A veces veo muertos, digo pelis que tengo por ahí pendientes.
He intentado varias veces ver Salvar al soldado Ryan, y hasta ahora no había podido. La penúltima vez traté de grabarla en vídeo... y se me acabó la cinta antes del final. Luego me metí en una página de visionado online... y se me cortaba, aparte de que no tenía mucha calidad la imagen. Nada, finalmente he recurrido a descargarla. Si ha sido legal o no... yo, en cualquier caso, la he visto el mismo día que bajó, y luego la he borrado. No es que quisiera cumplir a rajatabla lo que manda la SGAE (les pueden ir dando...), es que me ocupaba sitio en el disco duro y no me interesaba volverla a ver.
No es una mala peli, pero realmente lo que tiene de bueno es la ambientación y los efectos especiales. Los actores aprueban, y el guión es flojo, salvo por ese momento del tío que acaba cayendo en shock y no puede llegar a ayudar al compañero, que al final es asesinado. También es buena la idea de empezar por el protagonista envejecido que acaba rindiendo cuentas como prometió.
Después me he visto una peli más antigua, Marty, nada menos que de 1955, en blanco y negro, sobre un tío tímido que... bueno, no la estropeo. No es la octava maravilla, pero se deja ver y me identifico un poco con el protagonista. Sólo un poco: yo no soy un tío italiano gordito que curra de carnicero, ni me preguntan todo el tiempo cuándo me voy a casar.
No recuerdo tener más cine pendiente por ahí. Ahora estoy escuchando un documental sobre el envejecimiento, para alegrarme el día. Debería prestarle más atención, de todos modos, porque parece de los buenos.
Ahora empiezan mis vacaciones de verdad...