He visto una embarazada por la calle. Era fea como un dolor, tanto como para llamar la atención más que su inmensa barriga. Me ha parecido algo curioso. Podría suponer que ha recurrido a un banco de semen, pero no me parece que sea una opción muy común. Y, aunque lo haya hecho, hay otras mujeres feas, gordas, insoportables, etc. que se quedan embarazadas sin recurrir a bancos ni cajas de ahorros similares. Y no siempre es porque han ligado con un tipo tan feo, tan gordo o tan insoportable como ellas.
Sólo un momento después, he visto cerca del parque a una madre con su hija. La madre aparentaba 40 y pico años, tenía las piernas muy gruesas y pesadas, de modo que he pensado en problemas circulatorios, por ejemplo. De cara, también era fea, tenía unos rasgos muy bastos. La nena era pequeña, apenas andaba. No hace mucho, ha sido un feto. Hum, pues la madre es otra que ha ligado a pesar de los pesares. Bueno, digo yo, porque puede ser que por casualidad me haya topado con las dos únicas clientas de los bancos fertilizantes de esta ciudad.
Las comparaciones son tan odiosas como inevitables. No es que yo ande buscando un embarazo, pero, teniendo un aspecto bastante normal... ¿por qué no se me acerca ni Blas? Es el gran misterio de mi vida. Y encima, tengo amigos masculinos, no es que vea un tío y me escape corriendo. Quizá me vean como a "uno" más, pero sigue siendo raro que todos ellos me vean así, que ni en el instituto, ni en la facultad, ni en el gimnasio, ninguno me haya visto de otra manera. En otras épocas, sólo recuerdo a un compañero de trabajo al que todo el mundo lanzaba indirectas y se ponía sumamente nervioso cuando nos encontrábamos (intenté darle una oportunidad... y con el mero acercamiento, escapó). Y lo de ahora, pues... ya estoy harta de comentarlo. No voy a decir nada más, salvo que pase algo extraordinario.
Por otra parte, alguna vez me he planteado si no será que no entiendo las señales. Suelen decir que eso es más típicamente masculino, pero... muchas veces soy como miope para entender a la gente, y puede que también me pase en los asuntos románticos.
Soy selectiva, lo reconozco, pero no tanto como para estar en esta situación. Además, ¿cómo voy a andar seleccionando si no existe oferta? Bueno, no hablo de ofertas por internet, de eso hay algo de vez en cuando, pero ahí sí que paso, por lo mismo que paso de comprar cosas así, a distancia: me da mal rollo.
¿Caigo mal? En general, no lo creo. Además, cada vez tengo más amistades de todas las edades. Quizá me haya abierto al mundo un poco más en los últimos años, lentamente, pero de forma constante. No puedo decir que tenga una vida social, pero... sí, tengo conocidos, y amigas y amigos, aunque los íntimos sigan siendo muy contados.
¿Soy hortera? Me gusta la ropa cómoda y no tengo nada de sofisticación, pero no voy por ahí con mi chándal y mis tacones.
¿Huelo a tigre? Con tanta ducha post-deporte, lo dudo. Es más, creo que mi olor corporal no es fuerte.
¿Soy problemática? Puedo ser un poco exigente con la gente, tengo algún baremo alto, pero no creo ser ninguna Rottenmeyer.
¿Soy una cutre? Espero que no.
¿Soy más fea que las mujeres que mencionaba? Decididamente, no.
Mm... qué cansada estoy de todo.