sábado, 9 de enero de 2010

Primera semana del año

Nieve, nieve y nieve. Bonitas fotos, si hubiera podido hacerlas. Lástima que no he tenido mucha ocasión. No he hecho más que unas pocas.
El año ha empezado bello, aunque sólo para salir por ahí y ver las maravillas de la Naturaleza. El resto, muy ajetreado:
- Sólo me hice un regalo de Reyes y he tenido que devolverlo, porque tal y como estaba no se podía utilizar (¿por qué me siento tan mal por ir a una tienda y devolver algo con toda la razón del mundo?). Me voy a comprar otro en sustitución.
- Problemas y discusiones varias, pirados incluidos. Yo no me callo a no ser que no tenga más remedio. A veces, así me va. Últimamente, no sé por qué, algo me dice que no estoy en sintonía con la gente. Quizá sea por algún error pasado, y en ese caso, pues tendré que pensar, o porque la gente de todos modos habla e inventa. O quizá sea que todo el mundo tiene resaca de las vacaciones.
- Todo está raro, es como si no fuera yo. Por mucha nieve que tengamos, todo está oscuro, no reconozco ni la tele. Veo, escucho, y algo falla. Ya no hago caso de El Hormiguero. No me ponen House.
- Aún me queda bastante que hacer, aunque sigo adelante. Ahora, en febrero, me la juego.
- ¿A qué edad empieza a fallar la memoria? No me acuerdo.
- Ni con los amigos va del todo bien la cosa. Uno de ellos, me estoy convenciendo de que muchas luces no tiene, porque no es muy lógico que te den por el culo (contra tu voluntad, que hay que aclararlo todo) y tú sigas poniéndolo. Pensaba que esas cosas sólo pasaban en mi oficina: ahí, generalmente, se trata mejor al más cabrón hijoputa. O cabrona hijaputa. Si te tratan bien alguna vez, es como para sospechar que hay algo raro, sus reacciones no son normales. Es decir, son como las de este colega. No lo entiendo, si me doy cuenta de que alguien es un cabrón, un aprovechado, un traidor, etc., yo me aparto. Pensaba que la mayoría de la gente lo hacía, pero debo estar equivocada.
- Me siento en baja forma laboral, he debido de desconectar demasiado. Me extraña, porque no recuerdo que me pasara a la vuelta de las vacaciones de verano.
- Se terminó de joder mi Photoshop, y lo necesito para el encargo que tengo pendiente. Puedo bajarme una versión de prueba, pero prefiero tenerlo entero, a ver si dura un poco. También podría reinstalar, aunque no me apetece volver a lo anterior. Además, no encuentro el disco donde la tenía. Tengo versiones viejas, pero paso. El Gimp no sé si me iba a servir.
- Aún no he vuelto al gimnasio, a ver cómo me lo encuentro. Las últimas clases estuvieron bien, a pesar de mis errores. Me sentía en el papel y eso me gustaba. Quizá ahora no sea lo mismo.
- Me parece que no he engordado mucho en vacaciones, entro en la ropa y han sobrado muchos dulces. Lo malo es que el estómago se me queja, no sé qué le he hecho.
- Tuve una micro-crisis de ansiedad y tuve que tomarme un tranquilizante, pero esa noche dormí de maravilla. Ahora duermo bien los días de fiesta, estoy alucinada.
- Me estoy volviendo a aficionar al cine, creo. Ayer me habría visto El turista accidental si no me hubieran interrumpido, menos mal que en ese canal repiten las pelis y seguramente voy a tener ocasión de verla.

Vamos, que todo está RARO-RARO-RARO. A ver si cambia el tiempo y arrastra al resto.

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