- Creo que ya nadie sigue la tradición del día de los Inocentes. Bueno, no era nada del otro mundo.
- Tengo fiesta, pero llevo todo el día haciendo cosas y me siento como si hubiera ido a currar. Sí, la actividad me impide comerme la cabeza más allá de la propia actividad... y también me deja exhausta.
- Varios sitios de Google me dicen que cuando un tío pone su mano en el hueco de tu espalda es que no le eres indiferente. Yo digo que eso no es garantía de que quiera algo más, y aunque lo fuera, quizá las circunstancias no sean propicias y va a ser más de lo mismo: nada.
- Esto está oscuro como boca de lobo. Se supone que ya empiezan a alargar los días, pero todavía no se nota nada, y si encima hace un día muy, muy gris...
- No sé si este año que empieza es olímpico o de mundiales. Creo que olímpico. Me da pereza googlearlo.
- Esa sensación de que debería estar en otro lado o al menos dedicándome a otras cosas no me abandona.
- Quisiera que el día 1 empezara otro estilo de vida para mí, uno que incluya una guitarra, unas botas de trekking y vacaciones. Pero no.
lunes, 30 de diciembre de 2013
sábado, 28 de diciembre de 2013
Tarde, mal y...
Seguimos con reuniones varias. Yo había dicho que este año no estaba pasando nada, pero lo único que sucede es que todo viene con retraso. Sigo quedándome un poco aparte de los demás, y me he dado cuenta de lo literalmente que tiendo a tomarme algunas cosas: el "¿Nos vamos?" de algunas personas suele conducir a que efectivamente, yo me levanto, salgo del sitio... y me quedo esperando media hora a los demás, fuera. No me queda claro si es un rasgo Asperger o un simple síntoma de ansiedad, de querer hacer las cosas rápidamente, o incluso una prueba de mi escasa integración en el grupo. De hecho, aunque hace ya tiempo, soy de las últimas que se incorporaron, la mayoría de los demás se conocen más y es posible que estén mejor sincronizados, con lo cual se levantan y cogen sus abrigos al mismo ritmo, tranquilamente.
Por otra parte, sigue habiendo almas caritativas que me notan cierta timidez y tratan de que me integre un poco más, y la intención es buena, pero de rebote me hace sentir un poco más patética, claro, sobre todo si es una persona más joven la que trata de ayudarme. De repente, me siento mal porque me llevan de la manita.
También me sigo preguntando por qué anda tan pendiente de mí y de cómo me las apaño el tipo al que arranqué de entre mis neuronas un tanto bruscamente, ése al que nunca he entendido del todo, el que coqueteaba, pero luego nada de nada. El caso es que me gusta que esté pendiente, lo cual es mala señal. No lo arranqué del todo, supongo.
Por otra parte, sigue habiendo almas caritativas que me notan cierta timidez y tratan de que me integre un poco más, y la intención es buena, pero de rebote me hace sentir un poco más patética, claro, sobre todo si es una persona más joven la que trata de ayudarme. De repente, me siento mal porque me llevan de la manita.
También me sigo preguntando por qué anda tan pendiente de mí y de cómo me las apaño el tipo al que arranqué de entre mis neuronas un tanto bruscamente, ése al que nunca he entendido del todo, el que coqueteaba, pero luego nada de nada. El caso es que me gusta que esté pendiente, lo cual es mala señal. No lo arranqué del todo, supongo.
sábado, 21 de diciembre de 2013
Más locuras
Después de ver un reportaje sobre personas Asperger, veo que no tenemos mucho que ver. La pega es que era sólo sobre chicos, y parece que los chicos con este síndrome y las chicas son muy diferentes. Por decirlo de alguna manera, no nos identificamos con Sheldon, pero sí con Amy. Bueno, Amy probablemente también tenga algo de exagerado.
Finalmente sí hubo una pequeña fiesta en el trabajo. Me encontré sola la mayor parte del tiempo. No me habría encontrado mal si no fuera por esas pequeñas llamadas de atención de mi propia cabeza, que me decían que todo el mundo se estaba dando cuenta de que estaba sola. Y el caso es que no podía hacer otra cosa, la gente con la que me llevo bien estaba en la otra punta de la sala y aparentemente iban a su bola, con los jefes y demás... No me apetecía acercarme, me daba la impresión de cortarles el rollo. Por otro lado, la verdad es que quiero mucho a uno de los jefes, que es tan buena persona que le pegaría más ser compañero que jefe, y me gustaría decírselo, pero no soy capaz y me temo que paso por una persona fría cuando me relaciono con él. Me sentí mal por eso, no era mi intención en absoluto.
En fin, ando medio depre, creo que llevo una vida extraña, que no voy a ninguna parte, etc., y si hablo con gente de mi confianza y digo que no me siento bien y que quizá debería pensar en alguna terapia, se limitan a no tomarme en serio y bromear. Siempre topo con la misma pared, doy vueltas en torno al mismo punto...
Finalmente sí hubo una pequeña fiesta en el trabajo. Me encontré sola la mayor parte del tiempo. No me habría encontrado mal si no fuera por esas pequeñas llamadas de atención de mi propia cabeza, que me decían que todo el mundo se estaba dando cuenta de que estaba sola. Y el caso es que no podía hacer otra cosa, la gente con la que me llevo bien estaba en la otra punta de la sala y aparentemente iban a su bola, con los jefes y demás... No me apetecía acercarme, me daba la impresión de cortarles el rollo. Por otro lado, la verdad es que quiero mucho a uno de los jefes, que es tan buena persona que le pegaría más ser compañero que jefe, y me gustaría decírselo, pero no soy capaz y me temo que paso por una persona fría cuando me relaciono con él. Me sentí mal por eso, no era mi intención en absoluto.
En fin, ando medio depre, creo que llevo una vida extraña, que no voy a ninguna parte, etc., y si hablo con gente de mi confianza y digo que no me siento bien y que quizá debería pensar en alguna terapia, se limitan a no tomarme en serio y bromear. Siempre topo con la misma pared, doy vueltas en torno al mismo punto...
jueves, 19 de diciembre de 2013
Soseando
Viene un final de año de lo más soso. No hay cena de empresa ni nada parecido, no hay ninguna fiesta organizada por ningún colectivo con el que yo esté relacionada... Sólo hubo un picoteo ligero hace unos días, y ni siquiera pude asistir, ya es casualidad.
Es como si todo el mundo se hubiera hecho demasiado mayor este año, o tal vez la crisis influya. Bueno, debería darme igual, porque más de una vez he acabado la fiesta sintiéndome indiferente con todo, o frustrada por haber pasado la noche cerca de alguien que no me hacía caso, o tonta por haber bebido mucho sin que me guste beber. Casi nunca me siento del todo a gusto, porque a menudo no sé qué decir y me callo demasiado tiempo, no me gusta la música pachanguera, hay demasiada gente con la que no me gusta relacionarme... Es decir, estas historias no me hacen muy feliz y voy un poco forzada, pero si no hay movida es como si fuera febrero, o septiembre: una época del año sin nada demasiado interesante.
Tampoco he comprado más regalos que los de los críos de la familia. Sí que voy a ir a por un par de cosas para mí, pero me da pereza ir de compras, como siempre. Por lo demás, lo que voy a regalar yo va a ser mi contribución para pagar los gastos, como otras veces. No es quedar mal, porque tengo una familia particular que no tiene mucho entusiasmo por los regalos, y menos si se hacen por compromiso, porque manda la tradición.
¿Adornos? Los que quieran los críos, y la figurita que suelo sacar. Paso de volverme loca con el árbol y me parece hipócrita poner un belén, porque en todo caso lo que celebro es el solsticio, algo bastante pagano.
De la comida y las reuniones cuñadiles no me voy a poder librar, eso lo tengo claro. Me dan ganas de tomar un medicamento con efectos secundarios de esos que te dan sueño en cuanto aparezca mi familia política. Tengo experiencia, un simple antigripal casi me durmió en una cena... y por supuesto apunté el nombre de la droga en cuestión, para el futuro. Debería usarla para no oír las estupideces de costumbre. Así comería menos, de paso. Si por mí fuera, sólo serviría cosas ligeras, y me apetece más un trozo de bizcocho casero que el turrón, que en el fondo no me gusta.
Y no sé... Días de vacaciones, pues sí que tengo algunos, pero estas vacaciones suelen ser para hacer cosas pendientes: ir al banco, hacerle una puesta a punto al ordenador, arreglar la habitación de los hobbies...
Es como si todo el mundo se hubiera hecho demasiado mayor este año, o tal vez la crisis influya. Bueno, debería darme igual, porque más de una vez he acabado la fiesta sintiéndome indiferente con todo, o frustrada por haber pasado la noche cerca de alguien que no me hacía caso, o tonta por haber bebido mucho sin que me guste beber. Casi nunca me siento del todo a gusto, porque a menudo no sé qué decir y me callo demasiado tiempo, no me gusta la música pachanguera, hay demasiada gente con la que no me gusta relacionarme... Es decir, estas historias no me hacen muy feliz y voy un poco forzada, pero si no hay movida es como si fuera febrero, o septiembre: una época del año sin nada demasiado interesante.
Tampoco he comprado más regalos que los de los críos de la familia. Sí que voy a ir a por un par de cosas para mí, pero me da pereza ir de compras, como siempre. Por lo demás, lo que voy a regalar yo va a ser mi contribución para pagar los gastos, como otras veces. No es quedar mal, porque tengo una familia particular que no tiene mucho entusiasmo por los regalos, y menos si se hacen por compromiso, porque manda la tradición.
¿Adornos? Los que quieran los críos, y la figurita que suelo sacar. Paso de volverme loca con el árbol y me parece hipócrita poner un belén, porque en todo caso lo que celebro es el solsticio, algo bastante pagano.
De la comida y las reuniones cuñadiles no me voy a poder librar, eso lo tengo claro. Me dan ganas de tomar un medicamento con efectos secundarios de esos que te dan sueño en cuanto aparezca mi familia política. Tengo experiencia, un simple antigripal casi me durmió en una cena... y por supuesto apunté el nombre de la droga en cuestión, para el futuro. Debería usarla para no oír las estupideces de costumbre. Así comería menos, de paso. Si por mí fuera, sólo serviría cosas ligeras, y me apetece más un trozo de bizcocho casero que el turrón, que en el fondo no me gusta.
Y no sé... Días de vacaciones, pues sí que tengo algunos, pero estas vacaciones suelen ser para hacer cosas pendientes: ir al banco, hacerle una puesta a punto al ordenador, arreglar la habitación de los hobbies...
domingo, 15 de diciembre de 2013
Sigo investigando el Asperger
Cumplo con la inmensa mayoría de las condiciones que se exponen aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=VBXabxOiffc
Lo raro es que yo sí pillo los dobles sentidos sin problemas. Pensaba que era algo característico del síndrome no entenderlos, pero Atwood dice que es posible que la persona afectada no entienda chistes o bromas. O sea, que también puede ser que sí los entienda.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Tests aparte...
- Siempre he sido bastante solitaria.
- No tenía los mismos intereses que mi grupo de edad, una vez llegada a la adolescencia. Es decir, no me dedicaba a andar detrás de los chicos como una idiota, ni me volvía loca por el maquillaje, ni me gustaban las canciones comerciales.
- Soy hábil sólo con mis dedos; por lo demás, parece que he nacido con dos pies izquierdos. No es que me caiga mucho al suelo, pero como me pidan que siga unos pasos de baile, o de movimiento en general, me cuesta como el cuádruple que al resto del mundo.
- Sobre todo cuando era más joven, podía estar todo el rato callada en un grupo donde todo el mundo se divierte y hace chistes. Callada, pero con una enorme tensión interior, como si mis pensamientos estuvieran acelerados y hablando todo el tiempo.
- Tengo varios pequeños problemas de salud, y uno de ellos son los dolores musculares en la espalda, cosa que debe de ser típica en lo que sospecho.
- Otro es la ansiedad, me cuesta mucho relajarme y es posible que sea la causa de esos dolores que decía. Y también es un síntoma típico.
- Tengo algunos talentos innatos que no voy a especificar, pero que mencionan los tests de autismo. Me llevé una sorpresa bastante grande con uno en particular.
- He padecido de TOC cuando nadie hablaba del TOC, con lo cual tenía la impresión de que estaba loca, y mis padres se desesperaban. Por suerte, se ha ido suavizando mucho con los años y sólo me quedan algunas trazas, que noto sobre todo en momentos de nerviosismo.
- De pequeña era tan inocente que me volví desconfiada, "gracias" al maltrato de otros niños. Es pura autodefensa, no sabes de qué o de quién te puedes fiar, y para sobrevivir acabas dudando de todo y de todos. Debe de ser típica de los aspies esa incapacidad para discernir.
- No tenía los mismos intereses que mi grupo de edad, una vez llegada a la adolescencia. Es decir, no me dedicaba a andar detrás de los chicos como una idiota, ni me volvía loca por el maquillaje, ni me gustaban las canciones comerciales.
- Soy hábil sólo con mis dedos; por lo demás, parece que he nacido con dos pies izquierdos. No es que me caiga mucho al suelo, pero como me pidan que siga unos pasos de baile, o de movimiento en general, me cuesta como el cuádruple que al resto del mundo.
- Sobre todo cuando era más joven, podía estar todo el rato callada en un grupo donde todo el mundo se divierte y hace chistes. Callada, pero con una enorme tensión interior, como si mis pensamientos estuvieran acelerados y hablando todo el tiempo.
- Tengo varios pequeños problemas de salud, y uno de ellos son los dolores musculares en la espalda, cosa que debe de ser típica en lo que sospecho.
- Otro es la ansiedad, me cuesta mucho relajarme y es posible que sea la causa de esos dolores que decía. Y también es un síntoma típico.
- Tengo algunos talentos innatos que no voy a especificar, pero que mencionan los tests de autismo. Me llevé una sorpresa bastante grande con uno en particular.
- He padecido de TOC cuando nadie hablaba del TOC, con lo cual tenía la impresión de que estaba loca, y mis padres se desesperaban. Por suerte, se ha ido suavizando mucho con los años y sólo me quedan algunas trazas, que noto sobre todo en momentos de nerviosismo.
- De pequeña era tan inocente que me volví desconfiada, "gracias" al maltrato de otros niños. Es pura autodefensa, no sabes de qué o de quién te puedes fiar, y para sobrevivir acabas dudando de todo y de todos. Debe de ser típica de los aspies esa incapacidad para discernir.
jueves, 12 de diciembre de 2013
Nosce te ipsam
Hace tiempo tenía curiosidad por el síndrome de Asperger, en relación con mi pobre actividad social y otras características. Incluso hice algunos tests de la web. Los resultados me hicieron descartar que lo padeciera. Mi sensación era de que algo era un poco raro en mí, pero sin más. Desde luego, no me identifico con Sheldon Cooper, pura caricatura del síndrome.
El caso es que hoy he tenido un rato libre y me ha dado por leer algo de esto, y... sorpresa. Aquellos tests no eran adecuados para mujeres, puesto que el doctor Asperger hizo su estudio sólo con niños. Total, he empezado a leer sobre los síntomas de las chicas Aspie, y uno me sonaba, el otro más... Tanto me cuadraban las cosas que he terminado haciendo otro test, específico para chicas, y de aspecto fiable. Y ahí me he tirado un rato, tratando de que mis colegas del curro no se enteraran de que estaba haciendo algo así.
Pues bien, mi resultado era de 37, y a partir de 33 te consideran Aspie. Supongo que habría de ir a un psicólogo para que me evaluara de una forma más estricta, pero la verdad es que hoy tengo la sensación de que me he orientado con respecto a mí misma.
Por si alguien más tiene curiosidad:
http://aspiegirls.wordpress.com/2013/01/27/7-one-girl-with-aspergers-syndrome/
El caso es que hoy he tenido un rato libre y me ha dado por leer algo de esto, y... sorpresa. Aquellos tests no eran adecuados para mujeres, puesto que el doctor Asperger hizo su estudio sólo con niños. Total, he empezado a leer sobre los síntomas de las chicas Aspie, y uno me sonaba, el otro más... Tanto me cuadraban las cosas que he terminado haciendo otro test, específico para chicas, y de aspecto fiable. Y ahí me he tirado un rato, tratando de que mis colegas del curro no se enteraran de que estaba haciendo algo así.
Pues bien, mi resultado era de 37, y a partir de 33 te consideran Aspie. Supongo que habría de ir a un psicólogo para que me evaluara de una forma más estricta, pero la verdad es que hoy tengo la sensación de que me he orientado con respecto a mí misma.
Por si alguien más tiene curiosidad:
http://aspiegirls.wordpress.com/2013/01/27/7-one-girl-with-aspergers-syndrome/
domingo, 1 de diciembre de 2013
Lost
Creo que estoy perdiendo a una amiga por pesada. Siempre le cuento las mismas cosas, pero es que mi vida es así, monótona, repetitiva y un tanto obsesiva. Tiene gracia que esté sucediendo precisamente ahora, cuando ya no le doy tanto la lata con tonterías amorosas de ayer y hoy. Yo pensaba que estaría harta de oírme hablar siempre de lo mismo, pero quizá sea que le gusten los culebrones, y si no hay culebrón, se aburre.
A veces me siento egoísta, pero trato de compensarlo siendo una buena oyente de los rollos que me coloca ella, que es muy del tipo de los que se van a Soria, o a Marruecos, o a Nepal, y luego hay que soportarles la narración del viaje con todo lujo de detalles poco interesantes y el visionado pelín coñazo de fotos.
El caso es que parece que estamos perdiendo el contacto. Antes nos comunicábamos muy a menudo, y por varios medios, pero ya no es así, y me siento un poco mal. Entre la indiferencia sentimental que comentaba en el post anterior y el silencio de esta chica, últimamente tengo la sensación de haber naufragado y haber ido a parar a una isla desierta. Bueno, ya que no puedo gestionar las cosas de otra manera, quizá sea lo que llevo años mereciéndome.
... joder, si eso es así, ya puedo decir que no tengo amigos íntimos.
A veces me siento egoísta, pero trato de compensarlo siendo una buena oyente de los rollos que me coloca ella, que es muy del tipo de los que se van a Soria, o a Marruecos, o a Nepal, y luego hay que soportarles la narración del viaje con todo lujo de detalles poco interesantes y el visionado pelín coñazo de fotos.
El caso es que parece que estamos perdiendo el contacto. Antes nos comunicábamos muy a menudo, y por varios medios, pero ya no es así, y me siento un poco mal. Entre la indiferencia sentimental que comentaba en el post anterior y el silencio de esta chica, últimamente tengo la sensación de haber naufragado y haber ido a parar a una isla desierta. Bueno, ya que no puedo gestionar las cosas de otra manera, quizá sea lo que llevo años mereciéndome.
... joder, si eso es así, ya puedo decir que no tengo amigos íntimos.
sábado, 30 de noviembre de 2013
Desapego
Cuando deja de interesarte alguien, quizá te des cuenta de que también su entorno ha perdido interés para ti. Había algo en la situación anterior, algo que irradiaba de él y lo teñía todo, aunque fuera sólo un poco. Luego te inunda la normalidad y se te abren los ojos: ese amigo en común parece más aburrido, crees que ha llegado el momento de dedicarte a algo diferente, a ver si tus oportunidades en la vida están en ese otro algo... Eso también tiene algo de falaz, porque encierra una esperanza vana de solución total para tu vida.
Y así es como me siento, en mitad de un mar de indiferencia. Él sigue con sus estupideces, a veces, tratando de llamar mi atención para nada. No parece burla, sino más bien una dependencia de mis reacciones, con esa mirada un punto desesperada. Qué voy a hacerle; o lo supera, o él verá, porque yo ya no soy la misma.
Y así es como me siento, en mitad de un mar de indiferencia. Él sigue con sus estupideces, a veces, tratando de llamar mi atención para nada. No parece burla, sino más bien una dependencia de mis reacciones, con esa mirada un punto desesperada. Qué voy a hacerle; o lo supera, o él verá, porque yo ya no soy la misma.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Otra de esas mañanas...
Horas sin parar de hacer cosas. Estoy exhausta, y todavía me queda aguantar la comida familiar. Tampoco me extrañaría nada recibir visitas a la tarde, visitas que en otro momento agradecería, pero me temo que lo único que me va a apetecer va a ser quedarme dormida en el sofá, mientras la tele suelta las típicas tonterías domingueras.
Podría ser peor. He estado estudiando y creo que ha sido un tiempo bien invertido. Tengo la cabeza a reventar de datos, y para colmo debo de haber estado mal sentada, porque tengo la espalda algo dolorida. Y pensar que hace años podía estudiar haciendo el pino y con la tele puesta y ni me enteraba...
Bueno, mientras llegan los que tienen que llegar, voy a ver si leo un rato. Sin hacer el pino ni nada, sólo escuchando el ruido ambiental de los padres y los hijos que han salido a dar una vuelta: Dani-ven-para-acá-de-una-vez, Sara-que-nos-vamos-a-comer-ya-coño-cría...
Podría ser peor. He estado estudiando y creo que ha sido un tiempo bien invertido. Tengo la cabeza a reventar de datos, y para colmo debo de haber estado mal sentada, porque tengo la espalda algo dolorida. Y pensar que hace años podía estudiar haciendo el pino y con la tele puesta y ni me enteraba...
Bueno, mientras llegan los que tienen que llegar, voy a ver si leo un rato. Sin hacer el pino ni nada, sólo escuchando el ruido ambiental de los padres y los hijos que han salido a dar una vuelta: Dani-ven-para-acá-de-una-vez, Sara-que-nos-vamos-a-comer-ya-coño-cría...
sábado, 2 de noviembre de 2013
Difuntos, se llama
Bueno, seguimos con los días más divertidos del año. Como preveía, no ha sucedido nada hoy, o casi. Lo más reseñable, que me he encontrado con una cotilla que hacía mucho que no veía a primera hora de la mañana, la cual por supuesto me ha estado preguntando por mis cosas de trabajo ("Bien, todo bien, señora". Bueno, no es así exactamente, pero a ella no le voy a dar detalles chungos que pueda disfrutar). Y a segunda hora, con quien me he topado es con una pesada de esas que te cuentan las enfermedades familiares y acabas preguntándote si la enfermedad de su familia no será ella. Entre eso y una puesta de pilas brutal se me ha pasado la mañana.
La tarde también la he tenido algo ocupada, pero menos. Me ha pillado la lluvia en la calle y he llegado a casa a tiempo de ver cómo se convertía en un diluvio. Me encanta ver la lluvia desde mi ventana, y si no hace demasiado frío, soy muy capaz de sentarme en la parte más resguardada del balcón con un libro, a disfrutar del ruido de las gotas. Hoy lo he hecho, pero no me ha durado mucho el disfrute, porque el agua entraba hasta donde estaba yo y me mojaba, así que me he contentado con la ventana. Ha sido curioso, absolutamente relajante, como si de repente me quitaran un gran peso de encima y mis brazos y piernas cayeran hacia los lados de la silla.
Poco más. No he tenido mucha compañía, como me suele pasar, pero al menos he podido campar a mis anchas. Y no sé cómo se me ha olvidado, pero no he ido al súper, lo cual es bueno y es malo, porque más que nada proyectaba comprarme comida basura, pero también algunas cosas más necesarias que no sé cómo las voy a sustituir en los próximos días. En fin...
La tarde también la he tenido algo ocupada, pero menos. Me ha pillado la lluvia en la calle y he llegado a casa a tiempo de ver cómo se convertía en un diluvio. Me encanta ver la lluvia desde mi ventana, y si no hace demasiado frío, soy muy capaz de sentarme en la parte más resguardada del balcón con un libro, a disfrutar del ruido de las gotas. Hoy lo he hecho, pero no me ha durado mucho el disfrute, porque el agua entraba hasta donde estaba yo y me mojaba, así que me he contentado con la ventana. Ha sido curioso, absolutamente relajante, como si de repente me quitaran un gran peso de encima y mis brazos y piernas cayeran hacia los lados de la silla.
Poco más. No he tenido mucha compañía, como me suele pasar, pero al menos he podido campar a mis anchas. Y no sé cómo se me ha olvidado, pero no he ido al súper, lo cual es bueno y es malo, porque más que nada proyectaba comprarme comida basura, pero también algunas cosas más necesarias que no sé cómo las voy a sustituir en los próximos días. En fin...
viernes, 1 de noviembre de 2013
Soledad
Es un día que me he pasado entre cuatro paredes. Me suele pasar, pero sin fiestas yanquis de por medio. Y tampoco suele ser día de cementerios. La verdad es que odio este día, casi estaría mejor trabajando.
Las calles han estado vacías hasta última hora de la tarde. Era como raro, las pocas personas que se veían iban con prisa, casi tanta como los días laborables. Quizá también se sintieran incómodos con el ambiente, o simplemente hacía fresco. Yo he hecho algunas cosas, pero menos de las que planeaba, con lo cual mañana me tocará ponerme las pilas en serio. Será la forma de llenar mi sábado, que va a ser también bastante solitario.
Las calles han estado vacías hasta última hora de la tarde. Era como raro, las pocas personas que se veían iban con prisa, casi tanta como los días laborables. Quizá también se sintieran incómodos con el ambiente, o simplemente hacía fresco. Yo he hecho algunas cosas, pero menos de las que planeaba, con lo cual mañana me tocará ponerme las pilas en serio. Será la forma de llenar mi sábado, que va a ser también bastante solitario.
domingo, 27 de octubre de 2013
Casilunes
Mañana me levantaré, iré a la oficina, donde con suerte no pasará nada. Al salir cogeré el coche y me acercaré a la facultad, a ver si no ha pasado nada tampoco, o a ver si pasa algo positivo. A última hora de la tarde iré a hacer un poco de deporte, y estoy convencida de que ahí no pasará nada, porque nunca pasa nada.
La nada va cambiando de significado según el escenario. En fin.
La nada va cambiando de significado según el escenario. En fin.
jueves, 24 de octubre de 2013
Tonterías mías... y ajenas
Casi he terminado otra semana de pasillos faculteños. Ahí casi todo va bien, es un punto a favor de seguir adelante y titularme de una buena vez. No es que vaya a sacar unas notas gloriosas, creo yo, pero es posible que lo apruebe todo en pocas convocatorias, y ojalá que sólo en una. No debería importarme, yo ya tengo mi sitio en la vida, salvo que cierren la empresa o entremos en un ERE de los gordos. Sin embargo, una vez embarcada en el rollo este, me pone enferma pensar que pueda salir mal. Eso es lo tonto, más que el hecho de haberme matriculado. Se llama sufrir inútilmente, y soy una experta en ello.
Y la tontería ajena: una vez que has tomado la decisión de no seguirle el juego al tontaina que coquetea todo el tiempo contigo, y teniendo él una buena razón para cortar con eso, ¿a qué vino la carita de dolido del otro día? Está como para ir al psicólogo, el colega. Esa cara la debería tener yo, no él. Quien se ha portado como un gilipollas no he sido yo. Lo mío me cuesta poner ahora expresión neutra, haciéndome la tía dura. Y no voy a cambiar de actitud, porque es estúpido hacer otra cosa, salvo que suceda algo extraordinario que dudo mucho que vaya a pasar. En fin, atraigo a los frikis.
Y la tontería ajena: una vez que has tomado la decisión de no seguirle el juego al tontaina que coquetea todo el tiempo contigo, y teniendo él una buena razón para cortar con eso, ¿a qué vino la carita de dolido del otro día? Está como para ir al psicólogo, el colega. Esa cara la debería tener yo, no él. Quien se ha portado como un gilipollas no he sido yo. Lo mío me cuesta poner ahora expresión neutra, haciéndome la tía dura. Y no voy a cambiar de actitud, porque es estúpido hacer otra cosa, salvo que suceda algo extraordinario que dudo mucho que vaya a pasar. En fin, atraigo a los frikis.
lunes, 21 de octubre de 2013
Hello World
No me he muerto. No es que esté muy viva, pero aquí sigo. Y sigo metiendo la pata.
Decía yo que no iba a hacer nada una vez acabado el postgrado, pero esto es una adicción, no he podido evitar matricularme en unos estudios que a decir verdad no me interesan demasiado. Los tenía por ahí, a medias, y se me ocurrió concluirlos. No me queda mucho pendiente, la verdad; el problema es que me siento gilipollas por haberme embarcado una vez más en cosas de estas, después de haber decidido que no, que nunca más.
Total, me está afectando esta mierda en el trabajo (mala conciencia por no dedicar más energía a lo que me da de comer), en el tiempo de ocio (por supuesto), en el humor... Esta semana debería tomar alguna decisión seria, y si yo fuera inteligente lo mandaría todo a la mierda, pero me voy a dejar llevar, lo más seguro, y andaré arrastrándome por los pasillos de la facultad en el tiempo libre que pueda arañar.
Sentimentalmente no ando muy bien, tampoco. Suele pasar eso de que quien te gusta no te hace ni caso, pero ese tío del que huyes va y se enamora de ti, y sospecho que está pasando eso. Un tipo últimamente me sonríe y me da un poco la brasa, pero me tira para atrás. No es por fealdad, es que dudo hasta de su salud mental, yo diría que no es normal del todo. Además, qué puñetas, si no me gusta, pues no me gusta, y no es algo que yo pueda cambiar por la fuerza. Ah, y para colmo de males, creo que alguien me ha clasificado como lesbiana, probablemente sin ánimo de ofender. Es una colega pelín hipersexual, me parece que el problema es que si no estás tan salida como ella, automáticamente eres homo. En fin, que piense lo que quiera, no le voy a dar ninguna explicación. Bastante ocupada estoy tratando de huir del tipo raro al que le gusto.
La familia bien, gracias... No, mentira, tan mal como siempre. Es ese lugar al que regreso y en el que no puedo dar rienda suelta a nada, porque no me entenderían, o para no preocuparles. A veces me siento como una olla a presión, e incomprendida como una adolescente (¿dejé de serlo alguna vez?). Y sigue habiendo el mal ambiente habitual, esa relajación malsana cuando mi padre no está a la hora de la comida del sábado.
Creo que voy a dejar aquí el post, como siga escribiendo esas maravillas me abro las venas esta misma noche.
Decía yo que no iba a hacer nada una vez acabado el postgrado, pero esto es una adicción, no he podido evitar matricularme en unos estudios que a decir verdad no me interesan demasiado. Los tenía por ahí, a medias, y se me ocurrió concluirlos. No me queda mucho pendiente, la verdad; el problema es que me siento gilipollas por haberme embarcado una vez más en cosas de estas, después de haber decidido que no, que nunca más.
Total, me está afectando esta mierda en el trabajo (mala conciencia por no dedicar más energía a lo que me da de comer), en el tiempo de ocio (por supuesto), en el humor... Esta semana debería tomar alguna decisión seria, y si yo fuera inteligente lo mandaría todo a la mierda, pero me voy a dejar llevar, lo más seguro, y andaré arrastrándome por los pasillos de la facultad en el tiempo libre que pueda arañar.
Sentimentalmente no ando muy bien, tampoco. Suele pasar eso de que quien te gusta no te hace ni caso, pero ese tío del que huyes va y se enamora de ti, y sospecho que está pasando eso. Un tipo últimamente me sonríe y me da un poco la brasa, pero me tira para atrás. No es por fealdad, es que dudo hasta de su salud mental, yo diría que no es normal del todo. Además, qué puñetas, si no me gusta, pues no me gusta, y no es algo que yo pueda cambiar por la fuerza. Ah, y para colmo de males, creo que alguien me ha clasificado como lesbiana, probablemente sin ánimo de ofender. Es una colega pelín hipersexual, me parece que el problema es que si no estás tan salida como ella, automáticamente eres homo. En fin, que piense lo que quiera, no le voy a dar ninguna explicación. Bastante ocupada estoy tratando de huir del tipo raro al que le gusto.
La familia bien, gracias... No, mentira, tan mal como siempre. Es ese lugar al que regreso y en el que no puedo dar rienda suelta a nada, porque no me entenderían, o para no preocuparles. A veces me siento como una olla a presión, e incomprendida como una adolescente (¿dejé de serlo alguna vez?). Y sigue habiendo el mal ambiente habitual, esa relajación malsana cuando mi padre no está a la hora de la comida del sábado.
Creo que voy a dejar aquí el post, como siga escribiendo esas maravillas me abro las venas esta misma noche.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
El final del verano...
Trato de ver una peli de miedo con nada menos que Robert de Niro... pero no me cuadra. No sé, es un gran actor, pero ese tipo de papel no es su género y no termino de creérmelo. De todos modos, es una gozada escuchar a su doblador, creo que se apellida Solans.
No estoy encontrando gran cosa que hacer. Es como si se me hubiera pasado la furia lectora de agosto, o será que ya no me siento tan vacía, o sí, pero ya ni me importa. Total, hoy encontraré razones para no pensar: vuelvo al gimnasio, y el cansancio y las agujetas de los primeros días serán suficientes para que mi cerebro esté ocupado. Por cierto, tenía un paquete de vitaminas en el armarito, se me ocurre ir a mirar... y veo que sólo me queda una pastilla de vitaminas para las urgencias. No sé si comprar más por si acaso o esperar a necesitarlas de verdad. Bueno, total, en el peor de los casos, se tratará de ir a rastras hasta la farmacia y enseñar el billete alargando el brazo desde el suelo, mientras pido el fármaco con voz agónica.
Volvió el de siempre. Es extraño, la última vez que coincidimos tuvo todo un tono de despedida, en plan "ya ha habido bastantes tonterías entre nosotros" y lo asumí. No sé por qué ha vuelto a esa estúpida actitud de coqueteo. No me lo invento. Lo cual me hace pensar demasiado. ¿Es un sádico, un coqueto patológico, un inseguro...? ¿O un poco de todo?
sábado, 31 de agosto de 2013
Último día
Se acaba mi época de lectura veraniega. Sin embargo, tengo pilas de libros por ahí, y quiero leerlos, aunque sé que no voy a tener mucho tiempo en invierno.
Es un sábado raro, ha empezado mal. Digamos que he hecho ciertas alusiones bastante claras a cómo me siento en el mundo, en esta sociedad machista... y mi madre me miraba con cara de circunstancias, en plan "Sí, tienes razón, pero no puedo hacer nada y no sé qué decir". Intento de conversación importante frustrado, vaya. No es que la culpe, no me ha parecido una reacción anormal. Es un tema difícil, y yo también sé que las cosas que me amargan la vida no tienen solución, como no sea que me dé por volverme muy zen y que nada me afecte, lo cual no es mi rollo.
Hablando de cosas que me amargan, el estúpido ese vuelve el lunes a currar, con lo cual nos veremos. Trato de trazar algún plan para sobrevivir a los próximos meses, pero me da que todo lo que voy a conseguir es eso, sólo sobrevivir. Asco de todo...
Padres y madres del mundo: ¿Cuál es vuestra reacción si vuestro hijo adulto os viene diciendo muy seriamente que no es feliz y que odia vivir en esta sociedad?
Es un sábado raro, ha empezado mal. Digamos que he hecho ciertas alusiones bastante claras a cómo me siento en el mundo, en esta sociedad machista... y mi madre me miraba con cara de circunstancias, en plan "Sí, tienes razón, pero no puedo hacer nada y no sé qué decir". Intento de conversación importante frustrado, vaya. No es que la culpe, no me ha parecido una reacción anormal. Es un tema difícil, y yo también sé que las cosas que me amargan la vida no tienen solución, como no sea que me dé por volverme muy zen y que nada me afecte, lo cual no es mi rollo.
Hablando de cosas que me amargan, el estúpido ese vuelve el lunes a currar, con lo cual nos veremos. Trato de trazar algún plan para sobrevivir a los próximos meses, pero me da que todo lo que voy a conseguir es eso, sólo sobrevivir. Asco de todo...
Padres y madres del mundo: ¿Cuál es vuestra reacción si vuestro hijo adulto os viene diciendo muy seriamente que no es feliz y que odia vivir en esta sociedad?
miércoles, 28 de agosto de 2013
Giro hacia septiembre
Hoy he visto pasar varios tipos de clima ante mí. Son casi las 9 de la tarde-noche y ya empieza a ser más noche que tarde, no como hasta hace poco. Además, se nota el fresco en las piernas desnudas. Por si fuera poco, han empezado los anuncios de coleccionables en la tele, uno tras otro, como todos los años. Esta vez me llama la atención uno de una maqueta que imita un viejo Citroën. Es mono, pero fijo que acaba saliendo por un pastón, y nadie tiene un sitio apropiado para poner el cochecito. Este año tampoco voy a caer en la tentación, no se esfuercen. Ni voy a ir a comprar nada de la vuelta al cole, que otra vez está ahí, en los folletos del buzón. Tienen unas cosas muy bonitas, pero me temo que no voy a necesitar nada, ni siquiera un triste cuaderno, y menos ahora que en el trabajo reciclamos y nos los hacemos nosotros mismos.
Tengo la sensación de estar viviendo el fin de algo, y también el principio de algo en lo que no estoy invitada a participar. Es un poquito como una sensación de muerte.
Tengo la sensación de estar viviendo el fin de algo, y también el principio de algo en lo que no estoy invitada a participar. Es un poquito como una sensación de muerte.
lunes, 26 de agosto de 2013
Bricolaje
Es cierto que hacer pequeñas tareas en casa levanta la moral. Hacer demasiadas supongo que o no tiene efecto o acaba aburriendo, pero a mí me gusta cuando me piden que arregle algo con herramientas. Lo de las herramientas me ha molado toda la vida, desde que veía a mi abuelo usar el martillo, los alicates... Él tenía todo en una caja corriente, creo, y más tarde en un cajón que no se utilizaba, dentro de un mueble. Yo tengo una caja de herramientas de buen tamaño. Tiene gracia, porque hace unos años me regalaron una tipo (y tamaño) todo a un euro, en la que con suerte cabían un par de destornilladores. Nada, que les pareció "mona" para una chica que maneja ese tipo de "armas". Hoy día la uso para transportar cosas pequeñas que no estarían bien en una bolsa que no fuera rígida. Mi caja de herramientas con todas las de la ley me la compré en una gran superficie, y a todo el mundo le pareció enorme en su momento, y desde luego, nada femenina. Me llevé alguna mirada de desaprobación. Pues muy bien, pronto se me quedó justita, y eso que no tengo nada de particular. La sierra de metal, por ejemplo, no cabe, aunque podría, si sacara el martillo, las sargentas... Claro, nadie puede tenerlo todo en la caja, pero mientras no tenga un cuarto para chapuzas, con paneles de los que colgar cosas, sería lo ideal. En fin, me he acostumbrado a que esa sierra ande por un lado, el taladro con los miles de brocas en su propia caja (sería demasiado pretender meterlo en la otra), y demás.
Trataré de que no corra la voz, pero ya ha habido algún que otro pariente que me ha pedido que le ayudara con el típico mueble en kit que no acaba de cuadrar, mi madre me hace más encargos de los que le hace a mi padre, que es el típico que te dice que sí, que va a hacerlo, y cuando lo hace, le queda bien, pero tarda seis meses en ponerse las pilas, etc. Por cierto, algunas de las herramientas que tengo son regalo de mi madre. De ellas, unos alicates son buenos, otros un desastre, no sé para qué quiero tres lápices de carpintero, los rollos de cuerda resultaron una buena idea... No entiende mucho, pero su intención es la mejor, muy de agradecer.
Acabo de colgar un cuadro en una zona complicada de la pared. Ayer arreglé una puertecilla que empezaba a torcerse. También reparé el muelle de un cacharro de resorte, serré un listón...
Eso, que no corra la voz.
Trataré de que no corra la voz, pero ya ha habido algún que otro pariente que me ha pedido que le ayudara con el típico mueble en kit que no acaba de cuadrar, mi madre me hace más encargos de los que le hace a mi padre, que es el típico que te dice que sí, que va a hacerlo, y cuando lo hace, le queda bien, pero tarda seis meses en ponerse las pilas, etc. Por cierto, algunas de las herramientas que tengo son regalo de mi madre. De ellas, unos alicates son buenos, otros un desastre, no sé para qué quiero tres lápices de carpintero, los rollos de cuerda resultaron una buena idea... No entiende mucho, pero su intención es la mejor, muy de agradecer.
Acabo de colgar un cuadro en una zona complicada de la pared. Ayer arreglé una puertecilla que empezaba a torcerse. También reparé el muelle de un cacharro de resorte, serré un listón...
Eso, que no corra la voz.
sábado, 24 de agosto de 2013
Tensión
Tengo un día movidito. Mi padre está hoy aquí, ha estado durante toda la mañana.
Oh, creo que acaba de irse, he oído la puerta. Bien.
Sé que la mayoría de las mujeres adoran a su padre, y la mayoría de los hombres adoran a su madre. Bueno, pues no se puede generalizar: yo no me llevo bien con el mío. Eso me hace sentir culpable. El caso es que él hace años que me está dando razones para no caerme bien, y ya no se puede decir que sea una manía de adolescente mía. Probablemente lo fue, yo no aceptaba la autoridad y él trataba de imponerse, pero ya no es esa la causa, me ha bastado que me haya mentido y manipulado de adulta. No son imaginaciones mías, son hechos que ya se han hablado en familia y no admiten más interpretaciones que esa. Y además, no se le puede confiar nada, trata de organizarte la vida, si lo intentas, porque cree que lo sabe todo y que el resto del mundo no sabe nada. Por tanto, hace años que no le hablo prácticamente de nada, sólo cruzamos las frases imprescindibles.
Quizá haya hablado ya de esto, pero es que no cambia la cosa. Cuando anda por aquí, me siento como un volcán que trata de no estallar, es como si me hirviera algo por dentro. No me gusta que esté aquí. No me gustan sus costumbres. No hace mucho, vi que se cortaba las uñas de los pies al lado de la mesa, que ya estaba con todos los platos puestos. No limpia lo que ensucia en el baño. No entiende que hay cosas que no debe tocar, porque si están de una manera determinada, es por una razón. Es desconsiderado con mi madre. No hace caso de nadie. Fastidia todas las comidas sacando temas polémicos en los que sabe que no vamos a estar de acuerdo, sólo por provocar la discusión o para imponerse. Últimamente no cierra la puerta del baño ni enciende la luz, con lo cual te lo puedes encontrar en cualquier situación si crees que el baño está libre. Hoy no he podido reprimir dar un portazo espontáneo, porque eso ha sido lo que ha encendido la espoleta de este post. Eso sí, él no se corta en criticar pequeños descuidos de los demás, o cosas que él cree que deben hacerse de otra manera. Brevemente: demanda respeto, pero no está dispuesto a respetar.
¿Me cuesta perdonar? Definitivamente, sí, pero si ni siquiera me piden perdón, pudiendo haberlo hecho, pues todavía es peor. ¿Tengo yo defectos parecidos? Seguramente algunos, no soy perfecta, pero ni engaño ni manipulo a mis padres.
Oh, creo que acaba de irse, he oído la puerta. Bien.
Sé que la mayoría de las mujeres adoran a su padre, y la mayoría de los hombres adoran a su madre. Bueno, pues no se puede generalizar: yo no me llevo bien con el mío. Eso me hace sentir culpable. El caso es que él hace años que me está dando razones para no caerme bien, y ya no se puede decir que sea una manía de adolescente mía. Probablemente lo fue, yo no aceptaba la autoridad y él trataba de imponerse, pero ya no es esa la causa, me ha bastado que me haya mentido y manipulado de adulta. No son imaginaciones mías, son hechos que ya se han hablado en familia y no admiten más interpretaciones que esa. Y además, no se le puede confiar nada, trata de organizarte la vida, si lo intentas, porque cree que lo sabe todo y que el resto del mundo no sabe nada. Por tanto, hace años que no le hablo prácticamente de nada, sólo cruzamos las frases imprescindibles.
Quizá haya hablado ya de esto, pero es que no cambia la cosa. Cuando anda por aquí, me siento como un volcán que trata de no estallar, es como si me hirviera algo por dentro. No me gusta que esté aquí. No me gustan sus costumbres. No hace mucho, vi que se cortaba las uñas de los pies al lado de la mesa, que ya estaba con todos los platos puestos. No limpia lo que ensucia en el baño. No entiende que hay cosas que no debe tocar, porque si están de una manera determinada, es por una razón. Es desconsiderado con mi madre. No hace caso de nadie. Fastidia todas las comidas sacando temas polémicos en los que sabe que no vamos a estar de acuerdo, sólo por provocar la discusión o para imponerse. Últimamente no cierra la puerta del baño ni enciende la luz, con lo cual te lo puedes encontrar en cualquier situación si crees que el baño está libre. Hoy no he podido reprimir dar un portazo espontáneo, porque eso ha sido lo que ha encendido la espoleta de este post. Eso sí, él no se corta en criticar pequeños descuidos de los demás, o cosas que él cree que deben hacerse de otra manera. Brevemente: demanda respeto, pero no está dispuesto a respetar.
¿Me cuesta perdonar? Definitivamente, sí, pero si ni siquiera me piden perdón, pudiendo haberlo hecho, pues todavía es peor. ¿Tengo yo defectos parecidos? Seguramente algunos, no soy perfecta, pero ni engaño ni manipulo a mis padres.
jueves, 22 de agosto de 2013
Cosas de agosto
- Quedarte una semana sola en la oficina, en verano, es convertirte en mujer-orquesta: no paras, haces todo tipo de rollos.
- Eso sí, aprendes mogollón.
- Esto también: toda la responsabilidad te caerá encima si algo sale mal.
- Y tienes muchas probabilidades de que así sea, porque muchas de esas cosas no suelen ser competencia tuya, tienes falta de costumbre, y andas entre el no-me-atrevo y el debería-haberme-atrevido.
...
- A veces me siento a punto de estallar, porque en la vida real callo muchas cosas. Me pregunto qué pasaría si fuera a esa estúpida red social y pusiera: "Es homosexual". O "Iros a la mierda". O "Pienso en el suicidio". O "Quiero a fulanito, que lo sepáis".
- Me contesto: responderían varias personas preguntando qué pasa, qué quiero decir, quién es gay... Creo que la última no tendría réplicas, pero sí muchas miradas de reojo en la vida real.
- No sé cuáles de estas personas tendrían una preocupación genuina. Apuesto por un par, de entre toda la gente.
- Admito que yo sólo me preocuparía por lo del suicidio, y probablemente mi intervención se limitaría a un par de frases para levantarle el ánimo a quien fuera menester. Con miedo de que me tomaran por un hombro en el que llorar, porque, la verdad, en esa sintonía aguanto relativamente poco.
- Debería avergonzarme.
- Pero me da que no soy peor que la mayoría.
...
- Hoy no me he duchado por terminar un libro.
- El libro ni siquiera me estaba gustando como para eso.
- He perdido la tarde.
- Pero no sé cómo podría haberla ganado.
- Bah, simplemente no habría podido.
...
- Me estoy volviendo cotilla.
- Tanto como para criticar una minifalda de vértigo.
- Es que no pegaba el atuendo con el sitio.
- Pero también he criticado a la que llevaba un vestido pegadísimo y marcaba cincuenta michelines cantosos.
- Luego digo que no me importa el exterior de las personas.
- Hipócrita que es una.
...
- Quisiera hablar de mis problemas.
- Pero soy demasiado cobarde y orgullosa.
- Eso sí, aprendes mogollón.
- Esto también: toda la responsabilidad te caerá encima si algo sale mal.
- Y tienes muchas probabilidades de que así sea, porque muchas de esas cosas no suelen ser competencia tuya, tienes falta de costumbre, y andas entre el no-me-atrevo y el debería-haberme-atrevido.
...
- A veces me siento a punto de estallar, porque en la vida real callo muchas cosas. Me pregunto qué pasaría si fuera a esa estúpida red social y pusiera: "Es homosexual". O "Iros a la mierda". O "Pienso en el suicidio". O "Quiero a fulanito, que lo sepáis".
- Me contesto: responderían varias personas preguntando qué pasa, qué quiero decir, quién es gay... Creo que la última no tendría réplicas, pero sí muchas miradas de reojo en la vida real.
- No sé cuáles de estas personas tendrían una preocupación genuina. Apuesto por un par, de entre toda la gente.
- Admito que yo sólo me preocuparía por lo del suicidio, y probablemente mi intervención se limitaría a un par de frases para levantarle el ánimo a quien fuera menester. Con miedo de que me tomaran por un hombro en el que llorar, porque, la verdad, en esa sintonía aguanto relativamente poco.
- Debería avergonzarme.
- Pero me da que no soy peor que la mayoría.
...
- Hoy no me he duchado por terminar un libro.
- El libro ni siquiera me estaba gustando como para eso.
- He perdido la tarde.
- Pero no sé cómo podría haberla ganado.
- Bah, simplemente no habría podido.
...
- Me estoy volviendo cotilla.
- Tanto como para criticar una minifalda de vértigo.
- Es que no pegaba el atuendo con el sitio.
- Pero también he criticado a la que llevaba un vestido pegadísimo y marcaba cincuenta michelines cantosos.
- Luego digo que no me importa el exterior de las personas.
- Hipócrita que es una.
...
- Quisiera hablar de mis problemas.
- Pero soy demasiado cobarde y orgullosa.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Blanco y negro
Me estoy matando a libros como aquel que decía que se mataba a pajas. No hago más que leer todo el puto día, apenas paro, es como si hubiera redescubierto la lectura. No siempre disfruto, pero por lo menos la mente se me suele ir a otro lado, aunque sea para cabrearme con algún autor-timador.
No es sano, es una adicción, aunque muchos la vean como la más sana de las adicciones. A menudo no recuerdo lo que he leído, se me pierden las historias al día siguiente, cuando ya estoy devorando el próximo. Olvido títulos y autores, sólo me quedo con retazos de algunos capítulos.
No estoy segura, pero creo haber detectado alguna cara de preocupación por aquí, al ver que casi no hago otra cosa. De todos modos, si no van a preguntar qué me pasa, o qué pueden hacer para ayudarme, ¿de qué sirven esas caras?
No es sano, es una adicción, aunque muchos la vean como la más sana de las adicciones. A menudo no recuerdo lo que he leído, se me pierden las historias al día siguiente, cuando ya estoy devorando el próximo. Olvido títulos y autores, sólo me quedo con retazos de algunos capítulos.
No estoy segura, pero creo haber detectado alguna cara de preocupación por aquí, al ver que casi no hago otra cosa. De todos modos, si no van a preguntar qué me pasa, o qué pueden hacer para ayudarme, ¿de qué sirven esas caras?
lunes, 19 de agosto de 2013
Drinking ranking
No hay nada como el agua cuando de verdad tienes sed, pero si se trata de darse un capricho, estas son mis preferencias:
- Zumo de naranja natural (nada que ver con el de brik, que siempre tiene un punto amargo).
- Zumo de manzana.
- Batido de vainilla.
- Bebidas de chocolate: batidos, chocolate a la taza, cacao...
- Zumos de frutas del bosque, etc.
Muy atrás en la lista estarían estas, que de hecho no me gustan ni por el sabor ni por los efectos; sólo las bebo para socializar:
- Café. Estoy yo como para multiplicar mis nervios a base de cafeína, lo que faltaba...
- Gin tonic. Desde hace algún tiempo, lo relaciono con un recuerdo agridulce. De todos modos, como bebida no me vuelve loca, ni mucho menos.
- Chupitos de alcoholes fuertes. Los soporto si tienen un toque de fruta o no se nota mucho el alcohol. Vamos, de esos que parece que son inofensivos, que no tienen nada... y luego no puedes levantarte de la silla para irte a tu casa.
- Cerveza. La tomo para parecer tan adulta como los demás, pero no me hace gracia. Si acaso, la negra es más agradable. De todos modos, últimamente me empezaba a gustar la sensación de mareo que me dan las cervezas mañaneras a solas (me preocupa).
- Champán. No entiendo cómo es que incluso a algunos críos les gusta el sabor.
- Zumo de naranja natural (nada que ver con el de brik, que siempre tiene un punto amargo).
- Zumo de manzana.
- Batido de vainilla.
- Bebidas de chocolate: batidos, chocolate a la taza, cacao...
- Zumos de frutas del bosque, etc.
Muy atrás en la lista estarían estas, que de hecho no me gustan ni por el sabor ni por los efectos; sólo las bebo para socializar:
- Café. Estoy yo como para multiplicar mis nervios a base de cafeína, lo que faltaba...
- Gin tonic. Desde hace algún tiempo, lo relaciono con un recuerdo agridulce. De todos modos, como bebida no me vuelve loca, ni mucho menos.
- Chupitos de alcoholes fuertes. Los soporto si tienen un toque de fruta o no se nota mucho el alcohol. Vamos, de esos que parece que son inofensivos, que no tienen nada... y luego no puedes levantarte de la silla para irte a tu casa.
- Cerveza. La tomo para parecer tan adulta como los demás, pero no me hace gracia. Si acaso, la negra es más agradable. De todos modos, últimamente me empezaba a gustar la sensación de mareo que me dan las cervezas mañaneras a solas (me preocupa).
- Champán. No entiendo cómo es que incluso a algunos críos les gusta el sabor.
domingo, 18 de agosto de 2013
Lo insoluble, lo insalvable
- La soledad.
- El corazón roto.
- Mi nulo encaje como mujer en esta sociedad. No hablo de transexualidad, véase uno de los posts de hace unos días.
- Mis dificultades con la autodefensa verbal.
- El repetitivo día a día.
- Lo aburrida que puedo llegar a ser.
- Mis gustos diferentes, en relación con el funcionamiento en sociedad. O sea, que como prefiero el zumo al alcohol, ya quedo como aburrida.
- El aburrimiento. No es solamente ser aburrida, es que percibo el entorno como algo aburrido.
- La sensación de falta de libertad.
- La hostilidad ajena. Mi hostilidad hacia los que me son hostiles.
- La sensación de haber hecho malas elecciones, de no haber tenido carácter para mandar una situación concreta al carajo.
- El paso del tiempo sin saber para dónde tirar.
Etc.
- El corazón roto.
- Mi nulo encaje como mujer en esta sociedad. No hablo de transexualidad, véase uno de los posts de hace unos días.
- Mis dificultades con la autodefensa verbal.
- El repetitivo día a día.
- Lo aburrida que puedo llegar a ser.
- Mis gustos diferentes, en relación con el funcionamiento en sociedad. O sea, que como prefiero el zumo al alcohol, ya quedo como aburrida.
- El aburrimiento. No es solamente ser aburrida, es que percibo el entorno como algo aburrido.
- La sensación de falta de libertad.
- La hostilidad ajena. Mi hostilidad hacia los que me son hostiles.
- La sensación de haber hecho malas elecciones, de no haber tenido carácter para mandar una situación concreta al carajo.
- El paso del tiempo sin saber para dónde tirar.
Etc.
sábado, 17 de agosto de 2013
Pasta
Vas al banco. Compruebas, solucionas, te defiendes de lo que intentan venderte, te quedas con información por si acaso. Sacas algo de pasta para cubrir los próximos gastos. Sales, y como no ha habido problemas, te sientes bien. Incluso te sientes un poco rica: no es que tengas un pastuzo en la mano, pero sabes que tampoco tienes grandes necesidades.
No es que el dinero dé la felicidad, pero al menos te da ese breve momento feliz. Luego, vuelves a darte cuenta de que no tienes ningún objetivo interesante en el que invertirlo. Sólo esos gastos ordinarios. Si hay algún remanente, ahí quedará, como un símbolo de la nada.
Y entonces vuelves a tu ánimo depresivo habitual.
No es que el dinero dé la felicidad, pero al menos te da ese breve momento feliz. Luego, vuelves a darte cuenta de que no tienes ningún objetivo interesante en el que invertirlo. Sólo esos gastos ordinarios. Si hay algún remanente, ahí quedará, como un símbolo de la nada.
Y entonces vuelves a tu ánimo depresivo habitual.
viernes, 16 de agosto de 2013
Por qué pienso así
Naces. Te llenan de lazos y ropa bonita... que hay que cuidar. Eso ya te coarta con respecto a tus hermanitos y vecinos. No te arrastres por el suelo, deja tranquilo ese lazo...
Creces. Tienes más probabilidades que un chico de tener que llevar un uniforme al colegio. No es sólo que no te dejen llevar los vaqueros desastrados, es que no puedes llevar pantalones, en general. Es probable que los niños de otras escuelas se metan contigo por llevar esa pinta de pija. Envidias, dicen los mayores. Puede ser, pero ¿y tu envidia de los que no llevan uniforme? Y te empiezan a orientar más hacia el bordado que hacia la carpintería, hacia el ballet y no hacia el deporte, prescindiendo de tus gustos... Hasta tu padre cree que debería salir de ti lo de ayudar con las labores domésticas, aunque no te obligue.
Sigues creciendo. Te cuentan cómo se hacen los niños, ves reportajes de partos y, una vez más, te vuelve a parecer una puta mierda lo de la reproducción, por el lado femenino. Los chicos se vuelven a llevar la parte más fácil. Lees sobre el cáncer de mama. Otra alegría femenina. Oyes leyendas urbanas sobre violaciones, que podrías no creerte, pero abres el periódico y ves que sí, que eso sucede. Caes en la cuenta de que las mujeres siempre tienen más problemas por el lado de la seguridad, allá donde haya hombres, o sea, por todas partes. En la clase de al lado una niña menciona algo de un exhibicionista en su calle, otra viene llorando otro día porque la había seguido un tipo con intenciones y palabras nada adecuadas, una tercera planea patadas en la entrepierna para el caso de que llegue a atacarla alguno...
Sigues creciendo. No quieres que llegue la pubertad, pero llega. Mientras tú te dedicas a menstruar, algo que te horroriza y puede doler una barbaridad, ellos empiezan a dejarte muy atrás en estatura, qué felicidad. Se vuelven más fuertes y te advierten de que pueden ser peligrosos. Empiezan a meterse contigo de otra manera, pero sigue siendo meterse contigo, y no quieres que lo hagan. Si tratas de defenderte a patadas, probablemente nadie lo entienda y te echen una bronca, por haberte puesto en peligro. Muchas de las otras chicas empiezan a verles también de otra manera a ellos, pero no entiendes por qué, si generalmente a ti te parecen unos patanes agresivos (y la mayoría lo son, no hay más que compartir una clase con ellos). Ese punto de vista tan lógico y tan poco animal pesa. Como mucho, al cabo del tiempo te puede gustar uno, dos... y es difícil que con ese porcentaje alguno de ellos sienta lo mismo por ti.
Te has hecho adulta. Ves que la calle y la noche siguen siendo territorios con ciertas restricciones si eres mujer. Hazte acompañar, no bebas hasta perder el control, cuidado con lo que te echan en la bebida... Sigues soportando miradas que no te gustan, comentarios callejeros que son como para liarte a puñaladas... Te enteras de cuánto menos cobra, de media, una mujer que trabaja. Oyes que es lógico, porque el tipo de trabajo que hacen está peor pagado seas hombre o mujer, qué gozada, pero es que la formación femenina hace cuatro días que empezó a equipararse a la masculina y sigue habiendo un techo de cristal que es como un prejuicio y es más difícil llegar a ser directora que llegar a ser director. Algunos listillos siguen diciendo que es normal, porque las mujeres llega un momento en que pierden comba, al quedarse embarazadas, y siempre van a estar más pendientes de los hijos en los años posteriores (claro, con lo mal acostumbrados que están muchos padres, que pasan de todo). Te presionan, de todos modos, para que tengas hijos. No te da la gana, y entonces eres la rara y la insensible, o la egoísta (lo que hay que oír, una vez más) por querer dedicarte totalmente a tu carrera, ya que ni siquiera te gustan los niños. Caes en la cuenta de que también te pueden estar condicionando los del techo de cristal: te preguntas si en realidad quieres hijos pero renuncias a ellos porque quieres llegar a lo más alto en tu empresa. Crees que no, que simplemente no te gustan, pero te queda un poso de duda.
Un buen día lees que las mujeres viven más años que los hombres. Te preguntas si no será preferible tener calidad que cantidad de vida. Otro buen día lees que la salud mental de las mujeres es un poco más pobre que la de los hombres, y no te extraña, viendo el percal. Más tarde alguien precisa en un artículo que la salud mental de las mujeres empeora cuando se casan y la de los hombres mejora por la misma circunstancia, y te vuelve a parecer perfectamente lógico.
Y me quedo corta, no he hablado de todas las cortapisas y discriminaciones a lo largo de la historia.
Verdaderamente, si me hubieran dado a elegir cuando era un óvulo, habría solicitado un espermatozoide de esos del cromosoma cojo, o sea, un XY.
Creces. Tienes más probabilidades que un chico de tener que llevar un uniforme al colegio. No es sólo que no te dejen llevar los vaqueros desastrados, es que no puedes llevar pantalones, en general. Es probable que los niños de otras escuelas se metan contigo por llevar esa pinta de pija. Envidias, dicen los mayores. Puede ser, pero ¿y tu envidia de los que no llevan uniforme? Y te empiezan a orientar más hacia el bordado que hacia la carpintería, hacia el ballet y no hacia el deporte, prescindiendo de tus gustos... Hasta tu padre cree que debería salir de ti lo de ayudar con las labores domésticas, aunque no te obligue.
Sigues creciendo. Te cuentan cómo se hacen los niños, ves reportajes de partos y, una vez más, te vuelve a parecer una puta mierda lo de la reproducción, por el lado femenino. Los chicos se vuelven a llevar la parte más fácil. Lees sobre el cáncer de mama. Otra alegría femenina. Oyes leyendas urbanas sobre violaciones, que podrías no creerte, pero abres el periódico y ves que sí, que eso sucede. Caes en la cuenta de que las mujeres siempre tienen más problemas por el lado de la seguridad, allá donde haya hombres, o sea, por todas partes. En la clase de al lado una niña menciona algo de un exhibicionista en su calle, otra viene llorando otro día porque la había seguido un tipo con intenciones y palabras nada adecuadas, una tercera planea patadas en la entrepierna para el caso de que llegue a atacarla alguno...
Sigues creciendo. No quieres que llegue la pubertad, pero llega. Mientras tú te dedicas a menstruar, algo que te horroriza y puede doler una barbaridad, ellos empiezan a dejarte muy atrás en estatura, qué felicidad. Se vuelven más fuertes y te advierten de que pueden ser peligrosos. Empiezan a meterse contigo de otra manera, pero sigue siendo meterse contigo, y no quieres que lo hagan. Si tratas de defenderte a patadas, probablemente nadie lo entienda y te echen una bronca, por haberte puesto en peligro. Muchas de las otras chicas empiezan a verles también de otra manera a ellos, pero no entiendes por qué, si generalmente a ti te parecen unos patanes agresivos (y la mayoría lo son, no hay más que compartir una clase con ellos). Ese punto de vista tan lógico y tan poco animal pesa. Como mucho, al cabo del tiempo te puede gustar uno, dos... y es difícil que con ese porcentaje alguno de ellos sienta lo mismo por ti.
Te has hecho adulta. Ves que la calle y la noche siguen siendo territorios con ciertas restricciones si eres mujer. Hazte acompañar, no bebas hasta perder el control, cuidado con lo que te echan en la bebida... Sigues soportando miradas que no te gustan, comentarios callejeros que son como para liarte a puñaladas... Te enteras de cuánto menos cobra, de media, una mujer que trabaja. Oyes que es lógico, porque el tipo de trabajo que hacen está peor pagado seas hombre o mujer, qué gozada, pero es que la formación femenina hace cuatro días que empezó a equipararse a la masculina y sigue habiendo un techo de cristal que es como un prejuicio y es más difícil llegar a ser directora que llegar a ser director. Algunos listillos siguen diciendo que es normal, porque las mujeres llega un momento en que pierden comba, al quedarse embarazadas, y siempre van a estar más pendientes de los hijos en los años posteriores (claro, con lo mal acostumbrados que están muchos padres, que pasan de todo). Te presionan, de todos modos, para que tengas hijos. No te da la gana, y entonces eres la rara y la insensible, o la egoísta (lo que hay que oír, una vez más) por querer dedicarte totalmente a tu carrera, ya que ni siquiera te gustan los niños. Caes en la cuenta de que también te pueden estar condicionando los del techo de cristal: te preguntas si en realidad quieres hijos pero renuncias a ellos porque quieres llegar a lo más alto en tu empresa. Crees que no, que simplemente no te gustan, pero te queda un poso de duda.
Un buen día lees que las mujeres viven más años que los hombres. Te preguntas si no será preferible tener calidad que cantidad de vida. Otro buen día lees que la salud mental de las mujeres es un poco más pobre que la de los hombres, y no te extraña, viendo el percal. Más tarde alguien precisa en un artículo que la salud mental de las mujeres empeora cuando se casan y la de los hombres mejora por la misma circunstancia, y te vuelve a parecer perfectamente lógico.
Y me quedo corta, no he hablado de todas las cortapisas y discriminaciones a lo largo de la historia.
Verdaderamente, si me hubieran dado a elegir cuando era un óvulo, habría solicitado un espermatozoide de esos del cromosoma cojo, o sea, un XY.
jueves, 15 de agosto de 2013
Receta para la felicidad
Un trabajo aceptablemente bien hecho (del día anterior).
Una mañana sin obligaciones reales.
Un montón de libros con buena pinta y actitud de lectora compulsiva.
Ibuprofeno y consciencia de cómo va actuando.
Un tazón de chocolate.
Un poco de sol.
Una cerveza para llevar.
Poca gente alrededor.
Comprimir en unas horas y administrar a medida que pasan esas horas. No repetir exactamente de la misma manera, porque aumentará el umbral de tolerancia y perderá efectividad.
Una mañana sin obligaciones reales.
Un montón de libros con buena pinta y actitud de lectora compulsiva.
Ibuprofeno y consciencia de cómo va actuando.
Un tazón de chocolate.
Un poco de sol.
Una cerveza para llevar.
Poca gente alrededor.
Comprimir en unas horas y administrar a medida que pasan esas horas. No repetir exactamente de la misma manera, porque aumentará el umbral de tolerancia y perderá efectividad.
miércoles, 14 de agosto de 2013
domingo, 11 de agosto de 2013
Rollos breves
- Bárcenas, Bárcenas y Bárcenas. Y da igual, no dimite nadie. Seguid así, la reacción social llegará demasiado tarde y ensangrentada.
- Si dieran cursillos para aprender a responder inmediatamente y con una lengua más afilada que una navaja albaceteña, me apuntaría sin dudarlo. Mi capacidad de autodefensa verbal inmediata es una mierda.
- Quiero que llueva mucho y volver una de esas mañanas lluviosas al lugar de los hechos. Donde se me clavaron cosas en el corazón. Cosas positivas, por una vez.
- Creo que voy a perseverar en uno de mis errores. Debería cortar con el tema, y sin embargo voy a seguir. Va a ser una mierda, estoy convencida, pero mi lado adicto, masoca o lo que sea se impone.
- Tengo que dejar de ver cine de serie B, por mucho que les ponga a ciertos frikis gafapastas, es y será una mierda.
- He agotado todos mis recursos de verano. Me aburro y me desespero full time.
...
- Vuelta a leer, más bien sin ganas, y semidistracción viendo a Jamie Oliver. Me parece un chapuzas de tres pares, pero da gusto verle moverse por la cocina. Sin duda vale para las cámaras.
- A veces me apetece ir de compras, pero probablemente no encontraré nada que necesite o de verdad quiera tener. Creo que no son las compras, que lo que me apetecería sería ir con mi madre a hacerlas, pero con tranquilidad, toda una mañana o una tarde. No lo he hecho desde que era adolescente, ella a veces trata de arañar tiempo, pero...
- Si dieran cursillos para aprender a responder inmediatamente y con una lengua más afilada que una navaja albaceteña, me apuntaría sin dudarlo. Mi capacidad de autodefensa verbal inmediata es una mierda.
- Quiero que llueva mucho y volver una de esas mañanas lluviosas al lugar de los hechos. Donde se me clavaron cosas en el corazón. Cosas positivas, por una vez.
- Creo que voy a perseverar en uno de mis errores. Debería cortar con el tema, y sin embargo voy a seguir. Va a ser una mierda, estoy convencida, pero mi lado adicto, masoca o lo que sea se impone.
- Tengo que dejar de ver cine de serie B, por mucho que les ponga a ciertos frikis gafapastas, es y será una mierda.
- He agotado todos mis recursos de verano. Me aburro y me desespero full time.
...
- Vuelta a leer, más bien sin ganas, y semidistracción viendo a Jamie Oliver. Me parece un chapuzas de tres pares, pero da gusto verle moverse por la cocina. Sin duda vale para las cámaras.
- A veces me apetece ir de compras, pero probablemente no encontraré nada que necesite o de verdad quiera tener. Creo que no son las compras, que lo que me apetecería sería ir con mi madre a hacerlas, pero con tranquilidad, toda una mañana o una tarde. No lo he hecho desde que era adolescente, ella a veces trata de arañar tiempo, pero...
sábado, 10 de agosto de 2013
Me tienta...
Lo estoy pasando bien y mal. Me apetecía mucho tener tiempo para hacer cosas sin agobios y lo estoy teniendo. Eso me permite angustiarme por las mismas razones de fondo que siempre, así, sin prisas, mientras me tomo una caña. Eso sí, más sola que la una. A pesar de eso, me he llegado a plantear seguir sin hacer nada a partir de septiembre. Es decir, colgar el deporte programado y alguna otra cosa.
No debo hacerlo. Parte de la angustia agosteña viene de no eliminar toxinas sudando y de no crear mis propias drogas, o sea, las endorfinas. Tendré que seguir entrenando o de lo contrario más vale que me busque un psicólogo.
Hay colegas de entreno a los que no querría volver a ver, es cierto, y tampoco estaría mal eliminar a algún monitor que otro, pero qué le vamos a hacer. Creo que cambiando de sitio me encontraría con unos problemas similares, además de que cuesta empezar de cero donde no conoces a nadie ni te conocen.
Quizá el truco sea hacer más pellas, es decir, ir menos, pero no dejarlo del todo.
... Ojalá pudiera decir lo mismo de la Oficina Siniestra.
No debo hacerlo. Parte de la angustia agosteña viene de no eliminar toxinas sudando y de no crear mis propias drogas, o sea, las endorfinas. Tendré que seguir entrenando o de lo contrario más vale que me busque un psicólogo.
Hay colegas de entreno a los que no querría volver a ver, es cierto, y tampoco estaría mal eliminar a algún monitor que otro, pero qué le vamos a hacer. Creo que cambiando de sitio me encontraría con unos problemas similares, además de que cuesta empezar de cero donde no conoces a nadie ni te conocen.
Quizá el truco sea hacer más pellas, es decir, ir menos, pero no dejarlo del todo.
... Ojalá pudiera decir lo mismo de la Oficina Siniestra.
viernes, 9 de agosto de 2013
Envidia
De la gente feliz en la terraza de al lado. De los que son felices con una vida convencional. Del invierno. De las chicas con mejor cuerpo. De los chicos. De la gente aventurera. De los que tienen amigos y no se agotan haciendo vida social con ellos.
Vale, sé que a mí también me envidian a veces, y más en estos tiempos de paro, pero... no me envidiarían si vieran lo que siento.
Vale, sé que a mí también me envidian a veces, y más en estos tiempos de paro, pero... no me envidiarían si vieran lo que siento.
lunes, 5 de agosto de 2013
Preguntas sin respuesta
¿Qué hace para llenar su vida una persona que ve claramente que no va a tener hijos, pero que ya ha hecho todo lo que le interesaba, en plan estudiar, viajar, tener hobbies...?
¿Es normal estar deseando perder de vista a amigas a las que quieres?
¿Y empezar casi de repente a considerar que tus sobrinos son un coñazo, cuando lo que te pasaba antes era que estabas deseando verlos?
¿Por qué ahora te relaja y te gusta la sensación de achispamiento alcohólico, si hasta hace muy poco no te hacía ninguna gracia?
¿Alguien sigue creyendo en los psicólogos?
¿Para qué seguir haciendo el tonto en las redes sociales?
¿Por qué se pasa de ser una persona activa y con planes de progreso en la vida a pensar que esforzarse no tiene sentido?
¿De dónde viene la sensación de estar en fase de jubilación temprana de la vida?
¿Es normal estar deseando perder de vista a amigas a las que quieres?
¿Y empezar casi de repente a considerar que tus sobrinos son un coñazo, cuando lo que te pasaba antes era que estabas deseando verlos?
¿Por qué ahora te relaja y te gusta la sensación de achispamiento alcohólico, si hasta hace muy poco no te hacía ninguna gracia?
¿Alguien sigue creyendo en los psicólogos?
¿Para qué seguir haciendo el tonto en las redes sociales?
¿Por qué se pasa de ser una persona activa y con planes de progreso en la vida a pensar que esforzarse no tiene sentido?
¿De dónde viene la sensación de estar en fase de jubilación temprana de la vida?
domingo, 4 de agosto de 2013
Las pequeñas cosas de la vida
Creo que nunca debería olvidar lo que hace una taza de chocolate para desayunar: si se lo permito, me relaja como una sobredosis de tila. Me he quedado leyendo en el sofá hasta terminar el libro y aún tengo el cuerpo como flojo, y es como si me zumbaran levemente los oídos, cosa que me suena a clase de relajación o de yoga.
Había proyectado hacer algo de deporte esta mañana, pero me parece que lo voy a dejar correr... en lugar de ponerme a correr.
Había proyectado hacer algo de deporte esta mañana, pero me parece que lo voy a dejar correr... en lugar de ponerme a correr.
viernes, 2 de agosto de 2013
¿Para esto querías las tardes de verano?
Como siempre, estos días de verano son para comer demasiado, y eso hago. Y luego, mientras digiero el pedrusco del estómago, leo un libro que no me gusta y sin embargo soy incapaz de abandonar. Después apago la tele que me han dejado puesta, como si me interesara ese programa de peleas de tertulianos impresentables y cotillas. Pongo la mesa para no tener que hacerlo más tarde. Hago unos estiramientos y concluyo que lo mismo podría ahorrarme el esfuerzo, porque cada vez estoy más anquilosada e indiferente. Me agobio. Me siento triste y culpable de no aprovechar el tiempo con unas diversiones desconocidas. Me bajo más libros. Al hacer esos estiramientos he visto que me han vuelto a crecer los pelos de las piernas y los extermino. Eso es lo que mejor me ha sentado en lo que llevamos de tarde.
Y solamente son las 6 y cuarto...
Y solamente son las 6 y cuarto...
jueves, 1 de agosto de 2013
El desierto
Calor agobiante, blancos demasiado intensos, ganas de hacer cosas y no encontrar nada que hacer: eso es para mí este momento del año.
miércoles, 31 de julio de 2013
Reproducción humana
Pienso que no quiero críos, pero... por si me equivoco, voy a hacer una lista de razones, o mejor dicho, dos:
A FAVOR
- He empezado esta lista por la parte de "a favor". Quizá sea significativo.
- Me gustan un poco más de lo que pensaba.
- No todos son guarros, gritones, pesados.
- A pesar de los pesares, la mayoría de la gente no se arrepiente de haberlos tenido.
- Es como revivir la propia infancia (lo cual es bueno y malo, en realidad).
- Son la primera piedra en el futuro de la evolución.
EN CONTRA
- Me gustan menos que a la mayoría de adultos, por lo que veo.
- Son una responsabilidad enorme y de por vida.
- Dan disgustos y preocupaciones todo el tiempo.
- Puedes no llevarte nada bien con ellos.
- No son una panacea para la soledad, pueden acabar abandonándote y eso dolería más que no haberlos tenido.
- Los embarazos y partos. Me echan atrás físicamente, no me parecen ninguna maravilla por mucha poesía que se les eche, son antiestéticos y/o producen dolor.
- Es puro egoísmo tenerlos, hoy en día. Y en todas las épocas, en general. Los que creen que así se autorrealizan, o creen que dar la vida es dar un gran regalo, están muy equivocados.
- No arreglarán el mundo, ni siquiera aportarán su granito de arena, posiblemente. Son muy pocas las personas que crecen y se convierten en premios Nobel de la paz, de la Medicina... y tampoco son muchos los que hacen algo positivo en esas áreas, premios aparte.
- Hay superpoblación mundial y cero necesidad de más gente.
- Probablemente se sentirán tan poco libres como yo, especialmente si son niñas. En general, la vida merece menos la pena si naces mujer.
- La vida es una mierda y al final te mueres. Ya es un tópico, pero tiene muchísimo de verdad, nazcas niño o niña.
- Pueden tener problemas físicos o intelectuales, dado que yo no sería una madre adolescente, precisamente.
- La lista de los contras está dejando a la de los pros a la altura del betún, en este momento vamos 14 a 3. Voy a tratar de pensar un poco más en positivo, pero si tengo que hacer ese esfuerzo, también me parece significativo. Es como poner un dedo en la balanza y falsear los datos (también eso es significativo, puede que mi subconsciente quiera tener críos).
- No... al final se me siguen ocurriendo más contras.
- Por ejemplo, te quitan todo el tiempo para dedicarte a lo que más te interesa.
- Puede que sea ceder a una presión social que tratas de evitar.
- En muchos casos, va a ser revivir tus problemas, y si tú misma no conseguiste solucionarlos en tu momento, es poco probable que puedas aportar soluciones para ellos.
- Son carísimos. Ya, suena egoísta, pero no tener suficiente dinero para que vayan con la misma ropa de marca que el resto de sus amigos es un problema, en la práctica.
Me parece que no hay color: ganan los contras de calle. Luego está el instinto, que se posiciona siempre a favor, porque somos animales y tendemos a reproducirnos, y también la presión social, quizá. Pero esa merece resistencia.
A FAVOR
- He empezado esta lista por la parte de "a favor". Quizá sea significativo.
- Me gustan un poco más de lo que pensaba.
- No todos son guarros, gritones, pesados.
- A pesar de los pesares, la mayoría de la gente no se arrepiente de haberlos tenido.
- Es como revivir la propia infancia (lo cual es bueno y malo, en realidad).
- Son la primera piedra en el futuro de la evolución.
EN CONTRA
- Me gustan menos que a la mayoría de adultos, por lo que veo.
- Son una responsabilidad enorme y de por vida.
- Dan disgustos y preocupaciones todo el tiempo.
- Puedes no llevarte nada bien con ellos.
- No son una panacea para la soledad, pueden acabar abandonándote y eso dolería más que no haberlos tenido.
- Los embarazos y partos. Me echan atrás físicamente, no me parecen ninguna maravilla por mucha poesía que se les eche, son antiestéticos y/o producen dolor.
- Es puro egoísmo tenerlos, hoy en día. Y en todas las épocas, en general. Los que creen que así se autorrealizan, o creen que dar la vida es dar un gran regalo, están muy equivocados.
- No arreglarán el mundo, ni siquiera aportarán su granito de arena, posiblemente. Son muy pocas las personas que crecen y se convierten en premios Nobel de la paz, de la Medicina... y tampoco son muchos los que hacen algo positivo en esas áreas, premios aparte.
- Hay superpoblación mundial y cero necesidad de más gente.
- Probablemente se sentirán tan poco libres como yo, especialmente si son niñas. En general, la vida merece menos la pena si naces mujer.
- La vida es una mierda y al final te mueres. Ya es un tópico, pero tiene muchísimo de verdad, nazcas niño o niña.
- Pueden tener problemas físicos o intelectuales, dado que yo no sería una madre adolescente, precisamente.
- La lista de los contras está dejando a la de los pros a la altura del betún, en este momento vamos 14 a 3. Voy a tratar de pensar un poco más en positivo, pero si tengo que hacer ese esfuerzo, también me parece significativo. Es como poner un dedo en la balanza y falsear los datos (también eso es significativo, puede que mi subconsciente quiera tener críos).
- No... al final se me siguen ocurriendo más contras.
- Por ejemplo, te quitan todo el tiempo para dedicarte a lo que más te interesa.
- Puede que sea ceder a una presión social que tratas de evitar.
- En muchos casos, va a ser revivir tus problemas, y si tú misma no conseguiste solucionarlos en tu momento, es poco probable que puedas aportar soluciones para ellos.
- Son carísimos. Ya, suena egoísta, pero no tener suficiente dinero para que vayan con la misma ropa de marca que el resto de sus amigos es un problema, en la práctica.
Me parece que no hay color: ganan los contras de calle. Luego está el instinto, que se posiciona siempre a favor, porque somos animales y tendemos a reproducirnos, y también la presión social, quizá. Pero esa merece resistencia.
viernes, 26 de julio de 2013
Llamadme paranoica
Voy con mi cuñado a una tienda. Mientras yo me fijo un poco en el género de alrededor, el vendedor, al que no conozco de nada, habla con mi cuñado. No sé por qué razón, el tipo de entrada me cae mal, hay algo que no me gusta en él, en plan corazonada. Se pone a hablar del calor que hace y le dice dos veces a mi cuñado que la noche anterior se había ido pronto a la cama. Me vuelvo hacia donde están ellos para ayudar con las bolsas y el tipo sigue repitiendo lo mismo, que él con este clima se va a la cama, esta vez mirándome fijamente. Me quedo pensando por qué insiste tanto con su cama (la ha mencionado cuatro veces seguidas). Pienso mal, ¿está insinuando algo raro? No hablo, le miro también fijamente, con una seriedad que raya en la mala leche y me voy pensando que no voy a volver ahí, y que se despida educadamente su madre, porque yo, no. También me he alegrado de no haberle comprado nada, después de haber estado a punto.
¿Paranoia mía? ¿Ganas de molestar de él? Bueno, da igual, un tipo que está de cara al público no puede andar creando ese tipo de dudas, ha perdido una posible cliente.
¿Paranoia mía? ¿Ganas de molestar de él? Bueno, da igual, un tipo que está de cara al público no puede andar creando ese tipo de dudas, ha perdido una posible cliente.
jueves, 25 de julio de 2013
Fiejta
Es un día raro. No voy a currar, lo cual está bien, pero el trabajo en sí no es un problema. Lo único que se agradece es no tener la obligación de ir. Por lo demás, ayer mismo sentí que aprendía cosas nuevas, y eso es bueno. Al menos en eso, seamos optimistas.
Lo que es no tener la obligación de madrugar... Soy de esas personas que se despiertan pronto los días de fiesta, lo que indica que en realidad no nos molesta levantarnos temprano, sino tener que desayunar deprisa, enfrentarnos al mundo... Repito que el problema no es trabajar, sino quizá la forma en que está organizado el trabajo.
Llevo horas despierta y he hecho de todo: me he terminado un libro un poco absurdo, he estado jugando con el tablet, he marujeado un poco... Ojalá tuviera un buen plan para la tarde, pero no. Como siempre, no lo tengo. Y eso que he conocido gente nueva estos días. Es decir, he conocido mejor a gente a la que ya conocía de vista. Creo que ha sido bueno. Quizá sean de mi "bando". Es decir, no tengo un bando, pero a veces se nota que la gente se agrupa por afinidad, y del grupo de conocidos, estoy viendo que hay algunas personas que finalmente se van a quedar bastante solas por ir de divas. En fin, no me quita el sueño.
Lo que es no tener la obligación de madrugar... Soy de esas personas que se despiertan pronto los días de fiesta, lo que indica que en realidad no nos molesta levantarnos temprano, sino tener que desayunar deprisa, enfrentarnos al mundo... Repito que el problema no es trabajar, sino quizá la forma en que está organizado el trabajo.
Llevo horas despierta y he hecho de todo: me he terminado un libro un poco absurdo, he estado jugando con el tablet, he marujeado un poco... Ojalá tuviera un buen plan para la tarde, pero no. Como siempre, no lo tengo. Y eso que he conocido gente nueva estos días. Es decir, he conocido mejor a gente a la que ya conocía de vista. Creo que ha sido bueno. Quizá sean de mi "bando". Es decir, no tengo un bando, pero a veces se nota que la gente se agrupa por afinidad, y del grupo de conocidos, estoy viendo que hay algunas personas que finalmente se van a quedar bastante solas por ir de divas. En fin, no me quita el sueño.
domingo, 21 de julio de 2013
La mitad
Poco a poco, nos acercamos a la mitad del verano. He vuelto a mi estado semidepresivo normal. Se me ha pasado completamente el subidón de fin de curso, mis endorfinas se han largado de vacaciones. Yo, no. Aún no he pedido un puñetero día. No espero ilusionada esa época del año. Es decir, me gusta lo de dormir hasta cuando lo pide el cuerpo y perder de vista la oficina siniestra, pero eso es todo. Sé lo que va a pasar y no creo que la vida me sorprenda. De hecho, ya estoy en pleno anticipo vacacional, leyendo de una forma compulsiva, y con poco contacto con gente. Sí, se ha ido otro año y, aunque he conocido un poco más a algunas personas, sigo sin una vida social propiamente dicha. O sea, mis fines de semana y mis vacaciones siguen a cero. Trato de recordar que tampoco me hace mucha gracia tener que cumplir con compromisos sociales, es decir, quedar con gente por obligación, tener que llamar a tal o cual para cosas que quizá no me apetezcan... No sé, el eterno dilema, la ausencia de ese tipo de deberes tampoco es buena.
Para terminar de arreglarlo, hoy no me apetecía ver tampoco a mis sobrinos, que se han pasado antes por casa. Generalmente los echo de menos, pero hoy, en cuanto han entrado, me he sorprendido deseando que se los llevaran sus padres para poder estar tranquila. No son ni más ni menos terremotos que otros críos, supongo. Movidos, sí, pero sin más, incluso me parece que se están calmando poco a poco, con el tiempo. Qué mala madre habría sido, hay que ver. Los tíos nos podemos librar al de un rato, pero los padres tienen que estar encima las 24 horas del día, y me temo que yo habría renunciado hace tiempo a la patria potestad, o si no, estaría medicada para poder soportar esas "alegrías" de la vida.
Me acabo de poner un concierto clásico en la tele y luego veré al Punset, y se acabó el domingo.
Para terminar de arreglarlo, hoy no me apetecía ver tampoco a mis sobrinos, que se han pasado antes por casa. Generalmente los echo de menos, pero hoy, en cuanto han entrado, me he sorprendido deseando que se los llevaran sus padres para poder estar tranquila. No son ni más ni menos terremotos que otros críos, supongo. Movidos, sí, pero sin más, incluso me parece que se están calmando poco a poco, con el tiempo. Qué mala madre habría sido, hay que ver. Los tíos nos podemos librar al de un rato, pero los padres tienen que estar encima las 24 horas del día, y me temo que yo habría renunciado hace tiempo a la patria potestad, o si no, estaría medicada para poder soportar esas "alegrías" de la vida.
Me acabo de poner un concierto clásico en la tele y luego veré al Punset, y se acabó el domingo.
viernes, 5 de julio de 2013
Telegramas
- He tenido una primavera durísima y por eso no escribía.
- No garantizo que vaya a tener continuidad aquí.
- Hay una razón para que me sienta triste, un probable adiós definitivo a ese tipo.
- Hay dos razones para sentirme contenta, una es que terminé el postgrado con buenos resultados y la otra... la otra no la puedo decir, pero ha marcado un antes y un después en cierto aspecto de mi vida.
- He terminado con el estrés, o al menos ahora no tengo ni pizca.
- Sin embargo, soy incapaz de relajarme y duermo mal. Espero adaptarme a este vacío. Un gran vacío, teniendo todo en cuenta.
- Es extraño, pero a veces la vida da al "enemigo" su merecido. Pocas veces, pero esta es una de ellas. Alguien que trataba de putearme la ha cagado, ha quedado fatal y encima yo me he enterado.
- Veo las vacaciones con poco ánimo. Lo de todos los años: dormir lo que me da la gana y pensar demasiado el resto del tiempo. Ni siquiera las he solicitado, aunque definitivamente no voy a renunciar a ellas. Son mías y las estropeo como quiero.
- Me dan el coñazo preguntándome adónde voy a ir de veraneo. Me medio invento cosas. ¿Acaso les pregunto yo? Me la suda.
- Noto presión social, pero no pienso apuntarme al carro de los que tienen críos. Creo que tampoco sería capaz, aunque quisiera. Sencillamente no son renunciables y yo soy muy de hartarme a la semana.
- En el trabajo estoy progresando y me siento mejor.
- Pero, una vez más, no sabemos si las cosas van a seguir como hasta ahora o va a haber despidos. Esta mañana me lo han pintado muy, muy negro.
- Sigo sin muchos amigos y sin muchas ganas de vida social, aunque sé que la necesito. Cómo estará la cosa, que últimamente prefiero hacer la pausa del trabajo en solitario. Y eso que no me puedo quejar de mis colegas.
- Es el colmo, pero sigo sin poder responder a comentarios. Me desaparecen las respuestas en cuanto le doy a publicar. Lo siento, gente.
- No garantizo que vaya a tener continuidad aquí.
- Hay una razón para que me sienta triste, un probable adiós definitivo a ese tipo.
- Hay dos razones para sentirme contenta, una es que terminé el postgrado con buenos resultados y la otra... la otra no la puedo decir, pero ha marcado un antes y un después en cierto aspecto de mi vida.
- He terminado con el estrés, o al menos ahora no tengo ni pizca.
- Sin embargo, soy incapaz de relajarme y duermo mal. Espero adaptarme a este vacío. Un gran vacío, teniendo todo en cuenta.
- Es extraño, pero a veces la vida da al "enemigo" su merecido. Pocas veces, pero esta es una de ellas. Alguien que trataba de putearme la ha cagado, ha quedado fatal y encima yo me he enterado.
- Veo las vacaciones con poco ánimo. Lo de todos los años: dormir lo que me da la gana y pensar demasiado el resto del tiempo. Ni siquiera las he solicitado, aunque definitivamente no voy a renunciar a ellas. Son mías y las estropeo como quiero.
- Me dan el coñazo preguntándome adónde voy a ir de veraneo. Me medio invento cosas. ¿Acaso les pregunto yo? Me la suda.
- Noto presión social, pero no pienso apuntarme al carro de los que tienen críos. Creo que tampoco sería capaz, aunque quisiera. Sencillamente no son renunciables y yo soy muy de hartarme a la semana.
- En el trabajo estoy progresando y me siento mejor.
- Pero, una vez más, no sabemos si las cosas van a seguir como hasta ahora o va a haber despidos. Esta mañana me lo han pintado muy, muy negro.
- Sigo sin muchos amigos y sin muchas ganas de vida social, aunque sé que la necesito. Cómo estará la cosa, que últimamente prefiero hacer la pausa del trabajo en solitario. Y eso que no me puedo quejar de mis colegas.
- Es el colmo, pero sigo sin poder responder a comentarios. Me desaparecen las respuestas en cuanto le doy a publicar. Lo siento, gente.
jueves, 25 de abril de 2013
viernes, 5 de abril de 2013
No puede ser
Enésima bronca a la hora de comer, pero es que lo de hoy me ha llegado a la fibra sensible. No se puede ser más machista.
sábado, 30 de marzo de 2013
Escondrijo
Tengo a todo el mundo enfermo alrededor, y eso quiere decir que mi ocio se reduce considerablemente. Y que cuando encuentro un rato libre, como esta tarde, lo aprecio. Es como un islote de calma, un pedazo de universo en el que no va a entrar nadie, entre otras cosas porque las posibles visitas se han apartado por propia voluntad, dado el miedo al contagio.
Es cierto que no hay manera de librarse del estúpido programa de la Campos ni de los comentarios plastas de mi padre, pero me siento como un oso hibernando aún: tranquila, protegida, feliz.
Es cierto que no hay manera de librarse del estúpido programa de la Campos ni de los comentarios plastas de mi padre, pero me siento como un oso hibernando aún: tranquila, protegida, feliz.
domingo, 17 de marzo de 2013
Apatía
Lo mío no tiene perdón. Una oportunidad de acercamiento al colega y me da por sentirme indiferente. El día anterior estaba ilusionada, y en cuestión de horas pasé a un punto muerto que no sé cómo explicar. Llevo días así, y con rabia, porque desde la objetividad se ven más claramente los sentimientos ajenos... que existen. Es una especie de bloqueo, no puedo sentir nada.
¿Causas?
Quizá sea miedo. Quizá aburrimiento de esta situación. Quizá simplemente ha caducado y debo pasar a otra cosa, ya que él no hace nada pese a sentir lo mismo. Éticamente yo no podía tomar la iniciativa en este caso.
La indiferencia no es tranquilidad, porque no entender lo que está pasando te crea cierto desasosiego. Y encima... ¿y si justo ahora que no puedes corresponder sucede algo importante? ¿Algo ante lo cual te bloqueas y entonces sí que se acabó todo?
Hum, me acabo de dar cuenta: la indiferencia no es total. No debería molestarme que se acabara todo, ¿no?
¿Causas?
Quizá sea miedo. Quizá aburrimiento de esta situación. Quizá simplemente ha caducado y debo pasar a otra cosa, ya que él no hace nada pese a sentir lo mismo. Éticamente yo no podía tomar la iniciativa en este caso.
La indiferencia no es tranquilidad, porque no entender lo que está pasando te crea cierto desasosiego. Y encima... ¿y si justo ahora que no puedes corresponder sucede algo importante? ¿Algo ante lo cual te bloqueas y entonces sí que se acabó todo?
Hum, me acabo de dar cuenta: la indiferencia no es total. No debería molestarme que se acabara todo, ¿no?
sábado, 9 de marzo de 2013
Telegrameishon
- A estas alturas, contando las semanas para fin de curso. Pronto contaré los días.
- Cambio de dieta: más hidratos de carbono muy concretos, a ver si no me canso tanto.
- Cambio de hábitos de masticación, tratando de masticar más, a ver si me sienta mejor la comida.
- Insomnio.
- Mucho acosador por ahí suelto...
- Movidas laborales bajo control. Una va aprendiendo.
- Trabajitos académicos pendientes que no me animo a terminar. Y eso que me falta poco por hacer. A ver si pego un tirón y me libro de uno justo hoy.
- Mi padre, provocando y tratando de que se hable de lo que él quiere en la comida. No queremos hablar de ciertos temas y le ignoramos. Sigue hablando solo y no deja oír la tele. Afortunadamente, no están dando ninguna noticia muy importante.
- Voy a tratar de probar la Virtual Box, si tengo la suerte de conseguir una versión de Windows de las antiguas. Pensaba que tendría alguna, pero no aparecen en mis discos.
- Sigo dando la lata a V. con mis problemas sentimentales, pero es que lo del chico, últimamente, no tiene nombre. Está llamando mucho la atención con las atenciones que tiene conmigo. Me empiezan a mirar raro, a mí, que no hago nada. Ni lo haré mientras él ande con alguien (que además me cae bien). No pensaba que iba a tener tanta ética, pero resulta que la tengo.
- Y ha vuelto a aparecer I. Me mandaba una invitación para jugar a algo, pero paso. No fui yo quien cortó las conversaciones. Si quiere volver a hablar, tendrá que tomar la iniciativa de una forma un poco más seria. Desde luego, no voy a caer en la tentación de hablar primero yo.
- Cambio de dieta: más hidratos de carbono muy concretos, a ver si no me canso tanto.
- Cambio de hábitos de masticación, tratando de masticar más, a ver si me sienta mejor la comida.
- Insomnio.
- Mucho acosador por ahí suelto...
- Movidas laborales bajo control. Una va aprendiendo.
- Trabajitos académicos pendientes que no me animo a terminar. Y eso que me falta poco por hacer. A ver si pego un tirón y me libro de uno justo hoy.
- Mi padre, provocando y tratando de que se hable de lo que él quiere en la comida. No queremos hablar de ciertos temas y le ignoramos. Sigue hablando solo y no deja oír la tele. Afortunadamente, no están dando ninguna noticia muy importante.
- Voy a tratar de probar la Virtual Box, si tengo la suerte de conseguir una versión de Windows de las antiguas. Pensaba que tendría alguna, pero no aparecen en mis discos.
- Sigo dando la lata a V. con mis problemas sentimentales, pero es que lo del chico, últimamente, no tiene nombre. Está llamando mucho la atención con las atenciones que tiene conmigo. Me empiezan a mirar raro, a mí, que no hago nada. Ni lo haré mientras él ande con alguien (que además me cae bien). No pensaba que iba a tener tanta ética, pero resulta que la tengo.
- Y ha vuelto a aparecer I. Me mandaba una invitación para jugar a algo, pero paso. No fui yo quien cortó las conversaciones. Si quiere volver a hablar, tendrá que tomar la iniciativa de una forma un poco más seria. Desde luego, no voy a caer en la tentación de hablar primero yo.
sábado, 2 de marzo de 2013
Plop
Estrés nivel creer que tenía una bola de papel arrugado en la mano y en la cruda realidad tirar el cepillo a la taza del wáter.
lunes, 25 de febrero de 2013
Notitas
- Él dice una cosa de palabra y de expresión, y otra muy distinta y muy significativa con su lenguaje corporal. Es igual, aunque lo gritara ya sabemos cómo va a acabar la cosa: en nada.
- Ayer me di cuenta de lo bien que se está cuando por casualidad mi padre no está en la comida familiar de un domingo. Se habla, no se discute ni hay un silencio incómodo. Nadie monopoliza el mando de la tele. Me da muy mala conciencia, de todos modos.
- Me siento tan triste que me habría ido a dormir hace media hora, pero no lo haré por el tema de convivir un poco.
- De todos modos necesito dormir y bajar un poco el ritmo que llevo últimamente, que me he llegado a temer un infarto. No, creo que no lo era, o ya me habría enterado.
- Hoy me ha dado por odiarme durante un par de minutos. Nunca me había gustado mucho a mí misma, pero odiarme...
- Ayer me di cuenta de lo bien que se está cuando por casualidad mi padre no está en la comida familiar de un domingo. Se habla, no se discute ni hay un silencio incómodo. Nadie monopoliza el mando de la tele. Me da muy mala conciencia, de todos modos.
- Me siento tan triste que me habría ido a dormir hace media hora, pero no lo haré por el tema de convivir un poco.
- De todos modos necesito dormir y bajar un poco el ritmo que llevo últimamente, que me he llegado a temer un infarto. No, creo que no lo era, o ya me habría enterado.
- Hoy me ha dado por odiarme durante un par de minutos. Nunca me había gustado mucho a mí misma, pero odiarme...
viernes, 15 de febrero de 2013
Fotos
Hoy he estado curioseando por Facebook a un tipo que me volvía loca. La verdad es que las últimas fotos que ha colgado son un asco. Parece haber envejecido de repente, y encima tiene unos pelos horribles, el mal gusto personificado. Luego me he dedicado a ver las que colgaba su hermana, y resulta que aparecen sus padres. Sólo les he sacado algún parecido lejano con ellos. Tengo la impresión de que el padre fue un tipo guapo en sus tiempos. Y la madre tiene unos ojos interesantes. Me ha llamado mucho la atención la aparentemente enorme diferencia de edad entre ellos dos. Ni idea de la edad exacta, pero parecen llevarse más de 20 años. Quizá no sea tanta la diferencia, pero mientras ella se conserva bastante joven, él está hecho una pasa, el pobre.
No son los únicos que acusan el paso del tiempo, claro. Clasificando fotos familiares viejas, de esas que aún se imprimían en papel y venían con los negativos, he visto lo mona que era yo de pequeña y la extraña cara que me ha ido esculpiendo el tiempo. No hablo exactamente de envejecer, sino de volverme una adulta que ha decaído mucho y sale con una extraña cara crispada en las fotos. De niña salía más bien triste. Es que me sentía triste. Y furiosa.
La verdad es que he acabado con una sensación de pena por aquella niña que no se sentía feliz. Me da miedo que los pequeños de mi casa puedan tener una infancia por el estilo: estrés y miedo en la escuela, poco contacto social, rabia interior contra el mundo...
No son los únicos que acusan el paso del tiempo, claro. Clasificando fotos familiares viejas, de esas que aún se imprimían en papel y venían con los negativos, he visto lo mona que era yo de pequeña y la extraña cara que me ha ido esculpiendo el tiempo. No hablo exactamente de envejecer, sino de volverme una adulta que ha decaído mucho y sale con una extraña cara crispada en las fotos. De niña salía más bien triste. Es que me sentía triste. Y furiosa.
La verdad es que he acabado con una sensación de pena por aquella niña que no se sentía feliz. Me da miedo que los pequeños de mi casa puedan tener una infancia por el estilo: estrés y miedo en la escuela, poco contacto social, rabia interior contra el mundo...
sábado, 9 de febrero de 2013
Frío
Debemos de estar a muy pocos grados. Los que llevan disfraces finos las van a pasar canutas, a no ser que se dediquen a bailar toda la noche.
No son lo mío los carnavales. No es que no me gusten, pero siempre me pillan en mal momento. Ni queriendo me busco un disfraz, y eso que ya dijimos el año pasado en el trabajo que este año habría que planear algo... y me parece que a todos nos ha pasado lo mismo: ni nos acordamos. Somos una panda de sosos envejecidos antes de tiempo. Y es consuelo de tontos eso de que mi síndrome asocial no sea sólo cosa mía.
Podría comentar la crisis política, moral, etc., pero ya he despotricado bastante a lo largo de toda la semana. Sólo un detalle: me he encontrado con un hashtag llamado "Razones23F" o algo así. Me da miedo. No sé de quién ha sido la idea de montarla parda justo en esa fecha, parece que están dando la razón a Tejero, cuando en principio se trata de todo lo contrario, de una especie de revolución del pueblo. Me pregunto si no habrá alguien manipulándolo todo y engañando a la peña más todavía que los políticos habituales.
Ayer sonaba bien el programa de La Sexta. Empecé a verlo, pero estaba tan cansada y tan a gusto envuelta en el pedazo de manta que me quedé dormida y sólo oí lejanamente las exclamaciones que me preguntaban si había oído eso, qué barbaridad/vergüenza/jeta, entre un sueño y otro. Mi plan es el mismo hoy; ya que no es de recibo irme ahora mismo a dormir, me arrebujaré y me dormiré como un oso en estas fechas. Me da igual ser una aburrida, llevo una semana un poco dura, y aunque llevo las cosas muy al día, mantener ese ritmo cuesta.
No son lo mío los carnavales. No es que no me gusten, pero siempre me pillan en mal momento. Ni queriendo me busco un disfraz, y eso que ya dijimos el año pasado en el trabajo que este año habría que planear algo... y me parece que a todos nos ha pasado lo mismo: ni nos acordamos. Somos una panda de sosos envejecidos antes de tiempo. Y es consuelo de tontos eso de que mi síndrome asocial no sea sólo cosa mía.
Podría comentar la crisis política, moral, etc., pero ya he despotricado bastante a lo largo de toda la semana. Sólo un detalle: me he encontrado con un hashtag llamado "Razones23F" o algo así. Me da miedo. No sé de quién ha sido la idea de montarla parda justo en esa fecha, parece que están dando la razón a Tejero, cuando en principio se trata de todo lo contrario, de una especie de revolución del pueblo. Me pregunto si no habrá alguien manipulándolo todo y engañando a la peña más todavía que los políticos habituales.
Ayer sonaba bien el programa de La Sexta. Empecé a verlo, pero estaba tan cansada y tan a gusto envuelta en el pedazo de manta que me quedé dormida y sólo oí lejanamente las exclamaciones que me preguntaban si había oído eso, qué barbaridad/vergüenza/jeta, entre un sueño y otro. Mi plan es el mismo hoy; ya que no es de recibo irme ahora mismo a dormir, me arrebujaré y me dormiré como un oso en estas fechas. Me da igual ser una aburrida, llevo una semana un poco dura, y aunque llevo las cosas muy al día, mantener ese ritmo cuesta.
domingo, 3 de febrero de 2013
Miedos
¿Puede haber un aprendiz tejeril que trate de solucionar las cosas con una pistola en la mano?
¿Podemos acabar en un corralito bancario?
¿Pueden nuestras opiniones políticas pronunciadas en voz alta acabar trayéndonos problemas?
¿Puede colapsar todo?
Lo que yo pienso es que no falta mucho para una dimisión. Y entonces vendrán elecciones, y posiblemente un Parlamento fragmentado, entre la abstención y las minorías débiles que saldrán. No me imagino a ningún partido con una mayoría absoluta, dado que los dos grandes son demasiado parecidos y han perdido la confianza de los electores. Los pequeños subirán, pero tampoco se han ganado la confianza. Es decir, ¿alguien ve a IU gobernando? Yo, no. Y la Rosita Fucsia, pues parece que también anda con líos. A mí no me inspira nada bueno. Sánchez Gordillo sólo suena bien a nivel pueblo o ciudad pequeña. Los marxistas acaban defendiendo dictaduras, a no ser que funcionen a la italiana, o sea, un puro cachondeo.
Claro que puedo equivocarme, sobre todo si me apuntan con una pistola. Glub.
¿Podemos acabar en un corralito bancario?
¿Pueden nuestras opiniones políticas pronunciadas en voz alta acabar trayéndonos problemas?
¿Puede colapsar todo?
Lo que yo pienso es que no falta mucho para una dimisión. Y entonces vendrán elecciones, y posiblemente un Parlamento fragmentado, entre la abstención y las minorías débiles que saldrán. No me imagino a ningún partido con una mayoría absoluta, dado que los dos grandes son demasiado parecidos y han perdido la confianza de los electores. Los pequeños subirán, pero tampoco se han ganado la confianza. Es decir, ¿alguien ve a IU gobernando? Yo, no. Y la Rosita Fucsia, pues parece que también anda con líos. A mí no me inspira nada bueno. Sánchez Gordillo sólo suena bien a nivel pueblo o ciudad pequeña. Los marxistas acaban defendiendo dictaduras, a no ser que funcionen a la italiana, o sea, un puro cachondeo.
Claro que puedo equivocarme, sobre todo si me apuntan con una pistola. Glub.
sábado, 2 de febrero de 2013
Bien...
Ayer me confirmaron que las cosas marchan bien con el postgrado. Además, saqué adelante varios trabajos. Hoy me han pagado una pasta que me debían. Casi pego saltos de esos que te hacen darte con la cabeza en la lámpara. Al poco, he tenido que reprimirme, porque ha llegado cierta persona y yo no quería dar explicaciones, pero menudo subidón. Me he quedado tranquilísima. Ahora mismo estoy notando las endorfinas relajarme los músculos y por fin me estoy recuperando de todo el estrés que había acumulado casi sin darme cuenta.
Voy a tratar de no ver demasiadas noticias sobre corrupción y des-facha-tez de ese gobierno con minúsculas, me aguan la fiesta.
Voy a tratar de no ver demasiadas noticias sobre corrupción y des-facha-tez de ese gobierno con minúsculas, me aguan la fiesta.
sábado, 26 de enero de 2013
No perdamos el norte
Semana de calma laboral, casi demasiada. Sin embargo, quizá para compensar, el máster sigue dando guerra. Cuento las semanas para que acabe, estoy harta.
El caso es que ya casi tengo una especialidad. Se sale un poco de lo más habitual, pero ahí está. Es decir, me darán un diplomita, podré ponerlo en el currículum, etc.
Por supuesto, desde el momento en que lo acabe, voy a estar una buena temporada sin querer saber nada del tema. Me quedan tres meses largos, y ya estoy saturada, con lo cual ni me imagino cómo acabaré. Y eso, aun gustándome lo que me enseñan.
Tengo una posibilidad de seguir por ese camino, y no sé qué haré. Por un lado está la saturación, y por otro, el hecho de que todo el mundo me dice que continúe. Deben de verme mucho mejor de lo que yo me veo.
Pero estoy tan hasta las narices de todo...
El caso es que ya casi tengo una especialidad. Se sale un poco de lo más habitual, pero ahí está. Es decir, me darán un diplomita, podré ponerlo en el currículum, etc.
Por supuesto, desde el momento en que lo acabe, voy a estar una buena temporada sin querer saber nada del tema. Me quedan tres meses largos, y ya estoy saturada, con lo cual ni me imagino cómo acabaré. Y eso, aun gustándome lo que me enseñan.
Tengo una posibilidad de seguir por ese camino, y no sé qué haré. Por un lado está la saturación, y por otro, el hecho de que todo el mundo me dice que continúe. Deben de verme mucho mejor de lo que yo me veo.
Pero estoy tan hasta las narices de todo...
sábado, 19 de enero de 2013
Last News
Va pasando el mes de enero. Me alegro, nunca me ha gustado mucho. Claro que a Rajoy y Cía. les está gustando menos. Este tío, entre otras cosas, es completamente gafe: le cuesta un huevo llegar a presidente, y cuando llega son todo marrones. Marrones de los que es el responsable supremo, claro.
Me choca tanta hipocresía como la que tienen estos tíos. Me caía mal el PSOE porque siempre me han parecido unos vendedores de aire, unos estafadores con una jeta impresionante que sólo iban a llenarse el bolsillo, y encima iban de guays y de progres. Me caía mal el PP por fachuzas, pero parecían relativamente limpios en cuanto a la corrupción. Pero el último año, y este que comienza, se les ha visto el plumero. O sea, no eran sólo fachas; además, estaban tan podridos como el PSOE, y ese catolicismo que tienen ha venido a ser como el de los mafiosos: todo el día liándola, y de misa diaria.
Desde luego, esto del Bárcenas, las cuentas en Suiza, los sobresueldos en negro mientras metían recortes para poner parches al desastre que han provocado con Bankia es algo que ha abierto muchos ojos. Yo no les he votado nunca, pero agradezco la información de todos modos. Y me indigna. Me indigna que además Rajoy sea tan cínico. No puede escaquearse de la responsabilidad, está haciendo lo mismo que cuando Felipe González miraba para otro lado y decía que se enteraba de las cosas por los periódicos: disimular y echar balones fuera.
El jueves me llamó la atención la media de edad que fue a montarles la barrila a la calle Génova: cuarentañeros (o cuarentones, depende). Debería acojonarse más de uno, porque no se trataba de jovencitos con ganas de gritar. Tampoco una manifestación de esas a las que mucha gente va para pasar el día de huelga y creer que han hecho algo. Me parece que es significativa esa edad, es como si la gente que lleva el peso de la sociedad se estuviera sublevando. Están muy cabreados. Y con razón. Lo dicho, quizá sea como para echarse a temblar, quizá no esté lejos el día en que todo estalle.
Me choca tanta hipocresía como la que tienen estos tíos. Me caía mal el PSOE porque siempre me han parecido unos vendedores de aire, unos estafadores con una jeta impresionante que sólo iban a llenarse el bolsillo, y encima iban de guays y de progres. Me caía mal el PP por fachuzas, pero parecían relativamente limpios en cuanto a la corrupción. Pero el último año, y este que comienza, se les ha visto el plumero. O sea, no eran sólo fachas; además, estaban tan podridos como el PSOE, y ese catolicismo que tienen ha venido a ser como el de los mafiosos: todo el día liándola, y de misa diaria.
Desde luego, esto del Bárcenas, las cuentas en Suiza, los sobresueldos en negro mientras metían recortes para poner parches al desastre que han provocado con Bankia es algo que ha abierto muchos ojos. Yo no les he votado nunca, pero agradezco la información de todos modos. Y me indigna. Me indigna que además Rajoy sea tan cínico. No puede escaquearse de la responsabilidad, está haciendo lo mismo que cuando Felipe González miraba para otro lado y decía que se enteraba de las cosas por los periódicos: disimular y echar balones fuera.
El jueves me llamó la atención la media de edad que fue a montarles la barrila a la calle Génova: cuarentañeros (o cuarentones, depende). Debería acojonarse más de uno, porque no se trataba de jovencitos con ganas de gritar. Tampoco una manifestación de esas a las que mucha gente va para pasar el día de huelga y creer que han hecho algo. Me parece que es significativa esa edad, es como si la gente que lleva el peso de la sociedad se estuviera sublevando. Están muy cabreados. Y con razón. Lo dicho, quizá sea como para echarse a temblar, quizá no esté lejos el día en que todo estalle.
viernes, 4 de enero de 2013
Primer fin de semana
Se rompe la pequeña mala racha de principio de año... digo yo. Me han dado una pequeña noticia positiva en temas de trabajo. He comprado ropa suficiente para los próximos dos años, y no es que sea mucha, es que la desgasto poco. Voy recuperando el tono, en general, y hasta en familia va funcionando todo. Tengo que mentalizarme de que soy una luchadora y voy a tener que demostrarlo en los próximos meses.
miércoles, 2 de enero de 2013
Principio de año
- Quería haber transformado la resaca en poesía, y al final no moví un dedo. Como para haber ido a buscar un boli, ja, ja.
- Vuelta a todo. También a algún que otro desastre.
- Pocas ganas de hacer penitencia, pero habrá que ponerse el chándal y tratar de eliminar asados, dulces, alcohol y demás. Sé de alguien que se pone en plan sádico para que eso se vuelva una realidad, y cero piedad.
- B. vuelve a estar missing. No sé qué le pasa, antes teníamos mucho más contacto.
- Me encanta mi agenda nueva. Después de dejarme una pasta en otro tipo de regalos, el que más me gusta es ese.
- El nuevo año no parece mejor que el anterior, pero no sé si he guardado el ticket para que me lo cambien. En fin, habrá que darle una oportunidad.
- Vuelta a todo. También a algún que otro desastre.
- Pocas ganas de hacer penitencia, pero habrá que ponerse el chándal y tratar de eliminar asados, dulces, alcohol y demás. Sé de alguien que se pone en plan sádico para que eso se vuelva una realidad, y cero piedad.
- B. vuelve a estar missing. No sé qué le pasa, antes teníamos mucho más contacto.
- Me encanta mi agenda nueva. Después de dejarme una pasta en otro tipo de regalos, el que más me gusta es ese.
- El nuevo año no parece mejor que el anterior, pero no sé si he guardado el ticket para que me lo cambien. En fin, habrá que darle una oportunidad.
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