sábado, 19 de enero de 2013

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Va pasando el mes de enero. Me alegro, nunca me ha gustado mucho. Claro que a Rajoy y Cía. les está gustando menos. Este tío, entre otras cosas, es completamente gafe: le cuesta un huevo llegar a presidente, y cuando llega son todo marrones. Marrones de los que es el responsable supremo, claro.

Me choca tanta hipocresía como la que tienen estos tíos. Me caía mal el PSOE porque siempre me han parecido unos vendedores de aire, unos estafadores con una jeta impresionante que sólo iban a llenarse el bolsillo, y encima iban de guays y de progres. Me caía mal el PP por fachuzas, pero parecían relativamente limpios en cuanto a la corrupción. Pero el último año, y este que comienza, se les ha visto el plumero. O sea, no eran sólo fachas; además, estaban tan podridos como el PSOE, y ese catolicismo que tienen ha venido a ser como el de los mafiosos: todo el día liándola, y de misa diaria.

Desde luego, esto del Bárcenas, las cuentas en Suiza, los sobresueldos en negro mientras metían recortes para poner parches al desastre que han provocado con Bankia es algo que ha abierto muchos ojos. Yo no les he votado nunca, pero agradezco la información de todos modos. Y me indigna. Me indigna que además Rajoy sea tan cínico. No puede escaquearse de la responsabilidad, está haciendo lo mismo que cuando Felipe González miraba para otro lado y decía que se enteraba de las cosas por los periódicos: disimular y echar balones fuera.

El jueves me llamó la atención la media de edad que fue a montarles la barrila a la calle Génova: cuarentañeros (o cuarentones, depende). Debería acojonarse más de uno, porque no se trataba de jovencitos con ganas de gritar. Tampoco una manifestación de esas a las que mucha gente va para pasar el día de huelga y creer que han hecho algo. Me parece que es significativa esa edad, es como si la gente que lleva el peso de la sociedad se estuviera sublevando. Están muy cabreados. Y con razón. Lo dicho, quizá sea como para echarse a temblar, quizá no esté lejos el día en que todo estalle.

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