domingo, 8 de noviembre de 2009

Domingo en blanco

Hala, a descansar. Me lo he merecido por portarme bien a lo largo de la semana. Parece que el Gran Jefe está contento con lo que hago. Vale. No me supone ninguna mejora laboral, pero está bien saberlo. No creo que me despidan.
Estoy como... expectante. Si me ofrecieran algo que realmente me gustara, mandaría a la mierda los estudios.
Cuando descanso, no descanso. Busco la manera de llenar el tiempo. Dicen que ese es el mal de nuestra época, que no podemos dedicarnos al dolce far niente. ¿Un ejemplo? Bueno, estoy escribiendo en lugar de estar tumbada en el sofá, o en lugar de hacer esa sobremesa larga que llenaba antes las tardes de los domingos (odiosas de toda la vida, sin embargo, por ser antesala del lunes).

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