Estoy en el curro, y deseando salir. A lo mejor no debería haberme metido en el diario personal, pero en fin, supongo que los vigilantes están tan hartos como yo. Tampoco hay nada que hacer en este momento. Yo y mis arreones... Generalmente, sólo me sirven para que me vean ociosa y me den más trabajo, me corresponda o no.
Tengo un cansancio fuerte. La vuelta no ha sido maravillosa. Es que, cuando no es una cosa, es otra: curro, dolor de ovarios, tirón muscular. Siempre será mejor que morirse de la fiebre y el no poder tragar, y sobre todo es que lo de ahora se me pasa con ibuprofeno en un pis pas, pero preferiría no tener ningún problema. Hace mucho tiempo que encadeno unas cosas con otras, y un día me paré a pensar cuánto hacía que no estaba del todo bien, como cuando era niña. No recordaba la última vez. Ahora, tampoco. Siempre chorraditas, pero se suceden las unas a las otras o se superponen. Es como ser una vieja achacosa a menor escala. Y mira que me cuido: comida sana, deporte, poco estrés en la medida de lo posible...
Ha vuelto la sensación de estar poco aprovechada. Por cierto, ya sé la nota del examen. Me han felicitado. ¿Me servirá para hacer algo más interesante que lo que hago?
viernes, 30 de abril de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
Día de la Madre, regalo para mí
Ayer fui a última hora a una gran superficie de esas de las que me alegro siempre de salir. Iba de asesora, con otra persona que quería comprar un poco de electrónica. El caso es que ya iba con la decisión más bien tomada, y apenas intervine. En lo que esperaba a que le empaquetaran el cacharro, me fui a curiosear, y claro, algo tenía que caer: un MP4.
Soy de las pocas frikis tecnológicas que aún no tenía uno, supongo. Tampoco tenía MP3, porque me las he estado arreglando de otra manera para escuchar música enlatada: un CD portátil primero, luego una microconsola... Otras veces he pensado en agenciarme un trasto así, pero siempre iba con prisas a esos sitios, tenía que comprar otras cosas o iba con gente que tenía sus propias necesidades y nunca me daba tiempo a mirar a mis anchas. Total, que esta vez tampoco he tenido tiempo de investigar mucho, pero como la gama era relativamente reducida y sabía más o menos cuanto quería gastarme, pues no me lo he pensado demasiado.
Ya he visto que tiene una batería guapa de unas siete horas (mi consola aguanta unas cinco). Se oye bien, sin lujos. Digamos que es suficiente si no eres un pedazo de sibarita del audio. La pantalla es pequeña, pero eso ya lo sabía cuando lo vi en la estantería: simplemente es un "por si acaso" en el que se pueden ver vídeos de baja calidad. La radio funciona, la grabadora también, y sorprende lo bien que capta la voz exterior. También puede grabar de la radio. En principio, se pueden leer txt en pantalla, pero hay que darle con el dedito todo el tiempo, claro, para que vaya avanzando un texto que apenas deja ver unas cuantas palabras. Seguramente se puede apañar mejor un txt en el PC para que no se fragmente tanto. Las fotos, visibles y nada más. Como memoria portátil, tiene un cable USB que hay que acordarse de llevar en caso necesario, pero están bien los 4 GB de capacidad.
Había otro de precio parecido, aparentemente de mayor pantalla, y no lo pillé porque seguramente era más grande, en conjunto, y yo quería una microenanez. Había también MP3, pero claro, por un par de euros más, ¿quién se resiste a tener una pantalla para ver vídeos, aunque no sea gran cosa? Apenas la utilizaré, pero quiero tener la posibilidad, porque... quién sabe.
Por algo menos de 37 pavos, y para mis necesidades, perfecto. Y me cabe en el puño.
... Ah, sí, iba a hablar del Día de la Madre. Llamadme egoísta, pasota o lo que sea, pero raramente compro nada. Prefiero darle dinero, así no meto la pata. Es que mi madre es un poco especial y detesta los detalles tontos. Es muy peligroso traerle un perfume, un adorno, etc. Peligroso, porque son cosas muy personales y es casi fijo que la cagaría, salvo opción de devolución (que de todos modos te obliga al trámite en la tienda). Y claro, dándole unos billetes tampoco tengo que pensar, rebuscar en tiendas o convencerla para que vayamos a elegir un regalo... y todos contentos.
Eso sí, suelo poner la pasta de alguna manera especial. Este año tenía un lazo de los huevos de Pascua y lo he reciclado para adornar el rollito de euros. Seguro que le encanta. Dirá lo de siempre: "¿Para qué me das tanto? Te devuelvo la mitad, esto me da hasta vergüenza", bla, bla, bla, y me costará que lo acepte, porque ella sí va en serio cuando dice eso, no es un paripé. Después haré chocolate para desayunar. Desayunaremos felices mientras me enseña su mala conciencia por aceptar semejante regalo.
Soy de las pocas frikis tecnológicas que aún no tenía uno, supongo. Tampoco tenía MP3, porque me las he estado arreglando de otra manera para escuchar música enlatada: un CD portátil primero, luego una microconsola... Otras veces he pensado en agenciarme un trasto así, pero siempre iba con prisas a esos sitios, tenía que comprar otras cosas o iba con gente que tenía sus propias necesidades y nunca me daba tiempo a mirar a mis anchas. Total, que esta vez tampoco he tenido tiempo de investigar mucho, pero como la gama era relativamente reducida y sabía más o menos cuanto quería gastarme, pues no me lo he pensado demasiado.
Ya he visto que tiene una batería guapa de unas siete horas (mi consola aguanta unas cinco). Se oye bien, sin lujos. Digamos que es suficiente si no eres un pedazo de sibarita del audio. La pantalla es pequeña, pero eso ya lo sabía cuando lo vi en la estantería: simplemente es un "por si acaso" en el que se pueden ver vídeos de baja calidad. La radio funciona, la grabadora también, y sorprende lo bien que capta la voz exterior. También puede grabar de la radio. En principio, se pueden leer txt en pantalla, pero hay que darle con el dedito todo el tiempo, claro, para que vaya avanzando un texto que apenas deja ver unas cuantas palabras. Seguramente se puede apañar mejor un txt en el PC para que no se fragmente tanto. Las fotos, visibles y nada más. Como memoria portátil, tiene un cable USB que hay que acordarse de llevar en caso necesario, pero están bien los 4 GB de capacidad.
Había otro de precio parecido, aparentemente de mayor pantalla, y no lo pillé porque seguramente era más grande, en conjunto, y yo quería una microenanez. Había también MP3, pero claro, por un par de euros más, ¿quién se resiste a tener una pantalla para ver vídeos, aunque no sea gran cosa? Apenas la utilizaré, pero quiero tener la posibilidad, porque... quién sabe.
Por algo menos de 37 pavos, y para mis necesidades, perfecto. Y me cabe en el puño.
... Ah, sí, iba a hablar del Día de la Madre. Llamadme egoísta, pasota o lo que sea, pero raramente compro nada. Prefiero darle dinero, así no meto la pata. Es que mi madre es un poco especial y detesta los detalles tontos. Es muy peligroso traerle un perfume, un adorno, etc. Peligroso, porque son cosas muy personales y es casi fijo que la cagaría, salvo opción de devolución (que de todos modos te obliga al trámite en la tienda). Y claro, dándole unos billetes tampoco tengo que pensar, rebuscar en tiendas o convencerla para que vayamos a elegir un regalo... y todos contentos.
Eso sí, suelo poner la pasta de alguna manera especial. Este año tenía un lazo de los huevos de Pascua y lo he reciclado para adornar el rollito de euros. Seguro que le encanta. Dirá lo de siempre: "¿Para qué me das tanto? Te devuelvo la mitad, esto me da hasta vergüenza", bla, bla, bla, y me costará que lo acepte, porque ella sí va en serio cuando dice eso, no es un paripé. Después haré chocolate para desayunar. Desayunaremos felices mientras me enseña su mala conciencia por aceptar semejante regalo.
miércoles, 28 de abril de 2010
P'arriba
Bueno, mañana tengo que ir al médico, y supongo que me dará el alta. Justo ahora que empezaba a cogerle el gustillo a esto de estar tirada, no me dejan tener toda la semana para mí, que era mi consuelo a tanta carraspera y tanta tos y, sobre todo, tanto dolor de garganta.
Tenía planes para entretenerme, como aprender algo de origami, o sea, a hacer pajaritas de papel a la japonesa (no creo que hubiera pasado de ese nivel). Hasta me apetecía una cosa tan tonta como un puzzle, que me parecen una pérdida de tiempo. A algunos les entretendrán, pero no son creativos, no son especialmente bonitos, normalmente necesitas una mesa enorme para ir montándolos y tampoco sabes qué hacer con ellos una vez terminados, como no sea volver a deshacerlos y, hala, de vuelta a su caja. Sí, hay gente que los enmarca y los cuelga, pero a mí no me gustan como decoración. Lo único bueno que les encuentro es que hace un tiempo leí que son buenos para entrenar el coco, y para eso ya tengo sudokus, e incluso este blog es posible que sea útil.
Bueno, ¿qué hago con el resto de este día que se me va a quedar pequeño? ¿Regodearme porque mi trabajo será redistribuido otra vez entre los demás? Bah, eso no me dura mucho, aunque al principio me hacía gracia pensar que se lo habrán dado, a lo mejor, a los más caraduras, a esos que se pillan bajas dudosas.
A ver qué me invento. Para no aburrirme hoy, quiero decir, no para pillar una baja dudosa como la gente que mencionaba. Es que, si no hago nada, corro el peligro de comerme de una sentada un paquete de galletas Príncipe con su 10% de regalo incluido (¿eso supondrá media galleta más o un descuento de medio euro en el precio?). Y luego me quejo del estómago, de que he engordado, etc. Que, por cierto, algo de peso he tenido que coger en estos días, porque, a pesar de los pesares, he seguido comiendo guarrerías, y si no podía, me daba por el Powerade, que contiene azúcar. Sabía perfectamente que era por la ansiedad que me produce el aburrimiento, pero como he estado como una niña pequeña que no sabe controlarse, pues... Y aunque el malestar que tenía es suficiente excusa, habría sido más sensato comer fruta, beber zumos naturales y apartar todo lo que me ponen cerca de la caja cuando voy al supermercado.
Argh, ¿por qué escribiré yo nada sobre comida? Voy a tratar de pensar en camaleones, por ejemplo.
Tenía planes para entretenerme, como aprender algo de origami, o sea, a hacer pajaritas de papel a la japonesa (no creo que hubiera pasado de ese nivel). Hasta me apetecía una cosa tan tonta como un puzzle, que me parecen una pérdida de tiempo. A algunos les entretendrán, pero no son creativos, no son especialmente bonitos, normalmente necesitas una mesa enorme para ir montándolos y tampoco sabes qué hacer con ellos una vez terminados, como no sea volver a deshacerlos y, hala, de vuelta a su caja. Sí, hay gente que los enmarca y los cuelga, pero a mí no me gustan como decoración. Lo único bueno que les encuentro es que hace un tiempo leí que son buenos para entrenar el coco, y para eso ya tengo sudokus, e incluso este blog es posible que sea útil.
Bueno, ¿qué hago con el resto de este día que se me va a quedar pequeño? ¿Regodearme porque mi trabajo será redistribuido otra vez entre los demás? Bah, eso no me dura mucho, aunque al principio me hacía gracia pensar que se lo habrán dado, a lo mejor, a los más caraduras, a esos que se pillan bajas dudosas.
A ver qué me invento. Para no aburrirme hoy, quiero decir, no para pillar una baja dudosa como la gente que mencionaba. Es que, si no hago nada, corro el peligro de comerme de una sentada un paquete de galletas Príncipe con su 10% de regalo incluido (¿eso supondrá media galleta más o un descuento de medio euro en el precio?). Y luego me quejo del estómago, de que he engordado, etc. Que, por cierto, algo de peso he tenido que coger en estos días, porque, a pesar de los pesares, he seguido comiendo guarrerías, y si no podía, me daba por el Powerade, que contiene azúcar. Sabía perfectamente que era por la ansiedad que me produce el aburrimiento, pero como he estado como una niña pequeña que no sabe controlarse, pues... Y aunque el malestar que tenía es suficiente excusa, habría sido más sensato comer fruta, beber zumos naturales y apartar todo lo que me ponen cerca de la caja cuando voy al supermercado.
Argh, ¿por qué escribiré yo nada sobre comida? Voy a tratar de pensar en camaleones, por ejemplo.
martes, 27 de abril de 2010
Automedicación natural
Yo soy la primera que hace caso a su médico cuando le receta algo. Me lo tomo religiosamente, sin protestar. Luego se me ocurren otras cosas, que a veces le sugiero. Esta vez he empezado a tomar Fluimucil por mi cuenta, y cuando fui a la consulta le pregunté si podía seguir con ello. Me dijo que sí, y que incluso no pasaba nada por tomar un poco más de lo indicado. De hecho, he leído por ahí que es un medicamento con el que es difícil meterse una sobredosis, lo que me hace pensar que tampoco es muy efectivo en dosis normales.
No sé si será autosugestión: otras veces sí que me ha servido para expulsar toda la mierda de la garganta, pero esta vez tengo mis dudas. Es muy raro que me funcione sólo a primera hora de la mañana, justo después de haberme bebido la propia mezcla del medicamento y un vaso de agua adicional. Es difícil que la química tenga tiempo de actuar tan rápido. Me suena más bien a que mi cuerpo tiende a expulsar moco por su cuenta cuando empiezo a moverme por la mañana, después de una noche de estar quietecita, y si el agua fluidifica, pues ya ayuda lo suficiente.
Por otra parte, he redescubierto los vahos. Primero los hacía con un preparado de eucalipto de la farmacia, y parece que me despejaban las vías, pero ahora me resecan la garganta. Por eso, ayer decidí hacerlos sólo de agua caliente, y a veces me limito a dejar la cazuela humeando en medio de la habitación. He investigado los humidificadores, vaporizadores y otros trastos que se usan sobre todo para bebés con catarro, pero me parecen caros, sabiendo que la pobre y humilde cazuela cumple bastante bien.
¿Cómo es posible que los médicos no receten hoy día una cosa tan simple como los vahos? A mí me están resultando mejores que la química, y pienso tenerlos en cuenta para el futuro.
No sé si será autosugestión: otras veces sí que me ha servido para expulsar toda la mierda de la garganta, pero esta vez tengo mis dudas. Es muy raro que me funcione sólo a primera hora de la mañana, justo después de haberme bebido la propia mezcla del medicamento y un vaso de agua adicional. Es difícil que la química tenga tiempo de actuar tan rápido. Me suena más bien a que mi cuerpo tiende a expulsar moco por su cuenta cuando empiezo a moverme por la mañana, después de una noche de estar quietecita, y si el agua fluidifica, pues ya ayuda lo suficiente.
Por otra parte, he redescubierto los vahos. Primero los hacía con un preparado de eucalipto de la farmacia, y parece que me despejaban las vías, pero ahora me resecan la garganta. Por eso, ayer decidí hacerlos sólo de agua caliente, y a veces me limito a dejar la cazuela humeando en medio de la habitación. He investigado los humidificadores, vaporizadores y otros trastos que se usan sobre todo para bebés con catarro, pero me parecen caros, sabiendo que la pobre y humilde cazuela cumple bastante bien.
¿Cómo es posible que los médicos no receten hoy día una cosa tan simple como los vahos? A mí me están resultando mejores que la química, y pienso tenerlos en cuenta para el futuro.
lunes, 26 de abril de 2010
Monday Bloody Monday
Aquí sigo con mi tratamiento de venenos, manta y sofá. No hay nada bueno en la tele y me canso si trato de ver series mucho rato en esta pantalla. Al final no he visto el episodio que me perdí de Nurse Jackie, una tipa que me encanta. Por el contrario, hay algo que no me he perdido, un programa con el que tengo un enganche tonto: el de Jamie Oliver.
Jamie me parece un cocinero chapucero, pero me divierte verle trastear con esa energía en la cocina. Me encantan esos cuadernitos que salen con las explicaciones de la receta, con dibujos, letras raras...
Lo que no haría nunca es comerme lo que perpetra este hombre. ¿Ejemplo? Ha cogido un chorizo y lo ha troceado. A continuación, ha empezado a asar los trozos a la parrilla. Nada que objetar hasta entonces, pero luego le ha echado ajo, vinagre balsámico y zumo de limón, con la idea de que sirviera de aliño de no sé qué. Y ahí se han rebelado todos mis genes cocineriles, aparte de los estomacales.
El resto del menú no era para animarse: unas verduras algo tristonas y unos calamares cubiertos, horror, de hierbas aromáticas troceadas.
No es la primera vez que le veo estropear material aparentemente bueno; es algo que hace casi siempre. Recuerdo que una vez hizo una especie de pizza múltiple, es decir, un rectángulo muy grande de masa dividido en varios cuadrados de sabores diferentes. No recuerdo muy bien los ingredientes; sólo que no tenía mala pinta al principio... y luego lo llenó todo de ajo y otras cosas de sabores invasivos que, fijo, no habrían dejado apreciar lo importante. Por supuesto, aquello tampoco era apto para estómagos delicados, como el mío.
Va a ser verdad que los ingleses no tienen ni puta idea de cocina. O sea, es un tópico que no lo es tanto, por lo que veo.
Y me pregunto cómo es que se ve su libro en tiendas que otras veces han tenido recetarios de grandes cocineros vascos como Arzak. O catalanes, como Adriá. ¿Lo comprará gente que lo encuentra divertido y desastroso a la vez, como yo?
Jamie me parece un cocinero chapucero, pero me divierte verle trastear con esa energía en la cocina. Me encantan esos cuadernitos que salen con las explicaciones de la receta, con dibujos, letras raras...
Lo que no haría nunca es comerme lo que perpetra este hombre. ¿Ejemplo? Ha cogido un chorizo y lo ha troceado. A continuación, ha empezado a asar los trozos a la parrilla. Nada que objetar hasta entonces, pero luego le ha echado ajo, vinagre balsámico y zumo de limón, con la idea de que sirviera de aliño de no sé qué. Y ahí se han rebelado todos mis genes cocineriles, aparte de los estomacales.
El resto del menú no era para animarse: unas verduras algo tristonas y unos calamares cubiertos, horror, de hierbas aromáticas troceadas.
No es la primera vez que le veo estropear material aparentemente bueno; es algo que hace casi siempre. Recuerdo que una vez hizo una especie de pizza múltiple, es decir, un rectángulo muy grande de masa dividido en varios cuadrados de sabores diferentes. No recuerdo muy bien los ingredientes; sólo que no tenía mala pinta al principio... y luego lo llenó todo de ajo y otras cosas de sabores invasivos que, fijo, no habrían dejado apreciar lo importante. Por supuesto, aquello tampoco era apto para estómagos delicados, como el mío.
Va a ser verdad que los ingleses no tienen ni puta idea de cocina. O sea, es un tópico que no lo es tanto, por lo que veo.
Y me pregunto cómo es que se ve su libro en tiendas que otras veces han tenido recetarios de grandes cocineros vascos como Arzak. O catalanes, como Adriá. ¿Lo comprará gente que lo encuentra divertido y desastroso a la vez, como yo?
domingo, 25 de abril de 2010
Sunday Bloody Sunday
Hace un día bonito, y yo aquí, recluida. Ahora no tengo fiebre, pero no me queda más remedio que portarme bien y tratar de descansar. Es curioso, no por ser adulta llevo mejor estas situaciones. Al contrario, parece que me han devuelto a los seis, siete, ocho años. Me enfado, pierdo la poca paciencia que tengo, se me ocurren ideas extrañas y creo que no todos mis comentarios son afortunados. A veces bromeo con temas fúnebres, para espanto de los que me rodean, que ya temen bastante que esto sea más que unas anginas, como aquella vez, hace años. Pero bueno, aquello fue una excepción, mi salud es buena, en general. Quizá es que yo necesito bromear, que en el fondo también estoy un poco asustada, pero no tiene mucho sentido, porque la medicación funciona bien, o si no, yo no estaría con una temperatura de 36,5º. También puede ser que la fiebre me haya tocado un poco las neuronas... o que haya despertado a la tocapelotas que llevo dentro. Ya decía yo que he vuelto atrás en el tiempo.
sábado, 24 de abril de 2010
Tengo de tó
Acetilcisteína, paracetamol, ibuprofeno y un antibiótico fuerte. Caramelos de los que me gustan y de los que no, pero que a veces me ayudan bastante con la garganta. Agua en mi taza favorita, pañuelos, termómetro...
Lo que no tengo son pastillas de paciencia. Decía la farmacéutica que esas ya las consume ella apenas le llegan.
Lo que no tengo son pastillas de paciencia. Decía la farmacéutica que esas ya las consume ella apenas le llegan.
viernes, 23 de abril de 2010
Annnginas
Viernes forzosamente casero, y a la tarde no podré ir al gimnasio, fijo. Me duele un montón la garganta y no hago otra cosa que beber agua a poquitines. Ya me he hartado de los caramelos con y sin vitamina C.
Soy mala enferma. No tengo paciencia para estar quieta, ni soy de esas personas que llevan el dolor o las molestias con dignidad. Al contrario, no aguanto nada bien el dolor, en mí no se cumple lo que dicen de las mujeres, que somos menos quejicas. A mí me duele, y me duele, y punto. Además, siempre ando al borde del lloriqueo en estos casos, necesito que me den besitos y palmaditas cuando estoy mala... aunque hace años que no hay voluntarios/as. Me desespero con el paso de los días, sobre todo si tardo un poco más de lo normal en recuperarme, y no estoy segura de ser justa con los que me rodean. Claro que hay gente muy tocapelotas, que cree que te has pillado la baja para ayudarles a ellos con lo que sea, y se mosquean si pasas de ellos.
Mm, voy a tumbarme, me estoy cansando mucho...
Soy mala enferma. No tengo paciencia para estar quieta, ni soy de esas personas que llevan el dolor o las molestias con dignidad. Al contrario, no aguanto nada bien el dolor, en mí no se cumple lo que dicen de las mujeres, que somos menos quejicas. A mí me duele, y me duele, y punto. Además, siempre ando al borde del lloriqueo en estos casos, necesito que me den besitos y palmaditas cuando estoy mala... aunque hace años que no hay voluntarios/as. Me desespero con el paso de los días, sobre todo si tardo un poco más de lo normal en recuperarme, y no estoy segura de ser justa con los que me rodean. Claro que hay gente muy tocapelotas, que cree que te has pillado la baja para ayudarles a ellos con lo que sea, y se mosquean si pasas de ellos.
Mm, voy a tumbarme, me estoy cansando mucho...
martes, 20 de abril de 2010
Papel
Blanco, crema, de otros colores. Liso, rugoso. Especial para acuarela, multipropósito, simples folios. Carísimo, baratito. De arroz, reciclado, sin cloro...
Debo de tener varios ejemplares de casi cada uno de esos tipos. Me gusta el papel como objeto, aunque no haga nada para aprovecharlo. Lo último, una acuarela mediocre que, sin embargo, ya se apropió alguien de mil amores. Agradecí el interés, pero no puedo evitar la objetividad: no valía mucho.
Esos folios, esas láminas, también me angustian, porque representan lo que no hago, cómo estoy tirando lo que pueda quedar de mi talento artístico a la basura.
Y pensar que cuando era pequeña gané un par de concursos de dibujo...
No sé, debería retomar todo eso y, no entiendo por qué, no soy capaz.
Sin embargo, algunos días he podido hacer cosas, y he visto que lo que necesito es darle menos vueltas al tema, seguir los consejos de Picasso, que decía que la inspiración debe pillarte trabajando. Es decir, tú te pones a ello, dejas que salga lo que sea, y puede que en algún momento algo resulte ser un buen trabajo. Además, así no pierdes la mano, que fue lo que me dijeron cuando dejé de tener tiempo para ir a clases: que ni se me ocurriera perderla. Bueno, no se me ocurrió, no me levanté un día diciendo "hoy voy y la pierdo", pero sí la descuidé. Tampoco me parece que sea nada irrecuperable; ya he visto que la mera falta de práctica no me afecta tanto. Lo malo es que, por supuesto, no hay progresos. Si acaso, consigo llegar al nivel mínimo exigible en un rato.
Mientras tanto, mi mesa de trabajo parece el Muro de la Vergüenza, versión horizontal y artística. A ver si se me cae la cara de la ídem y lo remedio.
Debo de tener varios ejemplares de casi cada uno de esos tipos. Me gusta el papel como objeto, aunque no haga nada para aprovecharlo. Lo último, una acuarela mediocre que, sin embargo, ya se apropió alguien de mil amores. Agradecí el interés, pero no puedo evitar la objetividad: no valía mucho.
Esos folios, esas láminas, también me angustian, porque representan lo que no hago, cómo estoy tirando lo que pueda quedar de mi talento artístico a la basura.
Y pensar que cuando era pequeña gané un par de concursos de dibujo...
No sé, debería retomar todo eso y, no entiendo por qué, no soy capaz.
Sin embargo, algunos días he podido hacer cosas, y he visto que lo que necesito es darle menos vueltas al tema, seguir los consejos de Picasso, que decía que la inspiración debe pillarte trabajando. Es decir, tú te pones a ello, dejas que salga lo que sea, y puede que en algún momento algo resulte ser un buen trabajo. Además, así no pierdes la mano, que fue lo que me dijeron cuando dejé de tener tiempo para ir a clases: que ni se me ocurriera perderla. Bueno, no se me ocurrió, no me levanté un día diciendo "hoy voy y la pierdo", pero sí la descuidé. Tampoco me parece que sea nada irrecuperable; ya he visto que la mera falta de práctica no me afecta tanto. Lo malo es que, por supuesto, no hay progresos. Si acaso, consigo llegar al nivel mínimo exigible en un rato.
Mientras tanto, mi mesa de trabajo parece el Muro de la Vergüenza, versión horizontal y artística. A ver si se me cae la cara de la ídem y lo remedio.
domingo, 18 de abril de 2010
Más de la nube
Un tal Epstein, de la OMS, dice que en realidad no se conocen los posibles efectos para la salud de la nube volcánica. Muy rápido se habían lanzado otros a decir que noooo, que no pasa nada. Sí, ya. De momento, parece que hay unanimidad en que los enfermos respiratorios pueden tener problemas.
No hago más que pensar en esos oficios que trabajan con materiales no tóxicos que, una vez molidos, sí pueden ser peligrosos. Por ejemplo, los carpinteros a veces deben usar mascarilla, porque el polvo de madera es chungo para los pulmones. O los que trabajan con cemento...
Creo que aquellos que compraron las mascarillas para la gripe A y no las necesitaron podrían no arrepentirse de la compra, finalmente.
Yo me llevaré una bufanda o un pañuelo para ir a trabajar mañana.
No hago más que pensar en esos oficios que trabajan con materiales no tóxicos que, una vez molidos, sí pueden ser peligrosos. Por ejemplo, los carpinteros a veces deben usar mascarilla, porque el polvo de madera es chungo para los pulmones. O los que trabajan con cemento...
Creo que aquellos que compraron las mascarillas para la gripe A y no las necesitaron podrían no arrepentirse de la compra, finalmente.
Yo me llevaré una bufanda o un pañuelo para ir a trabajar mañana.
sábado, 17 de abril de 2010
Sospecha
Esto de la nube volcánica dicen que no es tóxico. El que lo decía tenía una tremenda cara de científico sesudo y le creeré, de momento. Tampoco he encontrado por ahí (en Google, claro) a nadie que grite "¡Todos al refugio!".
Me preocupa que los jerifaltes y los expertos nos mientan, o simplemente que se equivoquen. Pobres islandeses y nórdicos en general, si es el caso. Pobres de nosotros, posiblemente.
Sí, es un poco inquietante, pero me preocupa más que cualquiera lance a la atmósfera alguna cosa ilegal, aprovechando que la ceniza volcánica quizá lo disimule. No sé si puede llegar a pasar. Espero no enterarme a posteriori, dentro de unos años, que todos esos casos de cáncer en no sé donde se deben a un vertido ilegal sucedido en abril de 2010, "Sí, ¿no te acuerdas? Eso fue cuando sucedió aquello de la nube del Eyjaf... Eyfaj... Sí, lo de Islandia...".
Me preocupa que los jerifaltes y los expertos nos mientan, o simplemente que se equivoquen. Pobres islandeses y nórdicos en general, si es el caso. Pobres de nosotros, posiblemente.
Sí, es un poco inquietante, pero me preocupa más que cualquiera lance a la atmósfera alguna cosa ilegal, aprovechando que la ceniza volcánica quizá lo disimule. No sé si puede llegar a pasar. Espero no enterarme a posteriori, dentro de unos años, que todos esos casos de cáncer en no sé donde se deben a un vertido ilegal sucedido en abril de 2010, "Sí, ¿no te acuerdas? Eso fue cuando sucedió aquello de la nube del Eyjaf... Eyfaj... Sí, lo de Islandia...".
viernes, 16 de abril de 2010
Dinámika
- Viendo: Gordos.
- Leyendo: Sangre derramada, Asa Larsson.
- Comiendo: Trident Senses, chicle de petaca muy oloroso.
- Deseando: ponerme el chándal nuevo y dar una vuelta con él, pero justo ahora no me viene bien.
- Sintiendo: un poco de aburrimiento, pese a todo.
- Leyendo: Sangre derramada, Asa Larsson.
- Comiendo: Trident Senses, chicle de petaca muy oloroso.
- Deseando: ponerme el chándal nuevo y dar una vuelta con él, pero justo ahora no me viene bien.
- Sintiendo: un poco de aburrimiento, pese a todo.
jueves, 15 de abril de 2010
Pocas dudas
Aún no han salido las notas, pero si te encuentras con el profe y te dice que muy buen trabajo... la cosa pita.
miércoles, 14 de abril de 2010
¿Se está acabando el cuento?
Qué graciosa está la Iglesia Católica, SA, últimamente. Brotan escándalos de pederastia por todas partes, supongo que porque ahora la gente está perdiendo el miedo a denunciar y la sensación de que no se les va a hacer caso. Unos ingleses han pedido la detención del Ratzinger en cuanto pise suelo inglés, cosa que difícilmente va a suceder, pero quién sabe si no anulará su próxima visita. Desde luego, debería llamársele a declarar: hay una acusación aparentemente fundada de que hizo la vista gorda durante años sobre un caso de abusos que conocía. Qué sé yo, me suena a encubrimiento, ¿no?
Mientras tanto, justo ahora, en medio de la tormenta, ellos han sacado la Sábana Santa a pasear, a pesar de que el carbono 14 dijo que no podía ser anterior al siglo XV y por tanto, racionalmente, no podía haber envuelto el cuerpo de Jesucristo en el año 33. Pero claro, esto debe de ser como aquel chiste que decía que un bilbaino nace donde quiere, y Jesucristo habría hecho el milagro después de quince siglos, porque su voluntad se impone al tiempo. Claro, claro... Pues espero que nadie se crea que esto es otra cosa que una sábana, digo cortina, de humo.
La misma maniobra de distracción es (pretende ser) el perdón a los Beatles por haber dicho hace 40 años que ellos eran más famosos que Jesucristo. ¿A qué viene ahora esa tontería? ¿Le importa a alguien? Y el perdón a las mujeres que aborten y se arrepientan de haberlo hecho, pues nada, otra "gracia" para evitar que se hable de lo importante.
Sí ha habido un cardenal o algo parecido que ha hablado de la pederastia. Ejem, para echar la culpa de lo que sucede a la homosexualidad. Justo el día en que se ha detenido a otro cura por agredir a una niña, en femenino. Tiene toooodo el sentido. Y aunque el tipo tuviera razón, ¿no son ellos los que reclutan homosexuales? Si tan claro lo tienen, deberían haber sido más estrictos con sus fichajes. Pero para qué extenderme en su línea de pensamiento, engaño o lo que sea.
Vamos a ver, toda la vida hemos sabido que los curas son los que te dicen "haz lo que te digo y no hagas lo que hago". En fin, pueden hacer lo que les da la gana, que ya se les tapará o justificará, pero a ti te amenazan con la condenación eterna.
Lo que les asusta es que perdamos el miedo. Y ya hemos empezado. Después de una estafa de 2000 años. Me gustaría saber qué habría comentado Jesucristo sobre todo esto. El personaje histórico, quiero decir, pasando de misticismos. Ya no hay quien crea en los milagros que le atribuyeron "ellos".
Mientras tanto, justo ahora, en medio de la tormenta, ellos han sacado la Sábana Santa a pasear, a pesar de que el carbono 14 dijo que no podía ser anterior al siglo XV y por tanto, racionalmente, no podía haber envuelto el cuerpo de Jesucristo en el año 33. Pero claro, esto debe de ser como aquel chiste que decía que un bilbaino nace donde quiere, y Jesucristo habría hecho el milagro después de quince siglos, porque su voluntad se impone al tiempo. Claro, claro... Pues espero que nadie se crea que esto es otra cosa que una sábana, digo cortina, de humo.
La misma maniobra de distracción es (pretende ser) el perdón a los Beatles por haber dicho hace 40 años que ellos eran más famosos que Jesucristo. ¿A qué viene ahora esa tontería? ¿Le importa a alguien? Y el perdón a las mujeres que aborten y se arrepientan de haberlo hecho, pues nada, otra "gracia" para evitar que se hable de lo importante.
Sí ha habido un cardenal o algo parecido que ha hablado de la pederastia. Ejem, para echar la culpa de lo que sucede a la homosexualidad. Justo el día en que se ha detenido a otro cura por agredir a una niña, en femenino. Tiene toooodo el sentido. Y aunque el tipo tuviera razón, ¿no son ellos los que reclutan homosexuales? Si tan claro lo tienen, deberían haber sido más estrictos con sus fichajes. Pero para qué extenderme en su línea de pensamiento, engaño o lo que sea.
Vamos a ver, toda la vida hemos sabido que los curas son los que te dicen "haz lo que te digo y no hagas lo que hago". En fin, pueden hacer lo que les da la gana, que ya se les tapará o justificará, pero a ti te amenazan con la condenación eterna.
Lo que les asusta es que perdamos el miedo. Y ya hemos empezado. Después de una estafa de 2000 años. Me gustaría saber qué habría comentado Jesucristo sobre todo esto. El personaje histórico, quiero decir, pasando de misticismos. Ya no hay quien crea en los milagros que le atribuyeron "ellos".
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lunes, 12 de abril de 2010
Oh, vamos, ¿es que a ti nunca te pasa nada bueno?
Vale, cambiemos el tono:
Mis patadas se han ido a la mierda, pero la impresión general es que el gimnasio va bien y espero recuperarme.
El sensei me ha visto haciendo algún esfuerzo extra y parece que le ha gustado.
He perdido peso.
No tengo grandes obligaciones últimamente.
Duermo bien desde que volví de vacaciones. No perfectamente, pero sí mejor que antes.
Las bayas de goji funcionan. Sólo espero que no tengan demasiados pesticidas, porque no son tibetanas, sino chinas, que no deben de ser tan buenas.
He recuperado el tema de las flexiones diarias.
No tengo recados que hacer.
Si es como el año pasado, sólo tendré que confirmar el borrador de la declaración de la Renta.
Y hoy sí pienso salir a aprovechar el día al aire libre.
Mis patadas se han ido a la mierda, pero la impresión general es que el gimnasio va bien y espero recuperarme.
El sensei me ha visto haciendo algún esfuerzo extra y parece que le ha gustado.
He perdido peso.
No tengo grandes obligaciones últimamente.
Duermo bien desde que volví de vacaciones. No perfectamente, pero sí mejor que antes.
Las bayas de goji funcionan. Sólo espero que no tengan demasiados pesticidas, porque no son tibetanas, sino chinas, que no deben de ser tan buenas.
He recuperado el tema de las flexiones diarias.
No tengo recados que hacer.
Si es como el año pasado, sólo tendré que confirmar el borrador de la declaración de la Renta.
Y hoy sí pienso salir a aprovechar el día al aire libre.
sábado, 10 de abril de 2010
Microfracasos
Que no puedas añadir banda sonora a tus diapositivas, o que se la puedas añadir pero de repente te engorde hasta 230 megas, o que no sirvan para nada los programas de reducción.
Que los niñatos del gimnasio te traten como a una abuelita y no sepas qué es peor, si el sutil cachondeo que percibes o el respeto que te tienen ante tu avanzada edad... de 30-y.
Que tus patadas se hayan ido técnicamente a la mierda al mismo ritmo que tus vacaciones.
Que no seas capaz de empuñar un lápiz y encima te dé casi igual.
Que el cable de pago no te dé nada interesante en uno solo de sus decenas de canales.
Que no sepas qué hacer con una tarde tan bonita y soleada porque no tienes un parque de verdad a mano o porque el parque de verdad está lleno de yonkis.
Que los niñatos del gimnasio te traten como a una abuelita y no sepas qué es peor, si el sutil cachondeo que percibes o el respeto que te tienen ante tu avanzada edad... de 30-y.
Que tus patadas se hayan ido técnicamente a la mierda al mismo ritmo que tus vacaciones.
Que no seas capaz de empuñar un lápiz y encima te dé casi igual.
Que el cable de pago no te dé nada interesante en uno solo de sus decenas de canales.
Que no sepas qué hacer con una tarde tan bonita y soleada porque no tienes un parque de verdad a mano o porque el parque de verdad está lleno de yonkis.
viernes, 9 de abril de 2010
Sequía
Me aburro. Me he aburrido toda la mañana. No me sentía mal, sólo aburrida.
Me aburría tanto que me he puesto a hacer una criba de fotos, porque ya me va a explotar el disco duro.
Supongo que esto es porque ya he hecho de todo estos días: viajar, afotar, dibujar, deporte, etc.
También es como un ataque de vagancia viciosa, porque me aburro, pero no estoy por la labor de divertirme. Otras veces me ha apetecido cocinar, ahora no. Tampoco tengo cosas que arreglar, y aunque las tuviera, es posible que no me pusiera a ello. Ni es cuestión de romper una figurita de porcelana para tener ocasión de pegar los trocitos, je.
Si volviera a tener el gimnasio aquí al lado, iría en estos momentos. Total, las máquinas no me exigen pensar, sólo cansarme, y eso produce endorfinas, puras drogas legales que me encantan. Bah, da igual, porque ya no lo tengo cerca.
Me he bajado las novelas en las que se basa Dexter y voy a hacerme audiolibros. Ya apenas me quedan novelas negras suecas y así me amenizo la vuelta al trabajo.
Hum, hum... por mucho aburrimiento que me inunde, resulta que no tengo ganas para nada de ir al curro otra vez. Ojalá pudiera currar desde casita, en pijama, poniendo la tele de fondo, con un horario verdaderamente flexible.
Me aburría tanto que me he puesto a hacer una criba de fotos, porque ya me va a explotar el disco duro.
Supongo que esto es porque ya he hecho de todo estos días: viajar, afotar, dibujar, deporte, etc.
También es como un ataque de vagancia viciosa, porque me aburro, pero no estoy por la labor de divertirme. Otras veces me ha apetecido cocinar, ahora no. Tampoco tengo cosas que arreglar, y aunque las tuviera, es posible que no me pusiera a ello. Ni es cuestión de romper una figurita de porcelana para tener ocasión de pegar los trocitos, je.
Si volviera a tener el gimnasio aquí al lado, iría en estos momentos. Total, las máquinas no me exigen pensar, sólo cansarme, y eso produce endorfinas, puras drogas legales que me encantan. Bah, da igual, porque ya no lo tengo cerca.
Me he bajado las novelas en las que se basa Dexter y voy a hacerme audiolibros. Ya apenas me quedan novelas negras suecas y así me amenizo la vuelta al trabajo.
Hum, hum... por mucho aburrimiento que me inunde, resulta que no tengo ganas para nada de ir al curro otra vez. Ojalá pudiera currar desde casita, en pijama, poniendo la tele de fondo, con un horario verdaderamente flexible.
jueves, 8 de abril de 2010
Y nada...
... volví a la miseria cotidiana.
Por comparación con las vacaciones, todavía me parece mayor miseria. Está claro que algo no funciona. Tendré trabajo, tendré amigas, estoy bien de salud, pero no soy feliz.
Debería vivir en otro lado. La percepción de la gente era muy distinta en el lugar de mis vacaciones, y no era la única que lo veía así. Esta ciudad mía está enferma y me enferma a mí.
Por comparación con las vacaciones, todavía me parece mayor miseria. Está claro que algo no funciona. Tendré trabajo, tendré amigas, estoy bien de salud, pero no soy feliz.
Debería vivir en otro lado. La percepción de la gente era muy distinta en el lugar de mis vacaciones, y no era la única que lo veía así. Esta ciudad mía está enferma y me enferma a mí.
miércoles, 7 de abril de 2010
Lluvia. Nieve en la pantalla.
Lo de siempre: ¿Qué hacer un día libre por la mañana? No vivo en una zona muy "paseable" ni me dedico a dormir hasta la hora de comer. Tampoco voy a estar todo el tiempo viendo la tele o procesando fotos. Y si encima llueve, todo parece más triste, aunque también justifica el estar tirada vagueando, si eso es lo que a una le apetece.
Ayer estuve arreglando la avería de la tele, y si no fuera porque había que ver algunas series por la noche, debería haberlo dejado todo hasta hoy, porque ayer hacía buen tiempo y tendría que haberlo aprovechado. En fin, me resigné, y como de todos modos me gusta la cosa técnica (siempre que no sea una locura), me puse a ello. Y esto fue lo que pasó:
Resulta que desde hace tiempo hay algún cable entre el decodificador y el vídeo que de vez en cuando se afloja y no va como es debido, y si encima desconectas enchufes y antenas para irte de vacaciones... Bueno, el tema es que a la vuelta no se veían los canales del cable, y el vídeo, el viejo VHS, andaba loco; sólo salían rayas y no podía ponerlo en hora ni programarlo. Mierda, mierda, parecía haber llegado al final de su vida útil, de veras. Cambié la cinta, por si acaso, y vi que no era eso, la cosa seguía sin variar.
Luego no se veían los canales de cable solamente dentro del canal del vídeo, o sea, que no podía grabar programas de Calle 13 y demás. Para mí es una putada, porque eso es precisamente lo que suelo grabar.
Después sí se veían, pero con nieve, y no se oía nada. Joderrr... y justo estaban dando un episodio de Grey que no creo haber visto.
Pues nada, nada, un par de manipulaciones más y volví a perder la imagen, qué alegría.
Después de desmontar el cableado y volver a montarlo, lo moví todo, puse los tochos al contrario de como suelen estar, y ¡oh, milagro!, la pieza floja, que no sé con seguridad cuál es, debió encajar, porque finalmente se puso todo en funcionamiento y como es debido.
Apenas me atrevía a poner los aparatos en su posición original. Lo hice despaciiito y tuve la suerte de que no se descojonó nada.
Sólo me quedó darme la paliza para poner cada canal con los botones habituales del mando, que es un coñazo acostumbrarse a pulsar el 6 para ver la Sexta y que te salga La 2.
Espero no llevarme otra sorpresa hoy, cuando vuelva a encender todo.
Ayer estuve arreglando la avería de la tele, y si no fuera porque había que ver algunas series por la noche, debería haberlo dejado todo hasta hoy, porque ayer hacía buen tiempo y tendría que haberlo aprovechado. En fin, me resigné, y como de todos modos me gusta la cosa técnica (siempre que no sea una locura), me puse a ello. Y esto fue lo que pasó:
Resulta que desde hace tiempo hay algún cable entre el decodificador y el vídeo que de vez en cuando se afloja y no va como es debido, y si encima desconectas enchufes y antenas para irte de vacaciones... Bueno, el tema es que a la vuelta no se veían los canales del cable, y el vídeo, el viejo VHS, andaba loco; sólo salían rayas y no podía ponerlo en hora ni programarlo. Mierda, mierda, parecía haber llegado al final de su vida útil, de veras. Cambié la cinta, por si acaso, y vi que no era eso, la cosa seguía sin variar.
Luego no se veían los canales de cable solamente dentro del canal del vídeo, o sea, que no podía grabar programas de Calle 13 y demás. Para mí es una putada, porque eso es precisamente lo que suelo grabar.
Después sí se veían, pero con nieve, y no se oía nada. Joderrr... y justo estaban dando un episodio de Grey que no creo haber visto.
Pues nada, nada, un par de manipulaciones más y volví a perder la imagen, qué alegría.
Después de desmontar el cableado y volver a montarlo, lo moví todo, puse los tochos al contrario de como suelen estar, y ¡oh, milagro!, la pieza floja, que no sé con seguridad cuál es, debió encajar, porque finalmente se puso todo en funcionamiento y como es debido.
Apenas me atrevía a poner los aparatos en su posición original. Lo hice despaciiito y tuve la suerte de que no se descojonó nada.
Sólo me quedó darme la paliza para poner cada canal con los botones habituales del mando, que es un coñazo acostumbrarse a pulsar el 6 para ver la Sexta y que te salga La 2.
Espero no llevarme otra sorpresa hoy, cuando vuelva a encender todo.
lunes, 5 de abril de 2010
Aún unos días...
He vuelto de vacaciones y todavía me quedan unos días libres que me debían. He estado sin internet por voluntad propia, en plan desintoxicación, y no se ha notado mucho, porque tampoco he parado más de lo necesario, y para esos momentos tontos tenía una tele.
Mucho paseo, mucha foto y un tiempo aceptable. Me he olvidado de estudios, de que aún tengo pendiente conocer el resultado del último examen, de malos rollos laborales... Sí, creo que la cosa ha funcionado. Me preocupaba más que no se estropearan las vacaciones en sí por cualquier contratiempo, olvido, discusión, cabreo justificado o no... Y eso se ha reducido al mínimo, así que no me quejaré.
Ahora, a ver hasta cuándo duro de relativo buen humor.
Para prolongar los efectos del bronceado mental, me estoy bajando música de Mark Knopfler y ya he confirmado que hay mucha foto interesante en mis varias tarjetas de memoria.
Ni siquiera sé exactamente qué voy a hacer mañana, aparte de llenar la nevera a primera hora.
Esto mola.
Mucho paseo, mucha foto y un tiempo aceptable. Me he olvidado de estudios, de que aún tengo pendiente conocer el resultado del último examen, de malos rollos laborales... Sí, creo que la cosa ha funcionado. Me preocupaba más que no se estropearan las vacaciones en sí por cualquier contratiempo, olvido, discusión, cabreo justificado o no... Y eso se ha reducido al mínimo, así que no me quejaré.
Ahora, a ver hasta cuándo duro de relativo buen humor.
Para prolongar los efectos del bronceado mental, me estoy bajando música de Mark Knopfler y ya he confirmado que hay mucha foto interesante en mis varias tarjetas de memoria.
Ni siquiera sé exactamente qué voy a hacer mañana, aparte de llenar la nevera a primera hora.
Esto mola.
jueves, 1 de abril de 2010
No es una ciencia exacta, ¿no? Pues no, va a ser que no
Que de un año para otro te encuentren de repente un achaque, puede pasar, aunque no te guste. Que un año te diagnostiquen un defecto permanente y al año siguiente brille por su ausencia... eso ya no es tan normal.
Ni es normal que te corrijan las letras que vas leyendo a través de la lente como si estuvieras en clase de párvulos. O las ves, o no las ves, no hay maestros ni alumnos en esto, ni hace falta poner tonito corrector.
Ni cuadra que los valores de tu tensión arterial no tengan nada que ver con los que te da la máquina de la farmacia. Y menos sabiendo cómo es, en líneas generales, tu tensión, que te deja literalmente tirada en cuanto hace más calor de la cuenta.
Tampoco encaja que te digan una cosa diferente de la que consta en sus archivos.
Pues menos mal que no había nada alarmante. Hay que joderse, y todo eso me lo han dicho en cuestión de minutos. Yo quiero que venga House a hacerme las pruebas el año que viene, o no me creeré una mierda.
Ni es normal que te corrijan las letras que vas leyendo a través de la lente como si estuvieras en clase de párvulos. O las ves, o no las ves, no hay maestros ni alumnos en esto, ni hace falta poner tonito corrector.
Ni cuadra que los valores de tu tensión arterial no tengan nada que ver con los que te da la máquina de la farmacia. Y menos sabiendo cómo es, en líneas generales, tu tensión, que te deja literalmente tirada en cuanto hace más calor de la cuenta.
Tampoco encaja que te digan una cosa diferente de la que consta en sus archivos.
Pues menos mal que no había nada alarmante. Hay que joderse, y todo eso me lo han dicho en cuestión de minutos. Yo quiero que venga House a hacerme las pruebas el año que viene, o no me creeré una mierda.
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