Quiero sentarme a no hacer nada, leer algo de Murakami, tabletear, katear...
No seguir con esto.
(...)
Y sin embargo, he seguido. Le he pegado un empujón al tocho. Dentro de un rato, repasaré.
Qué mierda. Cuando estudio, me hago polvo. Cuando descanso, si es que consigo descansar, empiezo con el sentido de la vida, y concluyo que no tiene sentido, y me da la angustia, y la soledad... Vamos, que estudiar me distrae aunque me haga sufrir, y que descansar me hace sufrir. No hay un momento de tranquilidad. Como mucho, después del gimnasio, lo que no es mucho. Es lo que tiene llevar una vida un poco disfuncional, no relacionarse demasiado por agotarse también con la gente y demás.
No sé, ¿cómo podría solucionar esto? ¿Le pasa a todo el mundo?
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