Me he enterado de lo que pasó ayer donde yo no quise ir. No fue tampoco esa otra persona que es mejor que evite. Además, parece que sucedió alguna cosa interesante.
En resumen: no habría estado mal asistir. Caca.
Hoy tengo tiempo para muchas cosas. Quizá demasiado. Es como empezar a levantar una cortina y ver el paisaje miserable que hay detrás. Me he pasado la mañana dedicada a mi verdadera vocación, pero cuando descanso, me siento como un trapo viejo. Siempre es igual. Más que descansar, me como la cabeza y me voy hundiendo poco a poco por dentro.
Mi verdadera vocación es... Bueno, algo que me ha hecho sudar sangre hasta que me he convencido de que eso es lo que quisiera hacer. Me he dado cuenta porque es lo único que me pide más, que me evita el cansancio, que me consume, pero no me agota. Al día siguiente, quiero seguir, ir un paso más allá, porque no es una cosa forzada, no lo veo como si fueran los deberes de la escuela, aunque me exija cierto esfuerzo. Es la mejor noticia de estos últimos meses, saber hacia dónde canalizarme.
sábado, 29 de marzo de 2014
viernes, 28 de marzo de 2014
Fuck'em all
Hoy debería haber ido a un sitio. Es un lugar de reunión en el que supongo se me espera.
Bueno.
Que sigan esperando.
No soy imprescindible, aunque creo que se han acostumbrado a mi presencia y es posible que alguien se tome un poco mal que no esté.
Esto que hago ahora no es exactamente un ejercicio para aprender a prescindir, pero sé que si no voy no veré a alguien que me afecta. Mejor.
Se trata de ese tipo de reunión con gente con la que en realidad no me identifico. Ahora que no estoy tan colgada, ya no me duele perdérmela. Lo único, que se me hace extraño faltar, por la costumbre.
En lugar de ir, me estoy dedicando a descansar, a ver la tele y a hacer un par de chapuzas informáticas. Todo a la vez, como siempre, pero es que así soy yo, ni siquiera sé tumbarme a la bartola sin más. Con una oreja escucho la tele, de las imágenes paso, sólo me fijo en ellas cuando me doy la vuelta para ir al baño o lo que sea. La vista la tengo en la pantalla. Y el cuerpo lo tengo relativamente relajado, así que el descanso está haciendo efecto.
Será una tontería, lo sé, pero hace un momento acabo de hacerle una peineta al aire. Pensando sobre todo en algunas personas...
Será una tontería, lo sé, pero hace un momento acabo de hacerle una peineta al aire. Pensando sobre todo en algunas personas...
domingo, 23 de marzo de 2014
El tiempo vuela
Antes, cada vez que trataba de explicar a mi familia que creía estar deprimida, me decían que eran tonterías mías.
Me acostumbré a no hablar del tema, y también al mal estado de ánimo crónico.
Pero eso supuso que nada se resolvía.
Ahora no me atrevo a decir nada porque ellos están un poco mayores y no les quiero preocupar, como adulta que soy. Creo que no tengo derecho, ya tienen sus propios problemas. Sin embargo, me da que ahora me tomarían más en serio que hace años, precisamente porque soy adulta "de lleno".
Sigo sin entender que no vean nada raro, por ejemplo, en mi vida social casi inexistente. En que viva como una monja a pesar de ser cero religiosa. En que nunca les haya presentado a una pareja. Yo sí veo algo raro en ellos: que jamás me han preguntado nada de todo esto ni, aparentemente, les ha preocupado.
En conclusión: yo no hablo, ellos tampoco, y me he pasado la vida sin válvulas de escape reales.
Y así seguiré hasta el final.
Me acostumbré a no hablar del tema, y también al mal estado de ánimo crónico.
Pero eso supuso que nada se resolvía.
Ahora no me atrevo a decir nada porque ellos están un poco mayores y no les quiero preocupar, como adulta que soy. Creo que no tengo derecho, ya tienen sus propios problemas. Sin embargo, me da que ahora me tomarían más en serio que hace años, precisamente porque soy adulta "de lleno".
Sigo sin entender que no vean nada raro, por ejemplo, en mi vida social casi inexistente. En que viva como una monja a pesar de ser cero religiosa. En que nunca les haya presentado a una pareja. Yo sí veo algo raro en ellos: que jamás me han preguntado nada de todo esto ni, aparentemente, les ha preocupado.
En conclusión: yo no hablo, ellos tampoco, y me he pasado la vida sin válvulas de escape reales.
Y así seguiré hasta el final.
sábado, 22 de marzo de 2014
A solas
Día y medio sin ver a nadie, aparte de la familia. Bueno, sí, he visto a una señora que no me cae muy bien en una tienda. Fenómeno. Mañana tampoco creo que vaya a ver a nadie. Tengo una sensación extraña, como de desconexión. No es como hace unos días, pero creo que tampoco es bueno.
Hoy tenía algo que hacer, pero me he puesto a perder el tiempo, distrayéndome con otras cosas, y tenía razón ese que dijo que cuando pierdes una hora por la mañana ya no la encuentras en todo el día: quizá lo habría terminado si me hubiera puesto las pilas. Lo he dejado para mañana, aunque me había hecho la ilusión de que a lo mejor tendría el domingo libre. Bueno, libre para estropeármelo pensando en negativo, como siempre, pero algo es algo.
No hay una puñetera fiesta hasta Pascua. Cómo la necesito.
Sí, necesito descanso, y no hay manera. Estoy durmiendo bastantes horas, pero durante el día me canso rapidísimamente. Imagino que ese sueño no es un verdadero descanso. Debo de tener ansiedad de nuevo. Había pensado tomar ciertas pastillitas que aún conservo y me van a caducar, para obligarme a relajarme y para que el descanso sea efectivo. No me atrevo, no me gusta la química, y menos si corro el riesgo de engancharme. Me temo que es un riesgo real, así que dejemos que caduquen, si es posible.
Qué asco, hoy, a las 6, ya no podía ni con el pelo, y me he puesto a leer un rato. No me he relajado, sólo me he terminado el libro, como si fuera un robot programado para llegar a la última página.
Y poco más, acabo de cenar y se me ha ido a la mierda el sábado. Esto no puede ser, me paso la semana deseando que termine, y los fines de semana son siempre decepcionantes, y vuelta a empezar. Y lo peor es que no hay una solución.
Hoy tenía algo que hacer, pero me he puesto a perder el tiempo, distrayéndome con otras cosas, y tenía razón ese que dijo que cuando pierdes una hora por la mañana ya no la encuentras en todo el día: quizá lo habría terminado si me hubiera puesto las pilas. Lo he dejado para mañana, aunque me había hecho la ilusión de que a lo mejor tendría el domingo libre. Bueno, libre para estropeármelo pensando en negativo, como siempre, pero algo es algo.
No hay una puñetera fiesta hasta Pascua. Cómo la necesito.
Sí, necesito descanso, y no hay manera. Estoy durmiendo bastantes horas, pero durante el día me canso rapidísimamente. Imagino que ese sueño no es un verdadero descanso. Debo de tener ansiedad de nuevo. Había pensado tomar ciertas pastillitas que aún conservo y me van a caducar, para obligarme a relajarme y para que el descanso sea efectivo. No me atrevo, no me gusta la química, y menos si corro el riesgo de engancharme. Me temo que es un riesgo real, así que dejemos que caduquen, si es posible.
Qué asco, hoy, a las 6, ya no podía ni con el pelo, y me he puesto a leer un rato. No me he relajado, sólo me he terminado el libro, como si fuera un robot programado para llegar a la última página.
Y poco más, acabo de cenar y se me ha ido a la mierda el sábado. Esto no puede ser, me paso la semana deseando que termine, y los fines de semana son siempre decepcionantes, y vuelta a empezar. Y lo peor es que no hay una solución.
jueves, 20 de marzo de 2014
Pelma
Escribo para mí, ante todo, y según va fluyendo mi discurso interior, que es como el aroma de un vertedero. Es lo que hay...
Me decía una amiga que me ve con mala cara, agobiada de un tiempo a esta parte. Es cierto. Y eso que el trabajo ha disminuido de intensidad últimamente. Será que ya estoy un poco al límite, algo quemada o lo que sea.
Me ha venido bien hablar con ella, aunque no he podido explicarle todo lo que quería. A veces no puedo profundizar con ella. Qué le vamos a hacer, tampoco es psiquiatra, yo cuento una cosa y ella también quiere su turno. Lástima no haber podido reventar todo ese absceso que me bulle.
No sé si es una tontería mía, he subido a un piso alto hoy, un lugar que ya conozco, pero nunca me había pasado esto de hoy, el no atreverme a mirar por la ventana por temer que me vinieran ideas tontas de saltar, así de claro.
Supongo que es bueno temer eso, es posible que no esté tan tarada como para caer en semejante ¿tentación? Si me sintiera cómoda, sería peor síntoma, digo yo (que tampoco entiendo mucho de la mente humana).
Pero antes esto a mí no me pasaba.
Me decía una amiga que me ve con mala cara, agobiada de un tiempo a esta parte. Es cierto. Y eso que el trabajo ha disminuido de intensidad últimamente. Será que ya estoy un poco al límite, algo quemada o lo que sea.
Me ha venido bien hablar con ella, aunque no he podido explicarle todo lo que quería. A veces no puedo profundizar con ella. Qué le vamos a hacer, tampoco es psiquiatra, yo cuento una cosa y ella también quiere su turno. Lástima no haber podido reventar todo ese absceso que me bulle.
No sé si es una tontería mía, he subido a un piso alto hoy, un lugar que ya conozco, pero nunca me había pasado esto de hoy, el no atreverme a mirar por la ventana por temer que me vinieran ideas tontas de saltar, así de claro.
Supongo que es bueno temer eso, es posible que no esté tan tarada como para caer en semejante ¿tentación? Si me sintiera cómoda, sería peor síntoma, digo yo (que tampoco entiendo mucho de la mente humana).
Pero antes esto a mí no me pasaba.
martes, 18 de marzo de 2014
Problemas técnicos
Vale, ya estamos: el navegador, o lo que sea, no me deja responder a los comentarios.
Pensaba yo que Guepardo tenía razón, quizá me venga bien un tirón de orejas, pero de todos modos creo que en el último año me han pasado unas cuantas cosas muy negativas de las que dejan huella.
Y (c) es un completo desastre...
Pensaba yo que Guepardo tenía razón, quizá me venga bien un tirón de orejas, pero de todos modos creo que en el último año me han pasado unas cuantas cosas muy negativas de las que dejan huella.
Y (c) es un completo desastre...
lunes, 17 de marzo de 2014
Uf
Bajando de nuevo. No tanto como antes, pero sí.
Pero, ¿qué voy a esperar? Sigo pagando las consecuencias de mi fractura cardiaca, por llamar de alguna manera al desastre. He perdido a varias personas relativamente cercanas en los últimos meses. Tengo estrés y falta de concentración. Y, aunque parezca una chorrada, el que hoy sea lunes no ayuda precisamente.
No sé qué mierda hacer y me parece que así va a ser el resto de mi vida. Total, si antes tampoco era una vida muy positiva, y mal que no mejora...
Pero, ¿qué voy a esperar? Sigo pagando las consecuencias de mi fractura cardiaca, por llamar de alguna manera al desastre. He perdido a varias personas relativamente cercanas en los últimos meses. Tengo estrés y falta de concentración. Y, aunque parezca una chorrada, el que hoy sea lunes no ayuda precisamente.
No sé qué mierda hacer y me parece que así va a ser el resto de mi vida. Total, si antes tampoco era una vida muy positiva, y mal que no mejora...
sábado, 15 de marzo de 2014
Algo es algo
Ha desaparecido ese horror interior. Sólo ando algo estresada, ya no tengo esa negatividad de hace unos días. Todo lo que pude decir fue que me sentía desanimada y agobiada, porque en mi entorno la palabra "depresión" se condena como una excusa barata para no ir a trabajar, salvo que le suceda a alguien con problemas muy evidentes y muy graves. No la conciben en una persona joven que va todos los días a trabajar. Si hablara de decisiones drásticas, sencillamente se pegarían un susto y se preocuparían más de la cuenta. No es lo que quiero, sólo desearía que aceptaran que tengo problemas, para empezar, de vida social, y que entendieran que no todas las adicciones son a drogas, sexo o internet, hay otras... Resumiendo, ojalá me escucharan y quisieran ver ciertos detalles.
El caso es que tomaron mi comentario como si tuviera demasiado trabajo o algo así, y han tratado de echarme una mano. Eso está bien; aunque no me sienta muy comprendida, hoy me siento un poco más acompañada, y me gusta esa buena intención.
El caso es que tomaron mi comentario como si tuviera demasiado trabajo o algo así, y han tratado de echarme una mano. Eso está bien; aunque no me sienta muy comprendida, hoy me siento un poco más acompañada, y me gusta esa buena intención.
miércoles, 12 de marzo de 2014
En el pozo
Hace unos días me venían ideas de hacerme daño a mí misma. No, no lo habría hecho, me da miedo y quizá no esté tan desesperada. Sólo me venían esas ideas morbosas en abstracto. Eso sí, era todo el puto día pensando en lo mismo.
Hoy he pasado a las ideas de hacer daño a los demás. Digamos que incluso he tenido cierto enfrentamiento, a pequeña escala. Pero ha sido porque me han dado la mañana, vaya.
Ahora me he calmado un poco y vuelvo a la depresión normal y corriente.
Ojalá pudiera plantear estas cosas a los cercanos, pero no puedo.
Hoy he pasado a las ideas de hacer daño a los demás. Digamos que incluso he tenido cierto enfrentamiento, a pequeña escala. Pero ha sido porque me han dado la mañana, vaya.
Ahora me he calmado un poco y vuelvo a la depresión normal y corriente.
Ojalá pudiera plantear estas cosas a los cercanos, pero no puedo.
viernes, 7 de marzo de 2014
Recuperaciones
Llevo una semana complicada y tengo los oídos dándome algo de guerra. Me había planteado no ir hoy a trabajar, pero quería sacar adelante un asunto y al final sí he ido. He podido sacarlo, no había jefes cerca. Ejem. De todos modos, me ha pasado factura como si fuera un marrón laboral, menudo cansancio me he traído de vuelta a casa. Por eso me he pasado toda la tarde tratando de no hacer nada, porque necesitaba descanso. Para mí es algo difícil de conseguir, no me sirve agarrar una manta y tumbarme en el sofá a ver la tele. Si lo intento, lo más probable es que me levante al de nada, a ver si quedan galletas o a mirar cualquier cosa en internet. Calculo que antes de relajarme tengo que soportar una media hora de estrés, sí, de estrés, debajo de la manta.
Esta tarde me ha vuelto a costar mucho relajarme, pero algo he conseguido: se me ha aliviado el hormigueo de las articulaciones, mi síntoma favorito de estrés. Bueno, de favorito, nada, porque es absolutamente odioso, es como tener una gripe sin tenerla. Por él llegué a plantearme si no sería fibromialgia lo que me pasa, pero no lo creo, no se me pasaría en un par de semanas, que es lo máximo que me suele tardar.
No debería quejarme mucho, en realidad son cosas que me he buscado yo solita, como siempre. Debería plantar algunas tareas. Total, la vida es corta, como pensaba en el funeral al que fui hace pocas semanas. Por cierto, me encontré ayer con la viuda, y me alegro de haber ido con prisa, porque una no sabe qué cara poner en esos casos, después de saludar. Yo al menos creo que soy torpe.
En fin, poca variación.
Esta tarde me ha vuelto a costar mucho relajarme, pero algo he conseguido: se me ha aliviado el hormigueo de las articulaciones, mi síntoma favorito de estrés. Bueno, de favorito, nada, porque es absolutamente odioso, es como tener una gripe sin tenerla. Por él llegué a plantearme si no sería fibromialgia lo que me pasa, pero no lo creo, no se me pasaría en un par de semanas, que es lo máximo que me suele tardar.
No debería quejarme mucho, en realidad son cosas que me he buscado yo solita, como siempre. Debería plantar algunas tareas. Total, la vida es corta, como pensaba en el funeral al que fui hace pocas semanas. Por cierto, me encontré ayer con la viuda, y me alegro de haber ido con prisa, porque una no sabe qué cara poner en esos casos, después de saludar. Yo al menos creo que soy torpe.
En fin, poca variación.
domingo, 2 de marzo de 2014
Desintegración
Últimamente tampoco me apetece seguir haciendo deporte. O al menos, no este deporte, ni en este sitio, ni con esta gente. Hace tiempo que comencé a sentir cierto desinterés, en general. Si no lo he dejado, es porque creo que físicamente tiene sus ventajas: empiezo a ser un poco mejor en lo que hago, cuando vuelvo a casa probablemente esté menos deprimida, estoy fuerte, me han bajado las pulsaciones de 70 y tantas a 50 y tantas, no me canso tan fácilmente...
Pero hay cada estúpido integral en las clases, incluso gentuza... Supongo que es normal, ahí va el que quiere. Es como una sociedad en pequeño, con sus tarados y sus cabrones incluidos. El propio monitor me parece un poco más cargante cada día. Llegamos a llevarnos muy bien, pero o ha cambiado él, o he cambiado yo, o las circunstancias se han ido a la mierda, y ya no es lo mismo.
Me siento un poco Mary Poppins... En cuanto cambie el viento y tenga claro adónde quiero ir, quizá me deje llevar.
Pero hay cada estúpido integral en las clases, incluso gentuza... Supongo que es normal, ahí va el que quiere. Es como una sociedad en pequeño, con sus tarados y sus cabrones incluidos. El propio monitor me parece un poco más cargante cada día. Llegamos a llevarnos muy bien, pero o ha cambiado él, o he cambiado yo, o las circunstancias se han ido a la mierda, y ya no es lo mismo.
Me siento un poco Mary Poppins... En cuanto cambie el viento y tenga claro adónde quiero ir, quizá me deje llevar.
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