Seguimos con reuniones varias. Yo había dicho que este año no estaba pasando nada, pero lo único que sucede es que todo viene con retraso. Sigo quedándome un poco aparte de los demás, y me he dado cuenta de lo literalmente que tiendo a tomarme algunas cosas: el "¿Nos vamos?" de algunas personas suele conducir a que efectivamente, yo me levanto, salgo del sitio... y me quedo esperando media hora a los demás, fuera. No me queda claro si es un rasgo Asperger o un simple síntoma de ansiedad, de querer hacer las cosas rápidamente, o incluso una prueba de mi escasa integración en el grupo. De hecho, aunque hace ya tiempo, soy de las últimas que se incorporaron, la mayoría de los demás se conocen más y es posible que estén mejor sincronizados, con lo cual se levantan y cogen sus abrigos al mismo ritmo, tranquilamente.
Por otra parte, sigue habiendo almas caritativas que me notan cierta timidez y tratan de que me integre un poco más, y la intención es buena, pero de rebote me hace sentir un poco más patética, claro, sobre todo si es una persona más joven la que trata de ayudarme. De repente, me siento mal porque me llevan de la manita.
También me sigo preguntando por qué anda tan pendiente de mí y de cómo me las apaño el tipo al que arranqué de entre mis neuronas un tanto bruscamente, ése al que nunca he entendido del todo, el que coqueteaba, pero luego nada de nada. El caso es que me gusta que esté pendiente, lo cual es mala señal. No lo arranqué del todo, supongo.
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