domingo, 16 de octubre de 2011

Breves

- Si el estrés te hace olvidar que alguien te gustaba mucho... significa que ese alguien no te gustaba tanto, ¿no?

- Se lo hice saber simplemente no correspondiendo a su mirada. Ya estaba harta de jueguecitos que no llevan a ninguna parte. De momento, parece un tema finiquitado.

- Entonces... yo tampoco le gustaba tanto, supongo.

- He encontrado una afición nueva, o no tan nueva, pero es algo a lo que aún no me había dedicado en serio. Y parece ser que se me da bien, mi profesor me lo confirma.

- Sin embargo, el hecho de plantearme esa afición tan en serio, con un curso y todo, me produce un estrés más fuerte de lo que me parecía. Es como si el día hubiera encogido, no me da tiempo de nada. En estas condiciones, cualquier problema o carga adicional puede hacer que lo mande todo a la mierda. Y seguramente ocurrirá.

- Me siento desgraciada aunque las cosas vayan bien. Me parece que es el estrés. Quizá deba replantearme cosas. Por mucho que me guste lo que hago, me está repercutiendo lo suyo.

- No tengo tiempo de comprarme ropa ni calzado, hay que joderse.

- Y he perdido un par de kilos sin hacer absolutamente nada para perderlos. Nada consciente, quiero decir; es el ajetreo lo que me hace adelgazar.

2 comentarios:

  1. ¿Qué tal "multi"? Hacía tiempo que no comentaba por aquí, pero de vez en cuando me he pasado a leerte, ¿eh? que sé que pasas lista xDDD.
    Me quedo con la frase en la que has dicho "me siento desgraciada aunque las cosas vayan bien", me parece que invita algo al ejercicio reflexivo.
    Y es que a menudo tenemos la idea de que son las circunstancias o las personas las que pueden hacérnos cambiar o sentirnos felices.
    Y eso lo puedes comprobar perfectamente en el foro donde dejaste el enlace a tu blog (a un servidor que allí se hacía llamar Lou Spin ya lo banearon, snifff...). Son miríadas de usuarios los que dicen en ese foro "seré feliz cuando tenga amigos, cuando tenga pareja, cuando folle (con perdón), cuando tenga un curro estable, etc...".
    Todo esto es un craso error, la consecución de alguna de las circunstancias anteriormente citadas nos puede hacer cambiar algo en un principio pero a la larga, acabaremos volviendo a nuestros antiguos planteamientos que nos hacen la vida tan gris e insulsa.
    La responsable última de tu felicidad eres TÚ, no la supedites a otras personas o cosas, en el juego de la vida esa apuesta es muy arriesgada y casi siempre perdedora.

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  2. ¡Hola! He andado muy ocupada, a ver si retomo un poco esto. También hace mucho que no me paso por el foro, la verdad. Muy cierto eso de que los últimos responsables de nuestra felicidad somos nosotros. Pero las circunstancias son tan tiranas...

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