del ataque a las pensiones va a hacerse realidad.
- Voy a pasarme el domingo sola otra vez.
- Tengo otro millón de novelas por leer en la mesita de noche, aunque me había dicho a mí misma que ya vale de enganchar una sobredosis con otra. No tengo medida.
- Últimamente sólo leo mierda.
- Podría haber socializado, pero ya sé lo que pasa en las kedadas post-vacaciones: "¿Has ido a algún sitio?" "¿Qué has hecho?". Las respuestas del tipo "Me he quedado en casa y ni siquiera me he emborrachado en las fiestas" serán objeto de burlas. Por tanto... a la mierda, he vuelto a quedarme en casa.
- He descubierto unos zumos que, si no son naturales, al menos dan el pego bastante bien. No tengo muchas dudas de que son mejores que los normales de brik.
- Me ha alumbrado una micra de creatividad, pero no sé si le sacaré partido.
- "Haz esto ahora que tu padre no está delante" empieza a ser un lema. Manda pelotas.
- Tengo que ducharme, pero no arranco.
- Tristemente, la profecía del ataque a las pensiones va a hacerse realidad.
- Voy a pasarme el domingo sola otra vez.
- Tengo otro millón de novelas por leer en la mesita de noche, aunque me había dicho a mí misma que ya vale de enganchar una sobredosis con otra. No tengo medida.
- Últimamente sólo leo mierda.
- Podría haber socializado, pero ya sé lo que pasa en las kedadas post-vacaciones: "¿Has ido a algún sitio?" "¿Qué has hecho?". Las respuestas del tipo "Me he quedado en casa y ni siquiera me he emborrachado en las fiestas" serán objeto de burlas. Por tanto... a la mierda, he vuelto a quedarme en casa.
sábado, 8 de septiembre de 2012
Drojas
Estan dando un interesante documental sobre el opio. Yo ya lo había visto. Me llama la atención un dato que conocía de antes: un 10% de la población tiene un cerebro diferente, con más propensión a engancharse, y esos son los que acaban siendo adictos.
Me sorprende. He oído historias de gente que se infiltraba en bandas de traficantes, o grupos de yonquis, y que para disimular empezaron a meterse, y casi acaban enganchados, o se engancharon del todo. Eso, por no hablar de toda la gente que acaba siendo adicta a pastillas con receta, o de la advertencia que te sueltan cada vez que te mandan tomar un medicamento adictivo. Además, las campañas antidroga van dirigidas a todos, no a un mísero 10% de la población. Hay algo que no explican bien.
Por lo demás, viendo el documental me acuerdo de mis Myolastanes y del sueñecito tan agradable que me producían, aquellas primeras veces que los tomé. Un puto peligro, aquello me encantaba, aunque me conformé cuando terminó el tratamiento. Quizá tenga personalidad de adicta, pero al menos tengo autocontrol. Yo controlo, colega. Pero de verdad.
Me sorprende. He oído historias de gente que se infiltraba en bandas de traficantes, o grupos de yonquis, y que para disimular empezaron a meterse, y casi acaban enganchados, o se engancharon del todo. Eso, por no hablar de toda la gente que acaba siendo adicta a pastillas con receta, o de la advertencia que te sueltan cada vez que te mandan tomar un medicamento adictivo. Además, las campañas antidroga van dirigidas a todos, no a un mísero 10% de la población. Hay algo que no explican bien.
Por lo demás, viendo el documental me acuerdo de mis Myolastanes y del sueñecito tan agradable que me producían, aquellas primeras veces que los tomé. Un puto peligro, aquello me encantaba, aunque me conformé cuando terminó el tratamiento. Quizá tenga personalidad de adicta, pero al menos tengo autocontrol. Yo controlo, colega. Pero de verdad.
jueves, 6 de septiembre de 2012
SPV
Dicen que el síndrome postvacacional no existe. Que es cosa de malcriados. Que es normal que la vuelta te haga sentir un poco de tristeza. Que eso significa que has tenido la suerte de tener vacaciones.
Entonces, que me expliquen por qué me siento como si no pudiera ni pensar en cuanto enciendo el ordenador de la oficina, por qué todo se me ha vuelto tan difícil de golpe, por qué anda todo a cámara lenta.
Entonces, que me expliquen por qué me siento como si no pudiera ni pensar en cuanto enciendo el ordenador de la oficina, por qué todo se me ha vuelto tan difícil de golpe, por qué anda todo a cámara lenta.
sábado, 1 de septiembre de 2012
Espejismo comercial
Los sábados de invierno suele darme la sensación de que debería ir de compras, de que las mañanas en las que no trabajo son para eso. A medida que pasa la mañana, me doy cuenta de que estoy perdiendo la oportunidad de hacerlo. Es una manifestación más de la sociedad de consumo: tienes tiempo, te gustan las cosas bonitas (y a quién no) y tienes algo de calderilla disponible quemándote en el bolsillo.
En vacaciones me he dedicado a ir a unos cuantos sitios: grandes superficies, tiendas de menor tamaño, tiendecitas de barrio... Ha sido como cumplir lo que me pedía esa sensación de los sábados, para constatar que no necesitaba nada, que en realidad no me llama la atención casi nada de lo que venden y que, si compro algo, es probable que más adelante vea que ha sido un gasto un poco superfluo.
Ha estado bien comprobarlo antes de la subida del IVA: me he hecho con lo imprescindible, y de todos modos no he comprado mucho. Como decía en otro post, es triste llegar con el sueldo casi intacto al final de las vacaciones. A ver: algo menos de 70 pavos en rollos informáticos, 40 en mobiliario, 30 en un regalito sobrinero, 30 y pico en ropa de deporte... y lo peor gastado han sido unos pocos euros en unas cajas de barritas energéticas.
Y nada, fin de la experiencia tonta de verano. A ver si así se me pasa la obsesión de los sábados.
En vacaciones me he dedicado a ir a unos cuantos sitios: grandes superficies, tiendas de menor tamaño, tiendecitas de barrio... Ha sido como cumplir lo que me pedía esa sensación de los sábados, para constatar que no necesitaba nada, que en realidad no me llama la atención casi nada de lo que venden y que, si compro algo, es probable que más adelante vea que ha sido un gasto un poco superfluo.
Ha estado bien comprobarlo antes de la subida del IVA: me he hecho con lo imprescindible, y de todos modos no he comprado mucho. Como decía en otro post, es triste llegar con el sueldo casi intacto al final de las vacaciones. A ver: algo menos de 70 pavos en rollos informáticos, 40 en mobiliario, 30 en un regalito sobrinero, 30 y pico en ropa de deporte... y lo peor gastado han sido unos pocos euros en unas cajas de barritas energéticas.
Y nada, fin de la experiencia tonta de verano. A ver si así se me pasa la obsesión de los sábados.
viernes, 31 de agosto de 2012
Del trabajo no quiero hablar
- Aún tengo que hacer cierta limpieza general; las vacaciones-encerrona es lo que tienen, que acabas revolviendo cosas y acumulando mierdas para entretenerte.
- Comento que llevo un mes sin ver a casi nadie y lo único que me responden es que mejor, que eso sí son vacaciones. Sólo a mí se me ocurre decírselo a una persona que está todo el puto día de cara al público, y hasta las mismísimas de soportarlo. De todos modos, tiene una extraña ceguera con respecto a mi problema a-social.
- Conseguí usar el eje flexible de la herramienta rotatoria. Lo que no sé muy bien es para qué.
- A pesar de la sobredosis de letras, sigo leyendo novelas.
- Pasando la aspiradora por el teclado del ordenador, he acercado la boquilla a cosas que no deseaba aspirar. El trasto se ha tragado un trozo de cuerda que tenía como amuleto, en forma de nudo de horca. Se pueden sacar muchas conclusiones y alegorías de mí y de la aspiradora, creo. Además, eso no era parte de esa limpieza general que planeo hacer.
- Comento que llevo un mes sin ver a casi nadie y lo único que me responden es que mejor, que eso sí son vacaciones. Sólo a mí se me ocurre decírselo a una persona que está todo el puto día de cara al público, y hasta las mismísimas de soportarlo. De todos modos, tiene una extraña ceguera con respecto a mi problema a-social.
- Conseguí usar el eje flexible de la herramienta rotatoria. Lo que no sé muy bien es para qué.
- A pesar de la sobredosis de letras, sigo leyendo novelas.
- Pasando la aspiradora por el teclado del ordenador, he acercado la boquilla a cosas que no deseaba aspirar. El trasto se ha tragado un trozo de cuerda que tenía como amuleto, en forma de nudo de horca. Se pueden sacar muchas conclusiones y alegorías de mí y de la aspiradora, creo. Además, eso no era parte de esa limpieza general que planeo hacer.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Recta final
Volveré a la rutina en nada. Es decir, me libraré de la rutina de ahora y la sustituiré por otra. Se acabó lo de dormir más allá de la madrugada...
... y vuelta a ver a los amiguitos del "cole". Prácticamente me he tirado el mes a solas, con lo cual me apetece, por mucho que sepa que es un tema problemático. Además, supongo que habrá algunas noticias frescas. A ver cuánto gilipollas me pregunta sobre lo que he hecho yo, conociéndome como me conocen... No, no tengo muchas ganas de ver a más de uno.
También habrá que preparar actividades de invierno, claro. No espero mucho, pero, otra vez, algo es algo. Tendría que comprar cuadernos y esas cosas por lo del postgrado, pero me parece que voy a esperar, porque seguro que nos basamos sobre todo en fotocopias. Con eso y unos bolis, quizá esté servida.
Otra cosa positiva que podría alegrarme un poco: las series buenas empezarán en los próximos dos meses. Lo malo es que era en vacaciones cuando tenía tiempo de verlas. Ah, y el chocolate ya no se derretirá en la mano, volverá a hacer crack cuando lo mordamos.
En fin, lo mejor es que hoy me han dicho que igual no pasa nada en el curro, después de todo. Debería estar feliz, pero ni por esas.
Si por mí fuera, lo dejaría todo y me iría a algún lugar a no hacer nad... digo, a meditar.
... y vuelta a ver a los amiguitos del "cole". Prácticamente me he tirado el mes a solas, con lo cual me apetece, por mucho que sepa que es un tema problemático. Además, supongo que habrá algunas noticias frescas. A ver cuánto gilipollas me pregunta sobre lo que he hecho yo, conociéndome como me conocen... No, no tengo muchas ganas de ver a más de uno.
También habrá que preparar actividades de invierno, claro. No espero mucho, pero, otra vez, algo es algo. Tendría que comprar cuadernos y esas cosas por lo del postgrado, pero me parece que voy a esperar, porque seguro que nos basamos sobre todo en fotocopias. Con eso y unos bolis, quizá esté servida.
Otra cosa positiva que podría alegrarme un poco: las series buenas empezarán en los próximos dos meses. Lo malo es que era en vacaciones cuando tenía tiempo de verlas. Ah, y el chocolate ya no se derretirá en la mano, volverá a hacer crack cuando lo mordamos.
En fin, lo mejor es que hoy me han dicho que igual no pasa nada en el curro, después de todo. Debería estar feliz, pero ni por esas.
Si por mí fuera, lo dejaría todo y me iría a algún lugar a no hacer nad... digo, a meditar.
lunes, 27 de agosto de 2012
Espeluznante
Me han informado antes de entrar en internet del caso de los niños asesinados. Sólo veo cosas que humana y técnicamente no me cuadran:
- Había habido maltrato a la madre. ¿Cómo es posible que entonces el/la juez la obligue a permitir que los niños estén a solas con su padre? Es un tipo peligroso y punto, y ha habido que llegar a estos extremos para que se vea cuánto.
- Días antes de entregárselos, por lo visto el hijoputa le había dicho a la madre que no los iba a volver a ver. No sé, habría que encontrarse en la situación, pero en ese caso a mí me habría dado igual la orden del juez: no le habría dejado jamás los niños, ni para un fin de semana ni para cinco minutos.
- La familia paterna debe de tener el retorcimiento en la genética, o no me lo explico. Es decir, viene su hijo, monta una especie de horno crematorio en la finca (¿con ayuda?), no dice dónde están los críos... y todavía lo protegen. Joder, que son sus nietos, ¿qué demonios tenían en la cabeza estos abuelos?
- ¿Cómo es posible que la poli no haya hecho las pruebas necesarias? Por lo que leo, se han vuelto a analizar esos huesos, pero de forma privada, por un experto al que ha contratado la familia materna. Pues vaya un CSI que estamos pagando todos: funciona tarde, mal y nunca. ¿Y en cuántos casos más habrá habido chapuzas y retrasos injustificados?
- Había habido maltrato a la madre. ¿Cómo es posible que entonces el/la juez la obligue a permitir que los niños estén a solas con su padre? Es un tipo peligroso y punto, y ha habido que llegar a estos extremos para que se vea cuánto.
- Días antes de entregárselos, por lo visto el hijoputa le había dicho a la madre que no los iba a volver a ver. No sé, habría que encontrarse en la situación, pero en ese caso a mí me habría dado igual la orden del juez: no le habría dejado jamás los niños, ni para un fin de semana ni para cinco minutos.
- La familia paterna debe de tener el retorcimiento en la genética, o no me lo explico. Es decir, viene su hijo, monta una especie de horno crematorio en la finca (¿con ayuda?), no dice dónde están los críos... y todavía lo protegen. Joder, que son sus nietos, ¿qué demonios tenían en la cabeza estos abuelos?
- ¿Cómo es posible que la poli no haya hecho las pruebas necesarias? Por lo que leo, se han vuelto a analizar esos huesos, pero de forma privada, por un experto al que ha contratado la familia materna. Pues vaya un CSI que estamos pagando todos: funciona tarde, mal y nunca. ¿Y en cuántos casos más habrá habido chapuzas y retrasos injustificados?
domingo, 26 de agosto de 2012
Eterna descontenta
Creo que en realidad vivo por el cambio. Espero durante todo el año las vacaciones, y entonces empiezo a desear ver a algunas personas, porque me muero de asco sola con mis pensamientos. Son contactos sociales mínimos y a veces bastante insatisfactorios, pero menos da una piedra, y quizá sean positivos para mi salud mental, aunque no lo parezcan (y tengo muy claro que no lo parecen en absoluto).
Dentro de unos días estaré completamente harta del trabajo y deseando que vengan las próximas fiestas. Me arrepentiré de los pensamientos de agosto, porque empezaré a dormir como el culo otra vez, o tendré líos laborales. Me dicen que no me preocupe por esos líos, que viva el momento, que sea como esa peña de las terrazas que a lo mejor está con un pie en la calle, pero de momento se concentra en su cervecita y en el no hacer nada. Es un consejo sensato, aunque esa gente tiene vida social, no como yo, y en su caso es más fácil distraerse con los colegas.
Como necesito autoputearme para no pensar, este año me he apuntado a un postgrado. No sé cómo lo voy a hacer, porque tiene pinta de dar mucho curro, pero me puede venir bien. Lo de la formación es un tópico cierto: si las cosas se ponen feas, que al menos te pillen con un título más. Mis conocidos flipan con el currículum que voy acumulando. Si supieran las bases emocionales de mierda sobre las que se construye ese caos...
Tengo que terminarme cuanto antes las novelas que tengo por ahí, ya que luego no podré leerlas... salvo que venga un ERE, y entonces el problema será que me sobrará el tiempo. Pero no, ni hablar, no puedo pensar en eso.
Dentro de unos días estaré completamente harta del trabajo y deseando que vengan las próximas fiestas. Me arrepentiré de los pensamientos de agosto, porque empezaré a dormir como el culo otra vez, o tendré líos laborales. Me dicen que no me preocupe por esos líos, que viva el momento, que sea como esa peña de las terrazas que a lo mejor está con un pie en la calle, pero de momento se concentra en su cervecita y en el no hacer nada. Es un consejo sensato, aunque esa gente tiene vida social, no como yo, y en su caso es más fácil distraerse con los colegas.
Como necesito autoputearme para no pensar, este año me he apuntado a un postgrado. No sé cómo lo voy a hacer, porque tiene pinta de dar mucho curro, pero me puede venir bien. Lo de la formación es un tópico cierto: si las cosas se ponen feas, que al menos te pillen con un título más. Mis conocidos flipan con el currículum que voy acumulando. Si supieran las bases emocionales de mierda sobre las que se construye ese caos...
Tengo que terminarme cuanto antes las novelas que tengo por ahí, ya que luego no podré leerlas... salvo que venga un ERE, y entonces el problema será que me sobrará el tiempo. Pero no, ni hablar, no puedo pensar en eso.
sábado, 25 de agosto de 2012
Lo solté
Le he dicho a mi madre lo que pienso de mi padre, y que ni siquiera me gusta estar con él en el mismo sitio.
Tengo la vaga sensación de que el karma se me va a venir encima de un momento a otro y el castigo será ejemplar.
Pero quizá no sea por decir en voz alta lo que pienso, sino porque mi madre sufre por ello y preferiría seguir ignorándolo, por mucho que lo sepa, en el fondo.
Ella tampoco le aguanta, no se habría casado con él de haberle conocido un poco mejor. No es que se casaran al día siguiente de conocerse, pero creo que un noviazgo más largo habría sido más aclarador. En realidad es un hombre machista, anticuado, autoritario, gravemente manipulador, sin escrúpulos, desconfiado y probablemente con complejos, y a pesar de esto se cree superior... y todo eso acaba saliendo a la luz. Cuantos más años pasan, más se ve.
En fin, esto es lo que hay. Y lo exteriorizara o no, yo lo sentía así.
No sé si es bueno o es un tremendo error poner estas cartas boca arriba. ¿Opiniones?
Tengo la vaga sensación de que el karma se me va a venir encima de un momento a otro y el castigo será ejemplar.
Pero quizá no sea por decir en voz alta lo que pienso, sino porque mi madre sufre por ello y preferiría seguir ignorándolo, por mucho que lo sepa, en el fondo.
Ella tampoco le aguanta, no se habría casado con él de haberle conocido un poco mejor. No es que se casaran al día siguiente de conocerse, pero creo que un noviazgo más largo habría sido más aclarador. En realidad es un hombre machista, anticuado, autoritario, gravemente manipulador, sin escrúpulos, desconfiado y probablemente con complejos, y a pesar de esto se cree superior... y todo eso acaba saliendo a la luz. Cuantos más años pasan, más se ve.
En fin, esto es lo que hay. Y lo exteriorizara o no, yo lo sentía así.
No sé si es bueno o es un tremendo error poner estas cartas boca arriba. ¿Opiniones?
viernes, 24 de agosto de 2012
En corto
- He soñado con tiburones y una futura invasión zombie. Para mí está claro que representan mis miedos, aunque al prepararnos para la invasión no me sentía mal, me parecía estar haciendo bien las cosas, seleccionando lo que quería llevarme en mi huida...
- Me estoy pegando una maratón de The Killing. No la vi en su día, y es flipante, consigue ponerme en tensión muy a menudo; además, me gusta ese ambiente gris y podría muy bien situarse en Dinamarca, como la serie original. En los USA han elegido Seattle, ciudad en la que parece que llueve siempre.
- Además, me duelen los ojos. Tanto leer y tanto ver series no trae nada bueno para la vista.
- Y como soy de lo que no hay, todavía me habría visto la próxima de The Walking Dead, pero no ha habido suerte.
- Es extraño que te digan que parece que has crecido cuando no tienes precisamente diez años. Bueno, pues me ha pasado.
- Soy una de esas personas que siguen a la hija de Punset en Facebook. Me cae bien, me parece muy agradable, pero va a resultar ser otra de esos vendedores de humo que publican libros de autoayuda. Bueno, no sé si ha publicado algún libro, el tema es que dice las mismas tonterías de siempre sobre quererse a una misma.
- Cuando consigo acostumbrarme al ritmo relajado de las vacaciones y dejo de pensar en miserias, es cuando ya estoy a punto de volver a currar. Hay que joderse: once meses de tensiones, tres semanas para librarse de ellas y una para encontrarse bien. Esa es mi vida.
- He caído en la cuenta de una obviedad. Es decir, es una cosa que ya sabía, pero no le había dado la importancia que merecía: las dos personas que he considerado amistades íntimas en los últimos años eran frikis que aparecieron de improviso en mi vida. Con las dos compartí un tiempo y un espacio sin conocernos mucho, y cuando llevábamos meses o años sin vernos, un buen (?) día me llamaron por teléfono y empezamos a quedar. Es decir, llevo mucho tiempo sin acercarme a nadie, es otra gente la que se acerca. Y es poca gente, y bastante friki. Se pueden sacar un par de conclusiones al menos: nula iniciativa social por mi parte (fuera del saludo y el trato educado) y algún rasgo que hace que atraiga a la gente rara. No sé si esa gente tiene la costumbre de llamar pasado un tiempo a las personas que les parecieron interesantes en su momento, ni cuántos cortes o evasivas se llevarán, pero yo no me hice la dura ni la desconfiada, lo cual también indica que o soy muy mala captando el frikismo ajeno o estoy tan necesitada de relaciones humanas que jamás digo que no a un asomo de ¿amistad?
- Me estoy pegando una maratón de The Killing. No la vi en su día, y es flipante, consigue ponerme en tensión muy a menudo; además, me gusta ese ambiente gris y podría muy bien situarse en Dinamarca, como la serie original. En los USA han elegido Seattle, ciudad en la que parece que llueve siempre.
- Además, me duelen los ojos. Tanto leer y tanto ver series no trae nada bueno para la vista.
- Y como soy de lo que no hay, todavía me habría visto la próxima de The Walking Dead, pero no ha habido suerte.
- Es extraño que te digan que parece que has crecido cuando no tienes precisamente diez años. Bueno, pues me ha pasado.
- Soy una de esas personas que siguen a la hija de Punset en Facebook. Me cae bien, me parece muy agradable, pero va a resultar ser otra de esos vendedores de humo que publican libros de autoayuda. Bueno, no sé si ha publicado algún libro, el tema es que dice las mismas tonterías de siempre sobre quererse a una misma.
- Cuando consigo acostumbrarme al ritmo relajado de las vacaciones y dejo de pensar en miserias, es cuando ya estoy a punto de volver a currar. Hay que joderse: once meses de tensiones, tres semanas para librarse de ellas y una para encontrarse bien. Esa es mi vida.
- He caído en la cuenta de una obviedad. Es decir, es una cosa que ya sabía, pero no le había dado la importancia que merecía: las dos personas que he considerado amistades íntimas en los últimos años eran frikis que aparecieron de improviso en mi vida. Con las dos compartí un tiempo y un espacio sin conocernos mucho, y cuando llevábamos meses o años sin vernos, un buen (?) día me llamaron por teléfono y empezamos a quedar. Es decir, llevo mucho tiempo sin acercarme a nadie, es otra gente la que se acerca. Y es poca gente, y bastante friki. Se pueden sacar un par de conclusiones al menos: nula iniciativa social por mi parte (fuera del saludo y el trato educado) y algún rasgo que hace que atraiga a la gente rara. No sé si esa gente tiene la costumbre de llamar pasado un tiempo a las personas que les parecieron interesantes en su momento, ni cuántos cortes o evasivas se llevarán, pero yo no me hice la dura ni la desconfiada, lo cual también indica que o soy muy mala captando el frikismo ajeno o estoy tan necesitada de relaciones humanas que jamás digo que no a un asomo de ¿amistad?
jueves, 23 de agosto de 2012
Money money money
No me quita el sueño el contenido de mi libreta de ahorro mientras tenga trabajo (a ver si me dura mucho). Sin embargo, el otro día tuve que ir al banco (que espero que también me dure mucho) y hoy me he dado cuenta de que hacía tiempo que no calculaba mis IN y mis OUT, ni el CASH que tenía.
Bueno, pues hay que ver qué triste es mi vida, que estoy casi como si no hubiera tocado mi último sueldo. Es decir, algunos gastos menores sí que he tenido, pero no he hecho nada extraordinario con esa pasta que tanto cuesta ganar. Por ejemplo, la impresora que me he comprado ha costado menos que la cuota del gimnasio. En realidad, se puede decir que la he pagado con esa cuota que no me pasan en agosto, y todavía me han sobrado euros.
Las personas socialmente normales acaban agosto sin un puto euro en el bolsillo, y eso quiere decir que han hecho algo con su paga. No digo yo que haya que llegar al punto de los imbéciles que antes pedían créditos para hacer viajes de vacaciones, que tiene delito no tener pasta y encima buscarse una deuda más para la vuelta; sin embargo, ¿para qué ahorramos, si no es para disfrutar?
Nada, con el tiempo, algunos seremos los ricos del cementerio, y la herencia la disfrutarán los familiares lejanos.
Bueno, pues hay que ver qué triste es mi vida, que estoy casi como si no hubiera tocado mi último sueldo. Es decir, algunos gastos menores sí que he tenido, pero no he hecho nada extraordinario con esa pasta que tanto cuesta ganar. Por ejemplo, la impresora que me he comprado ha costado menos que la cuota del gimnasio. En realidad, se puede decir que la he pagado con esa cuota que no me pasan en agosto, y todavía me han sobrado euros.
Las personas socialmente normales acaban agosto sin un puto euro en el bolsillo, y eso quiere decir que han hecho algo con su paga. No digo yo que haya que llegar al punto de los imbéciles que antes pedían créditos para hacer viajes de vacaciones, que tiene delito no tener pasta y encima buscarse una deuda más para la vuelta; sin embargo, ¿para qué ahorramos, si no es para disfrutar?
Nada, con el tiempo, algunos seremos los ricos del cementerio, y la herencia la disfrutarán los familiares lejanos.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Nada...
Han caído algunas gotas de lluvia esta mañana, pero no ha durado. Ha sido tan poca cosa que me ha parecido que me lo imaginaba, y todo. Tampoco me parece que fueran gotas de la regadera de alguien que estuviera echando agua a las plantas de su balcón.
Anoche tuve la esperanza de que ya iba a empezar el tiempo de otoño: me fui quedando con el termostato como averiado, se me enfriaban las manos y los pies, aunque casi me ardían los muslos... y al final no fue nada, esta mañana mi temperatura parecía normal. Es cierto que hoy no hace tanto calor, pero en la calle; en las casas está todo como recalentado. He dejado todo en corriente un rato.
Hace unos cinco días que no hablo con mis pocas amistades: ni redes sociales, ni visitas en directo, ni nada. Me aburro mortalmente, sólo hago cosas como leer, andar por internet y demás. Lo raro es que mi familia lo considera normal. En fin, lo mismo que les parecía bien que estuviera todo el día sola en casa cuando era adolescente. Nunca han visto nada raro, aunque a veces sí me quejaba del tema. A ellos debía de parecerles que así no me metía en problemas, y como tampoco son muy de hacer vida social...
La oreja tampoco me escribe. Quizá se me notó un poco el aburrimiento que me estaba produciendo su monólogo del otro día, y se ha enfadado. Creo que también tiene bastante trabajo, pero suele mandar al menos un saludo cada varios días, incluso cuando está hasta arriba. De todos modos, está un poco diferente estos días, desde que ascendió. Espero que no se esté dando importancia.
En fin, no puedo hacer nada al respecto.
Anoche tuve la esperanza de que ya iba a empezar el tiempo de otoño: me fui quedando con el termostato como averiado, se me enfriaban las manos y los pies, aunque casi me ardían los muslos... y al final no fue nada, esta mañana mi temperatura parecía normal. Es cierto que hoy no hace tanto calor, pero en la calle; en las casas está todo como recalentado. He dejado todo en corriente un rato.
Hace unos cinco días que no hablo con mis pocas amistades: ni redes sociales, ni visitas en directo, ni nada. Me aburro mortalmente, sólo hago cosas como leer, andar por internet y demás. Lo raro es que mi familia lo considera normal. En fin, lo mismo que les parecía bien que estuviera todo el día sola en casa cuando era adolescente. Nunca han visto nada raro, aunque a veces sí me quejaba del tema. A ellos debía de parecerles que así no me metía en problemas, y como tampoco son muy de hacer vida social...
La oreja tampoco me escribe. Quizá se me notó un poco el aburrimiento que me estaba produciendo su monólogo del otro día, y se ha enfadado. Creo que también tiene bastante trabajo, pero suele mandar al menos un saludo cada varios días, incluso cuando está hasta arriba. De todos modos, está un poco diferente estos días, desde que ascendió. Espero que no se esté dando importancia.
En fin, no puedo hacer nada al respecto.
martes, 21 de agosto de 2012
Un día más
Me levanto, hago las compras que necesito, me tomo un desayuno tardío. Me encierro, leo, veo algo en la tele, leo más, navego en este trasto, leo más. Como. Leo más, navego, veo la tele de nuevo, me aburro, me desespero.
Al día siguiente, más de lo mismo.
Al día siguiente, más de lo mismo.
lunes, 20 de agosto de 2012
sábado, 18 de agosto de 2012
Un calor de cojones
No es que me sienta especialmente soez, es que es la frase del día. Esperemos que no sea el pensamiento de la noche.
Seguro que hoy todo el mundo se ha ido a la playa menos los cuatro capullos que hemos ido de compras a las grandes superficies. En fin, ya tengo material informático suficiente y una silla de oficina nueva. No sé lo que costarán en septiembre, pero si es entonces cuando nos viene el IVA usurero ese...
He oído que hay sitios en los que han subido los precios ahora para poder decir en septiembre que ellos no aplican el IVA. Desde luego, como sea verdad, es como para no volver a comprar en esos sitios. Grandes superficies hay muchas, y tampoco es imposible encontrar precios interesantes en el pequeño comercio de barrio de toda la vida, que además está muy achuchao, el pobre.
En este momento, luzco unas bonitas rozaduras en los pies, después de patearme esos sitios de compras, que, por mucho que estén cerca unos de otros, son pabellones grandes y hay que andar para llegar. Lo que es por el ejercicio, la verdad es que me convenía. Así no me quedo sentada por ahí con una cerveza en la mano, y mañana lo notaré en la báscula. También me he dado cuenta de que hay un Betadine caducado desde hace años en el botiquín de casa. Tiene pinta de ser algo muy contaminante, así que tendré que ir a dejarlo en algún depósito de medicamentos.
Por seguir quejándome de mi cuerpo, me pasa algo en la encía que está pegada al colmillo, está un poco roja y tiende a sangrar cuando me lavo los dientes. He recurrido a la inmersión total en elixir de ese venenoso y sí que notaba más picor en esa zona. Suena a infección, espero que pasajera. Dolerme, no me duele. Eso sí, me hace pensar en ese anuncio en el que la gente usa hilo dental, y el protagonista dice "¿Quién quiere probarlo?" de una forma tan ambigua que no sabes si se refiere al dentífrico en cuestión o al asqueroso hilo dental usado que tenía en la mano.
Buah, y tengo un sueño...
Seguro que hoy todo el mundo se ha ido a la playa menos los cuatro capullos que hemos ido de compras a las grandes superficies. En fin, ya tengo material informático suficiente y una silla de oficina nueva. No sé lo que costarán en septiembre, pero si es entonces cuando nos viene el IVA usurero ese...
He oído que hay sitios en los que han subido los precios ahora para poder decir en septiembre que ellos no aplican el IVA. Desde luego, como sea verdad, es como para no volver a comprar en esos sitios. Grandes superficies hay muchas, y tampoco es imposible encontrar precios interesantes en el pequeño comercio de barrio de toda la vida, que además está muy achuchao, el pobre.
En este momento, luzco unas bonitas rozaduras en los pies, después de patearme esos sitios de compras, que, por mucho que estén cerca unos de otros, son pabellones grandes y hay que andar para llegar. Lo que es por el ejercicio, la verdad es que me convenía. Así no me quedo sentada por ahí con una cerveza en la mano, y mañana lo notaré en la báscula. También me he dado cuenta de que hay un Betadine caducado desde hace años en el botiquín de casa. Tiene pinta de ser algo muy contaminante, así que tendré que ir a dejarlo en algún depósito de medicamentos.
Por seguir quejándome de mi cuerpo, me pasa algo en la encía que está pegada al colmillo, está un poco roja y tiende a sangrar cuando me lavo los dientes. He recurrido a la inmersión total en elixir de ese venenoso y sí que notaba más picor en esa zona. Suena a infección, espero que pasajera. Dolerme, no me duele. Eso sí, me hace pensar en ese anuncio en el que la gente usa hilo dental, y el protagonista dice "¿Quién quiere probarlo?" de una forma tan ambigua que no sabes si se refiere al dentífrico en cuestión o al asqueroso hilo dental usado que tenía en la mano.
Buah, y tengo un sueño...
viernes, 17 de agosto de 2012
Oreja... de huelga
Decía yo que necesitaba una oreja dispuesta a escuchar y que la iba a tener... Sí y no.
Nos hemos tomado unas cañas, la oreja y yo, pero ha cedido el protagonismo a la boca, ya que es su vecina en la misma cabeza. Y la boca me ha colocado un rollo de puta madre. No entiendo a la gente que es capaz de hacer coincidir la duración de sus viajes con la duración del relato de los mismos. Ríete tú de esos que secuestran a las amistades para hacerles ver fotos o diapositivas (también me ha pasado).
En un momento dado, se ha dado cuenta y me ha dejado hablar. Yo también tengo mis monotemas, pero creo que no he tardado más de cinco minutos en contarle todo lo que me bullía en las neuronas. Tampoco se ha pronunciado al respecto, aunque supongo que es normal, después de tanto tiempo dando vueltas a lo mismo, por mi parte.
Digamos que mi mala educación es limitada, pero la suya es doce veces mayor, en minutos. Manda pelotas.
Nos hemos tomado unas cañas, la oreja y yo, pero ha cedido el protagonismo a la boca, ya que es su vecina en la misma cabeza. Y la boca me ha colocado un rollo de puta madre. No entiendo a la gente que es capaz de hacer coincidir la duración de sus viajes con la duración del relato de los mismos. Ríete tú de esos que secuestran a las amistades para hacerles ver fotos o diapositivas (también me ha pasado).
En un momento dado, se ha dado cuenta y me ha dejado hablar. Yo también tengo mis monotemas, pero creo que no he tardado más de cinco minutos en contarle todo lo que me bullía en las neuronas. Tampoco se ha pronunciado al respecto, aunque supongo que es normal, después de tanto tiempo dando vueltas a lo mismo, por mi parte.
Digamos que mi mala educación es limitada, pero la suya es doce veces mayor, en minutos. Manda pelotas.
martes, 14 de agosto de 2012
Mitad
He cogido un par de kilos desde principios de agosto. Más que por comer demasiado, creo que es por no hacer nada. La inactividad, un par de galletas y media cerveza pueden hacer milagros negativos.
Necesito soltar otro tipo de lastre también: los últimos sucesos sentimentales, mi opinión al respecto, los planes de futuro en general... Qué bien, he dicho planes de futuro, yupi, eso quiere decir que no me suicidaré a corto plazo. Si no fuera por las futuras decepciones, todo solucionado. El lastre necesita una oreja dispuesta a escuchar y la voy a tener, si nada se tuerce.
Me pregunto dónde andará el resto de la gente. Fijo que más de uno se aburre como yo, pero somos tan orgullosos que no lo reconocemos ni nos rebajamos a llamarnos. Y si recibimos semejante llamada, quizá seamos capaces de decir que no, que no podemos quedar de momento, por nuestros absorbentes planes de fiesta de verano. Ja.
Necesito soltar otro tipo de lastre también: los últimos sucesos sentimentales, mi opinión al respecto, los planes de futuro en general... Qué bien, he dicho planes de futuro, yupi, eso quiere decir que no me suicidaré a corto plazo. Si no fuera por las futuras decepciones, todo solucionado. El lastre necesita una oreja dispuesta a escuchar y la voy a tener, si nada se tuerce.
Me pregunto dónde andará el resto de la gente. Fijo que más de uno se aburre como yo, pero somos tan orgullosos que no lo reconocemos ni nos rebajamos a llamarnos. Y si recibimos semejante llamada, quizá seamos capaces de decir que no, que no podemos quedar de momento, por nuestros absorbentes planes de fiesta de verano. Ja.
lunes, 13 de agosto de 2012
13
Lunes 13. Me aburro, me aburro y me aburro. Si no fuera porque el cambio de ritmo me ha hecho dormir mejor, me daría lo mismo volver al trabajo.
He hecho ya todo lo que planeaba para agosto. Me quedan libros por leer, de toda la pila que había acumulado, pero algunos los descarto casi de entrada, una vez hojeados. Sencillamente, son malos, y no me gusta dedicarles tiempo si no lo merecen.
Parece que hoy hace menos calor. Me he vestido de turista y he hecho los recados que tenía que hacer como si paseara por el puerto deportivo. Me aburría, pero al menos tenía clase.
El aburrimiento es la falta de problemas, dicen, pero yo los tengo: soledad, inadecuación, preocupación por hipotéticas cuestiones laborales...
Me pregunto qué me espera a partir de septiembre. Quizá tenga una preocupación inconsciente, porque he soñado con cocodrilos y serpientes. Eso sí, soñaba que los mantenía bajo control y no me pasaba nada, aunque una serpiente resultaba ser una víbora de color verde claro. He echado un vistazo a una web de interpretación de sueños, y efectivamente son preocupaciones. En otro sitio habla de traición, pero eso ya es la parte supersticiosa.
He hecho ya todo lo que planeaba para agosto. Me quedan libros por leer, de toda la pila que había acumulado, pero algunos los descarto casi de entrada, una vez hojeados. Sencillamente, son malos, y no me gusta dedicarles tiempo si no lo merecen.
Parece que hoy hace menos calor. Me he vestido de turista y he hecho los recados que tenía que hacer como si paseara por el puerto deportivo. Me aburría, pero al menos tenía clase.
El aburrimiento es la falta de problemas, dicen, pero yo los tengo: soledad, inadecuación, preocupación por hipotéticas cuestiones laborales...
Me pregunto qué me espera a partir de septiembre. Quizá tenga una preocupación inconsciente, porque he soñado con cocodrilos y serpientes. Eso sí, soñaba que los mantenía bajo control y no me pasaba nada, aunque una serpiente resultaba ser una víbora de color verde claro. He echado un vistazo a una web de interpretación de sueños, y efectivamente son preocupaciones. En otro sitio habla de traición, pero eso ya es la parte supersticiosa.
sábado, 11 de agosto de 2012
En el corazón de agosto
Empiezan los días de ninguna parte. Ni aquí, ni allí. Me he desconectado bastante del trabajo, pero me encuentro en un lugar en blanco. Sola, por supuesto. Y, como casi todos los sábados por la noche, me he quedado en casa. Oigo a la gente pasar camino de los garitos, en grupo.
Creo que en el fondo odio las vacaciones. Sólo tienen de positivo que no tengo que levantarme tan pronto. Por lo demás, entre el calor, no poder estar con la gente que me gusta (esos dos o tres), la falta de ejercicio, la sobredosis de libros e internet, etc., esto es una puta mierda.
En fin, sólo tengo que aguantar un par de semanas largas más. Luego empezaré a quejarme de lo mucho que me cuesta ir a currar... o quién sabe, de una reducción de personal. Y, desde luego, me quejaré de toda esa pandilla de estúpidos que no hacen otra cosa que preguntar "¿Dónde has ido de vacaciones?". A la mierda, colega, me he ido a la mierda, y al menos tú no estabas allí, por mucho que deberías haber estado.
Creo que en el fondo odio las vacaciones. Sólo tienen de positivo que no tengo que levantarme tan pronto. Por lo demás, entre el calor, no poder estar con la gente que me gusta (esos dos o tres), la falta de ejercicio, la sobredosis de libros e internet, etc., esto es una puta mierda.
En fin, sólo tengo que aguantar un par de semanas largas más. Luego empezaré a quejarme de lo mucho que me cuesta ir a currar... o quién sabe, de una reducción de personal. Y, desde luego, me quejaré de toda esa pandilla de estúpidos que no hacen otra cosa que preguntar "¿Dónde has ido de vacaciones?". A la mierda, colega, me he ido a la mierda, y al menos tú no estabas allí, por mucho que deberías haber estado.
viernes, 10 de agosto de 2012
Cogorzeitor
Veo el facebook de R. Lo único que cuelga son fotos de juergas varias. No entiendo por qué lo hace, ya hemos visto infinidad de veces su careto con varias copas de más encima, y no es un careto particularmente bonito.
En realidad, fotos aparte, no sé qué saca de tanta actividad nocturna: las pocas veces que hemos coincidido, se limita a ejercer de líder (y también a pedir las copas para el resto, digámoslo todo) y a ponerse hasta el culo de bebida fuerte. Es unos años más joven que yo y no sé cómo acabará su hígado. Parece mentira que, por lo demás, lleve una vida bastante sana.
No sé, me parece que tampoco se puede hablar de alcoholismo cuando el tema se reduce a los fines de semana, y no todos, pero... ¿por qué lo hace? ¿Disfrutará algo de ponerse así? Ligar, no liga nada, ni con ni sin copas. No habla con la gente, porque en esos garitos no se habla, se sobrevive como se puede a la sordera y al dolor de cabeza del chunda-chunda. ¿Es una competición? No lo creo, y si lo fuera, algunas veces he aguantado más yo, tanto de tiempo como de alcohol (es extraño y poco creíble, pero nunca me he emborrachado de verdad, por mucho que beba).
Quizá sea que R. se va de fiesta para poder colgar luego las fotos y dar la impresión de que se lo estaba pasando genial... o incluso hacer que la gente sienta envidia.
Es estúpido, pero si ese es su objetivo, lo está consiguiendo. Hace que me sienta todavía más sola, aunque sepa perfectamente que nunca disfruto ese tipo de socialización.
En realidad, fotos aparte, no sé qué saca de tanta actividad nocturna: las pocas veces que hemos coincidido, se limita a ejercer de líder (y también a pedir las copas para el resto, digámoslo todo) y a ponerse hasta el culo de bebida fuerte. Es unos años más joven que yo y no sé cómo acabará su hígado. Parece mentira que, por lo demás, lleve una vida bastante sana.
No sé, me parece que tampoco se puede hablar de alcoholismo cuando el tema se reduce a los fines de semana, y no todos, pero... ¿por qué lo hace? ¿Disfrutará algo de ponerse así? Ligar, no liga nada, ni con ni sin copas. No habla con la gente, porque en esos garitos no se habla, se sobrevive como se puede a la sordera y al dolor de cabeza del chunda-chunda. ¿Es una competición? No lo creo, y si lo fuera, algunas veces he aguantado más yo, tanto de tiempo como de alcohol (es extraño y poco creíble, pero nunca me he emborrachado de verdad, por mucho que beba).
Quizá sea que R. se va de fiesta para poder colgar luego las fotos y dar la impresión de que se lo estaba pasando genial... o incluso hacer que la gente sienta envidia.
Es estúpido, pero si ese es su objetivo, lo está consiguiendo. Hace que me sienta todavía más sola, aunque sepa perfectamente que nunca disfruto ese tipo de socialización.
martes, 7 de agosto de 2012
Curioseando
Otro día de vacaciones de esos raros. Ando regular, con mis obsesiones, mis fobias... y pensando que es un buen día para no salir de casa. Además, ya empieza a hacer calor.
Me ha dado por hacer un test de Rorschach. Algunas cosas me ha acertado, pero hay otras que me dejan un poco perpleja.
Por ejemplo, no me llevo bien con mi padre, pero sí con mi madre, y ha salido que también me llevo mal con ella (si ver nubes es mala señal, imagino que se refiere a eso, aunque no especifica). Tampoco entiendo cómo alguien puede ver dos figuras masculinas en la imagen tres, cuando llevan tacones, tienen un pecho evidente y eso que algunos parecen considerar penes son los extremos de las faldas (hay que estar un poco enfermo para ver penes, no son tan evidentes). Encima, llevan bolsas o bolsos en las manos.
Me parece un poco más acertada esta interpretación:
http://en.wikipedia.org/wiki/Rorschach_inkblot_test
Y lo que no entiendo es que se tuviera tanta fe en este test a la hora de seleccionar personal. Imagino que harían otros tipos de tests, además, porque, si no, ¿cómo se aprecia la capacidad de trabajo? ¿Y la honestidad? ¿Y la inteligencia? ¿Y algunas capacidades concretas según sea el tipo de puesto?
En fin, la mañana ha empezado rarita. Por cierto, el Rorschach no me ha sacado la manía que le estoy cogiendo a la tipa del supermercado por la poca higiene que está demostrando, ni la nula gracia que me hace tener obras por el barrio.
Me ha dado por hacer un test de Rorschach. Algunas cosas me ha acertado, pero hay otras que me dejan un poco perpleja.
Por ejemplo, no me llevo bien con mi padre, pero sí con mi madre, y ha salido que también me llevo mal con ella (si ver nubes es mala señal, imagino que se refiere a eso, aunque no especifica). Tampoco entiendo cómo alguien puede ver dos figuras masculinas en la imagen tres, cuando llevan tacones, tienen un pecho evidente y eso que algunos parecen considerar penes son los extremos de las faldas (hay que estar un poco enfermo para ver penes, no son tan evidentes). Encima, llevan bolsas o bolsos en las manos.
Me parece un poco más acertada esta interpretación:
http://en.wikipedia.org/wiki/Rorschach_inkblot_test
Y lo que no entiendo es que se tuviera tanta fe en este test a la hora de seleccionar personal. Imagino que harían otros tipos de tests, además, porque, si no, ¿cómo se aprecia la capacidad de trabajo? ¿Y la honestidad? ¿Y la inteligencia? ¿Y algunas capacidades concretas según sea el tipo de puesto?
En fin, la mañana ha empezado rarita. Por cierto, el Rorschach no me ha sacado la manía que le estoy cogiendo a la tipa del supermercado por la poca higiene que está demostrando, ni la nula gracia que me hace tener obras por el barrio.
lunes, 6 de agosto de 2012
Alivio
Se me ha pasado lo del estómago... o casi. Estoy mucho mejor desde anoche, desde que cené manzana cocida y queso fresco. Me sentaron muy bien, después de todo el día sin comer apenas, y hasta me cambiaron el humor. Fue como salir de un pozo. Ojalá todas mis depres tuvieran una solución tan fácil.
Siguiendo con lo positivo, he conseguido terminar una de las tareas pendientes para agosto: arreglar uno de mis sujetadores deportivos. Soy un poco desastre con la aguja, pero si no hay más remedio, me las apaño. Además, se me ha arreglado un problema que llevaba arrastrando ya un tiempo.
Siguiendo con lo positivo, he conseguido terminar una de las tareas pendientes para agosto: arreglar uno de mis sujetadores deportivos. Soy un poco desastre con la aguja, pero si no hay más remedio, me las apaño. Además, se me ha arreglado un problema que llevaba arrastrando ya un tiempo.
Lo único malo ha sido que me he pasado el día sola de narices. He hecho recados sola, he tomado el sol sola, he leído demasiado por no tener otra cosa que hacer, y cuando por fin he aparcado el libro, me ha entrado un desasosiego raro, un no saber qué hacer que no he conseguido calmar hasta que me ha dado por ducharme con agua bastante caliente.
Sigo teniendo la agenda llena de tonterías que podría pasar de hacer, pero podría ser peor el remedio que la enfermedad, así que prefiero dejar que me estructuren el día. Los asociales somos así de gilipollas.
domingo, 5 de agosto de 2012
Kolokator
Hoy puedo escribir cualquier cosa aquí. Llevo casi todo el día sin comer, jodidilla del estómago, y he tomado algo que no debería colocar, pero me siento rara.
Se confirma que cuando no estoy ocupada ni hago deporte se me desborda el tarro. Las vacaciones tienen eso de malo, que se abre la veda de la neurona asilvestrada... pero es ella la que caza.
Me ha llamado A. Yo tenía esperanzas de lloriquearle un poco, pero uf, se ha librado de mí antes de que pronunciara una palabra. Con elegancia, incluso. Es increíble cómo la gente funciona así de bien, a mí me resulta violento cortar por teléfono. Claro que A. vive prácticamente sobre el auricular, así que tiene práctica de sobra. Me parece que me tocará a mí aguantar toda una puñetera charla sobre sus últimas aventuras. Malditas las ganas. De todos modos, no debería quejarme, porque le he soltado cada chapa a veces...
El Desierto Blanco, es decir, agosto, no está siendo tan desierto como otros años. Entre la gente que ya ha vuelto y la que no puede irse, esto parece febrero. Bueno, para mí, febrero está casi tan vacío como el resto del año, por lo que respecta a mi actividad social.
Encuentro poco que hacer. Tengo toda una agenda de tareas tontas, algunas de las cuales no me animo a quitarme de encima.
Digo yo que si esto es el mismo rollo de siempre, no parece que vaya a haber grandes cambios en mi vida ni a corto plazo ni a largo, con lo cual me resulta difícil encontrar motivos para levantarme por las mañanas, como no sea estar harta de estar tumbada.
Se confirma que cuando no estoy ocupada ni hago deporte se me desborda el tarro. Las vacaciones tienen eso de malo, que se abre la veda de la neurona asilvestrada... pero es ella la que caza.
Me ha llamado A. Yo tenía esperanzas de lloriquearle un poco, pero uf, se ha librado de mí antes de que pronunciara una palabra. Con elegancia, incluso. Es increíble cómo la gente funciona así de bien, a mí me resulta violento cortar por teléfono. Claro que A. vive prácticamente sobre el auricular, así que tiene práctica de sobra. Me parece que me tocará a mí aguantar toda una puñetera charla sobre sus últimas aventuras. Malditas las ganas. De todos modos, no debería quejarme, porque le he soltado cada chapa a veces...
El Desierto Blanco, es decir, agosto, no está siendo tan desierto como otros años. Entre la gente que ya ha vuelto y la que no puede irse, esto parece febrero. Bueno, para mí, febrero está casi tan vacío como el resto del año, por lo que respecta a mi actividad social.
Encuentro poco que hacer. Tengo toda una agenda de tareas tontas, algunas de las cuales no me animo a quitarme de encima.
Digo yo que si esto es el mismo rollo de siempre, no parece que vaya a haber grandes cambios en mi vida ni a corto plazo ni a largo, con lo cual me resulta difícil encontrar motivos para levantarme por las mañanas, como no sea estar harta de estar tumbada.
viernes, 27 de julio de 2012
Casi, casi
No me queda nada. Este fin de semana prácticamente puedo empezar a desconectar. La semana que viene va a ser muy corta y ya me he encargado de que el trabajo se quede en casi nada.
Me he empeñado en mentalizarme ya de que estoy de vacaciones. Si me sorprenden con algo de última hora en el trabajo, me harán polvo, claro, pero estoy dispuesta a correr el riesgo de montarme esta película.
Por otra parte, me vuelven a dar dan la lata con lo que pienso hacer o dejar de hacer estas vacaciones. Es gente que si no se hace un viajecito se abre las venas, y no entiende que no a todo el mundo le vuelve loco viajar. Les parezco rara, aburrida, insociable... pero cada vez somos más los que entendemos las vacaciones como descanso, en lugar de buscar un sitio lejano donde dormir en una cama extraña por las noches y agobiarse por los compromisos durante el día. Algunos empiezan a pensar así porque no tienen dinero para viajar, otros quizá lo hayan entendido y sean sinceros. Por mí, los pelmas preguntones pueden seguir pensando lo mismo, me la pela. No voy a cambiar mis gustos por ellos.
He comenzado las pre-vacaciones leyendo un relato de terror que no he llegado a terminar. No me estaba dando nada de miedo y me he quedado dormida. No ha sido una siesta muy larga, sino más bien una serie de cabeceos de los que aún no he despertado totalmente.
Tampoco he despertado totalmente de lo que me sucedió ayer. Es extraño cuando recibes un montón de elogios inesperados de alguien... y te resbalan, porque lo que quieres en realidad es dejar de oír tonterías y darle un beso de película. Ha vuelto. Sí, él.
Me he empeñado en mentalizarme ya de que estoy de vacaciones. Si me sorprenden con algo de última hora en el trabajo, me harán polvo, claro, pero estoy dispuesta a correr el riesgo de montarme esta película.
Por otra parte, me vuelven a dar dan la lata con lo que pienso hacer o dejar de hacer estas vacaciones. Es gente que si no se hace un viajecito se abre las venas, y no entiende que no a todo el mundo le vuelve loco viajar. Les parezco rara, aburrida, insociable... pero cada vez somos más los que entendemos las vacaciones como descanso, en lugar de buscar un sitio lejano donde dormir en una cama extraña por las noches y agobiarse por los compromisos durante el día. Algunos empiezan a pensar así porque no tienen dinero para viajar, otros quizá lo hayan entendido y sean sinceros. Por mí, los pelmas preguntones pueden seguir pensando lo mismo, me la pela. No voy a cambiar mis gustos por ellos.
He comenzado las pre-vacaciones leyendo un relato de terror que no he llegado a terminar. No me estaba dando nada de miedo y me he quedado dormida. No ha sido una siesta muy larga, sino más bien una serie de cabeceos de los que aún no he despertado totalmente.
Tampoco he despertado totalmente de lo que me sucedió ayer. Es extraño cuando recibes un montón de elogios inesperados de alguien... y te resbalan, porque lo que quieres en realidad es dejar de oír tonterías y darle un beso de película. Ha vuelto. Sí, él.
martes, 24 de julio de 2012
Quemaduras
El trabajo quema, las malas noticias queman, el deporte intenso quema. En parte será porque las vacaciones están ahí mismo, pero estos días me siento muy achicharrada, y como al borde del reventón. Supongo que si me aplazaran las vacaciones haría de tripas corazón y me seguiría arrastrando a trabajar, pero no es plan. Necesito desconectar, aunque sea aburriéndome. Y no es que pase nada; al contrario, creo que las cosas van medianamente bien en casi todo, salvo sorpresas tipo ERE. Es sólo que tengo que hacer algo distinto. Ya. Cuenta atrás, cinco, cuatro...
sábado, 21 de julio de 2012
Sábado
Después del día resacoso de ayer, necesité un relajante muscular. ¿Por qué? Pues porque pasé demasiado tiempo en el sofá, y luego me dolía la espalda. En fin, al menos dormí bien por la noche.
Hoy me he levantado, he hecho un montón de cosas y he vuelto a caer en los brazos de Morfeo después de comer. Me ha costado lo indecible despegarme de la cama-sofá (que no sofá-cama). El caso es que tenía que hacer cosas también por la tarde, algunas compras, y allá que he ido. No soy animal de grandes superficies, pero en fin... Total, iba yo con lo imprescindible y la compañía ya me ha tenido que convencer de comprar cosas a por las que no íbamos: bizcochos, madalenas, una camiseta...
En realidad, lo que más me habría gustado habría sido coger un libro y sentarme a leerlo en el balcón. Mañana pienso hacerlo pese a quien pese.
Lo más raro es que no pienso mucho en el tío del abrazo. Bueno, ahora sí, al recapitular, pero debería estar más jodida, no sé qué me traeré entre manos.
Hoy me he levantado, he hecho un montón de cosas y he vuelto a caer en los brazos de Morfeo después de comer. Me ha costado lo indecible despegarme de la cama-sofá (que no sofá-cama). El caso es que tenía que hacer cosas también por la tarde, algunas compras, y allá que he ido. No soy animal de grandes superficies, pero en fin... Total, iba yo con lo imprescindible y la compañía ya me ha tenido que convencer de comprar cosas a por las que no íbamos: bizcochos, madalenas, una camiseta...
En realidad, lo que más me habría gustado habría sido coger un libro y sentarme a leerlo en el balcón. Mañana pienso hacerlo pese a quien pese.
Lo más raro es que no pienso mucho en el tío del abrazo. Bueno, ahora sí, al recapitular, pero debería estar más jodida, no sé qué me traeré entre manos.
viernes, 20 de julio de 2012
Dormidina
Anoche me tomé una dormidina porque no podía pegar ojo y el reloj corría y corría. Son casi las 8 de la tarde y todavía no se me ha pasado el efecto. Ando como resacosa. Otras veces me había ocurrido, pero se me pasaba la tontera para mediodía.
Por supuesto, ha habido que trabajar a pesar de todo. No estoy descontenta, creo que me las he apañado. Todo será que llegue el lunes y me encuentre con que las cosas están plagadas de meteduras de pata.
En realidad, hasta escribir este post me está costando lo suyo.
Doy por perdido el día, porque después de dos horas de dormitar aún no me he recuperado. Malditas pastillas...
Por supuesto, ha habido que trabajar a pesar de todo. No estoy descontenta, creo que me las he apañado. Todo será que llegue el lunes y me encuentre con que las cosas están plagadas de meteduras de pata.
En realidad, hasta escribir este post me está costando lo suyo.
Doy por perdido el día, porque después de dos horas de dormitar aún no me he recuperado. Malditas pastillas...
miércoles, 18 de julio de 2012
Subiendo
Es miércoles. En los últimos días me he venido encontrando mejor. Parece que estoy superando la racha tonta en el trabajo, por ejemplo. Me he vuelto a sentir eficiente, útil y demás chorradas. Bueno, chorradas no, me sentía mal cuando no conseguía funcionar así.
Lo que es por las amistades, he comprobado una vez más que la gente te pone buena cara mientras te necesitas y les ayudas, pero eso puede cambiar cuando ya han conseguido lo que querían. Vamos, la misma hipocresía de siempre. Y hay gente a la que incluso cuando la ayudas te da la impresión de que son ellos quienes te están haciendo a ti un favor. No escarmiento. Debería mandar a un par a tomar por el culo, pero por no joder un ambiente que a veces disfruto...
También hay alguien que me tiene intrigada. Supongamos que alguien te gusta y crees que la cosa puede ser mutua. Si te rodea con su brazo y se queda ahí un rato, y eso sucede varias veces... no sé cómo interpretarlo. Bueno, sí, yo veo ese brazo tan cómodo y tan envolvente como un lugar en el que me habría quedado durante horas y más horas, pero la otra parte... no sé lo que siente. No me pareció una cosa que haga con todo el mundo. Y luego le sale esa sonrisa que parece que campa a sus anchas sin que él la pueda controlar. Está consiguiendo que duerma mal... y que sueñe demasiado.
Lo que es por las amistades, he comprobado una vez más que la gente te pone buena cara mientras te necesitas y les ayudas, pero eso puede cambiar cuando ya han conseguido lo que querían. Vamos, la misma hipocresía de siempre. Y hay gente a la que incluso cuando la ayudas te da la impresión de que son ellos quienes te están haciendo a ti un favor. No escarmiento. Debería mandar a un par a tomar por el culo, pero por no joder un ambiente que a veces disfruto...
También hay alguien que me tiene intrigada. Supongamos que alguien te gusta y crees que la cosa puede ser mutua. Si te rodea con su brazo y se queda ahí un rato, y eso sucede varias veces... no sé cómo interpretarlo. Bueno, sí, yo veo ese brazo tan cómodo y tan envolvente como un lugar en el que me habría quedado durante horas y más horas, pero la otra parte... no sé lo que siente. No me pareció una cosa que haga con todo el mundo. Y luego le sale esa sonrisa que parece que campa a sus anchas sin que él la pueda controlar. Está consiguiendo que duerma mal... y que sueñe demasiado.
viernes, 13 de julio de 2012
Acabando el viernes 13
Se acaba otra semana horrible. Ya van unas cuantas seguidas. En cuanto al trabajo, revuelta, pero no tan mala como había pensado. De todos modos, he tenido meteduras de pata, líos mentales, bajón de autoestima... Por lo demás, ya comentaba ayer lo peor, lo que no tiene remedio. Me duele pensar en ello. Tampoco voy a hablar de recortes, que me sugieren que no han sido días buenos para nadie.
Tengo que pensar en lo positivo:
- El otro día pude lucirme con una tontería de informática.
- Tengo una moratoria con un pequeño problema en el trabajo, al haberse ido de vacaciones la persona que me lo planteaba.
- Gané una partida de un juego intrascendente y pasé un buen rato con mi rival.
- Resolví un puzzle online, uno de esos que te dicen luego que eres muy lista y te suben la autoestima.
- El gimnasio, bien, gracias. Es lo único que va bastante bien, en general.
- Hoy he podido descansar y dedicarme a la lectura de cosas ligeras.
- Mañana voy a ver a alguien que me apetece ver. Espero que no dé mucho por el saco.
Tengo que pensar en lo positivo:
- El otro día pude lucirme con una tontería de informática.
- Tengo una moratoria con un pequeño problema en el trabajo, al haberse ido de vacaciones la persona que me lo planteaba.
- Gané una partida de un juego intrascendente y pasé un buen rato con mi rival.
- Resolví un puzzle online, uno de esos que te dicen luego que eres muy lista y te suben la autoestima.
- El gimnasio, bien, gracias. Es lo único que va bastante bien, en general.
- Hoy he podido descansar y dedicarme a la lectura de cosas ligeras.
- Mañana voy a ver a alguien que me apetece ver. Espero que no dé mucho por el saco.
jueves, 12 de julio de 2012
Qué voy a decir que no suene a trillado
Llevo como un mes de cosas regulares y malas. Queda todo en naderías, porque en el vértice de la pirámide se acaba de colocar la muerte de un antiguo compañero. Hay que joderse. Es de esas noticias que te dejan sin poder creértelo, gesticulando de rabia. Para empeorar las cosas, era una de las pocas personas decentes de aquel antro. No creo en otras vidas, pero desear es tan posible como soñar. Crea en lo que crea, o no crea en lo que no crea, puedo desear que él descanse en paz y no sufra. Y eso es lo que quiero.
miércoles, 11 de julio de 2012
Miércoles raro
Hoy ha sido como la crónica de un problema anunciado... Seguimos con líos laborales, pero esta vez iban más en relación conmigo. Al menos... me había curado un poco en salud, y con eso creo que ha sido suficiente para que no me cayera una bronca.
Eso no es lo raro, lo raro ha sido que le han dado un trabajo a alguien muy cercano.
Todavía es más curioso si se tiene en cuenta que hoy ha sido el Festival del Recorte en el circ... esto... en el Congreso.
Eso no es lo raro, lo raro ha sido que le han dado un trabajo a alguien muy cercano.
Todavía es más curioso si se tiene en cuenta que hoy ha sido el Festival del Recorte en el circ... esto... en el Congreso.
martes, 10 de julio de 2012
Buf
No podría haber sido un martes más tonto. Me he dejado llevar por una pequeña idea preconcebida con respecto a un asunto y casi meto la pata. Ni tan mal, porque no ha llegado a pasar nada... salvo que se ha enterado la peña. Llevo una pequeña racha de cosas así, van a sospechar que las decisiones afortunadas de antes no eran más que un espejismo.
A. me dice que en su empresa confían en él, que le dejan tomar decisiones y puede hacer un poco lo que le da la gana. Me parece que se le escapa la traducción de eso: han eliminado a los responsables que estaban por encima de él, le han cargado con el muerto de las decisiones "menores" y no le pagan más por ello. Si acaso, será cierto que puede hacer un poco lo que le da la gana, pero si algo de lo que haga funciona mal, la culpa será toda suya. En fin, ¿quién soy yo para bajarlo a la tierra, al pobre? Si lo hiciera, incluso podría pensar que lo que me pasa es que tengo envidia.
No sé lo que pasará después de agosto, pero tengo unas ganitas de que llegue...
A. me dice que en su empresa confían en él, que le dejan tomar decisiones y puede hacer un poco lo que le da la gana. Me parece que se le escapa la traducción de eso: han eliminado a los responsables que estaban por encima de él, le han cargado con el muerto de las decisiones "menores" y no le pagan más por ello. Si acaso, será cierto que puede hacer un poco lo que le da la gana, pero si algo de lo que haga funciona mal, la culpa será toda suya. En fin, ¿quién soy yo para bajarlo a la tierra, al pobre? Si lo hiciera, incluso podría pensar que lo que me pasa es que tengo envidia.
No sé lo que pasará después de agosto, pero tengo unas ganitas de que llegue...
lunes, 9 de julio de 2012
Y no te quejes...
Ha sido un lunes bastante neutro. Esperaba que fuera peor, ya que había dormido poco y encima había soñado nada más y nada menos que con el Fisco. Me he despertado una hora antes de lo que debía y ya no he podido pegar ojo, lo cual hace un total de unas cinco horas de sueño.
En el trabajo seguimos con el acojono, pero me parece que nos estamos acostumbrando a lo de no llegarnos la camisa al cuerpo, después de lo que nos contaron la semana pasada. Por lo demás, no he tenido demasiado que hacer (lo cual es bueno y malo a la vez, vaya) y me han invitado a un cafecito. Uno de verdad, no esas chapuzas que solemos tomar de la cafetera siniestra.
Por la tarde, me han dado buenas noticias de salud de alguien de la familia. Después de alegrarme, he coincidido con una amiga de la infancia a la que veo por ahí más o menos una vez al año. No sé, creo que teníamos una relación de competitividad, y cuando crecimos resultó que teníamos unas personalidades muy opuestas: ella es muy religiosa, yo no; ella se dejaba llevar por otras personas, yo... no tanto, etc. El caso es que por lo menos conservamos una especie de conexión, una mirada cómplice, como si compartiéramos un secreto. Tanto tiempo juntas en el cole deja huella, claro. Lástima que no lleguemos a ser amigas; me temo que sigue habiendo, de todos modos, cierta competitividad que nos impide abrirnos y mostrar debilidades. Cuando volvía a casa, he recordado que ella está felizmente casada (o eso creo) y he tenido un ataque de esos de "qué vacía está mi vida". A estas horas, aún no he terminado de decirme a mí misma que eso es ridículo, que qué sé yo de ella, que quizá resulte que lo suyo es una de esas soledades en pareja tan tristes... y aunque le vaya bien, seguro que tiene sus problemas, porque todo el mundo los tiene (y no es que yo le desee mal alguno, no pretendo caer tan bajo).
Hace un momento me ha hecho sentir bien una memez: desde la hora de comer he tenido algo trabado entre dos muelas, algo fibroso que no molestaba demasiado, pero tampoco había manera de sacar. Lo he intentado con hilo dental, con el cepillo de dientes, con un par de interdentales distintos... Finalmente, con mucha paciencia, he vuelto al hilo dental, lo he trabado bien y he tirado hacia la garganta, en lugar de hacia arriba o hacia los labios... y bingo, menudo pedazo de fibra. Debería haberla conservado para arreglar alfombras. Asqueroso, ya, pero me he quedado a gusto.
Ahora mismo mi problema es que este puto blogspot no me deja responder a los comentarios. Que conste que yo lo he intentado, ehh.
En el trabajo seguimos con el acojono, pero me parece que nos estamos acostumbrando a lo de no llegarnos la camisa al cuerpo, después de lo que nos contaron la semana pasada. Por lo demás, no he tenido demasiado que hacer (lo cual es bueno y malo a la vez, vaya) y me han invitado a un cafecito. Uno de verdad, no esas chapuzas que solemos tomar de la cafetera siniestra.
Por la tarde, me han dado buenas noticias de salud de alguien de la familia. Después de alegrarme, he coincidido con una amiga de la infancia a la que veo por ahí más o menos una vez al año. No sé, creo que teníamos una relación de competitividad, y cuando crecimos resultó que teníamos unas personalidades muy opuestas: ella es muy religiosa, yo no; ella se dejaba llevar por otras personas, yo... no tanto, etc. El caso es que por lo menos conservamos una especie de conexión, una mirada cómplice, como si compartiéramos un secreto. Tanto tiempo juntas en el cole deja huella, claro. Lástima que no lleguemos a ser amigas; me temo que sigue habiendo, de todos modos, cierta competitividad que nos impide abrirnos y mostrar debilidades. Cuando volvía a casa, he recordado que ella está felizmente casada (o eso creo) y he tenido un ataque de esos de "qué vacía está mi vida". A estas horas, aún no he terminado de decirme a mí misma que eso es ridículo, que qué sé yo de ella, que quizá resulte que lo suyo es una de esas soledades en pareja tan tristes... y aunque le vaya bien, seguro que tiene sus problemas, porque todo el mundo los tiene (y no es que yo le desee mal alguno, no pretendo caer tan bajo).
Hace un momento me ha hecho sentir bien una memez: desde la hora de comer he tenido algo trabado entre dos muelas, algo fibroso que no molestaba demasiado, pero tampoco había manera de sacar. Lo he intentado con hilo dental, con el cepillo de dientes, con un par de interdentales distintos... Finalmente, con mucha paciencia, he vuelto al hilo dental, lo he trabado bien y he tirado hacia la garganta, en lugar de hacia arriba o hacia los labios... y bingo, menudo pedazo de fibra. Debería haberla conservado para arreglar alfombras. Asqueroso, ya, pero me he quedado a gusto.
Ahora mismo mi problema es que este puto blogspot no me deja responder a los comentarios. Que conste que yo lo he intentado, ehh.
domingo, 8 de julio de 2012
Lo bueno
No perdamos el norte, hay cosas buenas en mi vida. Lo que ocurre es que lo malo te viene gratis y sin pedirlo. Lo bueno hay que lucharlo.
Veamos:
- He arreglado un mueble y sigue en pie. Todo lo que tenía que funcionarle le funciona.
- He liberado una cortina atrapada en una ventana. Era una tontería, pero me han pedido ayuda para hacerlo. No entiendo cómo la gente pierde los nervios con esas cosas.
- He arreglado unos problemas informáticos. Sigo siendo la hermana-cuñada-prima a la que le caen estos marroncitos. Sí, esas a las que se recurre diciendo "Voy a llamarla, a ver si me lo soluciona". Te dan un poco el coñazo, pero si lo consigues hacer bien, es bueno para la autoestima. Sobre todo, si está delante esa cuñada o cuñado que no te mola y se le queda cara de envidia.
- Decidí no lanzarme a comprar un trasto electrónico que costaba cierta cantidad. Menos mal, porque hoy he abierto el periódico y lo primero que me ha saltado a la vista ha sido un anuncio de otra tienda que vende el mismo trasto mucho más barato. Creo que voy a seguir esperando; total, no es una cosa imprescindible, sino más bien un entretenimiento.
- Nunca he estado tan en forma. Una vez más, ha sido gracias a dejarme el pellejo, sin saber si me costaría un infarto o qué. Digamos que he corrido un riesgo y he vuelto a salir bien librada, pero lo que debería hacer es ir al médico, a que me analice como es debido.
- No tengo mal de amores, o como mucho algún resto menor.
- Y lo más importante: en principio, todos estamos bien de salud, tenemos para comer y no parece que nos vaya a caer ningún embargo en la casa.
Veamos:
- He arreglado un mueble y sigue en pie. Todo lo que tenía que funcionarle le funciona.
- He liberado una cortina atrapada en una ventana. Era una tontería, pero me han pedido ayuda para hacerlo. No entiendo cómo la gente pierde los nervios con esas cosas.
- He arreglado unos problemas informáticos. Sigo siendo la hermana-cuñada-prima a la que le caen estos marroncitos. Sí, esas a las que se recurre diciendo "Voy a llamarla, a ver si me lo soluciona". Te dan un poco el coñazo, pero si lo consigues hacer bien, es bueno para la autoestima. Sobre todo, si está delante esa cuñada o cuñado que no te mola y se le queda cara de envidia.
- Decidí no lanzarme a comprar un trasto electrónico que costaba cierta cantidad. Menos mal, porque hoy he abierto el periódico y lo primero que me ha saltado a la vista ha sido un anuncio de otra tienda que vende el mismo trasto mucho más barato. Creo que voy a seguir esperando; total, no es una cosa imprescindible, sino más bien un entretenimiento.
- Nunca he estado tan en forma. Una vez más, ha sido gracias a dejarme el pellejo, sin saber si me costaría un infarto o qué. Digamos que he corrido un riesgo y he vuelto a salir bien librada, pero lo que debería hacer es ir al médico, a que me analice como es debido.
- No tengo mal de amores, o como mucho algún resto menor.
- Y lo más importante: en principio, todos estamos bien de salud, tenemos para comer y no parece que nos vaya a caer ningún embargo en la casa.
sábado, 7 de julio de 2012
Ansiedad por aburrimiento
Este fin de semana se está pareciendo mucho a agosto, aunque el tiempo está siendo bastante variable. Me he sentado un rato en el balcón con una novela, exactamente como hago en agosto, pero la temperatura ha caído unos siete grados de golpe y me he tenido que poner a cubierto. Total, que se me ha cortado el rollo lector y ahora no encuentro nada que me gustaría hacer, y es más, eso me está poniendo nerviosa. Ojalá pudiera ir al gimnasio, que es lo que me apetece: te cansas demasiado como para pensar en otra cosa que no sea descansar, y ése es tu único objetivo en la vida durante la hora siguiente. Además, las drogas de fabricación propia, o sea, las endorfinas, funcionan de maravilla.
Me parece que se avecinan largos meses de machacarme los músculos para no pensar. Todo va a ser una mierda, pero mis brazos y piernas saldrán ganando.
Me parece que se avecinan largos meses de machacarme los músculos para no pensar. Todo va a ser una mierda, pero mis brazos y piernas saldrán ganando.
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