sábado, 26 de enero de 2013

No perdamos el norte

Semana de calma laboral, casi demasiada. Sin embargo, quizá para compensar, el máster sigue dando guerra. Cuento las semanas para que acabe, estoy harta.

El caso es que ya casi tengo una especialidad. Se sale un poco de lo más habitual, pero ahí está. Es decir, me darán un diplomita, podré ponerlo en el currículum, etc.

Por supuesto, desde el momento en que lo acabe, voy a estar una buena temporada sin querer saber nada del tema. Me quedan tres meses largos, y ya estoy saturada, con lo cual ni me imagino cómo acabaré. Y eso, aun gustándome lo que me enseñan.

Tengo una posibilidad de seguir por ese camino, y no sé qué haré. Por un lado está la saturación, y por otro, el hecho de que todo el mundo me dice que continúe. Deben de verme mucho mejor de lo que yo me veo.

Pero estoy tan hasta las narices de todo...

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