sábado, 9 de julio de 2011

Curiosa tranquilidad

El día ha empezado algo revuelto, pero ahora estoy tranquilamente en casa. La semana ha sido relativamente tranquila, también. Como siempre, me han pedido alguna cosa poco lógica en el trabajo, pero no me han puesto pegas cuando he entregado lo que he podido hacer al respecto. El deporte, bien, creo que estoy mejorando mucho. Lástima no haber empezado antes, quien sabe si hubiera podido ser figura. En fin, mejor que no sueñe, tampoco merece la pena llorar por lo imposible.

¿Sentimentalmente? Me sentía como insensible, y tampoco hay mucho que mencionar, salvo quizá alguna mirada que me han lanzado y a la que no he respondido, pero, ¿qué espera si tiene un comportamiento tan contradictorio? Una de cal y otra de arena, eso me da.

Ah, y ayer me sometieron a un interrogatorio en toda regla, qué curiosa es la gente y qué ganas de mandarla a tomar por el culo... Me preguntaron que a ver por qué no me compro esto, lo otro, que por qué paso de unas cosas y no de otras, que cuándo pienso tener hijos... Bueh, hay confianza con esta persona, pero... no tanta. Al final me harté y usé bastante la ironía para cortar semejante tercer grado, y funcionó. Le pregunté con un tonillo borde si quería saber alguna cosa más, como mi talla de pantalones, las webs que visito, etc.

Ahora que pienso, no ha sido el único corte que he pegado esta semana. Habría luna llena, o cierta gente ya se ha hartado de disimular que son unos metomentodos, unos caraduras...

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