Necesitaba dormir y hoy he abierto el ojo hacia las 9 y media. No he hecho mucho esta mañana, para variar. Me pregunto para qué quiero la paga doble si no soy capaz de disfrutarla. Este año ha sido menor que otros años, pero ahí está, y además muerta de risa. En fin, la ahorro, por si hiciera falta o por si se me ocurriera alguna idea para aprovecharla más adelante.
Hoy es el cumpleaños de una compañera de clase a la que hace al menos 10 años que no veo, y sólo tuvimos confianza durante un año de instituto. Me caía bien, pero luego me pareció que había cambiado. Tengo más de un caso de esos: cuando no se vuelven unos raros, se vuelven unos creídos (aunque sigan siendo unos pringadillos y nadie se explique qué es lo que se creen).
Me siento viejuna y me parece que estoy rodeada de viejunos. Es como si me hubieran salido más arrugas con el cambio de año, a pesar de que este engorde al que nos sometemos estira la piel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario