Creo que estoy perdiendo a una amiga por pesada. Siempre le cuento las mismas cosas, pero es que mi vida es así, monótona, repetitiva y un tanto obsesiva. Tiene gracia que esté sucediendo precisamente ahora, cuando ya no le doy tanto la lata con tonterías amorosas de ayer y hoy. Yo pensaba que estaría harta de oírme hablar siempre de lo mismo, pero quizá sea que le gusten los culebrones, y si no hay culebrón, se aburre.
A veces me siento egoísta, pero trato de compensarlo siendo una buena oyente de los rollos que me coloca ella, que es muy del tipo de los que se van a Soria, o a Marruecos, o a Nepal, y luego hay que soportarles la narración del viaje con todo lujo de detalles poco interesantes y el visionado pelín coñazo de fotos.
El caso es que parece que estamos perdiendo el contacto. Antes nos comunicábamos muy a menudo, y por varios medios, pero ya no es así, y me siento un poco mal. Entre la indiferencia sentimental que comentaba en el post anterior y el silencio de esta chica, últimamente tengo la sensación de haber naufragado y haber ido a parar a una isla desierta. Bueno, ya que no puedo gestionar las cosas de otra manera, quizá sea lo que llevo años mereciéndome.
... joder, si eso es así, ya puedo decir que no tengo amigos íntimos.
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