Mostrando entradas con la etiqueta anemia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anemia. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de junio de 2009

Constantes vitales

Último análisis: ferritina y saturación hechos un auténtico asco. Eso, sobre el papel, porque creo que la dieta de choque funciona. Sigo comiendo cosas con hierro. Menos los clavos de los cuadros y mis llaves, no va a sobrevivir nada. A ver qué notas sacamos la próxima vez.
Estoy un poco aplatanada, pero será el calor. Digo yo, porque es la segunda vez que me toca echar una carrerita (un paseo rápido) y llego en mejor estado que otros a la "meta". Vamos, jadeando menos o prácticamente nada. Todos estamos en buena forma, somos deportistas aficionados. Ahora se empieza a ver cuál sería mi situación si tuviera el hierro en su sitio.
También me muero de sueño, supongo que será normal a estas horas, y con el calor que hemos pasado, más. Cada vez tengo más noches de buen dormir, así que el insomnio ha tenido que ser parte del lote anémico.
Me preocupa un poco preocupar. Esto que me pasa es latoso, pero no grave. Lo malo es que me rodea gente un poco histérica, y a veces se palpa cierto nerviosismo por cómo me encuentro. Y claro, la historia de la dieta llena de hierro no es solamente un invento mío, es que mi familia me ha vuelto una auténtica carnívora, a mí, que no hace mucho me planteaba el vegetarianismo como opción de vida.
Está bien que se preocupen por una y la mimen, pero no es para tanto: ya había sobrevivido hasta ahora, y lo que iba mal tiene remedio y está mejorando. Es más una carencia que una enfermedad, y desde luego no es infecciosa.
Por otro lado... me da una satisfacción de la que me avergüenzo: me gusta que vean que no me quejaba por quejarme, que realmente tenía motivos para decir que no estaba bien. Tengo fama de quejica en mi casa. Sí, me quejo de las cosas, pero con motivo. Simplemente, no todo el mundo me entiende. Tampoco puedo culparles por no ver a través de mí, por no entenderme al 100%. Además, es mejor así, de lo contrario... miedo me daría que me tuvieran tan "calada". No existiría la intimidad.

martes, 23 de junio de 2009

Vida de mierda... pero optimismo para hoy

A veces haces lo necesario para que las cosas salgan bien, o eso crees, y algo que viene de fuera te jode el plan. Me pasó ayer. Espero que hoy vaya todo mejor, por alguna razón estoy en plan optimista (con moderación).
Es muy posible que la razón del optimismo sea que el hierro extra y la vitamina C empiezan a llenar mis depósitos. Hoy he ido corriendo a trabajar, porque a la fuerza ahorcan, y ya es el segundo día que no llego hecha una ruina, sin aliento, con los tobillos destrozados... Y me acabo de dar cuenta de que no estoy en el plan habitual de "odio-mi-trabajo". No es que de repente me haya enamorado de él, pero lo veo con más positividad, qué duda cabe. Vamos, hasta la Oficina Siniestra se va a beneficiar de mi pequeña recuperación.
Por cierto, hoy no he tomado aún frutos secos. Tendré que remediarlo en cuanto pueda.

domingo, 21 de junio de 2009

Anemia

Los sábados por la tarde son el tiempo que yo le dedico a mi depre. No sé por qué, pero después de pasar una mañana generalmente buena, haciendo deporte, aprendiendo algo o lo que sea, por la tarde me suelo poner en plan venas abiertas.

Creo que es porque me suelo quedar sola, y en lugar de aprovechar para estar a mis anchas, le cedo el espacio al bajón. No es que la soledad me deprima, también me quedo sola otras tardes a la semana, pero generalmente las aprovecho para hacer cosas que el trabajo no me deja. Tampoco es el aburrimiento. O bueno, vale, si estoy ocupada me pasa menos, pero está claro que ahí hay algo que subyace, no es normal acabar de ese humor "por nada".

Hoy me he levantado con las pilas relativamente puestas. Relativamente, porque tengo anemia, y me la estoy cuidando, pero creo que tardaré un tiempo en recuperarme, según dicen.

Lo de la anemia también tiene su tela. No sé ni desde cuándo la tengo, pero llevaba mucho tiempo con ataques bestiales de cansancio y molestias en las articulaciones. Pensaba que era algo psicológico, como una respuesta exagerada al estrés, pero resulta que no, que es físico. Bueno, el estrés sostenido no es bueno para nadie y seguro que no me ha ayudado en esto, claro, más bien habrá aportado algo negativo.

Total, que como detesto las pruebas médicas y sobre todo que me pinchen, no iba a hacerme análisis. Tampoco era ilógico pensar que el asunto tenía una raíz psicológica, ya que la primera vez que noté que no me recuperaba del cansancio fue en una época de excesivos quehaceres, y cada vez que tenía un poco más de trabajo de la cuenta reaccionaba igual.

Al final me rendí, le eché valor y fui a hacerme los puñeteros análisis. La respuesta llegó al cabo de unos días. Fui al médico con mi hoja de resultados, llena de asteriscos en la parte que habla del hierro, y enseguida me dijo lo que tenía.

Desde que me descubrieron esta molestia/enfermedad, me pregunto si las cosas habrían sido diferentes de haberlo sabido antes. Vamos, si habría tenido energía como para hacer cosas que me planteé y acabé abandonando. Si mi vida habría sido un poco mejor.

De momento, el diagnóstico me explica:

  • El cansancio, claro.
  • Las molestias como el hormigueo y quizá la hipersensibilidad en la piel.
  • Por qué dormía tan mal.
  • Mi falta de iniciativa, porque soy una persona bastante activa que antes siempre estaba proyectando cosas.
  • La tristeza generalizada que tengo (lo de los sábados es otra cosa, eso creo que sí es de "coco").
  • La falta de aire haciendo deporte, aunque también he tenido durante mucho tiempo una mala forma física. Ahora es mejor, pero tengo días de fatiga fuerte que me apuntan a la falta de hierro.
  • Mi cantinela de "odio mi trabajo más de lo habitual".

¿Qué estoy haciendo para mejorar? Estoy en una especie de período de pruebas. Creo que mi médico quiere ver si es algo transitorio y estamos esperando a otro próximo análisis. Yo ya sé que no es pasajero, ya se dará cuenta al ver esos resultados. Mientras tanto, me dedico a comer todo el hierro que puedo: carne, paté, ciruelas pasas, huevos... Bueno, dentro de un orden, aún no desayuno chuletón. También tomo bastante vitamina C para fijar lo que asimilo. He dejado el café, el té, las bebidas carbonatadas...

Todo eso lo hago según veo consejos en internet. No hago locuras, no digo amén a la primera página web que me dice que tal cosa es buena, pero si encuentro un consejo que me parece razonable, lo contrasto. Y tampoco va a ser malo beberse el zumo de dos o tres naranjas al día.

De momento, veo que de vez en cuando tengo algún que otro día más "enérgico", con más ganas de hacer cosas e incluso con más alegría. También estoy durmiendo mejor.

Ahora me pregunto qué pasará cuando me recupere del todo: ¿Empezaré a ser la reina del gimnasio? ¿Volveré a estudiar? ¿Tendré más confianza en mí misma?