viernes, 13 de enero de 2012

Eneeeero

Menos mal que pasa rápido, es un mes que odio. Queda esa tristeza de adorno navideño por descolgar y esa sensación de bolsillos vacíos.

Y está siendo intenso en el trabajo. Al menos, sigo muy a gusto, como si fuera la pieza de algún extraño puzzle y no hubiera encontrado dónde encajar hasta que pasó lo que pasó y se pusieron las pilas. Me siento como uno de esos profesionales de serie americana que parecen dedicarse a lo que les gusta con gente que les gusta. Bueno, esos suelen terminar mal en la tele, con más problemas que un culebrón.


No hay comentarios:

Publicar un comentario