- Están a punto de estrenar la quinta temporada de Dexter. En internet está sólo en inglés.
- Aunque sea en VOSE, creo que me la voy a ver a ratos, en el curro, cuando nadie me mire.
- ¿Hay vida después del libro electrónico? Es decir, me he quedado sin objetivos. Ya lo tengo todo.
- No, qué gilipollez, no lo tengo todo... Sólo he cumplido un sueño material. Me siento triste, en el fondo, y a veces también en la superficie.
- El otro día podría haberme encontrado con Mr. X, pero no quise. Total, para qué.
- Últimamente sólo me dan noticias de gente con enfermedades graves. Y soy tan descuidada que olvido preguntar cómo están cuando me encuentro con sus familiares. Todavía peor: debería haber llamado a una amiga por un asunto de estos, pero he sido incapaz. Sólo he podido escribirle un correo electrónico. Doy un poquito de asco.
- No dejo de preguntarme cuál es el sentido de la vida. Y eso que lo tengo claro: vivir. Es un objetivo en sí mismo. Otra cosa son las posibilidades, los objetivos que elegimos dentro de eso.
- Flipo con lo de la beatificación de Juan Pablo II. Cuando conviene, se inventan un par de milagros y ya está, beatificado. No me cuadra. No lo veo compatible con ser un probable encubridor de pederastas. Y si no sabía lo que se cocía (cosa improbable), entonces era un irresponsable que pasaba de todo, porque su deber era saberlo.
- Paso de la boda del Guillermo y la Catalina. Pero admiro que los ingleses puedan organizar tan bien semejante sarao, por lo que he visto en las noticias.
- Para mi sorpresa, haciendo un trabajo he visto que tengo creatividad. Creía que la había perdido al llegar a la adolescencia.
- Me siento muy gris, de todos modos.
- Finalmente me encontré con Mr. X, pero otro día. Estuvo pegajoso, más que cariñoso. Y luego, vuelta a pasar de mí. El síndrome de la montaña rusa, lo voy a llamar. A la mierda todo.
martes, 26 de abril de 2011
Traumas de facultad
Estoy volviendo a soñar con la facu. Para no variar, en el sueño tenía un examen, no había dado un palo al agua y mis apuntes eran un asco. Tampoco sabía exactamente a qué hora tenía que estar en el aula, no quería preguntarle nada a una tía que no me caía bien... Me he despertado muy desorientada, me ha costado reconocer mi propia habitación, supongo que de la angustia.
Después de tantos años, ¿por qué sigo con esos sueños? Una vez leí que es porque en realidad una no se cree que mereciera tener el título, como si fuera cuestión de remordimientos porque en realidad no te esforzaste lo suficiente o algo así.
Por otro lado, debe de ser un sueño de angustia bastante corriente, lo he oído mencionar a gente famosa cuando les preguntan por sus pesadillas.
Sí, todo eso puede ser así, pero... ¿por qué me pasa ahora? Estoy en un momento teóricamente relajado, hasta me gusta lo que hago en el curro, he tenido algunos días de tranquilidad y moderada felicidad en familia... Será la falta de costumbre, que me ha alterado el equilibrio de las neuronas.
Después de tantos años, ¿por qué sigo con esos sueños? Una vez leí que es porque en realidad una no se cree que mereciera tener el título, como si fuera cuestión de remordimientos porque en realidad no te esforzaste lo suficiente o algo así.
Por otro lado, debe de ser un sueño de angustia bastante corriente, lo he oído mencionar a gente famosa cuando les preguntan por sus pesadillas.
Sí, todo eso puede ser así, pero... ¿por qué me pasa ahora? Estoy en un momento teóricamente relajado, hasta me gusta lo que hago en el curro, he tenido algunos días de tranquilidad y moderada felicidad en familia... Será la falta de costumbre, que me ha alterado el equilibrio de las neuronas.
lunes, 25 de abril de 2011
Hoy no estaría mal un cambio de sexo
Este es uno de esos momentos en que una desearía que la imagen supuestamente masculina que comentaba el otro día se interiorizara: que desaparecieran ovarios, trompas...
No los iba a echar de menos: me duelen lo suyo. Tengo pesadez, hinchazón, y eso después de unos días de hipersensibilidad mamaria; me molestaban bastante, cambiarme de ropa era un pequeño suplicio.
Para mayor diversión, esta mañana estaba estirándome en la cama, y en mitad del esfuerzo he notado cómo fluía algo en la parte inferior de mi abdomen. Oh, no. Ella. La Antipática Mujer de Rojo de Evax (¿que a qué huelen las nubes? Váyanse a la mierda, señores publicitarios). Ha sido para verlo, el salto mortal: como los de los saltadores de pértiga, pero al revés, del colchón al suelo, curvando el cuerpo. Sólo han quedado afectados mis pantalones, y menos mal.
Verdaderamente, ¿qué tiene de bueno nacer de sexo femenino? Hablo en el sentido fisiológico, y lo que observo no me gusta un pelo. Cuando eres joven, tienes que pasar por estas miserias dolorosas que lo manchan todo a la que te descuidas. Cuando envejeces, te libras de ellas, pero te dejan de recuerdo quizá una osteoporosis y más probabilidades de tener problemas cardíacos, de modo que encima puedes acabar echándolas de menos. Hay que joderse.
Alguien pensará: "Sí, bueno, pero luego resulta que sois más longevas". Ya. O sea, que tenemos más años para experimentar la decadencia. Si por lo menos se añadiera ese tiempo al principio o a la mitad de nuestra vida...
No, definitivamente, no me parece un buen negocio lo que hay.
No los iba a echar de menos: me duelen lo suyo. Tengo pesadez, hinchazón, y eso después de unos días de hipersensibilidad mamaria; me molestaban bastante, cambiarme de ropa era un pequeño suplicio.
Para mayor diversión, esta mañana estaba estirándome en la cama, y en mitad del esfuerzo he notado cómo fluía algo en la parte inferior de mi abdomen. Oh, no. Ella. La Antipática Mujer de Rojo de Evax (¿que a qué huelen las nubes? Váyanse a la mierda, señores publicitarios). Ha sido para verlo, el salto mortal: como los de los saltadores de pértiga, pero al revés, del colchón al suelo, curvando el cuerpo. Sólo han quedado afectados mis pantalones, y menos mal.
Verdaderamente, ¿qué tiene de bueno nacer de sexo femenino? Hablo en el sentido fisiológico, y lo que observo no me gusta un pelo. Cuando eres joven, tienes que pasar por estas miserias dolorosas que lo manchan todo a la que te descuidas. Cuando envejeces, te libras de ellas, pero te dejan de recuerdo quizá una osteoporosis y más probabilidades de tener problemas cardíacos, de modo que encima puedes acabar echándolas de menos. Hay que joderse.
Alguien pensará: "Sí, bueno, pero luego resulta que sois más longevas". Ya. O sea, que tenemos más años para experimentar la decadencia. Si por lo menos se añadiera ese tiempo al principio o a la mitad de nuestra vida...
No, definitivamente, no me parece un buen negocio lo que hay.
sábado, 23 de abril de 2011
Un sueño cumplido
¿Leerse dos libros y medio en dos días es síntoma de acabar como Don Quijote?
El libro electrónico es mejor de lo que yo pensaba, una vez resueltos los problemillas del principio con algunos archivos. Quiero decir, no es que sea la octava maravilla de la técnica, porque me rompe formatos y me hace alguna que otra chapuza más, pero... ¿nunca habéis deseado tener toda una biblioteca a vuestra disposición, cualquier libro que se os pueda ocurrir, y encima en un espacio mínimo? Pues es como si me hubieran abierto la cueva de Alí Babá; tengo todo lo que quiero, salvo alguna excepción rara (el típico libro que también sería difícil de encontrar en las tiendas en papel).
Imaginaba que no iba a estar mal, pero esto es la leche. Al menos, en cuanto a los libros; otra cosa es el cómic, por ejemplo, que a veces no se ve muy bien, quizá por el propio escaneado de la gente que lo cuelga. En fin, como raramente leo cómic... (seguro que hago mal).
Voy terminando el libro que tengo a medias, el tercero. En las webs de descarga me entra el síndrome del tipo que se muere de hambre porque no sabe qué escoger del menú. Me agobio con los autores y los títulos, pienso en algo que me gustaría leer, a continuación en otra cosa diferente, se me olvida la primera... un mareo, vaya.
Me parece que voy a necesitar mucho, mucho colirio después de esta Semana Santa.
EDITO: Hoy es San Jorge, Día del Libro, ¿no? De veras que me acabo de dar cuenta, al publicar la entrada, y porque pone la fecha arriba. Felicidades a tod@s l@s lectores/as, en papel y en e-ink.
El libro electrónico es mejor de lo que yo pensaba, una vez resueltos los problemillas del principio con algunos archivos. Quiero decir, no es que sea la octava maravilla de la técnica, porque me rompe formatos y me hace alguna que otra chapuza más, pero... ¿nunca habéis deseado tener toda una biblioteca a vuestra disposición, cualquier libro que se os pueda ocurrir, y encima en un espacio mínimo? Pues es como si me hubieran abierto la cueva de Alí Babá; tengo todo lo que quiero, salvo alguna excepción rara (el típico libro que también sería difícil de encontrar en las tiendas en papel).
Imaginaba que no iba a estar mal, pero esto es la leche. Al menos, en cuanto a los libros; otra cosa es el cómic, por ejemplo, que a veces no se ve muy bien, quizá por el propio escaneado de la gente que lo cuelga. En fin, como raramente leo cómic... (seguro que hago mal).
Voy terminando el libro que tengo a medias, el tercero. En las webs de descarga me entra el síndrome del tipo que se muere de hambre porque no sabe qué escoger del menú. Me agobio con los autores y los títulos, pienso en algo que me gustaría leer, a continuación en otra cosa diferente, se me olvida la primera... un mareo, vaya.
Me parece que voy a necesitar mucho, mucho colirio después de esta Semana Santa.
EDITO: Hoy es San Jorge, Día del Libro, ¿no? De veras que me acabo de dar cuenta, al publicar la entrada, y porque pone la fecha arriba. Felicidades a tod@s l@s lectores/as, en papel y en e-ink.
miércoles, 20 de abril de 2011
Semana Santa
Planes:
- Dormir lo que no está en los escritos.
- Cocinar.
- Y como ayer, 20 de abril (del noveeeentaaa, la la, la la, la), me regalaron un libro electrónico para estas vacaciones, bajarme libros a manta. Mi oculista va a flipar cuando me gradúe la vista la próxima vez.
- Dormir lo que no está en los escritos.
- Cocinar.
- Y como ayer, 20 de abril (del noveeeentaaa, la la, la la, la), me regalaron un libro electrónico para estas vacaciones, bajarme libros a manta. Mi oculista va a flipar cuando me gradúe la vista la próxima vez.
sábado, 16 de abril de 2011
Hambre
No son ni las 9. Me he puesto a hacer la cama y notaba como un desfallecimiento interno tremendo. Entonces, me he dado cuenta de que el michelín estaba más pequeño. Esperanzada, he terminado de estirar el edredón y he ido a pesarme. Nada, no he adelgazado ni un gramo.
Aún no he comido nada, porque he quedado dentro de una hora para desayunar, pero debería picotear alguna cosa para no caerme al suelo.
Más que hambre, tengo necesidad. No me muero por comer algo, no se me hace la boca agua al ver un anuncio del McDonald's. Tengo flojera, debilidad...
... y no sé qué hago aquí, escribiendo con el estómago tan vacío. Seguro que son todo desvaríos y no me estoy dando ni cuenta.
(Una barrita de cereales más tarde...)
Qué pronto es todavía.
Me estaba preguntando por qué una semana chunga nunca es compensada por otra buena. La que acabamos de pasar pintaba muy bien, se me han resuelto un montón de cosas o al menos están por fin encaminadas, pero justo cuando más feliz estaba, se me torcieron un par de historias.
Una es una tontería, supongo, pero me dio qué pensar. Resulta que fui a comer a un sitio, y me levanté para lavarme las manos. Los baños no tenían muy claros los símbolos de masculino y femenino, y yo iba algo acelerada, con lo cual me metí en el que no era. Vi que había un vejete meando dentro, y fue poner el pie en el baño, decir "perdón" y salir al otro baño, al bueno. Me puse a lavarme las manos y el viejo va y se me planta en el umbral de la puerta, que estaba abierta, subiéndose la bragueta. No había mucha luz y no me atreví a mirarle directamente a la cara, qué corte, así que no puedo intuir lo que estaba pensando. Él no dijo una palabra y a continuación se marchó. No sé si pretendía pedirme explicaciones, si quería ver qué clase de friki había irrumpido en el baño de tíos, si se había enamorado de mí... Al rato, el mismo tipo apareció en el comedor del restaurante, echó un vistazo, no sé si me localizó... pero se piró al instante. No comenté nada con mi gente, porque menudo cachondeíto, les conozco. En fin... me aguó bastante el día y ya no disfruté ni de la comida ni de la compañía, por si se le ocurría volver y hacer algún comentario (y encima después pasó algo más serio, un asunto familiar que no voy a comentar aquí).
Luego he estado elaborando teorías al respecto: me acabo de cortar el pelo bastante corto y llevo una semana con bastante ronquera, con lo cual mi voz tiene algún que otro tono más grave que el habitual. Además, ese día llevaba vaqueros y una cazadora de cuero. Con todo eso y con la poca luz... no descarto que el viejo pensara que yo era un chaval y no entendiera qué demonios hacía pidiendo perdón y entrando en el baño de chicas.
¿No decíais que tengo un toque masculino? Hala, podéis reíros.
Aún no he comido nada, porque he quedado dentro de una hora para desayunar, pero debería picotear alguna cosa para no caerme al suelo.
Más que hambre, tengo necesidad. No me muero por comer algo, no se me hace la boca agua al ver un anuncio del McDonald's. Tengo flojera, debilidad...
... y no sé qué hago aquí, escribiendo con el estómago tan vacío. Seguro que son todo desvaríos y no me estoy dando ni cuenta.
(Una barrita de cereales más tarde...)
Qué pronto es todavía.
Me estaba preguntando por qué una semana chunga nunca es compensada por otra buena. La que acabamos de pasar pintaba muy bien, se me han resuelto un montón de cosas o al menos están por fin encaminadas, pero justo cuando más feliz estaba, se me torcieron un par de historias.
Una es una tontería, supongo, pero me dio qué pensar. Resulta que fui a comer a un sitio, y me levanté para lavarme las manos. Los baños no tenían muy claros los símbolos de masculino y femenino, y yo iba algo acelerada, con lo cual me metí en el que no era. Vi que había un vejete meando dentro, y fue poner el pie en el baño, decir "perdón" y salir al otro baño, al bueno. Me puse a lavarme las manos y el viejo va y se me planta en el umbral de la puerta, que estaba abierta, subiéndose la bragueta. No había mucha luz y no me atreví a mirarle directamente a la cara, qué corte, así que no puedo intuir lo que estaba pensando. Él no dijo una palabra y a continuación se marchó. No sé si pretendía pedirme explicaciones, si quería ver qué clase de friki había irrumpido en el baño de tíos, si se había enamorado de mí... Al rato, el mismo tipo apareció en el comedor del restaurante, echó un vistazo, no sé si me localizó... pero se piró al instante. No comenté nada con mi gente, porque menudo cachondeíto, les conozco. En fin... me aguó bastante el día y ya no disfruté ni de la comida ni de la compañía, por si se le ocurría volver y hacer algún comentario (y encima después pasó algo más serio, un asunto familiar que no voy a comentar aquí).
Luego he estado elaborando teorías al respecto: me acabo de cortar el pelo bastante corto y llevo una semana con bastante ronquera, con lo cual mi voz tiene algún que otro tono más grave que el habitual. Además, ese día llevaba vaqueros y una cazadora de cuero. Con todo eso y con la poca luz... no descarto que el viejo pensara que yo era un chaval y no entendiera qué demonios hacía pidiendo perdón y entrando en el baño de chicas.
¿No decíais que tengo un toque masculino? Hala, podéis reíros.
martes, 12 de abril de 2011
It's been a good day, lalala
No he necesitado las últimas pastillas que me había comprado en la farmacia: cuando le ha dado la gana, la faringitis ha remitido casi del todo. Me ha dejado un par de ataques de tos, pero es como para alegrarse. Así podré ir a visitar a un hijo postizo que me ha salido sin contagiarle nada. Digamos que soy su madrina, aunque tampoco.
En el trabajo, tenía que presentar un par de cosas y no han ido mal. Después, he podido concentrarme en un tema en el que no me apetecía ni pensar, y he conseguido dejarlo terminado. Por la tarde, tocaba hacer otro un poco raro, de esos que me gustan a mí y a nadie más, y he estado hiperconcentrada en él, con lo que se me ha pasado el tiempo como si nada. Gracias a eso, mañana voy a tener cierta tranquilidad, porque todo el mundo va a pensar que estoy ocupada. Voy a ver si encuentro alguna película decente que ver en pantalla... Ah, y con un poco de suerte, podré escaparme a la tienda de informática, a ver si tienen alguna novedad.
Y hoy hay House... ya no es como al principio, pero es parte de la familia: un cuñado gruñón y raro, por ejemplo (ya tenía algún ejemplar por el estilo).
En el trabajo, tenía que presentar un par de cosas y no han ido mal. Después, he podido concentrarme en un tema en el que no me apetecía ni pensar, y he conseguido dejarlo terminado. Por la tarde, tocaba hacer otro un poco raro, de esos que me gustan a mí y a nadie más, y he estado hiperconcentrada en él, con lo que se me ha pasado el tiempo como si nada. Gracias a eso, mañana voy a tener cierta tranquilidad, porque todo el mundo va a pensar que estoy ocupada. Voy a ver si encuentro alguna película decente que ver en pantalla... Ah, y con un poco de suerte, podré escaparme a la tienda de informática, a ver si tienen alguna novedad.
Y hoy hay House... ya no es como al principio, pero es parte de la familia: un cuñado gruñón y raro, por ejemplo (ya tenía algún ejemplar por el estilo).
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