- Creo que ya nadie sigue la tradición del día de los Inocentes. Bueno, no era nada del otro mundo.
- Tengo fiesta, pero llevo todo el día haciendo cosas y me siento como si hubiera ido a currar. Sí, la actividad me impide comerme la cabeza más allá de la propia actividad... y también me deja exhausta.
- Varios sitios de Google me dicen que cuando un tío pone su mano en el hueco de tu espalda es que no le eres indiferente. Yo digo que eso no es garantía de que quiera algo más, y aunque lo fuera, quizá las circunstancias no sean propicias y va a ser más de lo mismo: nada.
- Esto está oscuro como boca de lobo. Se supone que ya empiezan a alargar los días, pero todavía no se nota nada, y si encima hace un día muy, muy gris...
- No sé si este año que empieza es olímpico o de mundiales. Creo que olímpico. Me da pereza googlearlo.
- Esa sensación de que debería estar en otro lado o al menos dedicándome a otras cosas no me abandona.
- Quisiera que el día 1 empezara otro estilo de vida para mí, uno que incluya una guitarra, unas botas de trekking y vacaciones. Pero no.
lunes, 30 de diciembre de 2013
sábado, 28 de diciembre de 2013
Tarde, mal y...
Seguimos con reuniones varias. Yo había dicho que este año no estaba pasando nada, pero lo único que sucede es que todo viene con retraso. Sigo quedándome un poco aparte de los demás, y me he dado cuenta de lo literalmente que tiendo a tomarme algunas cosas: el "¿Nos vamos?" de algunas personas suele conducir a que efectivamente, yo me levanto, salgo del sitio... y me quedo esperando media hora a los demás, fuera. No me queda claro si es un rasgo Asperger o un simple síntoma de ansiedad, de querer hacer las cosas rápidamente, o incluso una prueba de mi escasa integración en el grupo. De hecho, aunque hace ya tiempo, soy de las últimas que se incorporaron, la mayoría de los demás se conocen más y es posible que estén mejor sincronizados, con lo cual se levantan y cogen sus abrigos al mismo ritmo, tranquilamente.
Por otra parte, sigue habiendo almas caritativas que me notan cierta timidez y tratan de que me integre un poco más, y la intención es buena, pero de rebote me hace sentir un poco más patética, claro, sobre todo si es una persona más joven la que trata de ayudarme. De repente, me siento mal porque me llevan de la manita.
También me sigo preguntando por qué anda tan pendiente de mí y de cómo me las apaño el tipo al que arranqué de entre mis neuronas un tanto bruscamente, ése al que nunca he entendido del todo, el que coqueteaba, pero luego nada de nada. El caso es que me gusta que esté pendiente, lo cual es mala señal. No lo arranqué del todo, supongo.
Por otra parte, sigue habiendo almas caritativas que me notan cierta timidez y tratan de que me integre un poco más, y la intención es buena, pero de rebote me hace sentir un poco más patética, claro, sobre todo si es una persona más joven la que trata de ayudarme. De repente, me siento mal porque me llevan de la manita.
También me sigo preguntando por qué anda tan pendiente de mí y de cómo me las apaño el tipo al que arranqué de entre mis neuronas un tanto bruscamente, ése al que nunca he entendido del todo, el que coqueteaba, pero luego nada de nada. El caso es que me gusta que esté pendiente, lo cual es mala señal. No lo arranqué del todo, supongo.
sábado, 21 de diciembre de 2013
Más locuras
Después de ver un reportaje sobre personas Asperger, veo que no tenemos mucho que ver. La pega es que era sólo sobre chicos, y parece que los chicos con este síndrome y las chicas son muy diferentes. Por decirlo de alguna manera, no nos identificamos con Sheldon, pero sí con Amy. Bueno, Amy probablemente también tenga algo de exagerado.
Finalmente sí hubo una pequeña fiesta en el trabajo. Me encontré sola la mayor parte del tiempo. No me habría encontrado mal si no fuera por esas pequeñas llamadas de atención de mi propia cabeza, que me decían que todo el mundo se estaba dando cuenta de que estaba sola. Y el caso es que no podía hacer otra cosa, la gente con la que me llevo bien estaba en la otra punta de la sala y aparentemente iban a su bola, con los jefes y demás... No me apetecía acercarme, me daba la impresión de cortarles el rollo. Por otro lado, la verdad es que quiero mucho a uno de los jefes, que es tan buena persona que le pegaría más ser compañero que jefe, y me gustaría decírselo, pero no soy capaz y me temo que paso por una persona fría cuando me relaciono con él. Me sentí mal por eso, no era mi intención en absoluto.
En fin, ando medio depre, creo que llevo una vida extraña, que no voy a ninguna parte, etc., y si hablo con gente de mi confianza y digo que no me siento bien y que quizá debería pensar en alguna terapia, se limitan a no tomarme en serio y bromear. Siempre topo con la misma pared, doy vueltas en torno al mismo punto...
Finalmente sí hubo una pequeña fiesta en el trabajo. Me encontré sola la mayor parte del tiempo. No me habría encontrado mal si no fuera por esas pequeñas llamadas de atención de mi propia cabeza, que me decían que todo el mundo se estaba dando cuenta de que estaba sola. Y el caso es que no podía hacer otra cosa, la gente con la que me llevo bien estaba en la otra punta de la sala y aparentemente iban a su bola, con los jefes y demás... No me apetecía acercarme, me daba la impresión de cortarles el rollo. Por otro lado, la verdad es que quiero mucho a uno de los jefes, que es tan buena persona que le pegaría más ser compañero que jefe, y me gustaría decírselo, pero no soy capaz y me temo que paso por una persona fría cuando me relaciono con él. Me sentí mal por eso, no era mi intención en absoluto.
En fin, ando medio depre, creo que llevo una vida extraña, que no voy a ninguna parte, etc., y si hablo con gente de mi confianza y digo que no me siento bien y que quizá debería pensar en alguna terapia, se limitan a no tomarme en serio y bromear. Siempre topo con la misma pared, doy vueltas en torno al mismo punto...
jueves, 19 de diciembre de 2013
Soseando
Viene un final de año de lo más soso. No hay cena de empresa ni nada parecido, no hay ninguna fiesta organizada por ningún colectivo con el que yo esté relacionada... Sólo hubo un picoteo ligero hace unos días, y ni siquiera pude asistir, ya es casualidad.
Es como si todo el mundo se hubiera hecho demasiado mayor este año, o tal vez la crisis influya. Bueno, debería darme igual, porque más de una vez he acabado la fiesta sintiéndome indiferente con todo, o frustrada por haber pasado la noche cerca de alguien que no me hacía caso, o tonta por haber bebido mucho sin que me guste beber. Casi nunca me siento del todo a gusto, porque a menudo no sé qué decir y me callo demasiado tiempo, no me gusta la música pachanguera, hay demasiada gente con la que no me gusta relacionarme... Es decir, estas historias no me hacen muy feliz y voy un poco forzada, pero si no hay movida es como si fuera febrero, o septiembre: una época del año sin nada demasiado interesante.
Tampoco he comprado más regalos que los de los críos de la familia. Sí que voy a ir a por un par de cosas para mí, pero me da pereza ir de compras, como siempre. Por lo demás, lo que voy a regalar yo va a ser mi contribución para pagar los gastos, como otras veces. No es quedar mal, porque tengo una familia particular que no tiene mucho entusiasmo por los regalos, y menos si se hacen por compromiso, porque manda la tradición.
¿Adornos? Los que quieran los críos, y la figurita que suelo sacar. Paso de volverme loca con el árbol y me parece hipócrita poner un belén, porque en todo caso lo que celebro es el solsticio, algo bastante pagano.
De la comida y las reuniones cuñadiles no me voy a poder librar, eso lo tengo claro. Me dan ganas de tomar un medicamento con efectos secundarios de esos que te dan sueño en cuanto aparezca mi familia política. Tengo experiencia, un simple antigripal casi me durmió en una cena... y por supuesto apunté el nombre de la droga en cuestión, para el futuro. Debería usarla para no oír las estupideces de costumbre. Así comería menos, de paso. Si por mí fuera, sólo serviría cosas ligeras, y me apetece más un trozo de bizcocho casero que el turrón, que en el fondo no me gusta.
Y no sé... Días de vacaciones, pues sí que tengo algunos, pero estas vacaciones suelen ser para hacer cosas pendientes: ir al banco, hacerle una puesta a punto al ordenador, arreglar la habitación de los hobbies...
Es como si todo el mundo se hubiera hecho demasiado mayor este año, o tal vez la crisis influya. Bueno, debería darme igual, porque más de una vez he acabado la fiesta sintiéndome indiferente con todo, o frustrada por haber pasado la noche cerca de alguien que no me hacía caso, o tonta por haber bebido mucho sin que me guste beber. Casi nunca me siento del todo a gusto, porque a menudo no sé qué decir y me callo demasiado tiempo, no me gusta la música pachanguera, hay demasiada gente con la que no me gusta relacionarme... Es decir, estas historias no me hacen muy feliz y voy un poco forzada, pero si no hay movida es como si fuera febrero, o septiembre: una época del año sin nada demasiado interesante.
Tampoco he comprado más regalos que los de los críos de la familia. Sí que voy a ir a por un par de cosas para mí, pero me da pereza ir de compras, como siempre. Por lo demás, lo que voy a regalar yo va a ser mi contribución para pagar los gastos, como otras veces. No es quedar mal, porque tengo una familia particular que no tiene mucho entusiasmo por los regalos, y menos si se hacen por compromiso, porque manda la tradición.
¿Adornos? Los que quieran los críos, y la figurita que suelo sacar. Paso de volverme loca con el árbol y me parece hipócrita poner un belén, porque en todo caso lo que celebro es el solsticio, algo bastante pagano.
De la comida y las reuniones cuñadiles no me voy a poder librar, eso lo tengo claro. Me dan ganas de tomar un medicamento con efectos secundarios de esos que te dan sueño en cuanto aparezca mi familia política. Tengo experiencia, un simple antigripal casi me durmió en una cena... y por supuesto apunté el nombre de la droga en cuestión, para el futuro. Debería usarla para no oír las estupideces de costumbre. Así comería menos, de paso. Si por mí fuera, sólo serviría cosas ligeras, y me apetece más un trozo de bizcocho casero que el turrón, que en el fondo no me gusta.
Y no sé... Días de vacaciones, pues sí que tengo algunos, pero estas vacaciones suelen ser para hacer cosas pendientes: ir al banco, hacerle una puesta a punto al ordenador, arreglar la habitación de los hobbies...
domingo, 15 de diciembre de 2013
Sigo investigando el Asperger
Cumplo con la inmensa mayoría de las condiciones que se exponen aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=VBXabxOiffc
Lo raro es que yo sí pillo los dobles sentidos sin problemas. Pensaba que era algo característico del síndrome no entenderlos, pero Atwood dice que es posible que la persona afectada no entienda chistes o bromas. O sea, que también puede ser que sí los entienda.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Tests aparte...
- Siempre he sido bastante solitaria.
- No tenía los mismos intereses que mi grupo de edad, una vez llegada a la adolescencia. Es decir, no me dedicaba a andar detrás de los chicos como una idiota, ni me volvía loca por el maquillaje, ni me gustaban las canciones comerciales.
- Soy hábil sólo con mis dedos; por lo demás, parece que he nacido con dos pies izquierdos. No es que me caiga mucho al suelo, pero como me pidan que siga unos pasos de baile, o de movimiento en general, me cuesta como el cuádruple que al resto del mundo.
- Sobre todo cuando era más joven, podía estar todo el rato callada en un grupo donde todo el mundo se divierte y hace chistes. Callada, pero con una enorme tensión interior, como si mis pensamientos estuvieran acelerados y hablando todo el tiempo.
- Tengo varios pequeños problemas de salud, y uno de ellos son los dolores musculares en la espalda, cosa que debe de ser típica en lo que sospecho.
- Otro es la ansiedad, me cuesta mucho relajarme y es posible que sea la causa de esos dolores que decía. Y también es un síntoma típico.
- Tengo algunos talentos innatos que no voy a especificar, pero que mencionan los tests de autismo. Me llevé una sorpresa bastante grande con uno en particular.
- He padecido de TOC cuando nadie hablaba del TOC, con lo cual tenía la impresión de que estaba loca, y mis padres se desesperaban. Por suerte, se ha ido suavizando mucho con los años y sólo me quedan algunas trazas, que noto sobre todo en momentos de nerviosismo.
- De pequeña era tan inocente que me volví desconfiada, "gracias" al maltrato de otros niños. Es pura autodefensa, no sabes de qué o de quién te puedes fiar, y para sobrevivir acabas dudando de todo y de todos. Debe de ser típica de los aspies esa incapacidad para discernir.
- No tenía los mismos intereses que mi grupo de edad, una vez llegada a la adolescencia. Es decir, no me dedicaba a andar detrás de los chicos como una idiota, ni me volvía loca por el maquillaje, ni me gustaban las canciones comerciales.
- Soy hábil sólo con mis dedos; por lo demás, parece que he nacido con dos pies izquierdos. No es que me caiga mucho al suelo, pero como me pidan que siga unos pasos de baile, o de movimiento en general, me cuesta como el cuádruple que al resto del mundo.
- Sobre todo cuando era más joven, podía estar todo el rato callada en un grupo donde todo el mundo se divierte y hace chistes. Callada, pero con una enorme tensión interior, como si mis pensamientos estuvieran acelerados y hablando todo el tiempo.
- Tengo varios pequeños problemas de salud, y uno de ellos son los dolores musculares en la espalda, cosa que debe de ser típica en lo que sospecho.
- Otro es la ansiedad, me cuesta mucho relajarme y es posible que sea la causa de esos dolores que decía. Y también es un síntoma típico.
- Tengo algunos talentos innatos que no voy a especificar, pero que mencionan los tests de autismo. Me llevé una sorpresa bastante grande con uno en particular.
- He padecido de TOC cuando nadie hablaba del TOC, con lo cual tenía la impresión de que estaba loca, y mis padres se desesperaban. Por suerte, se ha ido suavizando mucho con los años y sólo me quedan algunas trazas, que noto sobre todo en momentos de nerviosismo.
- De pequeña era tan inocente que me volví desconfiada, "gracias" al maltrato de otros niños. Es pura autodefensa, no sabes de qué o de quién te puedes fiar, y para sobrevivir acabas dudando de todo y de todos. Debe de ser típica de los aspies esa incapacidad para discernir.
jueves, 12 de diciembre de 2013
Nosce te ipsam
Hace tiempo tenía curiosidad por el síndrome de Asperger, en relación con mi pobre actividad social y otras características. Incluso hice algunos tests de la web. Los resultados me hicieron descartar que lo padeciera. Mi sensación era de que algo era un poco raro en mí, pero sin más. Desde luego, no me identifico con Sheldon Cooper, pura caricatura del síndrome.
El caso es que hoy he tenido un rato libre y me ha dado por leer algo de esto, y... sorpresa. Aquellos tests no eran adecuados para mujeres, puesto que el doctor Asperger hizo su estudio sólo con niños. Total, he empezado a leer sobre los síntomas de las chicas Aspie, y uno me sonaba, el otro más... Tanto me cuadraban las cosas que he terminado haciendo otro test, específico para chicas, y de aspecto fiable. Y ahí me he tirado un rato, tratando de que mis colegas del curro no se enteraran de que estaba haciendo algo así.
Pues bien, mi resultado era de 37, y a partir de 33 te consideran Aspie. Supongo que habría de ir a un psicólogo para que me evaluara de una forma más estricta, pero la verdad es que hoy tengo la sensación de que me he orientado con respecto a mí misma.
Por si alguien más tiene curiosidad:
http://aspiegirls.wordpress.com/2013/01/27/7-one-girl-with-aspergers-syndrome/
El caso es que hoy he tenido un rato libre y me ha dado por leer algo de esto, y... sorpresa. Aquellos tests no eran adecuados para mujeres, puesto que el doctor Asperger hizo su estudio sólo con niños. Total, he empezado a leer sobre los síntomas de las chicas Aspie, y uno me sonaba, el otro más... Tanto me cuadraban las cosas que he terminado haciendo otro test, específico para chicas, y de aspecto fiable. Y ahí me he tirado un rato, tratando de que mis colegas del curro no se enteraran de que estaba haciendo algo así.
Pues bien, mi resultado era de 37, y a partir de 33 te consideran Aspie. Supongo que habría de ir a un psicólogo para que me evaluara de una forma más estricta, pero la verdad es que hoy tengo la sensación de que me he orientado con respecto a mí misma.
Por si alguien más tiene curiosidad:
http://aspiegirls.wordpress.com/2013/01/27/7-one-girl-with-aspergers-syndrome/
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