jueves, 12 de noviembre de 2009

Cabezaglobo

Me he puesto a ver Pasapalabra después de estar un montón de horas empollando. Oía mal al Christian, peor que de costumbre, que ya me suele costar entenderle algunas definiciones, y pensaba que sería por los tapones de oídos que me he puesto a primera hora. Quizá me los clave demasiado. En fin, no sé si tienen algo que ver, pero en este momento me inclino más por echar la culpa al globo que tengo en la azotea, que hace que me cueste entender cualquier cosa.
Ahora me estoy obligando a hacer un rato el vago, porque si no mañana no podré hacer absolutamente nada, ya me pasó ayer miércoles, que pagué la empollada del martes con una incapacidad transitoria hasta hoy.
Por lo demás, no tengo una gran sensación de estar perdiéndome nada por hincar los codos: en la tele no hay más que cosas repetidas o que no me gustan, al gimnasio no voy a ir todos los días y tampoco me apetece ir de compras (raramente me apetece, en general). Además, cuando no tenía nada que hacer, tampoco disfrutaba mucho; más bien me preguntaba por el sentido de la vida o andaba por aquí haciendo el tonto... como ahora.
De lo que no me libro es de esa sensación de hacer algo a destiempo; la gente de mi edad simplemente trabaja y luego entra en coma delante de la tele, si los críos les dejan. Ya, ya sé que cada vez dura más la formación, que mucha gente reengancha con la uni casi cuando se jubilan, etc. Pero no se me va de la cabeza.

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