lunes, 30 de abril de 2018

Puente

A pesar de las obras en mi casa, a pesar de los muchos factores de distracción, me quedan unos nueve temas. Eso sí, varios de ellos son peliagudos, legislación chunga a saco.

Me gustaría poder hablar de cosas que me compro o quiero comprar, de lo bueno que me pasa de vez en cuando...

Bueno, ¿y por qué no?

Necesito zapatillas de deporte ya, se me están rompiendo las que tengo. No me extraña, porque las he usado muchísimo. También estaría bien que alguien me llevara de compras de ropa, en general. Lo mío es raro: creo tener ojo para detectar cuándo alguien va bien o hecho un adefesio, cuándo le sienta bien algo o es mejor que cambie de imagen, pero para mí no tengo esos consejos. No sé dónde está la ropa que podría irme bien, ni tengo paciencia para buscarla. Siempre acabo con vaqueros, camisas y camisetas, y todo bastante parecido. Además, sin ser demasiado cuidadosa, resulta que la ropa me dura mucho tiempo. Debo de ser de movimientos suaves o algo así, porque no desgasto casi nada. Con lo bruta que yo soy.

Lo bueno que me pasa de vez en cuando... No sé, hoy no he tenido que aguantar familia política (sorpresa, estaba programado lo contrario), ni esperar delante de mostradores o cajas. En parte, porque es un día raro, porque la gente no suele hacer recados en días así. Será que se marchan al pueblo y nos dejan campo libre a los demás, en plena ciudad. Así que he hecho los cuatro recados coñazo de la mañana en un pis pas.

Para redondear el día, necesito avanzar muuuucho más en el tema que toca empollar. Si no lo consigo, pues nada, a pasarme el 1 de Mayo currándomelo. Ya sé que no va a ser así, me van a volver a liar para hacer algo, con lo cual me pasaré el resto de la semana tratando de llegar a la última página, pero en fin...

sábado, 14 de abril de 2018

Sin tiempo

Hmm, me quedan como 19 temas. Es demencial, creo que apenas voy a tener tiempo de terminar el rollo este. No cuadran los plazos con la materia exagerada que hay que empollarse. Lo único que puedo hacer es pensar que la mayoría de la gente está en la misma situación, que todos vamos a llegar al examen con la materia leída y poco más. Si no fuera porque tengo puntos por varios conceptos, es como para mandarlo todo a la mierda. Es más, es probable que esto solamente sea algo semificticio para estabilizar interinos o algo así, pero quizá con esos puntos dé la sorpresa. Y si no, creo que me viene bien aprender un poco de legislación, así, en general.

Hoy me he comido una ley de unas 40 páginas. Voy a la caza de lo que podría convertirse en pregunta. Datos en los que no es tan fácil fijarse y demás, vaya. Me siento mal si algo me retrasa, incluso aunque sea algo programado, como ir al gimnasio. Esto no es sano.

martes, 10 de abril de 2018

Mitad

He llegado a la mitad del temario. Y a la conclusión de que no va a dar tiempo a repasar mucho. También me quedan los temas más jodidos. Al menos... no creo que se me joda el verano empollando.

jueves, 5 de abril de 2018

Fogonazos

Llevo unos 20 temas y eso es ir lenta, pero creo que podré leerme todo el temario, por lo menos.

Han sido unas vacaciones de mierda entre eso y todos los millones de cosas que he tenido que hacer.

Ni un puto día he podido tener un desayuno tranquilo y relajado, por esas cosas.

Quiero dejar el deporte, porque sencillamente se ha vuelto una especie de obligación que no disfruto.

Si dejo el deporte, tendré que controlar la dieta.

No tengo noticias de una persona que conozco que está enferma, aparte de que ha leído mis mensajes. Salvo que sea otra persona la que ahora mismo se encargue de su móvil, claro.

Me plantean cosas absurdas, como llevar bombones a otra persona en plan "perdóname". Pero la verdad es que yo no he hecho nada como para necesitar perdón. Sería la otra persona la que debería pedir disculpas, desde hace mucho, si es que alguien debe hacerlo. Aunque en realidad me afecta muy poco lo que haga, es una relación que no me importa.

Y por eso me llaman orgullosa. Y otra persona viene y me dice que no tiene sentido llamármelo. Porque tampoco lo tiene esa historia de regalar bombones. Lo sé.

Lo más jodido es que los bombones los compré. Pero solamente porque me lo sugirieron al ir a comprar unos para mí. Cosas de la confianza y la guardia baja. Al final, nos los comeremos nosotros, no esa otra persona para quien me decían que los comprara.

Tengo molestias en la espalda baja y pesadez en la pelvis. No sé qué hacer. No sé si son cosas relacionadas. Ahora que he solucionado mis problemas de espalda media, esta mierda.

Solamente quiero disfrutar de mi casa, pero está complicado el tema. Poco a poco. Primero, terminar con la opo y borrarme del gimnasio. Sospecho que sucederá a la vez.

martes, 3 de abril de 2018

De amicitia, que dijo Cicerón

No sé si no tengo amigos porque no quiero o porque no tengo lo que hay que tener. Estaría bien tener amigos sin exigencias. Bueno, hay alguien que se aproxima bastante a eso: solamente quiere tomar un café conmigo cada cierto tiempo y por lo demás ya nos seguimos comunicando por medios electrónicos. A muchas personas no les gustaría esto, pero a mí, sí. Y aún me sobra. Esos cafés suelen suponer perder media tarde escuchando tonterías que no me interesan, y yo tampoco suelo tener mucho que comunicar; podría explicarlo en un mensaje. Pero, en fin, habrá que intentar no ser tan mala amiga, sobre todo porque la otra parte va con buena intención.

Lo malo de las amistades al uso es que comprometen. Sobre todo, los fines de semana. Y más por costumbre que por disfrute. Suelo llegar al viernes bastante cansada, y lo último que me apetece es tener que volver a salir, y menos de copas. En todo caso, estaría bien salir el sábado por la mañana a hacer un poco de deporte y, entonces sí, tomar algo a la vuelta. Poco más. Saber que puedes contar con la otra persona en caso necesario, y ofrecer lo mismo por tu parte, eso estaría bien.

Luego están las decepciones. El tiempo juega en contra de las amistades largas. A veces es solamente que la gente va madurando de modos distintos y hacen su vida, y dejan de ver a los compañeros de clase y demás. Otras veces es que con el tiempo se revela quién es realmente la persona. Hay gente realmente agradable de trato en un principio que luego, cuando ya tiene confianza, se dedica a abusar un poco: llegar tarde por costumbre, cancelar planes por motivos poco claros, darte la lata por teléfono, pedir soluciones pero no dejarse ayudar... Hace un rato he visto a alguien que solamente se dirigía a mí cuando necesitaba algo, y el resto del tiempo, si te he visto no me acuerdo. Y me he alegrado de que ya no sea parte de mi entorno. Claro que amistad, amistad, aquello nunca llegó a ser, precisamente por resultar una persona aprovechada.

Por supuesto que me siento sola a veces, pero creo que no tiene solución y es algo que ya no me preocupa. Mi vida social, desde hace unos años, consiste en las personas que conozco en el trabajo o en actividades extralaborales (como las extraescolares, vaya, pero de adultos). No profundizo en las relaciones; raramente nos vemos fuera del centro donde coincidimos. Si acaso, nos mandamos mensajitos para preguntar cosas o mandar fotos. Y si se trata alguna vez de hacer algo juntos, siempre los mismos problemas de olvidos, retrasos, o primero me lían y luego no aparecen y tengo que hacer yo todo el tema de que se trate... Lo normal. ¿Quién quiere hacer el esfuerzo una vez más con personas informales? Yo ya paso.

Y pensar que de más joven me angustiaba estar siempre sola...

Vuelta

Días tratando de combinar las vacaciones con la puñetera opo. Me voy acercando a la mitad del temario, pero es inevitable retrasarse en las circunstancias del momento. No puedo irme de viaje pretendiendo aprovecharlo y además llevarme los apuntes.

Aunque de todo esto no quería hablar demasiado. Tengo otras historias en la cabeza.