viernes, 3 de junio de 2011

Pirulas

En pocos días ha surgido la conversación de las pastillas con dos grupos diferentes. La primera vez, estábamos cuatro personas y tres habían consumido tranquilizantes (me incluyo por una breve época de ansiedad fuerte, hace unos años). La cuarta tenía familiares cercanos que los tomaban. La segunda vez ha sido hoy: parece que la gente ya no recurre a la tila y las valerianas para superar momentos puntuales de tensión. Qué peligro.
Es posible que yo tenga más motivos que estas personas para tomar alguna medicación a diario. No lo hago porque eso trae otros problemas a la larga. Me sorprende que fulano tenga un examen de mierda y se coloque con trankimazines, o que mengana vaya a la farmacia y se las arregle para engatusar al dependiente, de modo que le venda algo sin tener receta.
No sé... estamos ayudando a los laboratorios a forrarse, así, alegremente, recurriendo a los medicamentos sin pensarlo dos veces. Si fuéramos un poco más sinceros los unos con los otros y no tuviéramos tanto pudor, deberíamos hacer una terapia de grupo. Está claro que tenemos muchos problemas, y algunos de ellos pueden ser del mismo tipo. Sé que no soy la única que se siente sola, por ejemplo.

3 comentarios:

  1. Seguro, los trastornos de ansiedad son sin duda la patología del siglo XXI por antonomasía. Hasta los canes padecen de ansiedad y te juro que no me lo he inventado porque lo he visto en el programa ese de "el embaucador de perros" (o como se llame). Y las farmacéuticas mientras frotándose las manos, por no hablar de psicólogos y demás loqueros, que creo que cobran ya a 60 € la hora de consulta, que dicho sea de paso, ese caché ya lo quisiera actualmente Julio Iglesias para sí mismo.
    Pero el problema es que en ningún sitio nos enseñan que la ansiedad es un mecanismo natural del cuerpo y como tal lo mejor sería aprender a gestionarlo sin recurrir a ninguna suerte de farmacopea.
    Blaise Pascal sentenció en una ocasión; «Todas las desdichas del hombre derivan del hecho de que no es capaz de estar sentado tranquilamente, solo, en una habitación»
    Algo de cierto hay en todo eso.

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  2. creo que la cuestion no es el consumo de pastillas.....como bien dices tu, mas bien la cuestion esta en que hacemos de todo un problema.

    Yo tambien he consumido tranquilizantes y ahora mismo los tomo para poder dormir, pero jamas ha sido por chorradas y siempre de manera puntual y por un tiempo limitado.

    Los fallecimientos de seres queridos y el abandono de mi pareja despues de 16 años de convivencia, me han hecho necesitar esos medicamentos pero siempre he tenido muy claro que no existe mejor farmaco que las ganas de vivir y de seguir adelante.

    Se que hay personas que necesitan y necesitaran siempre esas sustancias.....pero por suerte yo no soy una de ellas.

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