martes, 31 de mayo de 2011

Reality bits

- Dolor de cabeza.
- Dolor de espalda.
- Insomnio anoche, y todo el día de hoy con sueño.
- Mañana toca bronca, o situaciones desagradables, por lo menos.
- Me vengaré.
- Finalizando el libro de Murakami.
- Tengo la impresión de que estoy perdiendo vista, con tanto internet y tanta novela.
- Lisa Edelstein va a abandonar House, sniff.
- He ordenado mis dos escritorios, aunque uno ha vuelto a quedar cubierto de cosas. Ordenadas, eso sí.
- Soy de lo más descuidada, como amiga. Y luego me cuesta el triple retomar el contacto.
- Sé quien es la novia de Mr. X.
- Odio la publicidad por teléfono, es una pura invasión en tu propia casa.
- Viene el verano, la jornada reducida... Suena bien, pero acaba decepcionándome: siempre acabo sufriendo el calor y el aburrimiento en cantidades industriales. Lo que quiere decir acabar atiborrándome a novelas. Lo que quiere decir que debo ir al oculista.
- Hay otro concurso de relatos, podría presentar algo, pero no estoy en esa onda.
- Me toca los webs que me pidan un favor y acabar yo persiguiendo a la persona para que tome los documentos en cuestión.
- Ando de un humor un poco suicida. Nada fuera de lo corriente: la vida es una mierda, no sé si cortarme las venas o dejármelas largas...
- Sin embargo, empiezo a tener una ligera idea de cómo me gustaría vivir el resto de mi vida: pueblecito + tartas caseras enfriándose en la ventana + ser la friki del lugar. Y todo ello sin olvidar mi e-reader ni mi PC.

domingo, 29 de mayo de 2011

Los peligros de Facebook

No era lo peor eso de que anden traficando con tus datos. Puedes poner un montón de falsedades. La publicidad que te encasquetan en un lateral, pues bueno, no es peor que otras. Si te etiquetan con una curda de tres pares bailando medio en pelotas en una fiesta, eso no depende de que tú tengas cuenta o no, sino del que te etiqueta con tu nombre y apellidos, y poco puedes hacer para evitarlo.

Lo peor de todo viene de ti mism@. Sí, como suena. Estamos muy acostumbrados al anonimato de internet y, bajo un nick, escribimos cualquier cosa, porque normalmente no tiene consecuencias: ideas políticas al descubierto, insultos a cualquiera, confesiones inconfesables, comentarios subidos de tono... Así hemos funcionado durante años, y no pasaba nada, o como mucho te enciscabas en una bronca por escrito con alguien también anónimo, y nada más... y luego vino Facebook. La mayor parte de la gente está ahí con nombre y apellidos, con lo cual les puede localizar cualquier indeseable (desde un amigo pesado hasta alguien con quien tuvieron un pleito hace años, por ejemplo). Y son datos que han facilitado voluntariamente. Esto funciona como un vampiro de información que te hipnotiza: la gente tiende a facilitar cada vez más datos, por no hablar de que trazan su perfil psicológico poco a poco, cada vez que escriben. La propia página web está muy bien pensada, te va tentando a escribir cosas. Por si fuera poco, están todas esas aplicaciones-virus que te miran los datos y hacen spam (a estas alturas, me parece increíble que la gente siga picando).

Tampoco es necesario pensar en los peligros habituales de la red. A veces lo que ocurre es que esa personalidad que normalmente no muestras en la calle la dejas expuesta a las miradas de todos en el dichoso Libro de Cara: si eres un enamorado, todo el mundo se va a enterar de lo cursi que eres cuando le dejas mensajitos a tu pareja. Sí, hay opciones de privacidad, pero por lo que se ve la gente no las usa mucho, y menos con los colegas. Por otra parte, si eres un poco exhibicionista y quieres decirle al mundo lo feliz que eres con tu pareja, este medio es el mejor. De todos modos, puede que al cabo de un par de años te arrepientas muchísimo, o no sé... Por ejemplo, si tu nueva pareja encuentra lo que le habías escrito a la otra, a lo mejor no le hace mucha gracia. Ya voy viendo algún que otro plumero por ahí, y eso sin buscarlo.

Por supuesto, el día que tu partido gana/pierde las elecciones o ha pasado algo gordo, tienes unas probabilidades bastante altas de expresar tus opiniones al respecto en el muro, y eso es algo que tampoco harías normalmente sin unas copas de más. Y así, con todo.

No hace mucho que leí que está desapareciendo el concepto de intimidad, a causa de estos inventos.

Es la pura verdad.

martes, 24 de mayo de 2011

Dinamitando moderneces

No me lo creo. Cuando me dicen que es importante ver las cosas desde la empatía, tener entusiasmo, buscar la propia motivación, procurar el bienestar de los demás y todo eso que suena tan bien y tan moderno, lo único que hay en el fondo es una manipulación para que colaboremos con la empresa. Me sobran esos engaños.

A todos nos conviene que la empresa vaya bien, qué duda cabe, pero, ¿qué quieren? Yo no puedo fingir un entusiasmo que no tengo en absoluto. Me gano el sueldo, punto. No me apetece sonreír, no voy a trabajar feliz y contenta (suena insolidario con los parados, pero si trabajaran les pasaría lo mismo al tercer día), me importa tres cojones lo que pueda ocurrir una vez veo que he hecho mi parte, no me apetece hacer la pelota, reservo mi imaginación para cualquier cosa menos para hacer propuestas, no pongo mi creatividad a su servicio, no les digo que sé hacer tal o cual porque se aprovecharán, no quiero intimar con nadie por puros motivos laborales, paso de comidas, juegos y copas salvo con quien considere amigo, no le río las gracias al jefazo si puedo evitarlo y me considero en mi derecho de no obligarme a fingir que fulano o mengana me cae bien cuando es gilipollas/un grano en el culo/pura farsa.

Mi empleo es solamente el medio de financiarme lo que sí me interesa. Pídanme trabajo duro, y lo haré. Renegaré todo lo habido y por haber, pero el trabajo estará terminado dentro de plazo. Sin quejas. Sin más, sin menos.

Y las chorradas new age de libro de marketing yanqui, se las pueden meter por donde les quepan.

sábado, 21 de mayo de 2011

Semana telegráfica

- Intentan pillarme en errores laborales y no pueden. No pue-den esos pecadores, ¡jarl! La, la, la...
- Es de risa: otra vez me he encontrado monedas ajenas al ir a buscar un café. Imposible encontrar a su propietario, con lo cual...
- Por otro lado, me he dado cuenta de que probablemente mi empresa me deba dinero. Tengo que hacer un par de averiguaciones.
- Una de cal y otra de arena en el gimnasio. Quizá los parabienes no eran todos destinados a mí. En los últimos no creo.
- Vuelta a las andadas románticas. No puedo hacerle caso. Me pasa factura psicológica después. No merece que me lo tome en serio si él no lo hace.
- ¿Y desde cuando es tan marcapaquetes?
- He estrenado los pantalones nuevos. La dependienta me decía que esos no, que unos más estrechos, pero ella no se pasa un montón de horas sentada ni piensa que la ropa ajustada se te clava más así. Si parezco una vagabunda, o casi un skater de esos de pantalón "cagao", es mi problema, y mi salud es lo primero, que no ando maravillosamente de la circulación en las piernas.
- En fin, ¿qué le importa a la gente cómo visto, o si tengo o no pareja? Pues debe de importarles, he oído insinuaciones por ahí.
- Aprender cosas, repasar lo aprendido. De vez en cuando, hay que hacerlo, y viene bien aunque cueste.
- Tengo la impresión de que las redes sociales nos hacen parecer más simpáticos de lo que somos en realidad. Tengo que admitir que a veces estrechan los lazos con la gente, me ha pasado. Lo malo es que eso no cambia la timidez o las pocas ganas de relacionarte en directo, y das la impresión de sosería, o así lo veo yo. El caso es que me siento un poco más aceptada. Supongo que eso es bueno.
- Me parece bien lo de la Puerta del Sol, pero no les veo demasiado combativos. Por otra parte, sustituir al sistema, sí, pero... ¿cómo? ¿Tienen alguna propuesta concreta? Sólo se me ocurre algo que traiga más intervención pública, y tal vez el capitalismo no funcione bien, pero el comunismo funciona peor. Eso sí, lo de dar dinero a los bancos a fondo perdido debería ser delito. ¿No han oído hablar de los préstamos y de los intereses?

lunes, 16 de mayo de 2011

Envidia de la normalidad

J. tiene unos 20 años, es estudiante y además deportista de alto nivel. Repite curso. No parece que se agobie por eso, sigue con su costumbre de estudiar las últimas semanas antes de los exámenes, entre competición y competición. Participa en redes sociales con frecuencia, tiene amigos/as, y los sábados por la noche sale de juerga, hasta primera hora del domingo. Alguna vez ha competido con resaca, o sin dormir.

Dentro de pocos años es probable que no pueda encontrar trabajo con la carrera que estudia, por haberla llevado a trancas y barrancas. Tampoco se ha formado en ofimática, idiomas, etc. Y, aunque suele ganar trofeos, el deporte que practica no deja de ser minoritario y no le va a dar grandes ingresos, ni siquiera si consigue trabajo entrenando a otros.

Y a J. es a quien yo envidio.

sábado, 14 de mayo de 2011

El inconsciente se impone

Había tenido un pequeño disgusto y se hundió un par de días. Luego remontó y volvió a la rutina. Le pareció que no había sido para tanto, y además era algo esperado. Sin embargo, a la semana se dio cuenta de que no podía dejar de pensar en acontecimientos del pasado desagradables y ese mismo día le volvieron los pensamientos suicidas relacionados con la soledad. Recordó el disgusto. Todo encajó.

Al lavarse las manos, vio un principio de vejez en su espejo. Y también vio que todo iba a ser repetitivo y que su vida nunca cambiaría a mejor.

Blogger loco

Han reaparecido mis entradas de los últimos días... pero no los comentarios. ¿Adónde habrán ido?

viernes, 13 de mayo de 2011

Qué leches...

Blogger ha estado caído por la mañana y ahora veo que mi última entrada, no, al menos mis dos últimas entradas, se han ido a hacer puñetas. Qué bien.

Decía que me ha salido a devolver la declaración de Hacienda, por ejemplo. Y que no me voy a comprar nada para celebrarlo, no necesito ni se me ha encaprichado nada. Es un poco triste, también, pero desde luego no tengo riesgo de llegar a ser una compradora compulsiva. Supongo que si me apeteciera ir por ahí a mirar tiendas sería otra cosa, pero... el caso es que no voy. No me veo dando una vuelta sola por placer. Puedo hacerlo, pero no disfrutaré mucho. Las tiendas que me gustan están lejos, en otro barrio adonde no se va a pie, y no me apetece tomar el bus.

El tiempo está cambiando. Podría haber salido antes a tomar un poco el sol, pero no hay ningún sitio al que quiera ir: en el parque hay yonkis y tarados, las terrazas no se disfrutan mucho en soledad...

En fin, ahora vuelvo a emborracharme de literatura con mi e-book.

jueves, 12 de mayo de 2011

Telegramas

- El mismo día de la devolución de Hacienda (sí, sale a devolver, ¡bien!), descubro la opción de shopping de un conocidísimo buscador. ¿Seguro que no se han enterado del ingreso?

- Da igual, porque no quiero nada de lo que ofrecen. Estoy en un momento en que tengo de todo y ninguna novedad me parece lo suficientemente atractiva como para encapricharme. Última compra: unos pantalones vaqueros grises. Y por pura necesidad, para sustituir a los anteriores.

- Alguien que no tiene empatía en absoluto se ha empeñado en que me dedique a investigar, precisamente, cosas relacionadas con la empatía, "porque es beneficioso para todos y podemos aprender mucho". Joder, aplícate el cuento, ponte las pilas y dedícate a ello en persona, que tú sí que necesitas aprender bastante de eso.

- Terrible, lo de Murcia. Y el Rajoy aprovechando para hacerse la foto electoral con los niños damnificados, todavía más terrible. Qué asco.

- He tenido un rato así en el trabajo: línea de libro electrónico - mirada al reloj del PC - línea de libro electrónico - fisgoneo del facebook de una colega - mirada al reloj del PC - línea de libro electrónico - búsqueda de una palabra desconocida en el diccionario - mirada al reloj del PC - línea de libro electrónico. Y ha durado al menos media hora. Ni que decir tiene que no me divertía mucho con la lectura. Para un rato libre que tengo, lo pierdo como una autómata.

- Me han mandado un trabajito de esos que me gustan. En estos casos me vuelvo una completa workaholic. Me absorbe tanto que lo llevo adelantadísimo. De ahí que tuviera un rato libre.

- Si ingreso no sé qué pasta gansa en cierto banco, me regalan una ridícula cantimplora. Y me mandan una carta para decírmelo. Increíble y patético, pero cierto. Otros que se han enterado de la devolución de Hacienda (claro, tengo una cuenta con ellos desde hace años... lo que hace todavía más triste lo de la cantimplora, porque no es precisamente recompensar mi fidelidad).

- La máquina del café me ha devuelto más monedas de las debidas. Dinero llama a dinero, supongo que será por lo que decía al principio de todo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Un test...

Uno de esos que te dicen los trastornos mentales a los que tiendes... Hay cosas con las que estoy de acuerdo. Con otras, no. Por ejemplo, en paranoide debería puntuar más. En obsesivo-compulsivo, también.

Desorden Valoración
Paranoide: Bajo
Esquizoide: Moderado
Esquizotípico: Moderado
Antisocial: Bajo
Borderline: Bajo
Histriónico: Bajo
Narcisista: Bajo
Evitativo: Alto
Dependiente: Alto
Obsesivo-Compulsivo: Bajo

sábado, 7 de mayo de 2011

Razones por las que estamos sol@s

Sólo hago la lista, basándome en lo que veo por ahí. No sé si más adelante analizaré alguna:

- La timidez.
- Los listones demasiado altos.
- Los gustos o esquemas mentales en los que no encaja mucha gente (creo que soy una de estos).
- Las propias rarezas.
- La pereza.
- Un corazón sin cicatrizar.
- La desconfianza.
- La falta de higiene.
- No tener mucha afición a los lugares públicos.
- Las enfermedades mentales.
- Las minusvalías (creo que es un hecho).
- El olor a ajo.
- La antipatía.
- La poca adaptabilidad.
- Parecer muy aburrido o tener aficiones muy individualistas.

Y sin embargo, conozco gente que tiene incluso más de una de esas características, pero lleva años emparejada. Un ejemplo: un chico que tiene problemas de movilidad bastante graves y suele oler a ajo. Y lo de la higiene es inexcusable, pero conozco a otra persona con un aliento asqueroso y olor frecuente a sudor y tabaco que se ha casado no hace mucho. Y no es que su pareja sea igual.

No he puesto en la lista cosas como el egoísmo, la falta de escrúpulos o de humanidad, el machismo, la mala leche constante y la crueldad... Constantemente veo gente así que está ¿felizmente? emparejada.

Tampoco he puesto la fealdad. A ver, si a mí me gusta la cara de Adrian Brody, por ejemplo, pues será que hay gustos para todo y no a todo el mundo le parece fea o guapa la misma gente. Por otro lado, suelen decir que el ser simpático y gracioso ayuda, pero no me parece que sea la panacea. Pienso que tiene que haber química, conexión, ante todo.

Y... no sé, digamos que ha sido un juego de análisis. Es que llevo una semana durilla y necesitaba ver las cosas por escrito.

martes, 3 de mayo de 2011

En el vacío

Nada. Nada que hacer, nada que ver. Leer, ya he leído demasiado. A veces una se cansa hasta de lo que más le gusta. Tengo unas horas libres hasta la cena, pero ningún plan. No tengo amigas/os de esos de urgencia, no pueden quedar conmigo en el momento.

Debería aprovechar para descansar, sin más. La crisis puede haber aplazado ese plan de hacer oposiciones que tenía, pero hay rumores otra vez, y no cualquier rumor, así que probablemente se me estropee bastante el verano. Por tanto, lo mejor que podría hacer ahora es estar relajada, no buscar tanto la actividad, y menos si es algo frenético. Nada de planes de aprender esto o aquello, a no ser que sea algún curso de esos que dan puntos. Bueno, incluso podría pasar de cursos, en realidad lo que me falta son puntos de experiencia. No tengo ninguno.

Lo malo es que el cuerpo me pide no estar tirada en el sofá. Si no estoy lo suficientemente cansada, eso me pone nerviosa.

Mm, eso me hace pensar... quizá no tenga mentalidad de funcionaria. Al menos, no de funcionaria-topicazo.

domingo, 1 de mayo de 2011

De acuerdo

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/04/110428_acoso_genero_acciones_hollaback_ra.shtml

A ver si se entera más de uno de que tenemos el mismo derecho que ellos a ir tranquilas por la calle. Y no, no nos sentimos halagadas por ciertos comportamientos.