Me preocupaba un poco una batería recargable que tengo. Está en una de mis cámaras, una que conecto al PC por USB cada vez que tengo que descargar fotos. No tengo la opción de sacar la tarjeta de memoria y meterla en el lector, porque, aunque encaja, parece que no la reconoce y me saca la tarj..., digo, la luz roja.
El caso es que suponía que cada vez que la conectaba se recargaba la batería, y eso no me gustaba un pelo, suponía que la estaba estropeando, por mucho que las instrucciones de la cámara digan que es correcto hacer eso.
Sólo por curiosidad, he metido en Google las palabras Li-Ion, efecto, memoria. Y, para mi sorpresa, resulta que las baterías de ion de litio no tienen efecto memoria y no hace falta agotarlas antes de cada recarga. Incluso alguien decía que puede ser perjudicial hacerlo demasiado a menudo.
Otra cosa que he aprendido estos días es que los perros entienden mejor los gestos de los humanos, y a los humanos en general, que los chimpancés. El roce a lo largo de milenios no sólo hace el cariño, sino también la comprensión mutua. En el fondo, no tiene nada de raro.