domingo, 23 de octubre de 2011

Positivamente desbordada

He estado muy ocupada últimamente. No me apetece escribir nada denso, pero sí tengo algunas noticias breves:
- Estoy muy contenta por lo de ETA. Somos muchos los que hemos vivido siempre sin tener la plena seguridad de que un día en concreto vamos a librarnos de que haya un atentado. De hecho, quién sabe, es pronto para jurar nada. Sin embargo, soy optimista. Eso de la intervención de Kofi Annan y los demás, el desgaste de la banda y hasta la crisis generalizada me hacen pensar que no hay vuelta atrás.
- Me ha cambiado el escenario de trabajo, y eso me supone más esfuerzo, pero lo deseaba, y eso también me hace estar bastante feliz.
- Después de mi pasotismo con "el de siempre", no me hizo caso durante un par de días, pero ha vuelto a las andadas últimamente. Y soy tan boba que me basta ese poco de atención para quedarme encandilada. Si ya sé que no lleva a ningún lado...
- He conocido gente y entornos nuevos, y estoy descubriendo muchas cosas interesantes.
- Tengo el estómago hecho un trapo, porque no paro ni para masticar como es debido.
- Sigo sin comprarme ropa, y el otoño ha empezado más en serio, así que tendré que sacar tiempo de donde sea para llegar a diciembre con algo más que la camiseta de tirantes y las chanclas.

domingo, 16 de octubre de 2011

Breves

- Si el estrés te hace olvidar que alguien te gustaba mucho... significa que ese alguien no te gustaba tanto, ¿no?

- Se lo hice saber simplemente no correspondiendo a su mirada. Ya estaba harta de jueguecitos que no llevan a ninguna parte. De momento, parece un tema finiquitado.

- Entonces... yo tampoco le gustaba tanto, supongo.

- He encontrado una afición nueva, o no tan nueva, pero es algo a lo que aún no me había dedicado en serio. Y parece ser que se me da bien, mi profesor me lo confirma.

- Sin embargo, el hecho de plantearme esa afición tan en serio, con un curso y todo, me produce un estrés más fuerte de lo que me parecía. Es como si el día hubiera encogido, no me da tiempo de nada. En estas condiciones, cualquier problema o carga adicional puede hacer que lo mande todo a la mierda. Y seguramente ocurrirá.

- Me siento desgraciada aunque las cosas vayan bien. Me parece que es el estrés. Quizá deba replantearme cosas. Por mucho que me guste lo que hago, me está repercutiendo lo suyo.

- No tengo tiempo de comprarme ropa ni calzado, hay que joderse.

- Y he perdido un par de kilos sin hacer absolutamente nada para perderlos. Nada consciente, quiero decir; es el ajetreo lo que me hace adelgazar.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cal y arena

Por la mañana me han pasado un par de cosas muy agradables. Por la tarde, el mundo me ha recordado que sigue lleno de hijos de puta.

domingo, 9 de octubre de 2011

Telegraph

- En el país de los ciegos... descubrí que puedo llegar a llevar la voz cantante en una reunión. No sé, quizás estaba inspirada ese día. También pienso que soy la única que no tenía ninguna histeria por el asunto de que se trataba.

- Por una vez, él me miró y pasé de él. Que se entere de que hace mucho que estoy harta del juego estúpido. O hace algo más al respecto, o asunto archivado.

- Uno de los niños de la familia da señales de altas capacidades. La pediatra habla de lo adelantado que va, y desde luego no parece un niño al uso, nos sorprende todo el tiempo. Nada que ver con su hermana. Veremos, es tan pequeño todavía...

- He descubierto un entorno acogedor. No me lo esperaba; entré ahí como los perros en misa, no parecía encajar. Pero como es un club un poco friki, pues ya se han dado cuenta de que soy una de ellos y me han aceptado. Empiezo a sentirme a gusto.

- Cinco mensajes a una persona en dificultades y no parece querer apoyo, ni hablar de sus cosas, ni nada. Pues... no voy a insistir más, no quiero ser pesada, y me he cansado de intentarlo.

- Creo que se me ha curado la molestia muscular, o el tendón forzado, o lo que fuera. Eso sí, la espalda amenaza con dar problemas.

- Es ridículo ir a un picoteo cuando no conoces a la mitad de la gente y has dejado de hablarte con la mitad de tu gente, que también estaba allí.

- Tengo razones para no hablarles, para estar muy enfadada. Las traiciones y las putadas no me gustan mucho, qué le vamos a hacer. Eso sí, ahora ya sé a qué atenerme: son capaces hasta de chivarse cuando meta la pata. Por tanto, ante cualquier duda, maniobra de ocultación.

- Sin embargo, el otro día prácticamente provoqué que me pillaran en una cosa, algo así como dejarme cazar matando marcianos en la oficina. Creo que algo en mí creía merecer un castigo; podría haberlo evitado. No sé a qué vino ese humor suicida, es como si quisiera que me despidieran. Afortunadamente no pasó nada, pude disimular, pero la estupidez fue llamar la atención, provocar la alerta para el futuro.