jueves, 5 de julio de 2012

Exhausta

Temo que se me acaben las ganas de escribir en la línea siguiente, pero en fin... Un día genial, cojonudo: exceso de trabajo, complicaciones por todas partes... y traslados y reducción de personal. No, si tenía que llegar. De momento no hay nada concretado, pero esa es la música que suena, y con fundamento. Creo que caerá un traslado, o mejor dicho, un retorno al agujero de antes. Vaya soberana mierda. Y todavía debo estar contenta, porque ya suenan algunos nombres que dejaremos de utilizar en breve.


Y además, rollitos fiscales, cansancio generalizado, unas ganas enormes de mandarlo todo a la mierda...  Llevo así como 15 días, con poca tregua. Ahora mismo se me cierran los párpados. Mejor corto el post aquí, antes de cagarme públicamente en gente con nombre y dos apellidos.

martes, 3 de julio de 2012

Presiones julianas

Este es un mes extraño para mí. Sobre todo, este año, con este tiempo tan raro, y con una relativa sobrecarga de trabajo, justo cuando el resto del mundo empieza a notar huequecillos en la jornada. Bueno, no la gente que curra en bares, heladerías, etc., pero en el tipo de trabajo que nosotros hacemos suele ser así, y esta vez es al contrario. Por si fuera poco, creo que esperan de mí que asuma ciertos riesgos y responsabilidades, y eso no es algo que yo lleve muy bien. En fin, si meto la pata, espero que me echen un cable.
Por otra parte, alguien ha decidido que tengo que ponerme las pilas en otros aspectos. Estoy de acuerdo, en este caso voy a aceptar ese pequeño golpe dictatorial, pero quizá se decepcione de todos modos.
Me pregunto también si todos estos fenómenos, por llamarlos de alguna manera, van a durar mucho o el otoño acabará con ellos. Más me vale. Entonces entran en juego mis proyectos personales, es decir, la presión que yo misma me impongo para conseguir ciertas cosas, y la suma de todo puede ser chunga.
No me extraña que estos días me quede como un tronco en el sofá a la primera de cambio.

domingo, 1 de julio de 2012

Asquito de domingo

No podría aburrirme más, y llevo así todo el día. Me he puesto a leer como una loca y todo lo que he conseguido ha sido terminarme una novela sin disfrutarla. Además, creo que llevo demasiada cafeína encima, con lo cual todavía es más exasperante la propia ansiedad del aburrimiento.

Debería ir hablando en el curro de cuándo pienso coger las vacaciones. El caso es que no me hace ilusión. Bueno, está bien lo de dormir hasta que te da la gana de levantarte, pero si no tienes más alicientes a lo largo del día,  sólo va a ser un mes entero de andar vegetando. Otra gente llama a sus amigos, o sus amigos les obligan a hacer cosas. Yo no tengo apenas amigas. Es decir, alguna sí, pero si somos amigas es porque cada una anda a lo suyo y no planeamos nuestra vida en torno a lo que vamos a hacer las dos el fin de semana. Sencillamente, para el sábado y el domingo tenemos aficiones muy diferentes y no tratamos de obligar a nadie a compartirlas; no funcionaría. Si nos vemos, no es en fin de semana. Suena triste, pero la verdad es que no es nada problemático, no me siento forzada a nada, y ella tampoco. Anda que estamos como para asumir compromisos, je.

Total, que volveré a tener unas vacaciones solitarias. Es el precio que pago por la independencia del resto del año. Aparte de los ataques de no-aguanto-más-esta-soledad-ni-este-aburrimiento. Quizá sea un precio alto, pero es lo que hay. Supongo que no tengo derecho a quejarme, después de todo.

viernes, 29 de junio de 2012

... y chispazos

- Problemas musculares.
- Depresión post-desengaño.
- Nubes que cubren el cielo, literalmente.
- Nada me hace feliz estos días.
- Estaría bien ser como los niños pequeños, que eso ni se lo plantean: se limitan a disfrutar del último juguete que les han comprado.
- Hay muchas cosas de las que me gustaría hablar, pero en mí eso no libera la presión; al contrario, a veces me ha hecho sentirme peor, por mostrar vulnerabilidades y atraer miradas de lástima o comprensión misericordiosa.
- Es terrible sentir esas miradas, entonces ves que esos problemas que cuentas son reales, no sólo producto de tu cabeza.
- Termina lo de Amar en tiempos revueltos. Para ser un culebrón, se deja ver. Lástima ese lenguaje poco creíble que hace a las criadas hablar como catedráticos, incluso aunque su lengua materna no sea el castellano.
- Mezclando ese té horrible con leche y miel se consigue algo tragable. Sin embargo, es la última vez que lo compro.
- Me caen encima los contratiempos ajenos. No hablo de problemas porque eso de reinstalarles un programa no es nada, pero... ¿cómo es tan vaga la gente? En fin, es que difícil no es. Se mentalizan de que sí lo es y ya ni siquiera lo intentan. Así van las cosas.
- Me pesan un montón las piernas.
- Hoy casi me duermo en el curro.
- No me han devuelto la pasta del IRPF aún y no me han dado una razón concreta, sólo que ellos están dentro de plazo. La madre que los parió, cuando se trata de cobrarme a mí, los plazos son la mitad o menos.
- Tengo que inventarme algo para sobrevivir a este fin de semana y bien podrían ser esas pastillas que me prometí no utilizar, pero es que tengo que descansar de mí misma sí o sí, y no sé cómo hacerlo.
- Quiero algún libro que no se me caiga de las manos a la segunda página. Lo que tengo ahora es como para usarlo de pisapapeles y olvidarlo.
- Quiero una Dremel.
- Cuanto más salgo por ahí con la gente, más me convenzo que no habría servido de nada invertir mis fines de semana juveniles en las discotecas. Simplemente no disfruto y me molestan la gente, el humo, el alcohol, el chunda-chunda y todos los problemas que puedan surgir. No me lo compensa el tema de conocer tíos. Las parejas que conozco no se han conocido en garitos.
- Envidio mucho a una pareja en concreto. Ella es adorable, él no es mal tipo, y tienen una relación aparentemente excelente.

jueves, 28 de junio de 2012

Ráfagas

- No me gustan demasiado ni Madonna ni Shakira, y sin embargo a veces pongo canciones de ellas.
- Este año no hay calma chicha veraniega. O sí, pero yo no la siento. Es como si se me hubiera quedado un resto de ansiedad por ahí y no pudiera eliminarlo.
- Además, me estoy aburriendo muchísimo en los ratos libres.
- Me está costando pasar de la mitad de los últimos libros que estoy leyendo; claro que son bastante tochos y no terminan de engancharme.
- Creo haber pasado la gripe del mal de amores, salvo en algunos momentos muy concretos.
- Necesito vida social, pero de la guay, no de esa que me obliga a soportarles estupideces a memos y bordes a los que me cuesta responder como se merecen (tengo mucho genio, y de la que lo suelte, no me vuelven a hablar).
- Me sorprende el buen rollito laboral que tenemos, está durando tanto que quizá esté a punto de irse a la mierda por caducidad. Ojalá que no.
- De todos modos, llevo una semana con todo revuelto. Me han pasado bastantes cosas que preferiría olvidar. También han llegado malas noticias de conocidos.
- Mejor sola que mal acompañada, con lo cual es posible que tenga que pararle los pies a un moscón.
- Estaría bien dejar de oír la tele y poner la radio, por una vez, pero me temo que soy adicta.
- Qué poco se corta la gente: "Yo es que soy muy honesto y por eso puedo hacer lo que me apetece en la empresa, porque confían en mí". ¿Dijo "honesto" o "modesto"?
- Nuevo lema: "Roja o Pantoja, todas me la traen floja". Lo hago mío.
- Con todas las estupideces que veo hacer por ahí, me da la sensación de que habría sido buena madre, o al menos un poco mejor que ciertos inútiles.
- Podría tomarme las cosas de otra manera, pero no sé por dónde cogerlas.

martes, 19 de junio de 2012

Desórdenes

Blogger no me deja hacer algunas cosas últimamente. En fin, haré las que sí me deja y esperaré un poco más, y si no se arregla, seguro que hay otros sitios donde alojar un blog.
No es lo único que anda manga por hombro: hasta mi mesa de trabajo está inundada de documentos y otras cosas de dudosa utilidad. Por no hablar de mi fuero interno, claro, pero eso es lo de siempre. Lo malo es que últimamente me descubro hablando de más, escribiendo mensajes que debería callar... Estoy como desbordada y no sé si en realidad no andaré pidiendo ayuda. Desde luego, últimamente creo que la necesito. Estoy hecha una mierda, emocionalmente hablando. Todos mis planes de frialdad e indiferencia han colapsado ante un gesto.
Eso tampoco es novedad.

viernes, 15 de junio de 2012

Tonterías

He tomado tanta cafeína que me parece que voy a dormir poco esta noche. Lástima que no tenga ningún plan alternativo.
Estoy de un romanticón bobo, muy bobo... No, si es que como el colega, con todas las putadas que me va haciendo, se acerque un poco más de la cuenta, me derrito como un helado sobre mi coche en agosto. No se puede llamar maltrato a esto, pero la verdad es que no me trata bien.
He tenido broncas estúpidas en varios frentes. Son puntos de vista, pero diría que tengo razón: alguien no está haciendo bien su trabajo. Objetivamente, no puedo ser yo. Esta vez, no.
Vuelven a surgir las debilidades ajenas. Hay gente que se niega a ver ciertas realidades, y no hay manera.
Debería estar enfadada, para usar mi enfado como escudo, pero no.
Sólo quiero el fin de semana para dormir una hora más. El resto del tiempo, casi me sobra. Está bien no tener que trabajar, pero si eso te deja los cables pelados de la soledad y la decepción al descubierto...
Van a tener razón esos que me consideran un poco rara. Esta semana me he dado cuenta de hasta qué punto funciono de otra manera. Donde todos pinchan, yo me pregunto dónde está la dificultad. Donde no ven problemas, yo me atasco y me puede llevar horas encontrar el camino correcto. Bueno, en cuanto a esos puntos de vista que me lanzan a la cara, les pueden dar mucho por el culo a todos, pero está claro que hay algo distinto en mí. No mejor, ni peor, sólo distinto.