miércoles, 10 de marzo de 2010

La furia

Furia de destrozar, de abrir cráneos, de rajar tripas, o simplemente de aplastar narices y hacer que lloren. De humillar, de pisotear como cucarachas, de dejar los restos al sol...
Sí, desde siempre me pasa con ellos. Y no tengo una válvula para dejarla salir. Sólo este blog y el gimnasio ayudan.

martes, 9 de marzo de 2010

En Terapia

Bien, bien, empezó la segunda temporada. No he visto entera la anterior, sólo los episodios de los personajes que me gustaban, así que no sabía que uno de los que no me gustaban había muerto, y ahí empieza lo nuevo: problemas legales por mala praxis (supongo que todo se aclarará).

Yo misma debería ser un personaje de esos, pero en la vida real. Seguramente no me vendría nada mal ir a buscar ayuda, porque, aparte de esa concepción tan negativa de la vida, sigo teniendo el corazón roto. Si no, que me expliquen el sueño del otro día, en el que mi ¿ex?, hum, no es eso, pero, ¿cómo le llamo a ese capullo?, se volvía a poner en contacto conmigo y yo contaba a mis amigas que la cosa había dado un giro de 180 grados y prometía. Puro sueño de cumplimiento de deseos que no se hará real, y me jode la vida enseñándome qué me ronda por la cabeza.

lunes, 8 de marzo de 2010

Tras las cortinas

No me gusta mucho el mundo que hay tras las cortinas. Prefiero aislarme. Paso de la gente que va por la calle, sobre todo porque cada vez hay más pirados, será la crisis. Prefiero bajarme el cine o verlo por cable, así no me molesta un grupo de niñatos en el cine. No me apetece quedar con nadie con este frío, y no disfruto exactamente de las mismas cosas que el resto de la gente que me rodea. Me impactan las noticias como la cantidad de violaciones en Nueva York y pienso que el mundo no está hecho para nadie, pero un poco menos todavía para las mujeres.

Sí, la vida es un regalo... envenenado.

domingo, 7 de marzo de 2010

Intuición o similar

O más bien teniendo en cuenta todo lo que está pasando últimamente... creo que ETA se está terminando. No sólo por todas las detenciones, es que las caras de los periódicos lo dicen todo. Nunca había visto tanta tristeza en esos rostros. Y además ahora se ha entregado uno. No soy analista, pero... al tiempo.
Tengo mi propia teoría sobre los motivos. Y no incluye la gestión eficaz o no de los ministros de Interior. Pienso en algo más... más electoral, ya sucedido.

A pesar de que aún pueda haber bombazos de última hora.

sábado, 6 de marzo de 2010

Remedios menores

He constatado, una vez más, cómo las actividades de autocuidado relajan. Llevaba posponiendo el esquileo sobaquil unos cuantos días, y no debería haberlo hecho, porque... qué bien me he quedado cuando me he visto las axilas lampiñas. Espero que no me crezca el pelo de aquí al chequeo que tengo después del examen. O sí, así me relajo otra vez.

Otras veces me ha pasado lo mismo después de un rato de hacer tareas domésticas. Lo había experimentado, luego lo leí en algún sitio, y ya no me quedaron dudas de que funciona, aunque de por sí no me gustan esos trabajos rutinarios que se hacen para deshacerlos de nuevo y repetir. El truco es no pasar de unos 20 minutos. Vamos, es incompatible con dejar para el final todo el trabajo que supone llevar una casa.

Tenía la sensación de no haber hecho mucho en toda la mañana, pero quizá no ha estado mal: la depilación, el repaso de un tochillo, cien preguntas de repaso de test, pasear al perro... Sí, aunque creo que debería haber hecho 200 ó 300 preguntas. Bueno, haré unas cuantas más hasta la hora de comer... si Will y Grace me dejan.

miércoles, 3 de marzo de 2010

If I could sleep forever

Me cuadra esa canción de los Dandy Warhols. He tenido un mal día y he terminado en el sofá, como si llevara días sin dormir. No me he quedado sopa, pero me moría de sueño. Ahora estoy un poco más despejada.
¿Y si no hago nada más hasta el examen?

lunes, 1 de marzo de 2010

Que sus aguante vuestro padre

Bien, después de lo de antes en este antro siniestro... Más razones para largarme, para ascender.

No me he encontrado con ninguna nota de despido. Solamente estoy harta, hoy ha sido la penúltima gota. No ha sido la última porque resistiré lo que pueda, pero tener el triple de trabajo, pues como que no. Ya no es por excepción, se está volviendo una costumbre, un abuso con el que nadie hace nada.

Mejor, más ánimos para estudiar, por muy cansada que esté, que lo estoy.