miércoles, 30 de junio de 2010

Aing

Pues me siguen doliendo las bolas. Esto se está prolongando y no me hace gracia, precisamente. Intensidad sí que va perdiendo, pero no se va. Sigue y sigue, como el conejito de las pilas...

Ha sido un día un poco raro. Tenía una reunión, y tampoco es que haya ido mal, pero he quedado en hacer de cobaya para una cosa, y no sé qué tal irá. Ojalá no me cree problemas. Luego, al salir, he coincidido con un jefe gordo y todavía flipo, porque de repente somos coleguitas. Hasta ahora, la palabra más larga que me había dirigido era un "hola", y hoy me ha dedicado un par de frases, sonriendo y todo. Así, de repente y sin anestesia. ¿Habrá oído que me piro y se alegraba de perderme de vista?

Mañana tengo un taller de imagen. Veremos qué tal. Ah, y por la tarde voy a coincidir con ejem, ejem. A ver qué me cuenta, espero que no me dé el ataque de timidez.

martes, 29 de junio de 2010

Sobreviví

Ni vomité ni nada. Tampoco tengo agujetas, y es raro, después de tanto movimiento y tirón. Me duelen los ovarios, pero ese es otro tema.
Me muero por tomar otro analgésico, y no debo. Me faltan unas tres horas para que sea la ídem. Es decir, que el Enantyum de los coj... digo, de los ovarios, es una mierda. La próxima vez va a caer un chute de ibuprofeno como está mandado. Es lo que más efecto me hace: rápido y duradero. El Enantyum me lo recetaron para las muelas y me lo estaba tomando porque en el prospecto dice que también vale para estos otros dolores. Pues lo que ellos quieran, el caso es que a mí me hace efecto durante cuatro horas como mucho, y luego me arrastro hasta la siguiente toma.
Entre mis quejas por ser de sexo femenino, estos problemas van en cabeza. No saben los tíos la suerte que tienen; les cambiaría de género por un día, sólo para que se dieran cuenta.

lunes, 28 de junio de 2010

Agónica

¿Por qué me dejan las clases más cañeras para cuando más calor hace? Hoy no podía ni cenar, espero que no me sienten mal esos filetes de pescado que he ido metiéndome en la boca con calzador. Me han caído como cuatro vasos de agua.

... o será quizá que el sensei se ha olido que me he puesto morada este fin de semana y se ha propuesto hacer que baje el michelín como sea.

Buf, corto y cambio, o mejor, cierro. No puedo máááás...

sábado, 26 de junio de 2010

Lado masculino

Hoy voy vestida de tío: camiseta grande y con dibujos masculinos, vaqueros de tío y zapatillas tipo House. Por mi fisonomía, por detrás, casi se diría que parezco un chaval. Me hace gracia. Me siento adolescente en crecimiento. Adolescento, claro.

¿Qué hacen los adolescentos un sábado por la mañana? Dormir, más que nada. Luego habrá quien haga los deberes, tenga un partido o se la pase viendo la tele o colgado de internet.

¿Qué podría hacer yo? Ya sé: fotos. Tenía iniciada una serie de autorretratos, puedo continuarla, y así aprovecho este "camuflaje".

Lo que sea, con tal de matar esta sosa mañana gris que amenaza lluvia.

viernes, 25 de junio de 2010

Un grado más allá

Mis fases vitales: busqué ayuda y me dijeron que lo mío eran tonterías. Como me lo dijeron muchas veces, dejé de hablar de ello. Años después, parece que además debo ser comprensiva con las neuras de los demás.
¿Cuándo se me pasó el turno?

jueves, 24 de junio de 2010

Jodiendas

- Que te cambien los horarios del transporte público de tu zona sin avisar.
- Que eso te suponga interminables esperas.
- Que ese servicio se financie de tus impuestos.
- Que tu empresa no se haga cargo, que le resbale.

Jooooder, a ver cuándo cambio de lugar de trabajo, ya no puede faltar tanto.

miércoles, 23 de junio de 2010

Rrrarooo

Mm, ¿qué haces cuando los demás viven una crisis existencial en tu lugar?

A mí me parece que se me ha quedado cara de tonta, pero por causas ajenas a mí. Ejemplo: digamos que te separas, o te jubilan, y son los de alrededor los que se sienten fatal, mientras que tú estás aceptablemente bien. Pues no estoy en ninguno de esos dos casos, pero sí he tenido una pequeña variación en mi vida... y es mi entorno el que anda bastante alterado. Y me estoy empezando a preocupar. Si no dan señales de recuperación pronto, no voy a saber qué hacer. Soy como esos enfermos graves que se pasan el día consolando a su familia, buscando temas de conversación que sirvan para distraerles. No, enferma tampoco estoy, o al menos no estoy peor de lo habitual; un poco p'allá, pero vamos, como siempre.

¿No es una situación extrañísima?