Al final no tengo la plena seguridad sobre el origen de mi troyano cabrón. Parece que el Before You Know It no tenía la culpa, o al menos Trendmicro no me ha encontrado nada en él. También he estado peinando el DVD con el software sospechoso, y sí que tenía un troyano, pero de baja peligrosidad. De hecho, estoy intentando salvar el Photoshop que lo contiene. Resulta que si lo paso por el filtro, el propio filtro corta por lo sano y, en lugar de quitar el bicho, elimina todo el Photoshop, que está en un zip. Lo estoy descomprimiendo, a ver si así se limita a quitar la parte podrida.
Bueh, a lo mejor cualquiera se limitaría a tirar el DVD, pero como ya sé la solución, aunque sea un coñazo, me arriesgo a volver a contaminar el PC (aunque no creo que suceda).
¿Por qué me empeño? Pues porque esa versión de Photoshop rula, y es la única que lo hace, después de andar trasteando con versiones de prueba (legales) y otros inventos.
Bueno, mañana dejo el rollo geek, lo prometo. Como mucho, diré que todo va bien o que todo va mal.