He cogido un par de kilos desde principios de agosto. Más que por comer demasiado, creo que es por no hacer nada. La inactividad, un par de galletas y media cerveza pueden hacer milagros negativos.
Necesito soltar otro tipo de lastre también: los últimos sucesos sentimentales, mi opinión al respecto, los planes de futuro en general... Qué bien, he dicho planes de futuro, yupi, eso quiere decir que no me suicidaré a corto plazo. Si no fuera por las futuras decepciones, todo solucionado. El lastre necesita una oreja dispuesta a escuchar y la voy a tener, si nada se tuerce.
Me pregunto dónde andará el resto de la gente. Fijo que más de uno se aburre como yo, pero somos tan orgullosos que no lo reconocemos ni nos rebajamos a llamarnos. Y si recibimos semejante llamada, quizá seamos capaces de decir que no, que no podemos quedar de momento, por nuestros absorbentes planes de fiesta de verano. Ja.
martes, 14 de agosto de 2012
lunes, 13 de agosto de 2012
13
Lunes 13. Me aburro, me aburro y me aburro. Si no fuera porque el cambio de ritmo me ha hecho dormir mejor, me daría lo mismo volver al trabajo.
He hecho ya todo lo que planeaba para agosto. Me quedan libros por leer, de toda la pila que había acumulado, pero algunos los descarto casi de entrada, una vez hojeados. Sencillamente, son malos, y no me gusta dedicarles tiempo si no lo merecen.
Parece que hoy hace menos calor. Me he vestido de turista y he hecho los recados que tenía que hacer como si paseara por el puerto deportivo. Me aburría, pero al menos tenía clase.
El aburrimiento es la falta de problemas, dicen, pero yo los tengo: soledad, inadecuación, preocupación por hipotéticas cuestiones laborales...
Me pregunto qué me espera a partir de septiembre. Quizá tenga una preocupación inconsciente, porque he soñado con cocodrilos y serpientes. Eso sí, soñaba que los mantenía bajo control y no me pasaba nada, aunque una serpiente resultaba ser una víbora de color verde claro. He echado un vistazo a una web de interpretación de sueños, y efectivamente son preocupaciones. En otro sitio habla de traición, pero eso ya es la parte supersticiosa.
He hecho ya todo lo que planeaba para agosto. Me quedan libros por leer, de toda la pila que había acumulado, pero algunos los descarto casi de entrada, una vez hojeados. Sencillamente, son malos, y no me gusta dedicarles tiempo si no lo merecen.
Parece que hoy hace menos calor. Me he vestido de turista y he hecho los recados que tenía que hacer como si paseara por el puerto deportivo. Me aburría, pero al menos tenía clase.
El aburrimiento es la falta de problemas, dicen, pero yo los tengo: soledad, inadecuación, preocupación por hipotéticas cuestiones laborales...
Me pregunto qué me espera a partir de septiembre. Quizá tenga una preocupación inconsciente, porque he soñado con cocodrilos y serpientes. Eso sí, soñaba que los mantenía bajo control y no me pasaba nada, aunque una serpiente resultaba ser una víbora de color verde claro. He echado un vistazo a una web de interpretación de sueños, y efectivamente son preocupaciones. En otro sitio habla de traición, pero eso ya es la parte supersticiosa.
sábado, 11 de agosto de 2012
En el corazón de agosto
Empiezan los días de ninguna parte. Ni aquí, ni allí. Me he desconectado bastante del trabajo, pero me encuentro en un lugar en blanco. Sola, por supuesto. Y, como casi todos los sábados por la noche, me he quedado en casa. Oigo a la gente pasar camino de los garitos, en grupo.
Creo que en el fondo odio las vacaciones. Sólo tienen de positivo que no tengo que levantarme tan pronto. Por lo demás, entre el calor, no poder estar con la gente que me gusta (esos dos o tres), la falta de ejercicio, la sobredosis de libros e internet, etc., esto es una puta mierda.
En fin, sólo tengo que aguantar un par de semanas largas más. Luego empezaré a quejarme de lo mucho que me cuesta ir a currar... o quién sabe, de una reducción de personal. Y, desde luego, me quejaré de toda esa pandilla de estúpidos que no hacen otra cosa que preguntar "¿Dónde has ido de vacaciones?". A la mierda, colega, me he ido a la mierda, y al menos tú no estabas allí, por mucho que deberías haber estado.
Creo que en el fondo odio las vacaciones. Sólo tienen de positivo que no tengo que levantarme tan pronto. Por lo demás, entre el calor, no poder estar con la gente que me gusta (esos dos o tres), la falta de ejercicio, la sobredosis de libros e internet, etc., esto es una puta mierda.
En fin, sólo tengo que aguantar un par de semanas largas más. Luego empezaré a quejarme de lo mucho que me cuesta ir a currar... o quién sabe, de una reducción de personal. Y, desde luego, me quejaré de toda esa pandilla de estúpidos que no hacen otra cosa que preguntar "¿Dónde has ido de vacaciones?". A la mierda, colega, me he ido a la mierda, y al menos tú no estabas allí, por mucho que deberías haber estado.
viernes, 10 de agosto de 2012
Cogorzeitor
Veo el facebook de R. Lo único que cuelga son fotos de juergas varias. No entiendo por qué lo hace, ya hemos visto infinidad de veces su careto con varias copas de más encima, y no es un careto particularmente bonito.
En realidad, fotos aparte, no sé qué saca de tanta actividad nocturna: las pocas veces que hemos coincidido, se limita a ejercer de líder (y también a pedir las copas para el resto, digámoslo todo) y a ponerse hasta el culo de bebida fuerte. Es unos años más joven que yo y no sé cómo acabará su hígado. Parece mentira que, por lo demás, lleve una vida bastante sana.
No sé, me parece que tampoco se puede hablar de alcoholismo cuando el tema se reduce a los fines de semana, y no todos, pero... ¿por qué lo hace? ¿Disfrutará algo de ponerse así? Ligar, no liga nada, ni con ni sin copas. No habla con la gente, porque en esos garitos no se habla, se sobrevive como se puede a la sordera y al dolor de cabeza del chunda-chunda. ¿Es una competición? No lo creo, y si lo fuera, algunas veces he aguantado más yo, tanto de tiempo como de alcohol (es extraño y poco creíble, pero nunca me he emborrachado de verdad, por mucho que beba).
Quizá sea que R. se va de fiesta para poder colgar luego las fotos y dar la impresión de que se lo estaba pasando genial... o incluso hacer que la gente sienta envidia.
Es estúpido, pero si ese es su objetivo, lo está consiguiendo. Hace que me sienta todavía más sola, aunque sepa perfectamente que nunca disfruto ese tipo de socialización.
En realidad, fotos aparte, no sé qué saca de tanta actividad nocturna: las pocas veces que hemos coincidido, se limita a ejercer de líder (y también a pedir las copas para el resto, digámoslo todo) y a ponerse hasta el culo de bebida fuerte. Es unos años más joven que yo y no sé cómo acabará su hígado. Parece mentira que, por lo demás, lleve una vida bastante sana.
No sé, me parece que tampoco se puede hablar de alcoholismo cuando el tema se reduce a los fines de semana, y no todos, pero... ¿por qué lo hace? ¿Disfrutará algo de ponerse así? Ligar, no liga nada, ni con ni sin copas. No habla con la gente, porque en esos garitos no se habla, se sobrevive como se puede a la sordera y al dolor de cabeza del chunda-chunda. ¿Es una competición? No lo creo, y si lo fuera, algunas veces he aguantado más yo, tanto de tiempo como de alcohol (es extraño y poco creíble, pero nunca me he emborrachado de verdad, por mucho que beba).
Quizá sea que R. se va de fiesta para poder colgar luego las fotos y dar la impresión de que se lo estaba pasando genial... o incluso hacer que la gente sienta envidia.
Es estúpido, pero si ese es su objetivo, lo está consiguiendo. Hace que me sienta todavía más sola, aunque sepa perfectamente que nunca disfruto ese tipo de socialización.
martes, 7 de agosto de 2012
Curioseando
Otro día de vacaciones de esos raros. Ando regular, con mis obsesiones, mis fobias... y pensando que es un buen día para no salir de casa. Además, ya empieza a hacer calor.
Me ha dado por hacer un test de Rorschach. Algunas cosas me ha acertado, pero hay otras que me dejan un poco perpleja.
Por ejemplo, no me llevo bien con mi padre, pero sí con mi madre, y ha salido que también me llevo mal con ella (si ver nubes es mala señal, imagino que se refiere a eso, aunque no especifica). Tampoco entiendo cómo alguien puede ver dos figuras masculinas en la imagen tres, cuando llevan tacones, tienen un pecho evidente y eso que algunos parecen considerar penes son los extremos de las faldas (hay que estar un poco enfermo para ver penes, no son tan evidentes). Encima, llevan bolsas o bolsos en las manos.
Me parece un poco más acertada esta interpretación:
http://en.wikipedia.org/wiki/Rorschach_inkblot_test
Y lo que no entiendo es que se tuviera tanta fe en este test a la hora de seleccionar personal. Imagino que harían otros tipos de tests, además, porque, si no, ¿cómo se aprecia la capacidad de trabajo? ¿Y la honestidad? ¿Y la inteligencia? ¿Y algunas capacidades concretas según sea el tipo de puesto?
En fin, la mañana ha empezado rarita. Por cierto, el Rorschach no me ha sacado la manía que le estoy cogiendo a la tipa del supermercado por la poca higiene que está demostrando, ni la nula gracia que me hace tener obras por el barrio.
Me ha dado por hacer un test de Rorschach. Algunas cosas me ha acertado, pero hay otras que me dejan un poco perpleja.
Por ejemplo, no me llevo bien con mi padre, pero sí con mi madre, y ha salido que también me llevo mal con ella (si ver nubes es mala señal, imagino que se refiere a eso, aunque no especifica). Tampoco entiendo cómo alguien puede ver dos figuras masculinas en la imagen tres, cuando llevan tacones, tienen un pecho evidente y eso que algunos parecen considerar penes son los extremos de las faldas (hay que estar un poco enfermo para ver penes, no son tan evidentes). Encima, llevan bolsas o bolsos en las manos.
Me parece un poco más acertada esta interpretación:
http://en.wikipedia.org/wiki/Rorschach_inkblot_test
Y lo que no entiendo es que se tuviera tanta fe en este test a la hora de seleccionar personal. Imagino que harían otros tipos de tests, además, porque, si no, ¿cómo se aprecia la capacidad de trabajo? ¿Y la honestidad? ¿Y la inteligencia? ¿Y algunas capacidades concretas según sea el tipo de puesto?
En fin, la mañana ha empezado rarita. Por cierto, el Rorschach no me ha sacado la manía que le estoy cogiendo a la tipa del supermercado por la poca higiene que está demostrando, ni la nula gracia que me hace tener obras por el barrio.
lunes, 6 de agosto de 2012
Alivio
Se me ha pasado lo del estómago... o casi. Estoy mucho mejor desde anoche, desde que cené manzana cocida y queso fresco. Me sentaron muy bien, después de todo el día sin comer apenas, y hasta me cambiaron el humor. Fue como salir de un pozo. Ojalá todas mis depres tuvieran una solución tan fácil.
Siguiendo con lo positivo, he conseguido terminar una de las tareas pendientes para agosto: arreglar uno de mis sujetadores deportivos. Soy un poco desastre con la aguja, pero si no hay más remedio, me las apaño. Además, se me ha arreglado un problema que llevaba arrastrando ya un tiempo.
Siguiendo con lo positivo, he conseguido terminar una de las tareas pendientes para agosto: arreglar uno de mis sujetadores deportivos. Soy un poco desastre con la aguja, pero si no hay más remedio, me las apaño. Además, se me ha arreglado un problema que llevaba arrastrando ya un tiempo.
Lo único malo ha sido que me he pasado el día sola de narices. He hecho recados sola, he tomado el sol sola, he leído demasiado por no tener otra cosa que hacer, y cuando por fin he aparcado el libro, me ha entrado un desasosiego raro, un no saber qué hacer que no he conseguido calmar hasta que me ha dado por ducharme con agua bastante caliente.
Sigo teniendo la agenda llena de tonterías que podría pasar de hacer, pero podría ser peor el remedio que la enfermedad, así que prefiero dejar que me estructuren el día. Los asociales somos así de gilipollas.
domingo, 5 de agosto de 2012
Kolokator
Hoy puedo escribir cualquier cosa aquí. Llevo casi todo el día sin comer, jodidilla del estómago, y he tomado algo que no debería colocar, pero me siento rara.
Se confirma que cuando no estoy ocupada ni hago deporte se me desborda el tarro. Las vacaciones tienen eso de malo, que se abre la veda de la neurona asilvestrada... pero es ella la que caza.
Me ha llamado A. Yo tenía esperanzas de lloriquearle un poco, pero uf, se ha librado de mí antes de que pronunciara una palabra. Con elegancia, incluso. Es increíble cómo la gente funciona así de bien, a mí me resulta violento cortar por teléfono. Claro que A. vive prácticamente sobre el auricular, así que tiene práctica de sobra. Me parece que me tocará a mí aguantar toda una puñetera charla sobre sus últimas aventuras. Malditas las ganas. De todos modos, no debería quejarme, porque le he soltado cada chapa a veces...
El Desierto Blanco, es decir, agosto, no está siendo tan desierto como otros años. Entre la gente que ya ha vuelto y la que no puede irse, esto parece febrero. Bueno, para mí, febrero está casi tan vacío como el resto del año, por lo que respecta a mi actividad social.
Encuentro poco que hacer. Tengo toda una agenda de tareas tontas, algunas de las cuales no me animo a quitarme de encima.
Digo yo que si esto es el mismo rollo de siempre, no parece que vaya a haber grandes cambios en mi vida ni a corto plazo ni a largo, con lo cual me resulta difícil encontrar motivos para levantarme por las mañanas, como no sea estar harta de estar tumbada.
Se confirma que cuando no estoy ocupada ni hago deporte se me desborda el tarro. Las vacaciones tienen eso de malo, que se abre la veda de la neurona asilvestrada... pero es ella la que caza.
Me ha llamado A. Yo tenía esperanzas de lloriquearle un poco, pero uf, se ha librado de mí antes de que pronunciara una palabra. Con elegancia, incluso. Es increíble cómo la gente funciona así de bien, a mí me resulta violento cortar por teléfono. Claro que A. vive prácticamente sobre el auricular, así que tiene práctica de sobra. Me parece que me tocará a mí aguantar toda una puñetera charla sobre sus últimas aventuras. Malditas las ganas. De todos modos, no debería quejarme, porque le he soltado cada chapa a veces...
El Desierto Blanco, es decir, agosto, no está siendo tan desierto como otros años. Entre la gente que ya ha vuelto y la que no puede irse, esto parece febrero. Bueno, para mí, febrero está casi tan vacío como el resto del año, por lo que respecta a mi actividad social.
Encuentro poco que hacer. Tengo toda una agenda de tareas tontas, algunas de las cuales no me animo a quitarme de encima.
Digo yo que si esto es el mismo rollo de siempre, no parece que vaya a haber grandes cambios en mi vida ni a corto plazo ni a largo, con lo cual me resulta difícil encontrar motivos para levantarme por las mañanas, como no sea estar harta de estar tumbada.
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