Aunque sea una vida poco agradable. Aunque no nos veamos muy capaces de disfrutarla. Hay quien ya no puede. Me he enterado del fallecimiento de un conocido. Cáncer galopante. No era viejo. No sé si habrá gozado del tiempo anterior a la enfermedad, más bien me parece que se dedicó a trabajar lo que pudo, en un negocio con sus riesgos.
Me apetece no hacer nada, disfrutar del dolce far niente. Para qué amargarse con rollos, si sólo tenemos una vida. No es excusa y sé que mañana seguiré con lo que he dejado pendiente hoy, pero... qué sensación de estar llevando las cosas por un camino equivocado que me impide hacer otras. De que soy un poco idiota, ciega o algo así.
Estaría bien ser creyente para poder pensar que este hombre ahora ha encontrado paz. Es por lo único que me dan envidia los creyentes. Sólo puedo pensar que, al menos, ya no siente dolor. Si me equivoco y hay otra vida, y que sea mejor, me alegraría por él.
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