Me he enterado de que hay un periódico que vende supuestamente barato el Booq, un lector de libros electrónicos. El precio es 129 pavos, siempre que presentes los cupones que publica el periódico, etc.
Mm... curioso. Hace no mucho, se vendían por un precio de unos 300 euros. Los había mucho más caros y algunos más baratos. Hace menos, en una tienda de electrónica muy barata que conozco, los tenían por 150, creo recordar. Ahora sacan este de oferta por 129. Pero es que Amazon anunció hace un tiempo que iba a poner los suyos a 100 del ala.
Me gustaba la idea del libro electrónico. Si no me lo compré en aquella tienda fue porque no permitía tomar notas en él, y eso me puede hacer falta. En general, son libros que no te dejan escribir en ellos, y los que tienen esa posibilidad son caros. Sin embargo, entre que Samsung ha sacado el Galaxy Tab y no es el único sucedáneo del Ipad, y cada vez tienen más prestaciones, creo que no me compraré un ebook ni aunque bajen mucho de precio. Es que es una tontería: si puedo tener todo un ordenador así de ligero, ¿para qué comprarme otro trasto más rudimentario? Lo único que me hace dudar un poco es que posiblemente los ebooks sean mejores para la vista.
Así que mi plan es terminar de estropear este portátil desde el que escribo, con tranquilidad, sin maltratarlo, y luego comprarme un tablet tipo Galaxy Tab, que ya estarán baratos, y una torre con muchas prestaciones para tener en casa. Calculo que lo que pague por todo será la mitad de lo que solté para hacerme con este trasto.
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Hoy
No he hecho huelga, por supuesto. He visto algunos piquetes, pero afortunadamente no iban en plan violento, como en la tele. Inquietante, lo de los grupos antisistema. ¿Son síntoma de que esto va a estallar? Espero que no, las revoluciones no suelen traer sistemas mejores que los que destruyen.
Y luego... Mr X se ha sentado a mi lado, y no ha pasado nada, pero... sé leer el lenguaje corporal.
Qué coñazo, lo que dura esto sin que pase nada que marque la diferencia. Yo sí que necesito una revolución. Él, quizá también.
Y luego... Mr X se ha sentado a mi lado, y no ha pasado nada, pero... sé leer el lenguaje corporal.
Qué coñazo, lo que dura esto sin que pase nada que marque la diferencia. Yo sí que necesito una revolución. Él, quizá también.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Castigo
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
No volveré a olvidar el horario de emisión de Nurse Jackie.
sábado, 25 de septiembre de 2010
¿Huelga?
Desde luego que la situación merece que se haga algo, pero...
- Hace un año, cuando los EREs se cargaron un montón de puestos de trabajo, también lo merecía. Sobre todo, cuando algunas empresas aprovecharon para echar gente aunque no tuvieran motivos de peso. ¿Y dónde estaban los señores sindicalistas entonces? No les oí protestar.
- Dar una fecha de huelga y luego posponerla suena a "me voy de vacaciones y ya lo haré, total, no es gran cosa...". Y eso hicieron. Otro minipunto para ellos.
- Esta huelga no va a funcionar, porque todo el mundo anda acojonado y no es cuestión de jugarse el pellejo laboral. Cosa que no les pasa a los tíos de los sindicatos: si hay problemas, son los últimos a los que se puede echar. ¿O no?
- En muchas empresas, sobre todo las públicas, al empresario le encanta esto: descuenta un día de sueldo a los currelas y el trabajo acumulado se hace de todas maneras y con menos plazo.
- El que tiene una tiendecita y trata de sobrevivir como autónomo es el que tiene que sufrir las amenazas de los piquetes. Que no me cuenten que son "informativos", es una puta mentira que ya nadie se cree. Y aunque fuera verdad, ¡como si no estuviera ya informada la gente con la tele y todos los medios que hay! Por cierto, todo lo que ha dicho el tal Tocho o Toxo o como se llame sobre los piquetes que se van a emplear a fondo me ha sonado a amenaza pura y dura. Menuda "información", todavía me ha reafirmado más en mi punto de vista. Le felicito.
- Y qué coño, está claro que lo que están haciendo es por figurar, y la mayoría son una panda de aprovechados que se apuntan a estas cosas para tener horas sindicales y otras cosas que me callo.
Por tanto...
... que haga huelga su pastelera madre, porque yo, no. Y lo advierto: eso no me impide acordarme también de la familia de ciertos personajes del PP, por ejemplo.
Que dejen de tomarnos el pelo, joder, que ya está bien, que nadie cree en ellos.
- Hace un año, cuando los EREs se cargaron un montón de puestos de trabajo, también lo merecía. Sobre todo, cuando algunas empresas aprovecharon para echar gente aunque no tuvieran motivos de peso. ¿Y dónde estaban los señores sindicalistas entonces? No les oí protestar.
- Dar una fecha de huelga y luego posponerla suena a "me voy de vacaciones y ya lo haré, total, no es gran cosa...". Y eso hicieron. Otro minipunto para ellos.
- Esta huelga no va a funcionar, porque todo el mundo anda acojonado y no es cuestión de jugarse el pellejo laboral. Cosa que no les pasa a los tíos de los sindicatos: si hay problemas, son los últimos a los que se puede echar. ¿O no?
- En muchas empresas, sobre todo las públicas, al empresario le encanta esto: descuenta un día de sueldo a los currelas y el trabajo acumulado se hace de todas maneras y con menos plazo.
- El que tiene una tiendecita y trata de sobrevivir como autónomo es el que tiene que sufrir las amenazas de los piquetes. Que no me cuenten que son "informativos", es una puta mentira que ya nadie se cree. Y aunque fuera verdad, ¡como si no estuviera ya informada la gente con la tele y todos los medios que hay! Por cierto, todo lo que ha dicho el tal Tocho o Toxo o como se llame sobre los piquetes que se van a emplear a fondo me ha sonado a amenaza pura y dura. Menuda "información", todavía me ha reafirmado más en mi punto de vista. Le felicito.
- Y qué coño, está claro que lo que están haciendo es por figurar, y la mayoría son una panda de aprovechados que se apuntan a estas cosas para tener horas sindicales y otras cosas que me callo.
Por tanto...
... que haga huelga su pastelera madre, porque yo, no. Y lo advierto: eso no me impide acordarme también de la familia de ciertos personajes del PP, por ejemplo.
Que dejen de tomarnos el pelo, joder, que ya está bien, que nadie cree en ellos.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Últimas noticias
- Ya no me duele la espalda. A cambio, tengo problemas de estómago e incluso algún dolor de cabeza.
- Últimamente tengo muchos choques con la gente. Con idiotas. ¿Desde mi punto de vista? Pues sí, pero también desde el de mis colegas.
- Tengo tanto estrés que produzco mucha grasa y no me dura nada el pelo limpio. Qué asco...
- He convencido a mi jefa de hacernos con un programa que quería instalar... y no sólo por motivos estrictamente laborales, ejemmm. Me ha sorprendido que dijera que sí, y a la primera. Je, je, je. En mi caso, ha sido como pedirle que me dejara jugar al Halo en la oficina, me va a entretener igual. Ventajas de que aún no me conozca a fondo.
- Debería comprarme unas zapatillas de correr nuevas, pero no veo nada que me guste o no tienen mi número de pie. No entiendo cómo es tan difícil, sobre todo porque tengo un número muy normalito.
- Me he comprado unos pantalones que no necesitaba, simplemente eran monos y con dibujos de cómics. También unas bragas de ovejas negras. Va a ser un puto cachondeo cuando me cambie de ropa en el gimnasio.
- Estoy asumiendo demasiado trabajo y puede que al final tenga alguna bronca con mi jefa. Es tonta. Y no sólo por dejarse convencer de instalar ese programa en el ordenador: es que es ignorante, contradictoria y carece por completo de la más mínima de las dotes de mando, vistas desde el punto de la inteligencia.
- He mejorado mis mawashis; sorprendentemente, porque no las he practicado. En la última clase me sentí muy orgullosa de ser la única de mi zona que hacía bien una cosa en concreto.
- Va a resultar que me llevo bastante bien con la novatuela del curro. Y que hacemos piña contra la panda de vagos caraduras que hay en todas las casas de p... digo, oficinas.
- Mi agenda está llena de marrones, de cosas que tienen difícil solución, de esa clase de casos terribles en los que tienes razón y sabes que esa razón no te va a servir ni para limpiarte el culo con ella. Sólo me falta que venga Hacienda a husmear en mi hucha de cerdito o el CESID o la SGAE o algún bisho parecido me denuncien por qué sé yo... y mejor ni mencionarlo, qué miedo.
- Tengo muuuuucho papeleo que resolver, aparte del trabajo.
- Últimamente tengo muchos choques con la gente. Con idiotas. ¿Desde mi punto de vista? Pues sí, pero también desde el de mis colegas.
- Tengo tanto estrés que produzco mucha grasa y no me dura nada el pelo limpio. Qué asco...
- He convencido a mi jefa de hacernos con un programa que quería instalar... y no sólo por motivos estrictamente laborales, ejemmm. Me ha sorprendido que dijera que sí, y a la primera. Je, je, je. En mi caso, ha sido como pedirle que me dejara jugar al Halo en la oficina, me va a entretener igual. Ventajas de que aún no me conozca a fondo.
- Debería comprarme unas zapatillas de correr nuevas, pero no veo nada que me guste o no tienen mi número de pie. No entiendo cómo es tan difícil, sobre todo porque tengo un número muy normalito.
- Me he comprado unos pantalones que no necesitaba, simplemente eran monos y con dibujos de cómics. También unas bragas de ovejas negras. Va a ser un puto cachondeo cuando me cambie de ropa en el gimnasio.
- Estoy asumiendo demasiado trabajo y puede que al final tenga alguna bronca con mi jefa. Es tonta. Y no sólo por dejarse convencer de instalar ese programa en el ordenador: es que es ignorante, contradictoria y carece por completo de la más mínima de las dotes de mando, vistas desde el punto de la inteligencia.
- He mejorado mis mawashis; sorprendentemente, porque no las he practicado. En la última clase me sentí muy orgullosa de ser la única de mi zona que hacía bien una cosa en concreto.
- Va a resultar que me llevo bastante bien con la novatuela del curro. Y que hacemos piña contra la panda de vagos caraduras que hay en todas las casas de p... digo, oficinas.
- Mi agenda está llena de marrones, de cosas que tienen difícil solución, de esa clase de casos terribles en los que tienes razón y sabes que esa razón no te va a servir ni para limpiarte el culo con ella. Sólo me falta que venga Hacienda a husmear en mi hucha de cerdito o el CESID o la SGAE o algún bisho parecido me denuncien por qué sé yo... y mejor ni mencionarlo, qué miedo.
- Tengo muuuuucho papeleo que resolver, aparte del trabajo.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Sistemas de calidad
Filosofando de vuelta del trabajo, me he preguntado por qué tengo ese descreimiento total con respecto a esos sistemas tan americanos de calidad que, de vez en cuando, tratan de vendernos como si fueran la panacea.
No es la primera vez que me lo pregunto. El caso es que, como idea, está bien lo de tratar de hacer las cosas cada vez con más eficiencia (siempre que no nos obsesionemos ni nos dé un infarto). Pensaba que quizá me parecía que es la típica cosa carísima que acaba abandonada en un cajón, pero mi neurona viuda no terminaba de concretarlo.
Y hete aquí que hoy, de golpe, se me ha iluminado la bombilla: no creo en esos sistemas porque en realidad es muy difícil que mejoren una empresa de cara a los propios empleados. Es decir, las relaciones entre los empleados. Y entre los jefes y los empleados. Y entre los jefes.
Dicho de otro modo: esos sistemas no pueden cambiar la personalidad de alguna gentuza, con lo cual difícilmente va a haber mejoras de base, bien asentadas. Puede que se consigan cosas en los productos, de cara al cliente, pero a base de esfuerzos particulares de algunos, que encima probablemente sean los peor tratados y los que paguen el pato. El clima laboral seguirá siendo una puta mierda. Las injusticias, las malas leches enquistadas, los jefes desastrosos que no se pueden despedir... eso no hay quien lo mueva.
Y, sin duda, seguirá repercutiendo en la producción.
No es la primera vez que me lo pregunto. El caso es que, como idea, está bien lo de tratar de hacer las cosas cada vez con más eficiencia (siempre que no nos obsesionemos ni nos dé un infarto). Pensaba que quizá me parecía que es la típica cosa carísima que acaba abandonada en un cajón, pero mi neurona viuda no terminaba de concretarlo.
Y hete aquí que hoy, de golpe, se me ha iluminado la bombilla: no creo en esos sistemas porque en realidad es muy difícil que mejoren una empresa de cara a los propios empleados. Es decir, las relaciones entre los empleados. Y entre los jefes y los empleados. Y entre los jefes.
Dicho de otro modo: esos sistemas no pueden cambiar la personalidad de alguna gentuza, con lo cual difícilmente va a haber mejoras de base, bien asentadas. Puede que se consigan cosas en los productos, de cara al cliente, pero a base de esfuerzos particulares de algunos, que encima probablemente sean los peor tratados y los que paguen el pato. El clima laboral seguirá siendo una puta mierda. Las injusticias, las malas leches enquistadas, los jefes desastrosos que no se pueden despedir... eso no hay quien lo mueva.
Y, sin duda, seguirá repercutiendo en la producción.
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