- Están a punto de estrenar la quinta temporada de Dexter. En internet está sólo en inglés.
- Aunque sea en VOSE, creo que me la voy a ver a ratos, en el curro, cuando nadie me mire.
- ¿Hay vida después del libro electrónico? Es decir, me he quedado sin objetivos. Ya lo tengo todo.
- No, qué gilipollez, no lo tengo todo... Sólo he cumplido un sueño material. Me siento triste, en el fondo, y a veces también en la superficie.
- El otro día podría haberme encontrado con Mr. X, pero no quise. Total, para qué.
- Últimamente sólo me dan noticias de gente con enfermedades graves. Y soy tan descuidada que olvido preguntar cómo están cuando me encuentro con sus familiares. Todavía peor: debería haber llamado a una amiga por un asunto de estos, pero he sido incapaz. Sólo he podido escribirle un correo electrónico. Doy un poquito de asco.
- No dejo de preguntarme cuál es el sentido de la vida. Y eso que lo tengo claro: vivir. Es un objetivo en sí mismo. Otra cosa son las posibilidades, los objetivos que elegimos dentro de eso.
- Flipo con lo de la beatificación de Juan Pablo II. Cuando conviene, se inventan un par de milagros y ya está, beatificado. No me cuadra. No lo veo compatible con ser un probable encubridor de pederastas. Y si no sabía lo que se cocía (cosa improbable), entonces era un irresponsable que pasaba de todo, porque su deber era saberlo.
- Paso de la boda del Guillermo y la Catalina. Pero admiro que los ingleses puedan organizar tan bien semejante sarao, por lo que he visto en las noticias.
- Para mi sorpresa, haciendo un trabajo he visto que tengo creatividad. Creía que la había perdido al llegar a la adolescencia.
- Me siento muy gris, de todos modos.
- Finalmente me encontré con Mr. X, pero otro día. Estuvo pegajoso, más que cariñoso. Y luego, vuelta a pasar de mí. El síndrome de la montaña rusa, lo voy a llamar. A la mierda todo.
martes, 26 de abril de 2011
Traumas de facultad
Estoy volviendo a soñar con la facu. Para no variar, en el sueño tenía un examen, no había dado un palo al agua y mis apuntes eran un asco. Tampoco sabía exactamente a qué hora tenía que estar en el aula, no quería preguntarle nada a una tía que no me caía bien... Me he despertado muy desorientada, me ha costado reconocer mi propia habitación, supongo que de la angustia.
Después de tantos años, ¿por qué sigo con esos sueños? Una vez leí que es porque en realidad una no se cree que mereciera tener el título, como si fuera cuestión de remordimientos porque en realidad no te esforzaste lo suficiente o algo así.
Por otro lado, debe de ser un sueño de angustia bastante corriente, lo he oído mencionar a gente famosa cuando les preguntan por sus pesadillas.
Sí, todo eso puede ser así, pero... ¿por qué me pasa ahora? Estoy en un momento teóricamente relajado, hasta me gusta lo que hago en el curro, he tenido algunos días de tranquilidad y moderada felicidad en familia... Será la falta de costumbre, que me ha alterado el equilibrio de las neuronas.
Después de tantos años, ¿por qué sigo con esos sueños? Una vez leí que es porque en realidad una no se cree que mereciera tener el título, como si fuera cuestión de remordimientos porque en realidad no te esforzaste lo suficiente o algo así.
Por otro lado, debe de ser un sueño de angustia bastante corriente, lo he oído mencionar a gente famosa cuando les preguntan por sus pesadillas.
Sí, todo eso puede ser así, pero... ¿por qué me pasa ahora? Estoy en un momento teóricamente relajado, hasta me gusta lo que hago en el curro, he tenido algunos días de tranquilidad y moderada felicidad en familia... Será la falta de costumbre, que me ha alterado el equilibrio de las neuronas.
lunes, 25 de abril de 2011
Hoy no estaría mal un cambio de sexo
Este es uno de esos momentos en que una desearía que la imagen supuestamente masculina que comentaba el otro día se interiorizara: que desaparecieran ovarios, trompas...
No los iba a echar de menos: me duelen lo suyo. Tengo pesadez, hinchazón, y eso después de unos días de hipersensibilidad mamaria; me molestaban bastante, cambiarme de ropa era un pequeño suplicio.
Para mayor diversión, esta mañana estaba estirándome en la cama, y en mitad del esfuerzo he notado cómo fluía algo en la parte inferior de mi abdomen. Oh, no. Ella. La Antipática Mujer de Rojo de Evax (¿que a qué huelen las nubes? Váyanse a la mierda, señores publicitarios). Ha sido para verlo, el salto mortal: como los de los saltadores de pértiga, pero al revés, del colchón al suelo, curvando el cuerpo. Sólo han quedado afectados mis pantalones, y menos mal.
Verdaderamente, ¿qué tiene de bueno nacer de sexo femenino? Hablo en el sentido fisiológico, y lo que observo no me gusta un pelo. Cuando eres joven, tienes que pasar por estas miserias dolorosas que lo manchan todo a la que te descuidas. Cuando envejeces, te libras de ellas, pero te dejan de recuerdo quizá una osteoporosis y más probabilidades de tener problemas cardíacos, de modo que encima puedes acabar echándolas de menos. Hay que joderse.
Alguien pensará: "Sí, bueno, pero luego resulta que sois más longevas". Ya. O sea, que tenemos más años para experimentar la decadencia. Si por lo menos se añadiera ese tiempo al principio o a la mitad de nuestra vida...
No, definitivamente, no me parece un buen negocio lo que hay.
No los iba a echar de menos: me duelen lo suyo. Tengo pesadez, hinchazón, y eso después de unos días de hipersensibilidad mamaria; me molestaban bastante, cambiarme de ropa era un pequeño suplicio.
Para mayor diversión, esta mañana estaba estirándome en la cama, y en mitad del esfuerzo he notado cómo fluía algo en la parte inferior de mi abdomen. Oh, no. Ella. La Antipática Mujer de Rojo de Evax (¿que a qué huelen las nubes? Váyanse a la mierda, señores publicitarios). Ha sido para verlo, el salto mortal: como los de los saltadores de pértiga, pero al revés, del colchón al suelo, curvando el cuerpo. Sólo han quedado afectados mis pantalones, y menos mal.
Verdaderamente, ¿qué tiene de bueno nacer de sexo femenino? Hablo en el sentido fisiológico, y lo que observo no me gusta un pelo. Cuando eres joven, tienes que pasar por estas miserias dolorosas que lo manchan todo a la que te descuidas. Cuando envejeces, te libras de ellas, pero te dejan de recuerdo quizá una osteoporosis y más probabilidades de tener problemas cardíacos, de modo que encima puedes acabar echándolas de menos. Hay que joderse.
Alguien pensará: "Sí, bueno, pero luego resulta que sois más longevas". Ya. O sea, que tenemos más años para experimentar la decadencia. Si por lo menos se añadiera ese tiempo al principio o a la mitad de nuestra vida...
No, definitivamente, no me parece un buen negocio lo que hay.
sábado, 23 de abril de 2011
Un sueño cumplido
¿Leerse dos libros y medio en dos días es síntoma de acabar como Don Quijote?
El libro electrónico es mejor de lo que yo pensaba, una vez resueltos los problemillas del principio con algunos archivos. Quiero decir, no es que sea la octava maravilla de la técnica, porque me rompe formatos y me hace alguna que otra chapuza más, pero... ¿nunca habéis deseado tener toda una biblioteca a vuestra disposición, cualquier libro que se os pueda ocurrir, y encima en un espacio mínimo? Pues es como si me hubieran abierto la cueva de Alí Babá; tengo todo lo que quiero, salvo alguna excepción rara (el típico libro que también sería difícil de encontrar en las tiendas en papel).
Imaginaba que no iba a estar mal, pero esto es la leche. Al menos, en cuanto a los libros; otra cosa es el cómic, por ejemplo, que a veces no se ve muy bien, quizá por el propio escaneado de la gente que lo cuelga. En fin, como raramente leo cómic... (seguro que hago mal).
Voy terminando el libro que tengo a medias, el tercero. En las webs de descarga me entra el síndrome del tipo que se muere de hambre porque no sabe qué escoger del menú. Me agobio con los autores y los títulos, pienso en algo que me gustaría leer, a continuación en otra cosa diferente, se me olvida la primera... un mareo, vaya.
Me parece que voy a necesitar mucho, mucho colirio después de esta Semana Santa.
EDITO: Hoy es San Jorge, Día del Libro, ¿no? De veras que me acabo de dar cuenta, al publicar la entrada, y porque pone la fecha arriba. Felicidades a tod@s l@s lectores/as, en papel y en e-ink.
El libro electrónico es mejor de lo que yo pensaba, una vez resueltos los problemillas del principio con algunos archivos. Quiero decir, no es que sea la octava maravilla de la técnica, porque me rompe formatos y me hace alguna que otra chapuza más, pero... ¿nunca habéis deseado tener toda una biblioteca a vuestra disposición, cualquier libro que se os pueda ocurrir, y encima en un espacio mínimo? Pues es como si me hubieran abierto la cueva de Alí Babá; tengo todo lo que quiero, salvo alguna excepción rara (el típico libro que también sería difícil de encontrar en las tiendas en papel).
Imaginaba que no iba a estar mal, pero esto es la leche. Al menos, en cuanto a los libros; otra cosa es el cómic, por ejemplo, que a veces no se ve muy bien, quizá por el propio escaneado de la gente que lo cuelga. En fin, como raramente leo cómic... (seguro que hago mal).
Voy terminando el libro que tengo a medias, el tercero. En las webs de descarga me entra el síndrome del tipo que se muere de hambre porque no sabe qué escoger del menú. Me agobio con los autores y los títulos, pienso en algo que me gustaría leer, a continuación en otra cosa diferente, se me olvida la primera... un mareo, vaya.
Me parece que voy a necesitar mucho, mucho colirio después de esta Semana Santa.
EDITO: Hoy es San Jorge, Día del Libro, ¿no? De veras que me acabo de dar cuenta, al publicar la entrada, y porque pone la fecha arriba. Felicidades a tod@s l@s lectores/as, en papel y en e-ink.
miércoles, 20 de abril de 2011
Semana Santa
Planes:
- Dormir lo que no está en los escritos.
- Cocinar.
- Y como ayer, 20 de abril (del noveeeentaaa, la la, la la, la), me regalaron un libro electrónico para estas vacaciones, bajarme libros a manta. Mi oculista va a flipar cuando me gradúe la vista la próxima vez.
- Dormir lo que no está en los escritos.
- Cocinar.
- Y como ayer, 20 de abril (del noveeeentaaa, la la, la la, la), me regalaron un libro electrónico para estas vacaciones, bajarme libros a manta. Mi oculista va a flipar cuando me gradúe la vista la próxima vez.
sábado, 16 de abril de 2011
Hambre
No son ni las 9. Me he puesto a hacer la cama y notaba como un desfallecimiento interno tremendo. Entonces, me he dado cuenta de que el michelín estaba más pequeño. Esperanzada, he terminado de estirar el edredón y he ido a pesarme. Nada, no he adelgazado ni un gramo.
Aún no he comido nada, porque he quedado dentro de una hora para desayunar, pero debería picotear alguna cosa para no caerme al suelo.
Más que hambre, tengo necesidad. No me muero por comer algo, no se me hace la boca agua al ver un anuncio del McDonald's. Tengo flojera, debilidad...
... y no sé qué hago aquí, escribiendo con el estómago tan vacío. Seguro que son todo desvaríos y no me estoy dando ni cuenta.
(Una barrita de cereales más tarde...)
Qué pronto es todavía.
Me estaba preguntando por qué una semana chunga nunca es compensada por otra buena. La que acabamos de pasar pintaba muy bien, se me han resuelto un montón de cosas o al menos están por fin encaminadas, pero justo cuando más feliz estaba, se me torcieron un par de historias.
Una es una tontería, supongo, pero me dio qué pensar. Resulta que fui a comer a un sitio, y me levanté para lavarme las manos. Los baños no tenían muy claros los símbolos de masculino y femenino, y yo iba algo acelerada, con lo cual me metí en el que no era. Vi que había un vejete meando dentro, y fue poner el pie en el baño, decir "perdón" y salir al otro baño, al bueno. Me puse a lavarme las manos y el viejo va y se me planta en el umbral de la puerta, que estaba abierta, subiéndose la bragueta. No había mucha luz y no me atreví a mirarle directamente a la cara, qué corte, así que no puedo intuir lo que estaba pensando. Él no dijo una palabra y a continuación se marchó. No sé si pretendía pedirme explicaciones, si quería ver qué clase de friki había irrumpido en el baño de tíos, si se había enamorado de mí... Al rato, el mismo tipo apareció en el comedor del restaurante, echó un vistazo, no sé si me localizó... pero se piró al instante. No comenté nada con mi gente, porque menudo cachondeíto, les conozco. En fin... me aguó bastante el día y ya no disfruté ni de la comida ni de la compañía, por si se le ocurría volver y hacer algún comentario (y encima después pasó algo más serio, un asunto familiar que no voy a comentar aquí).
Luego he estado elaborando teorías al respecto: me acabo de cortar el pelo bastante corto y llevo una semana con bastante ronquera, con lo cual mi voz tiene algún que otro tono más grave que el habitual. Además, ese día llevaba vaqueros y una cazadora de cuero. Con todo eso y con la poca luz... no descarto que el viejo pensara que yo era un chaval y no entendiera qué demonios hacía pidiendo perdón y entrando en el baño de chicas.
¿No decíais que tengo un toque masculino? Hala, podéis reíros.
Aún no he comido nada, porque he quedado dentro de una hora para desayunar, pero debería picotear alguna cosa para no caerme al suelo.
Más que hambre, tengo necesidad. No me muero por comer algo, no se me hace la boca agua al ver un anuncio del McDonald's. Tengo flojera, debilidad...
... y no sé qué hago aquí, escribiendo con el estómago tan vacío. Seguro que son todo desvaríos y no me estoy dando ni cuenta.
(Una barrita de cereales más tarde...)
Qué pronto es todavía.
Me estaba preguntando por qué una semana chunga nunca es compensada por otra buena. La que acabamos de pasar pintaba muy bien, se me han resuelto un montón de cosas o al menos están por fin encaminadas, pero justo cuando más feliz estaba, se me torcieron un par de historias.
Una es una tontería, supongo, pero me dio qué pensar. Resulta que fui a comer a un sitio, y me levanté para lavarme las manos. Los baños no tenían muy claros los símbolos de masculino y femenino, y yo iba algo acelerada, con lo cual me metí en el que no era. Vi que había un vejete meando dentro, y fue poner el pie en el baño, decir "perdón" y salir al otro baño, al bueno. Me puse a lavarme las manos y el viejo va y se me planta en el umbral de la puerta, que estaba abierta, subiéndose la bragueta. No había mucha luz y no me atreví a mirarle directamente a la cara, qué corte, así que no puedo intuir lo que estaba pensando. Él no dijo una palabra y a continuación se marchó. No sé si pretendía pedirme explicaciones, si quería ver qué clase de friki había irrumpido en el baño de tíos, si se había enamorado de mí... Al rato, el mismo tipo apareció en el comedor del restaurante, echó un vistazo, no sé si me localizó... pero se piró al instante. No comenté nada con mi gente, porque menudo cachondeíto, les conozco. En fin... me aguó bastante el día y ya no disfruté ni de la comida ni de la compañía, por si se le ocurría volver y hacer algún comentario (y encima después pasó algo más serio, un asunto familiar que no voy a comentar aquí).
Luego he estado elaborando teorías al respecto: me acabo de cortar el pelo bastante corto y llevo una semana con bastante ronquera, con lo cual mi voz tiene algún que otro tono más grave que el habitual. Además, ese día llevaba vaqueros y una cazadora de cuero. Con todo eso y con la poca luz... no descarto que el viejo pensara que yo era un chaval y no entendiera qué demonios hacía pidiendo perdón y entrando en el baño de chicas.
¿No decíais que tengo un toque masculino? Hala, podéis reíros.
martes, 12 de abril de 2011
It's been a good day, lalala
No he necesitado las últimas pastillas que me había comprado en la farmacia: cuando le ha dado la gana, la faringitis ha remitido casi del todo. Me ha dejado un par de ataques de tos, pero es como para alegrarse. Así podré ir a visitar a un hijo postizo que me ha salido sin contagiarle nada. Digamos que soy su madrina, aunque tampoco.
En el trabajo, tenía que presentar un par de cosas y no han ido mal. Después, he podido concentrarme en un tema en el que no me apetecía ni pensar, y he conseguido dejarlo terminado. Por la tarde, tocaba hacer otro un poco raro, de esos que me gustan a mí y a nadie más, y he estado hiperconcentrada en él, con lo que se me ha pasado el tiempo como si nada. Gracias a eso, mañana voy a tener cierta tranquilidad, porque todo el mundo va a pensar que estoy ocupada. Voy a ver si encuentro alguna película decente que ver en pantalla... Ah, y con un poco de suerte, podré escaparme a la tienda de informática, a ver si tienen alguna novedad.
Y hoy hay House... ya no es como al principio, pero es parte de la familia: un cuñado gruñón y raro, por ejemplo (ya tenía algún ejemplar por el estilo).
En el trabajo, tenía que presentar un par de cosas y no han ido mal. Después, he podido concentrarme en un tema en el que no me apetecía ni pensar, y he conseguido dejarlo terminado. Por la tarde, tocaba hacer otro un poco raro, de esos que me gustan a mí y a nadie más, y he estado hiperconcentrada en él, con lo que se me ha pasado el tiempo como si nada. Gracias a eso, mañana voy a tener cierta tranquilidad, porque todo el mundo va a pensar que estoy ocupada. Voy a ver si encuentro alguna película decente que ver en pantalla... Ah, y con un poco de suerte, podré escaparme a la tienda de informática, a ver si tienen alguna novedad.
Y hoy hay House... ya no es como al principio, pero es parte de la familia: un cuñado gruñón y raro, por ejemplo (ya tenía algún ejemplar por el estilo).
lunes, 11 de abril de 2011
Ni de farmacia, ni caseros
Zumo de naranja.
Limón con miel.
Leche con miel.
Cacao con miel.
Strepsils.
Caramelos Juanola con propóleo (un par de cajas).
Ibuprofeno.
Gárgaras de agua con sal.
Caramelos Halls.
La sopa de mi madre.
...
Nada. No me funciona ninguno de esos remedios para la faringitis. Al menos, no más de un ratito.
Eso sí, el farmacéutico se podrá comprar un yate pronto. El apicultor, una colección de colmenas nuevas con un terrenito y todo para instalarlas.
Limón con miel.
Leche con miel.
Cacao con miel.
Strepsils.
Caramelos Juanola con propóleo (un par de cajas).
Ibuprofeno.
Gárgaras de agua con sal.
Caramelos Halls.
La sopa de mi madre.
...
Nada. No me funciona ninguno de esos remedios para la faringitis. Al menos, no más de un ratito.
Eso sí, el farmacéutico se podrá comprar un yate pronto. El apicultor, una colección de colmenas nuevas con un terrenito y todo para instalarlas.
sábado, 9 de abril de 2011
Lado masculino, lado femenino
Esto va a ser una colección de topicazos que te cagas, pero en fin...
Lado masculino: gusto por los deportes duros, visión espacial de arquitecto, disposición masculina de los dedos, hombros fuertes, mentalidad cuadriculada y analítica, interés por la ciencia, por las películas de zombies, falta de empatía, habilidad para montar y reparar cosas y para las máquinas.
Lado femenino: gusto por los peluches, por los pijamas de ositos, por las novelas "de chicas", por la cocina, nulo interés por las matemáticas, interés por el lenguaje, capacidad de combinar colores, dificultades a la hora de conducir, buena memoria para los detalles.
No sé, en realidad... ¿quién dijo que esas cosas son masculinas o femeninas? Lo dicho, una colección de tópicos. Además, lo de los peluches puede ser simplemente que soy una infantil, lo de las matemáticas puede deberse a traumas escolares, la falta de empatía es un defecto y nada más...
Lado masculino: gusto por los deportes duros, visión espacial de arquitecto, disposición masculina de los dedos, hombros fuertes, mentalidad cuadriculada y analítica, interés por la ciencia, por las películas de zombies, falta de empatía, habilidad para montar y reparar cosas y para las máquinas.
Lado femenino: gusto por los peluches, por los pijamas de ositos, por las novelas "de chicas", por la cocina, nulo interés por las matemáticas, interés por el lenguaje, capacidad de combinar colores, dificultades a la hora de conducir, buena memoria para los detalles.
No sé, en realidad... ¿quién dijo que esas cosas son masculinas o femeninas? Lo dicho, una colección de tópicos. Además, lo de los peluches puede ser simplemente que soy una infantil, lo de las matemáticas puede deberse a traumas escolares, la falta de empatía es un defecto y nada más...
jueves, 7 de abril de 2011
Rumiando
He visto una embarazada por la calle. Era fea como un dolor, tanto como para llamar la atención más que su inmensa barriga. Me ha parecido algo curioso. Podría suponer que ha recurrido a un banco de semen, pero no me parece que sea una opción muy común. Y, aunque lo haya hecho, hay otras mujeres feas, gordas, insoportables, etc. que se quedan embarazadas sin recurrir a bancos ni cajas de ahorros similares. Y no siempre es porque han ligado con un tipo tan feo, tan gordo o tan insoportable como ellas.
Sólo un momento después, he visto cerca del parque a una madre con su hija. La madre aparentaba 40 y pico años, tenía las piernas muy gruesas y pesadas, de modo que he pensado en problemas circulatorios, por ejemplo. De cara, también era fea, tenía unos rasgos muy bastos. La nena era pequeña, apenas andaba. No hace mucho, ha sido un feto. Hum, pues la madre es otra que ha ligado a pesar de los pesares. Bueno, digo yo, porque puede ser que por casualidad me haya topado con las dos únicas clientas de los bancos fertilizantes de esta ciudad.
Las comparaciones son tan odiosas como inevitables. No es que yo ande buscando un embarazo, pero, teniendo un aspecto bastante normal... ¿por qué no se me acerca ni Blas? Es el gran misterio de mi vida. Y encima, tengo amigos masculinos, no es que vea un tío y me escape corriendo. Quizá me vean como a "uno" más, pero sigue siendo raro que todos ellos me vean así, que ni en el instituto, ni en la facultad, ni en el gimnasio, ninguno me haya visto de otra manera. En otras épocas, sólo recuerdo a un compañero de trabajo al que todo el mundo lanzaba indirectas y se ponía sumamente nervioso cuando nos encontrábamos (intenté darle una oportunidad... y con el mero acercamiento, escapó). Y lo de ahora, pues... ya estoy harta de comentarlo. No voy a decir nada más, salvo que pase algo extraordinario.
Por otra parte, alguna vez me he planteado si no será que no entiendo las señales. Suelen decir que eso es más típicamente masculino, pero... muchas veces soy como miope para entender a la gente, y puede que también me pase en los asuntos románticos.
Soy selectiva, lo reconozco, pero no tanto como para estar en esta situación. Además, ¿cómo voy a andar seleccionando si no existe oferta? Bueno, no hablo de ofertas por internet, de eso hay algo de vez en cuando, pero ahí sí que paso, por lo mismo que paso de comprar cosas así, a distancia: me da mal rollo.
¿Caigo mal? En general, no lo creo. Además, cada vez tengo más amistades de todas las edades. Quizá me haya abierto al mundo un poco más en los últimos años, lentamente, pero de forma constante. No puedo decir que tenga una vida social, pero... sí, tengo conocidos, y amigas y amigos, aunque los íntimos sigan siendo muy contados.
¿Soy hortera? Me gusta la ropa cómoda y no tengo nada de sofisticación, pero no voy por ahí con mi chándal y mis tacones.
¿Huelo a tigre? Con tanta ducha post-deporte, lo dudo. Es más, creo que mi olor corporal no es fuerte.
¿Soy problemática? Puedo ser un poco exigente con la gente, tengo algún baremo alto, pero no creo ser ninguna Rottenmeyer.
¿Soy una cutre? Espero que no.
¿Soy más fea que las mujeres que mencionaba? Decididamente, no.
Mm... qué cansada estoy de todo.
Sólo un momento después, he visto cerca del parque a una madre con su hija. La madre aparentaba 40 y pico años, tenía las piernas muy gruesas y pesadas, de modo que he pensado en problemas circulatorios, por ejemplo. De cara, también era fea, tenía unos rasgos muy bastos. La nena era pequeña, apenas andaba. No hace mucho, ha sido un feto. Hum, pues la madre es otra que ha ligado a pesar de los pesares. Bueno, digo yo, porque puede ser que por casualidad me haya topado con las dos únicas clientas de los bancos fertilizantes de esta ciudad.
Las comparaciones son tan odiosas como inevitables. No es que yo ande buscando un embarazo, pero, teniendo un aspecto bastante normal... ¿por qué no se me acerca ni Blas? Es el gran misterio de mi vida. Y encima, tengo amigos masculinos, no es que vea un tío y me escape corriendo. Quizá me vean como a "uno" más, pero sigue siendo raro que todos ellos me vean así, que ni en el instituto, ni en la facultad, ni en el gimnasio, ninguno me haya visto de otra manera. En otras épocas, sólo recuerdo a un compañero de trabajo al que todo el mundo lanzaba indirectas y se ponía sumamente nervioso cuando nos encontrábamos (intenté darle una oportunidad... y con el mero acercamiento, escapó). Y lo de ahora, pues... ya estoy harta de comentarlo. No voy a decir nada más, salvo que pase algo extraordinario.
Por otra parte, alguna vez me he planteado si no será que no entiendo las señales. Suelen decir que eso es más típicamente masculino, pero... muchas veces soy como miope para entender a la gente, y puede que también me pase en los asuntos románticos.
Soy selectiva, lo reconozco, pero no tanto como para estar en esta situación. Además, ¿cómo voy a andar seleccionando si no existe oferta? Bueno, no hablo de ofertas por internet, de eso hay algo de vez en cuando, pero ahí sí que paso, por lo mismo que paso de comprar cosas así, a distancia: me da mal rollo.
¿Caigo mal? En general, no lo creo. Además, cada vez tengo más amistades de todas las edades. Quizá me haya abierto al mundo un poco más en los últimos años, lentamente, pero de forma constante. No puedo decir que tenga una vida social, pero... sí, tengo conocidos, y amigas y amigos, aunque los íntimos sigan siendo muy contados.
¿Soy hortera? Me gusta la ropa cómoda y no tengo nada de sofisticación, pero no voy por ahí con mi chándal y mis tacones.
¿Huelo a tigre? Con tanta ducha post-deporte, lo dudo. Es más, creo que mi olor corporal no es fuerte.
¿Soy problemática? Puedo ser un poco exigente con la gente, tengo algún baremo alto, pero no creo ser ninguna Rottenmeyer.
¿Soy una cutre? Espero que no.
¿Soy más fea que las mujeres que mencionaba? Decididamente, no.
Mm... qué cansada estoy de todo.
miércoles, 6 de abril de 2011
Música celestial, coros angélicos
Hemos tenido la visita de cierto experto en la empresa. Se le han enseñado las instalaciones, se le ha invitado a café... y a una pregunta de un compañero, ha dicho, de plano, que él hace tiempo que ha dejado de creer en los métodos que hace meses que nuestra jefatura intenta que sigamos. Y eso, estando ella delante. No he podido ver su cara, pero imagino que habrá tenido que disimular su expresión, o si no, habría sido todo un poema.
Me daban ganas de abrazar al visitante, que me ha demostrado por fin que lo mío no es negatividad por negatividad: es que tiene sentido no creer en ciertas teorías. Lo único, que yo lo pensaba por pura intuición y desconfianza, mientras que él ha dado con la frase mágica y ha desbaratado todos los palos del sombrajo de un golpe.
El resto del día no hemos tenido otro tema de conversación... ¿Qué sucederá a partir de mañana?
Me daban ganas de abrazar al visitante, que me ha demostrado por fin que lo mío no es negatividad por negatividad: es que tiene sentido no creer en ciertas teorías. Lo único, que yo lo pensaba por pura intuición y desconfianza, mientras que él ha dado con la frase mágica y ha desbaratado todos los palos del sombrajo de un golpe.
El resto del día no hemos tenido otro tema de conversación... ¿Qué sucederá a partir de mañana?
lunes, 4 de abril de 2011
Todo el mundo ha tenido un día malo
Mucho trabajo, novedades que no me apetecía conocer y menos adaptarme a ellas, chapuzas ajenas que soportar, casualidades que se alían contra mí y me impiden ir por el camino que quiero desde hace años... Hay cosas que claman al cielo, es como si el destino me levantara una muralla delante de las narices.
Y también hay malas noticias ajenas: alguien que también tiene líos laborales, otro que los tiene familiares, otra que anda más perdida que un pulpo en un garaje... y lo que es peor, alguien que ha perdido un familiar. Me he enterado un poco tarde, imagino que no habría llegado al funeral. Tampoco he hablado con nadie, en otros casos como este nos hemos puesto de acuerdo para ir, pero ha sido un día un poco revuelto.
Con este principio de semana, ¿llegaremos vivos al viernes?
Me encantaría tener una entrada más optimista, algo que me motivara para cambiarle el título al blog, pero la realidad es la que es.
Y también hay malas noticias ajenas: alguien que también tiene líos laborales, otro que los tiene familiares, otra que anda más perdida que un pulpo en un garaje... y lo que es peor, alguien que ha perdido un familiar. Me he enterado un poco tarde, imagino que no habría llegado al funeral. Tampoco he hablado con nadie, en otros casos como este nos hemos puesto de acuerdo para ir, pero ha sido un día un poco revuelto.
Con este principio de semana, ¿llegaremos vivos al viernes?
Me encantaría tener una entrada más optimista, algo que me motivara para cambiarle el título al blog, pero la realidad es la que es.
domingo, 3 de abril de 2011
Sunday Bloody Sunday...
Trato de terminarme Frankenstein, aunque aún no he podido sentarme tranquilamente en el sofá. O sí, pero me he liado con tonterías aquí en internet, y me estoy retrasando.
Son los últimos clásicos que me leo, porque esta semana trataré de acercarme a la tienda de los e-books, a ver si pillo lo que quiero, por fin. Bueno, no es que sea incompatible tener un e-book y leer a los clásicos, es que me conozco, creo que ya lo había dicho: a partir de ahora, últimas novedades full-time. Y me voy a hinchar a leer manga, si es que se ve lo suficientemente bien, que espero que sí.
No estoy haciendo mucho más, con lo cual ni idea de adónde se me va el tiempo. Bueno, algo sí sé: recibir visitas a las 10 de la mañana alarga bastante el desayuno. Quedarse después aletargada bajo el chorro de agua caliente también consume sus minutos. Y discutir temas familiares, y ver otro capítulo de una serie on-line... En fin, seguramente las cuentas del reloj cuadran.
El caso es que toda la mañana tengo la sensación de que he olvidado algo que debía hacer... Desde luego, no sería pensar en Mr. Susodicho. Tiene gracia: a veces me sorprendo a mí misma NO pensando en él, y eso es muy raro; señal de que no tengo tanto cuelgue, lo que supongo que es una buena noticia si no va a pasar nada de nada.
No, un momento: ¿es eso lo que echa en falta mi cerebro? ¿Un pensamiento constante que debería tener y que no está ahí?
Son los últimos clásicos que me leo, porque esta semana trataré de acercarme a la tienda de los e-books, a ver si pillo lo que quiero, por fin. Bueno, no es que sea incompatible tener un e-book y leer a los clásicos, es que me conozco, creo que ya lo había dicho: a partir de ahora, últimas novedades full-time. Y me voy a hinchar a leer manga, si es que se ve lo suficientemente bien, que espero que sí.
No estoy haciendo mucho más, con lo cual ni idea de adónde se me va el tiempo. Bueno, algo sí sé: recibir visitas a las 10 de la mañana alarga bastante el desayuno. Quedarse después aletargada bajo el chorro de agua caliente también consume sus minutos. Y discutir temas familiares, y ver otro capítulo de una serie on-line... En fin, seguramente las cuentas del reloj cuadran.
El caso es que toda la mañana tengo la sensación de que he olvidado algo que debía hacer... Desde luego, no sería pensar en Mr. Susodicho. Tiene gracia: a veces me sorprendo a mí misma NO pensando en él, y eso es muy raro; señal de que no tengo tanto cuelgue, lo que supongo que es una buena noticia si no va a pasar nada de nada.
No, un momento: ¿es eso lo que echa en falta mi cerebro? ¿Un pensamiento constante que debería tener y que no está ahí?
viernes, 1 de abril de 2011
Pasta y más
La declaración del IRPF me sale a devolver, con lo cual me ha arreglado un día un poco atravesado que llevaba. No lo esperaba, pero me ha tocado hacer de ponente en un tema y no creo haber estado muy a la altura. He salido del paso, nada más.
Después, un trabajito que tenía pendiente se ha duplicado, como esas células que se reproducen partiéndose por la mitad. Y me he enterado justo cuando estaba feliz porque pensaba que ya estaba terminando.
Además, me han mandado un marrón de tres pares para la semana que viene. Una mierda que ni me interesa ni me importa, y dudo que vaya a servir para algo.
Bueno, yo estaba loca por el fin de semana, pero ha llegado algo accidentado. Será mejor que trace una línea mental; al fin y al cabo, no ha empezado hasta que he salido de la oficina.
Después, un trabajito que tenía pendiente se ha duplicado, como esas células que se reproducen partiéndose por la mitad. Y me he enterado justo cuando estaba feliz porque pensaba que ya estaba terminando.
Además, me han mandado un marrón de tres pares para la semana que viene. Una mierda que ni me interesa ni me importa, y dudo que vaya a servir para algo.
Bueno, yo estaba loca por el fin de semana, pero ha llegado algo accidentado. Será mejor que trace una línea mental; al fin y al cabo, no ha empezado hasta que he salido de la oficina.
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