Debemos de estar a muy pocos grados. Los que llevan disfraces finos las van a pasar canutas, a no ser que se dediquen a bailar toda la noche.
No son lo mío los carnavales. No es que no me gusten, pero siempre me pillan en mal momento. Ni queriendo me busco un disfraz, y eso que ya dijimos el año pasado en el trabajo que este año habría que planear algo... y me parece que a todos nos ha pasado lo mismo: ni nos acordamos. Somos una panda de sosos envejecidos antes de tiempo. Y es consuelo de tontos eso de que mi síndrome asocial no sea sólo cosa mía.
Podría comentar la crisis política, moral, etc., pero ya he despotricado bastante a lo largo de toda la semana. Sólo un detalle: me he encontrado con un hashtag llamado "Razones23F" o algo así. Me da miedo. No sé de quién ha sido la idea de montarla parda justo en esa fecha, parece que están dando la razón a Tejero, cuando en principio se trata de todo lo contrario, de una especie de revolución del pueblo. Me pregunto si no habrá alguien manipulándolo todo y engañando a la peña más todavía que los políticos habituales.
Ayer sonaba bien el programa de La Sexta. Empecé a verlo, pero estaba tan cansada y tan a gusto envuelta en el pedazo de manta que me quedé dormida y sólo oí lejanamente las exclamaciones que me preguntaban si había oído eso, qué barbaridad/vergüenza/jeta, entre un sueño y otro. Mi plan es el mismo hoy; ya que no es de recibo irme ahora mismo a dormir, me arrebujaré y me dormiré como un oso en estas fechas. Me da igual ser una aburrida, llevo una semana un poco dura, y aunque llevo las cosas muy al día, mantener ese ritmo cuesta.
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