No me queda nada. Este fin de semana prácticamente puedo empezar a desconectar. La semana que viene va a ser muy corta y ya me he encargado de que el trabajo se quede en casi nada.
Me he empeñado en mentalizarme ya de que estoy de vacaciones. Si me sorprenden con algo de última hora en el trabajo, me harán polvo, claro, pero estoy dispuesta a correr el riesgo de montarme esta película.
Por otra parte, me vuelven a dar dan la lata con lo que pienso hacer o dejar de hacer estas vacaciones. Es gente que si no se hace un viajecito se abre las venas, y no entiende que no a todo el mundo le vuelve loco viajar. Les parezco rara, aburrida, insociable... pero cada vez somos más los que entendemos las vacaciones como descanso, en lugar de buscar un sitio lejano donde dormir en una cama extraña por las noches y agobiarse por los compromisos durante el día. Algunos empiezan a pensar así porque no tienen dinero para viajar, otros quizá lo hayan entendido y sean sinceros. Por mí, los pelmas preguntones pueden seguir pensando lo mismo, me la pela. No voy a cambiar mis gustos por ellos.
He comenzado las pre-vacaciones leyendo un relato de terror que no he llegado a terminar. No me estaba dando nada de miedo y me he quedado dormida. No ha sido una siesta muy larga, sino más bien una serie de cabeceos de los que aún no he despertado totalmente.
Tampoco he despertado totalmente de lo que me sucedió ayer. Es extraño cuando recibes un montón de elogios inesperados de alguien... y te resbalan, porque lo que quieres en realidad es dejar de oír tonterías y darle un beso de película. Ha vuelto. Sí, él.
viernes, 27 de julio de 2012
martes, 24 de julio de 2012
Quemaduras
El trabajo quema, las malas noticias queman, el deporte intenso quema. En parte será porque las vacaciones están ahí mismo, pero estos días me siento muy achicharrada, y como al borde del reventón. Supongo que si me aplazaran las vacaciones haría de tripas corazón y me seguiría arrastrando a trabajar, pero no es plan. Necesito desconectar, aunque sea aburriéndome. Y no es que pase nada; al contrario, creo que las cosas van medianamente bien en casi todo, salvo sorpresas tipo ERE. Es sólo que tengo que hacer algo distinto. Ya. Cuenta atrás, cinco, cuatro...
sábado, 21 de julio de 2012
Sábado
Después del día resacoso de ayer, necesité un relajante muscular. ¿Por qué? Pues porque pasé demasiado tiempo en el sofá, y luego me dolía la espalda. En fin, al menos dormí bien por la noche.
Hoy me he levantado, he hecho un montón de cosas y he vuelto a caer en los brazos de Morfeo después de comer. Me ha costado lo indecible despegarme de la cama-sofá (que no sofá-cama). El caso es que tenía que hacer cosas también por la tarde, algunas compras, y allá que he ido. No soy animal de grandes superficies, pero en fin... Total, iba yo con lo imprescindible y la compañía ya me ha tenido que convencer de comprar cosas a por las que no íbamos: bizcochos, madalenas, una camiseta...
En realidad, lo que más me habría gustado habría sido coger un libro y sentarme a leerlo en el balcón. Mañana pienso hacerlo pese a quien pese.
Lo más raro es que no pienso mucho en el tío del abrazo. Bueno, ahora sí, al recapitular, pero debería estar más jodida, no sé qué me traeré entre manos.
Hoy me he levantado, he hecho un montón de cosas y he vuelto a caer en los brazos de Morfeo después de comer. Me ha costado lo indecible despegarme de la cama-sofá (que no sofá-cama). El caso es que tenía que hacer cosas también por la tarde, algunas compras, y allá que he ido. No soy animal de grandes superficies, pero en fin... Total, iba yo con lo imprescindible y la compañía ya me ha tenido que convencer de comprar cosas a por las que no íbamos: bizcochos, madalenas, una camiseta...
En realidad, lo que más me habría gustado habría sido coger un libro y sentarme a leerlo en el balcón. Mañana pienso hacerlo pese a quien pese.
Lo más raro es que no pienso mucho en el tío del abrazo. Bueno, ahora sí, al recapitular, pero debería estar más jodida, no sé qué me traeré entre manos.
viernes, 20 de julio de 2012
Dormidina
Anoche me tomé una dormidina porque no podía pegar ojo y el reloj corría y corría. Son casi las 8 de la tarde y todavía no se me ha pasado el efecto. Ando como resacosa. Otras veces me había ocurrido, pero se me pasaba la tontera para mediodía.
Por supuesto, ha habido que trabajar a pesar de todo. No estoy descontenta, creo que me las he apañado. Todo será que llegue el lunes y me encuentre con que las cosas están plagadas de meteduras de pata.
En realidad, hasta escribir este post me está costando lo suyo.
Doy por perdido el día, porque después de dos horas de dormitar aún no me he recuperado. Malditas pastillas...
Por supuesto, ha habido que trabajar a pesar de todo. No estoy descontenta, creo que me las he apañado. Todo será que llegue el lunes y me encuentre con que las cosas están plagadas de meteduras de pata.
En realidad, hasta escribir este post me está costando lo suyo.
Doy por perdido el día, porque después de dos horas de dormitar aún no me he recuperado. Malditas pastillas...
miércoles, 18 de julio de 2012
Subiendo
Es miércoles. En los últimos días me he venido encontrando mejor. Parece que estoy superando la racha tonta en el trabajo, por ejemplo. Me he vuelto a sentir eficiente, útil y demás chorradas. Bueno, chorradas no, me sentía mal cuando no conseguía funcionar así.
Lo que es por las amistades, he comprobado una vez más que la gente te pone buena cara mientras te necesitas y les ayudas, pero eso puede cambiar cuando ya han conseguido lo que querían. Vamos, la misma hipocresía de siempre. Y hay gente a la que incluso cuando la ayudas te da la impresión de que son ellos quienes te están haciendo a ti un favor. No escarmiento. Debería mandar a un par a tomar por el culo, pero por no joder un ambiente que a veces disfruto...
También hay alguien que me tiene intrigada. Supongamos que alguien te gusta y crees que la cosa puede ser mutua. Si te rodea con su brazo y se queda ahí un rato, y eso sucede varias veces... no sé cómo interpretarlo. Bueno, sí, yo veo ese brazo tan cómodo y tan envolvente como un lugar en el que me habría quedado durante horas y más horas, pero la otra parte... no sé lo que siente. No me pareció una cosa que haga con todo el mundo. Y luego le sale esa sonrisa que parece que campa a sus anchas sin que él la pueda controlar. Está consiguiendo que duerma mal... y que sueñe demasiado.
Lo que es por las amistades, he comprobado una vez más que la gente te pone buena cara mientras te necesitas y les ayudas, pero eso puede cambiar cuando ya han conseguido lo que querían. Vamos, la misma hipocresía de siempre. Y hay gente a la que incluso cuando la ayudas te da la impresión de que son ellos quienes te están haciendo a ti un favor. No escarmiento. Debería mandar a un par a tomar por el culo, pero por no joder un ambiente que a veces disfruto...
También hay alguien que me tiene intrigada. Supongamos que alguien te gusta y crees que la cosa puede ser mutua. Si te rodea con su brazo y se queda ahí un rato, y eso sucede varias veces... no sé cómo interpretarlo. Bueno, sí, yo veo ese brazo tan cómodo y tan envolvente como un lugar en el que me habría quedado durante horas y más horas, pero la otra parte... no sé lo que siente. No me pareció una cosa que haga con todo el mundo. Y luego le sale esa sonrisa que parece que campa a sus anchas sin que él la pueda controlar. Está consiguiendo que duerma mal... y que sueñe demasiado.
viernes, 13 de julio de 2012
Acabando el viernes 13
Se acaba otra semana horrible. Ya van unas cuantas seguidas. En cuanto al trabajo, revuelta, pero no tan mala como había pensado. De todos modos, he tenido meteduras de pata, líos mentales, bajón de autoestima... Por lo demás, ya comentaba ayer lo peor, lo que no tiene remedio. Me duele pensar en ello. Tampoco voy a hablar de recortes, que me sugieren que no han sido días buenos para nadie.
Tengo que pensar en lo positivo:
- El otro día pude lucirme con una tontería de informática.
- Tengo una moratoria con un pequeño problema en el trabajo, al haberse ido de vacaciones la persona que me lo planteaba.
- Gané una partida de un juego intrascendente y pasé un buen rato con mi rival.
- Resolví un puzzle online, uno de esos que te dicen luego que eres muy lista y te suben la autoestima.
- El gimnasio, bien, gracias. Es lo único que va bastante bien, en general.
- Hoy he podido descansar y dedicarme a la lectura de cosas ligeras.
- Mañana voy a ver a alguien que me apetece ver. Espero que no dé mucho por el saco.
Tengo que pensar en lo positivo:
- El otro día pude lucirme con una tontería de informática.
- Tengo una moratoria con un pequeño problema en el trabajo, al haberse ido de vacaciones la persona que me lo planteaba.
- Gané una partida de un juego intrascendente y pasé un buen rato con mi rival.
- Resolví un puzzle online, uno de esos que te dicen luego que eres muy lista y te suben la autoestima.
- El gimnasio, bien, gracias. Es lo único que va bastante bien, en general.
- Hoy he podido descansar y dedicarme a la lectura de cosas ligeras.
- Mañana voy a ver a alguien que me apetece ver. Espero que no dé mucho por el saco.
jueves, 12 de julio de 2012
Qué voy a decir que no suene a trillado
Llevo como un mes de cosas regulares y malas. Queda todo en naderías, porque en el vértice de la pirámide se acaba de colocar la muerte de un antiguo compañero. Hay que joderse. Es de esas noticias que te dejan sin poder creértelo, gesticulando de rabia. Para empeorar las cosas, era una de las pocas personas decentes de aquel antro. No creo en otras vidas, pero desear es tan posible como soñar. Crea en lo que crea, o no crea en lo que no crea, puedo desear que él descanse en paz y no sufra. Y eso es lo que quiero.
miércoles, 11 de julio de 2012
Miércoles raro
Hoy ha sido como la crónica de un problema anunciado... Seguimos con líos laborales, pero esta vez iban más en relación conmigo. Al menos... me había curado un poco en salud, y con eso creo que ha sido suficiente para que no me cayera una bronca.
Eso no es lo raro, lo raro ha sido que le han dado un trabajo a alguien muy cercano.
Todavía es más curioso si se tiene en cuenta que hoy ha sido el Festival del Recorte en el circ... esto... en el Congreso.
Eso no es lo raro, lo raro ha sido que le han dado un trabajo a alguien muy cercano.
Todavía es más curioso si se tiene en cuenta que hoy ha sido el Festival del Recorte en el circ... esto... en el Congreso.
martes, 10 de julio de 2012
Buf
No podría haber sido un martes más tonto. Me he dejado llevar por una pequeña idea preconcebida con respecto a un asunto y casi meto la pata. Ni tan mal, porque no ha llegado a pasar nada... salvo que se ha enterado la peña. Llevo una pequeña racha de cosas así, van a sospechar que las decisiones afortunadas de antes no eran más que un espejismo.
A. me dice que en su empresa confían en él, que le dejan tomar decisiones y puede hacer un poco lo que le da la gana. Me parece que se le escapa la traducción de eso: han eliminado a los responsables que estaban por encima de él, le han cargado con el muerto de las decisiones "menores" y no le pagan más por ello. Si acaso, será cierto que puede hacer un poco lo que le da la gana, pero si algo de lo que haga funciona mal, la culpa será toda suya. En fin, ¿quién soy yo para bajarlo a la tierra, al pobre? Si lo hiciera, incluso podría pensar que lo que me pasa es que tengo envidia.
No sé lo que pasará después de agosto, pero tengo unas ganitas de que llegue...
A. me dice que en su empresa confían en él, que le dejan tomar decisiones y puede hacer un poco lo que le da la gana. Me parece que se le escapa la traducción de eso: han eliminado a los responsables que estaban por encima de él, le han cargado con el muerto de las decisiones "menores" y no le pagan más por ello. Si acaso, será cierto que puede hacer un poco lo que le da la gana, pero si algo de lo que haga funciona mal, la culpa será toda suya. En fin, ¿quién soy yo para bajarlo a la tierra, al pobre? Si lo hiciera, incluso podría pensar que lo que me pasa es que tengo envidia.
No sé lo que pasará después de agosto, pero tengo unas ganitas de que llegue...
lunes, 9 de julio de 2012
Y no te quejes...
Ha sido un lunes bastante neutro. Esperaba que fuera peor, ya que había dormido poco y encima había soñado nada más y nada menos que con el Fisco. Me he despertado una hora antes de lo que debía y ya no he podido pegar ojo, lo cual hace un total de unas cinco horas de sueño.
En el trabajo seguimos con el acojono, pero me parece que nos estamos acostumbrando a lo de no llegarnos la camisa al cuerpo, después de lo que nos contaron la semana pasada. Por lo demás, no he tenido demasiado que hacer (lo cual es bueno y malo a la vez, vaya) y me han invitado a un cafecito. Uno de verdad, no esas chapuzas que solemos tomar de la cafetera siniestra.
Por la tarde, me han dado buenas noticias de salud de alguien de la familia. Después de alegrarme, he coincidido con una amiga de la infancia a la que veo por ahí más o menos una vez al año. No sé, creo que teníamos una relación de competitividad, y cuando crecimos resultó que teníamos unas personalidades muy opuestas: ella es muy religiosa, yo no; ella se dejaba llevar por otras personas, yo... no tanto, etc. El caso es que por lo menos conservamos una especie de conexión, una mirada cómplice, como si compartiéramos un secreto. Tanto tiempo juntas en el cole deja huella, claro. Lástima que no lleguemos a ser amigas; me temo que sigue habiendo, de todos modos, cierta competitividad que nos impide abrirnos y mostrar debilidades. Cuando volvía a casa, he recordado que ella está felizmente casada (o eso creo) y he tenido un ataque de esos de "qué vacía está mi vida". A estas horas, aún no he terminado de decirme a mí misma que eso es ridículo, que qué sé yo de ella, que quizá resulte que lo suyo es una de esas soledades en pareja tan tristes... y aunque le vaya bien, seguro que tiene sus problemas, porque todo el mundo los tiene (y no es que yo le desee mal alguno, no pretendo caer tan bajo).
Hace un momento me ha hecho sentir bien una memez: desde la hora de comer he tenido algo trabado entre dos muelas, algo fibroso que no molestaba demasiado, pero tampoco había manera de sacar. Lo he intentado con hilo dental, con el cepillo de dientes, con un par de interdentales distintos... Finalmente, con mucha paciencia, he vuelto al hilo dental, lo he trabado bien y he tirado hacia la garganta, en lugar de hacia arriba o hacia los labios... y bingo, menudo pedazo de fibra. Debería haberla conservado para arreglar alfombras. Asqueroso, ya, pero me he quedado a gusto.
Ahora mismo mi problema es que este puto blogspot no me deja responder a los comentarios. Que conste que yo lo he intentado, ehh.
En el trabajo seguimos con el acojono, pero me parece que nos estamos acostumbrando a lo de no llegarnos la camisa al cuerpo, después de lo que nos contaron la semana pasada. Por lo demás, no he tenido demasiado que hacer (lo cual es bueno y malo a la vez, vaya) y me han invitado a un cafecito. Uno de verdad, no esas chapuzas que solemos tomar de la cafetera siniestra.
Por la tarde, me han dado buenas noticias de salud de alguien de la familia. Después de alegrarme, he coincidido con una amiga de la infancia a la que veo por ahí más o menos una vez al año. No sé, creo que teníamos una relación de competitividad, y cuando crecimos resultó que teníamos unas personalidades muy opuestas: ella es muy religiosa, yo no; ella se dejaba llevar por otras personas, yo... no tanto, etc. El caso es que por lo menos conservamos una especie de conexión, una mirada cómplice, como si compartiéramos un secreto. Tanto tiempo juntas en el cole deja huella, claro. Lástima que no lleguemos a ser amigas; me temo que sigue habiendo, de todos modos, cierta competitividad que nos impide abrirnos y mostrar debilidades. Cuando volvía a casa, he recordado que ella está felizmente casada (o eso creo) y he tenido un ataque de esos de "qué vacía está mi vida". A estas horas, aún no he terminado de decirme a mí misma que eso es ridículo, que qué sé yo de ella, que quizá resulte que lo suyo es una de esas soledades en pareja tan tristes... y aunque le vaya bien, seguro que tiene sus problemas, porque todo el mundo los tiene (y no es que yo le desee mal alguno, no pretendo caer tan bajo).
Hace un momento me ha hecho sentir bien una memez: desde la hora de comer he tenido algo trabado entre dos muelas, algo fibroso que no molestaba demasiado, pero tampoco había manera de sacar. Lo he intentado con hilo dental, con el cepillo de dientes, con un par de interdentales distintos... Finalmente, con mucha paciencia, he vuelto al hilo dental, lo he trabado bien y he tirado hacia la garganta, en lugar de hacia arriba o hacia los labios... y bingo, menudo pedazo de fibra. Debería haberla conservado para arreglar alfombras. Asqueroso, ya, pero me he quedado a gusto.
Ahora mismo mi problema es que este puto blogspot no me deja responder a los comentarios. Que conste que yo lo he intentado, ehh.
domingo, 8 de julio de 2012
Lo bueno
No perdamos el norte, hay cosas buenas en mi vida. Lo que ocurre es que lo malo te viene gratis y sin pedirlo. Lo bueno hay que lucharlo.
Veamos:
- He arreglado un mueble y sigue en pie. Todo lo que tenía que funcionarle le funciona.
- He liberado una cortina atrapada en una ventana. Era una tontería, pero me han pedido ayuda para hacerlo. No entiendo cómo la gente pierde los nervios con esas cosas.
- He arreglado unos problemas informáticos. Sigo siendo la hermana-cuñada-prima a la que le caen estos marroncitos. Sí, esas a las que se recurre diciendo "Voy a llamarla, a ver si me lo soluciona". Te dan un poco el coñazo, pero si lo consigues hacer bien, es bueno para la autoestima. Sobre todo, si está delante esa cuñada o cuñado que no te mola y se le queda cara de envidia.
- Decidí no lanzarme a comprar un trasto electrónico que costaba cierta cantidad. Menos mal, porque hoy he abierto el periódico y lo primero que me ha saltado a la vista ha sido un anuncio de otra tienda que vende el mismo trasto mucho más barato. Creo que voy a seguir esperando; total, no es una cosa imprescindible, sino más bien un entretenimiento.
- Nunca he estado tan en forma. Una vez más, ha sido gracias a dejarme el pellejo, sin saber si me costaría un infarto o qué. Digamos que he corrido un riesgo y he vuelto a salir bien librada, pero lo que debería hacer es ir al médico, a que me analice como es debido.
- No tengo mal de amores, o como mucho algún resto menor.
- Y lo más importante: en principio, todos estamos bien de salud, tenemos para comer y no parece que nos vaya a caer ningún embargo en la casa.
Veamos:
- He arreglado un mueble y sigue en pie. Todo lo que tenía que funcionarle le funciona.
- He liberado una cortina atrapada en una ventana. Era una tontería, pero me han pedido ayuda para hacerlo. No entiendo cómo la gente pierde los nervios con esas cosas.
- He arreglado unos problemas informáticos. Sigo siendo la hermana-cuñada-prima a la que le caen estos marroncitos. Sí, esas a las que se recurre diciendo "Voy a llamarla, a ver si me lo soluciona". Te dan un poco el coñazo, pero si lo consigues hacer bien, es bueno para la autoestima. Sobre todo, si está delante esa cuñada o cuñado que no te mola y se le queda cara de envidia.
- Decidí no lanzarme a comprar un trasto electrónico que costaba cierta cantidad. Menos mal, porque hoy he abierto el periódico y lo primero que me ha saltado a la vista ha sido un anuncio de otra tienda que vende el mismo trasto mucho más barato. Creo que voy a seguir esperando; total, no es una cosa imprescindible, sino más bien un entretenimiento.
- Nunca he estado tan en forma. Una vez más, ha sido gracias a dejarme el pellejo, sin saber si me costaría un infarto o qué. Digamos que he corrido un riesgo y he vuelto a salir bien librada, pero lo que debería hacer es ir al médico, a que me analice como es debido.
- No tengo mal de amores, o como mucho algún resto menor.
- Y lo más importante: en principio, todos estamos bien de salud, tenemos para comer y no parece que nos vaya a caer ningún embargo en la casa.
sábado, 7 de julio de 2012
Ansiedad por aburrimiento
Este fin de semana se está pareciendo mucho a agosto, aunque el tiempo está siendo bastante variable. Me he sentado un rato en el balcón con una novela, exactamente como hago en agosto, pero la temperatura ha caído unos siete grados de golpe y me he tenido que poner a cubierto. Total, que se me ha cortado el rollo lector y ahora no encuentro nada que me gustaría hacer, y es más, eso me está poniendo nerviosa. Ojalá pudiera ir al gimnasio, que es lo que me apetece: te cansas demasiado como para pensar en otra cosa que no sea descansar, y ése es tu único objetivo en la vida durante la hora siguiente. Además, las drogas de fabricación propia, o sea, las endorfinas, funcionan de maravilla.
Me parece que se avecinan largos meses de machacarme los músculos para no pensar. Todo va a ser una mierda, pero mis brazos y piernas saldrán ganando.
Me parece que se avecinan largos meses de machacarme los músculos para no pensar. Todo va a ser una mierda, pero mis brazos y piernas saldrán ganando.
jueves, 5 de julio de 2012
Exhausta
Temo que se me acaben las ganas de escribir en la línea siguiente, pero en fin... Un día genial, cojonudo: exceso de trabajo, complicaciones por todas partes... y traslados y reducción de personal. No, si tenía que llegar. De momento no hay nada concretado, pero esa es la música que suena, y con fundamento. Creo que caerá un traslado, o mejor dicho, un retorno al agujero de antes. Vaya soberana mierda. Y todavía debo estar contenta, porque ya suenan algunos nombres que dejaremos de utilizar en breve.
Y además, rollitos fiscales, cansancio generalizado, unas ganas enormes de mandarlo todo a la mierda... Llevo así como 15 días, con poca tregua. Ahora mismo se me cierran los párpados. Mejor corto el post aquí, antes de cagarme públicamente en gente con nombre y dos apellidos.
Y además, rollitos fiscales, cansancio generalizado, unas ganas enormes de mandarlo todo a la mierda... Llevo así como 15 días, con poca tregua. Ahora mismo se me cierran los párpados. Mejor corto el post aquí, antes de cagarme públicamente en gente con nombre y dos apellidos.
martes, 3 de julio de 2012
Presiones julianas
Este es un mes extraño para mí. Sobre todo, este año, con este tiempo tan raro, y con una relativa sobrecarga de trabajo, justo cuando el resto del mundo empieza a notar huequecillos en la jornada. Bueno, no la gente que curra en bares, heladerías, etc., pero en el tipo de trabajo que nosotros hacemos suele ser así, y esta vez es al contrario. Por si fuera poco, creo que esperan de mí que asuma ciertos riesgos y responsabilidades, y eso no es algo que yo lleve muy bien. En fin, si meto la pata, espero que me echen un cable.
Por otra parte, alguien ha decidido que tengo que ponerme las pilas en otros aspectos. Estoy de acuerdo, en este caso voy a aceptar ese pequeño golpe dictatorial, pero quizá se decepcione de todos modos.
Me pregunto también si todos estos fenómenos, por llamarlos de alguna manera, van a durar mucho o el otoño acabará con ellos. Más me vale. Entonces entran en juego mis proyectos personales, es decir, la presión que yo misma me impongo para conseguir ciertas cosas, y la suma de todo puede ser chunga.
No me extraña que estos días me quede como un tronco en el sofá a la primera de cambio.
Por otra parte, alguien ha decidido que tengo que ponerme las pilas en otros aspectos. Estoy de acuerdo, en este caso voy a aceptar ese pequeño golpe dictatorial, pero quizá se decepcione de todos modos.
Me pregunto también si todos estos fenómenos, por llamarlos de alguna manera, van a durar mucho o el otoño acabará con ellos. Más me vale. Entonces entran en juego mis proyectos personales, es decir, la presión que yo misma me impongo para conseguir ciertas cosas, y la suma de todo puede ser chunga.
No me extraña que estos días me quede como un tronco en el sofá a la primera de cambio.
domingo, 1 de julio de 2012
Asquito de domingo
No podría aburrirme más, y llevo así todo el día. Me he puesto a leer como una loca y todo lo que he conseguido ha sido terminarme una novela sin disfrutarla. Además, creo que llevo demasiada cafeína encima, con lo cual todavía es más exasperante la propia ansiedad del aburrimiento.
Debería ir hablando en el curro de cuándo pienso coger las vacaciones. El caso es que no me hace ilusión. Bueno, está bien lo de dormir hasta que te da la gana de levantarte, pero si no tienes más alicientes a lo largo del día, sólo va a ser un mes entero de andar vegetando. Otra gente llama a sus amigos, o sus amigos les obligan a hacer cosas. Yo no tengo apenas amigas. Es decir, alguna sí, pero si somos amigas es porque cada una anda a lo suyo y no planeamos nuestra vida en torno a lo que vamos a hacer las dos el fin de semana. Sencillamente, para el sábado y el domingo tenemos aficiones muy diferentes y no tratamos de obligar a nadie a compartirlas; no funcionaría. Si nos vemos, no es en fin de semana. Suena triste, pero la verdad es que no es nada problemático, no me siento forzada a nada, y ella tampoco. Anda que estamos como para asumir compromisos, je.
Total, que volveré a tener unas vacaciones solitarias. Es el precio que pago por la independencia del resto del año. Aparte de los ataques de no-aguanto-más-esta-soledad-ni-este-aburrimiento. Quizá sea un precio alto, pero es lo que hay. Supongo que no tengo derecho a quejarme, después de todo.
Debería ir hablando en el curro de cuándo pienso coger las vacaciones. El caso es que no me hace ilusión. Bueno, está bien lo de dormir hasta que te da la gana de levantarte, pero si no tienes más alicientes a lo largo del día, sólo va a ser un mes entero de andar vegetando. Otra gente llama a sus amigos, o sus amigos les obligan a hacer cosas. Yo no tengo apenas amigas. Es decir, alguna sí, pero si somos amigas es porque cada una anda a lo suyo y no planeamos nuestra vida en torno a lo que vamos a hacer las dos el fin de semana. Sencillamente, para el sábado y el domingo tenemos aficiones muy diferentes y no tratamos de obligar a nadie a compartirlas; no funcionaría. Si nos vemos, no es en fin de semana. Suena triste, pero la verdad es que no es nada problemático, no me siento forzada a nada, y ella tampoco. Anda que estamos como para asumir compromisos, je.
Total, que volveré a tener unas vacaciones solitarias. Es el precio que pago por la independencia del resto del año. Aparte de los ataques de no-aguanto-más-esta-soledad-ni-este-aburrimiento. Quizá sea un precio alto, pero es lo que hay. Supongo que no tengo derecho a quejarme, después de todo.
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