sábado, 26 de enero de 2013

No perdamos el norte

Semana de calma laboral, casi demasiada. Sin embargo, quizá para compensar, el máster sigue dando guerra. Cuento las semanas para que acabe, estoy harta.

El caso es que ya casi tengo una especialidad. Se sale un poco de lo más habitual, pero ahí está. Es decir, me darán un diplomita, podré ponerlo en el currículum, etc.

Por supuesto, desde el momento en que lo acabe, voy a estar una buena temporada sin querer saber nada del tema. Me quedan tres meses largos, y ya estoy saturada, con lo cual ni me imagino cómo acabaré. Y eso, aun gustándome lo que me enseñan.

Tengo una posibilidad de seguir por ese camino, y no sé qué haré. Por un lado está la saturación, y por otro, el hecho de que todo el mundo me dice que continúe. Deben de verme mucho mejor de lo que yo me veo.

Pero estoy tan hasta las narices de todo...

sábado, 19 de enero de 2013

Last News

Va pasando el mes de enero. Me alegro, nunca me ha gustado mucho. Claro que a Rajoy y Cía. les está gustando menos. Este tío, entre otras cosas, es completamente gafe: le cuesta un huevo llegar a presidente, y cuando llega son todo marrones. Marrones de los que es el responsable supremo, claro.

Me choca tanta hipocresía como la que tienen estos tíos. Me caía mal el PSOE porque siempre me han parecido unos vendedores de aire, unos estafadores con una jeta impresionante que sólo iban a llenarse el bolsillo, y encima iban de guays y de progres. Me caía mal el PP por fachuzas, pero parecían relativamente limpios en cuanto a la corrupción. Pero el último año, y este que comienza, se les ha visto el plumero. O sea, no eran sólo fachas; además, estaban tan podridos como el PSOE, y ese catolicismo que tienen ha venido a ser como el de los mafiosos: todo el día liándola, y de misa diaria.

Desde luego, esto del Bárcenas, las cuentas en Suiza, los sobresueldos en negro mientras metían recortes para poner parches al desastre que han provocado con Bankia es algo que ha abierto muchos ojos. Yo no les he votado nunca, pero agradezco la información de todos modos. Y me indigna. Me indigna que además Rajoy sea tan cínico. No puede escaquearse de la responsabilidad, está haciendo lo mismo que cuando Felipe González miraba para otro lado y decía que se enteraba de las cosas por los periódicos: disimular y echar balones fuera.

El jueves me llamó la atención la media de edad que fue a montarles la barrila a la calle Génova: cuarentañeros (o cuarentones, depende). Debería acojonarse más de uno, porque no se trataba de jovencitos con ganas de gritar. Tampoco una manifestación de esas a las que mucha gente va para pasar el día de huelga y creer que han hecho algo. Me parece que es significativa esa edad, es como si la gente que lleva el peso de la sociedad se estuviera sublevando. Están muy cabreados. Y con razón. Lo dicho, quizá sea como para echarse a temblar, quizá no esté lejos el día en que todo estalle.

viernes, 4 de enero de 2013

Primer fin de semana

Se rompe la pequeña mala racha de principio de año... digo yo. Me han dado una pequeña noticia positiva en temas de trabajo. He comprado ropa suficiente para los próximos dos años, y no es que sea mucha, es que la desgasto poco. Voy recuperando el tono, en general, y hasta en familia va funcionando todo. Tengo que mentalizarme de que soy una luchadora y voy a tener que demostrarlo en los próximos meses.

miércoles, 2 de enero de 2013

Principio de año

- Quería haber transformado la resaca en poesía, y al final no moví un dedo. Como para haber ido a buscar un boli, ja, ja.

- Vuelta a todo. También a algún que otro desastre.

- Pocas ganas de hacer penitencia, pero habrá que ponerse el chándal y tratar de eliminar asados, dulces, alcohol y demás. Sé de alguien que se pone en plan sádico para que eso se vuelva una realidad, y cero piedad.

- B. vuelve a estar missing. No sé qué le pasa, antes teníamos mucho más contacto.

- Me encanta mi agenda nueva. Después de dejarme una pasta en otro tipo de regalos, el que más me gusta es ese.

- El nuevo año no parece mejor que el anterior, pero no sé si he guardado el ticket para que me lo cambien. En fin, habrá que darle una oportunidad.