Me evitas, te acercas, no te atreves, te atreves, huyes. Normalmente es al revés, soy yo quien... Pero contigo, no. Será este año tan raro, la política y la economía patas arriba, mi vida también alterada...
No puedo hacer nada salvo esperar y, si llega a haber algo, ver si me convence el asunto. De momento, te daría una oportunidad. Me gustan los tímidos, pero no tanto si me lo ponen muy difícil. No por nada, sólo porque yo tampoco puedo hacer mucho.
jueves, 9 de julio de 2009
miércoles, 8 de julio de 2009
Qué vida tan rara
Lo es. Hago un trabajo que no me gusta y me va bien a la vez. Me he vuelto una experta en algo que realmente no era mi objetivo. Es como vivir la vida de otro, una vida equivocada. Lo único que me compensa es el sueldo. Alguien definía su trabajo como algo que le costeaba las cosas que realmente le interesaban.
Es mi caso.
Lo que me inquieta es que debería estar en otra parte haciendo otras cosas. Quizá así tendría una mayor impresión de estar haciendo algo por la humanidad, aunque fuera poco. No es que quiera irme a alguna aldea perdida a ayudar en un hospit... Un momento, ¿quiero hacer eso? No sé, pero me ha sonado atractivo. A lo mejor no tiene que ser una aldea perdida, ¿qué tal el pueblo de al lado, o alguna ciudad cercana?
No sé por que razón me interesan los hospitales. Lugares donde hay contacto con la muerte, donde huele a misteriosos desinfectantes, donde la gente a veces grita de dolor y llora de desesperación.
Soy demasiado mayor para estudiar Medicina. Sería muy bonito, pero a ver quién va a contratarme cuando termine, si llegara a terminar, porque me falta mucha base. No tengo ni idea de ciencias, excepto de Biología y Anatomía, y no porque las haya estudiado de una forma ordenada; más bien he andado leyendo libros por ahí, a salto de mata. Entre eso y las series médicas, creo que tengo cierta cultura de ese pelo, pero solamente me sirve para no tener que preguntar demasiadas dudas en una consulta. Por ejemplo, si mi dentista me dice que una encía está isquémica, entenderé que la sangre no la irriga como es debido. Una vez tuve una conversación con una veterinaria, y la verdad es que la entendía tan bien que me preguntó si yo era médica. Hum, qué más quisiera, pero no, a pesar de que suela adivinar los diagnósticos de las series de la tele. A pesar de que la gente confíe en mí a la hora de interpretar un prospecto (quién sabe si algún día no me equivocaré a lo grande, pero de momento no ha sucedido). A pesar de haberme estudiado todos los gráficos de la Anatomía de Gray y saber distinguir las arterias pulmonares de la vena cava cuando veo un esquema del corazón.
En fin, tampoco me aceptarían en la facultad, tal y como están las cosas.
Mientras tanto..., seguiré perdiendo el tiempo con hobbies. Y con ese trabajo que en el fondo no es el mío.
Es mi caso.
Lo que me inquieta es que debería estar en otra parte haciendo otras cosas. Quizá así tendría una mayor impresión de estar haciendo algo por la humanidad, aunque fuera poco. No es que quiera irme a alguna aldea perdida a ayudar en un hospit... Un momento, ¿quiero hacer eso? No sé, pero me ha sonado atractivo. A lo mejor no tiene que ser una aldea perdida, ¿qué tal el pueblo de al lado, o alguna ciudad cercana?
No sé por que razón me interesan los hospitales. Lugares donde hay contacto con la muerte, donde huele a misteriosos desinfectantes, donde la gente a veces grita de dolor y llora de desesperación.
Soy demasiado mayor para estudiar Medicina. Sería muy bonito, pero a ver quién va a contratarme cuando termine, si llegara a terminar, porque me falta mucha base. No tengo ni idea de ciencias, excepto de Biología y Anatomía, y no porque las haya estudiado de una forma ordenada; más bien he andado leyendo libros por ahí, a salto de mata. Entre eso y las series médicas, creo que tengo cierta cultura de ese pelo, pero solamente me sirve para no tener que preguntar demasiadas dudas en una consulta. Por ejemplo, si mi dentista me dice que una encía está isquémica, entenderé que la sangre no la irriga como es debido. Una vez tuve una conversación con una veterinaria, y la verdad es que la entendía tan bien que me preguntó si yo era médica. Hum, qué más quisiera, pero no, a pesar de que suela adivinar los diagnósticos de las series de la tele. A pesar de que la gente confíe en mí a la hora de interpretar un prospecto (quién sabe si algún día no me equivocaré a lo grande, pero de momento no ha sucedido). A pesar de haberme estudiado todos los gráficos de la Anatomía de Gray y saber distinguir las arterias pulmonares de la vena cava cuando veo un esquema del corazón.
En fin, tampoco me aceptarían en la facultad, tal y como están las cosas.
Mientras tanto..., seguiré perdiendo el tiempo con hobbies. Y con ese trabajo que en el fondo no es el mío.
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equivocación,
frustración,
indefinición
martes, 7 de julio de 2009
Gripe
Es terrible lo de Argentina con la gripe. De un día para otro, han confesado que tienen 100.000 afectados. Luego han dicho que no, que en realidad son 2.000 y pico... Vamos, que sí, que ya nos conocemos, es más creíble la cifra grande.
Me he estado informando, por si llegara a contagiarme. En algunas noticias hablan de la gente que tiene trastornos de la sangre como grupo de riesgo. No creo que la anemia ferropénica sea un trastorno, o sí, pero no tan grave como para preocuparse si además una pilla la gripe. Creo que más bien hablarán de talasemia, por ejemplo. Bueno, yo voy a intentar superar esta cosa de aquí al otoño, porque de todos modos será mejor estar fuerte para cuando todo el mundo vuelva de vacaciones con una colección de virus que transmitir. Está bien lo de la vitamina C: ayuda a fijar el hierro y prepara el cuerpo para que se pueda defender mejor de los contagios, así que estoy matando dos pájaros de un tiro.
La última gripe "como es debido" la tuve hace quizá seis o siete años. Me refiero a una de esas que te obligan a pillar la baja sí o sí, con fiebre alta, dolor de todo el cuerpo y cabeza volada. Después he tenido "amagos", cosas que podían ser una gripe floja o un catarro fuerte y como mucho me dejaban un día en casa, sin baja, y teniendo que dar explicaciones al día siguiente. También ha habido veces que debería haber faltado al trabajo, para no andar contagiando a la gente, pero era mal momento y la fiebre era escasa.
Antes de aquella gripe de verdad había tenido otra hacía unos nueve años. En medio, cosas de poca monta, otra vez. Vamos, que no tengo mucha propensión a caer con esto. Sin embargo, hace un año estuve un mes con un tremendo malestar general. No estaba como para quedarme en la cama, pero no lo superaba. No fui la única, medio barrio andaba igual, así que debía de ser lo característico del virus de marras.
Oh, es San Fermín...
Me he estado informando, por si llegara a contagiarme. En algunas noticias hablan de la gente que tiene trastornos de la sangre como grupo de riesgo. No creo que la anemia ferropénica sea un trastorno, o sí, pero no tan grave como para preocuparse si además una pilla la gripe. Creo que más bien hablarán de talasemia, por ejemplo. Bueno, yo voy a intentar superar esta cosa de aquí al otoño, porque de todos modos será mejor estar fuerte para cuando todo el mundo vuelva de vacaciones con una colección de virus que transmitir. Está bien lo de la vitamina C: ayuda a fijar el hierro y prepara el cuerpo para que se pueda defender mejor de los contagios, así que estoy matando dos pájaros de un tiro.
La última gripe "como es debido" la tuve hace quizá seis o siete años. Me refiero a una de esas que te obligan a pillar la baja sí o sí, con fiebre alta, dolor de todo el cuerpo y cabeza volada. Después he tenido "amagos", cosas que podían ser una gripe floja o un catarro fuerte y como mucho me dejaban un día en casa, sin baja, y teniendo que dar explicaciones al día siguiente. También ha habido veces que debería haber faltado al trabajo, para no andar contagiando a la gente, pero era mal momento y la fiebre era escasa.
Antes de aquella gripe de verdad había tenido otra hacía unos nueve años. En medio, cosas de poca monta, otra vez. Vamos, que no tengo mucha propensión a caer con esto. Sin embargo, hace un año estuve un mes con un tremendo malestar general. No estaba como para quedarme en la cama, pero no lo superaba. No fui la única, medio barrio andaba igual, así que debía de ser lo característico del virus de marras.
Oh, es San Fermín...
lunes, 6 de julio de 2009
Blop
Tiempo. Pasa. Vuela. Lo pierdo. Me bloqueo.
Toda la tarde del domingo ante la hoja en blanco. Vuelta para acá, vuelta para allá, un refresco, un programa de TV... y la hoja, aún en blanco, amenazando.
Aún no lo he solucionado, sigue como recién lavada en un anuncio de detergente.
(...)
OK, solucionado. Aunque no sea gran cosa, la página está llena de trazos.
Pero cuando desaparece un problema, aparece otro. O un enigma, mejor dicho.
Te enteras de que un conocido expone en una galería. Sabías que tenía una colección de fotos en internet, la habías visto. No te parecía gran cosa. Por si te hubieras equivocado, vuelves a pasarte por ahí. Efectivamente, sigues pensando que ese tipo de fotos ya las hacías tú cuando te compraste la compacta, y de eso hace mucho rato. Ni técnicamente ni artísticamente es superior a la media. Sin duda.
Luego te enteras de que alguien le ha "apoyado" para poder hacer la muestra. Quizá alguien con influencia en esa galería... Oh, sí, incluso es poco probable que la iniciativa fuera del autor, conociéndole.
¿Es la envidia la que te hace pensar que el mundo es injusto? OK, tienes algo de envidia... ¡pero el mundo es injusto!
Pues nada, me voy de compras. Seguro que cae media librería.
Toda la tarde del domingo ante la hoja en blanco. Vuelta para acá, vuelta para allá, un refresco, un programa de TV... y la hoja, aún en blanco, amenazando.
Aún no lo he solucionado, sigue como recién lavada en un anuncio de detergente.
(...)
OK, solucionado. Aunque no sea gran cosa, la página está llena de trazos.
Pero cuando desaparece un problema, aparece otro. O un enigma, mejor dicho.
Te enteras de que un conocido expone en una galería. Sabías que tenía una colección de fotos en internet, la habías visto. No te parecía gran cosa. Por si te hubieras equivocado, vuelves a pasarte por ahí. Efectivamente, sigues pensando que ese tipo de fotos ya las hacías tú cuando te compraste la compacta, y de eso hace mucho rato. Ni técnicamente ni artísticamente es superior a la media. Sin duda.
Luego te enteras de que alguien le ha "apoyado" para poder hacer la muestra. Quizá alguien con influencia en esa galería... Oh, sí, incluso es poco probable que la iniciativa fuera del autor, conociéndole.
¿Es la envidia la que te hace pensar que el mundo es injusto? OK, tienes algo de envidia... ¡pero el mundo es injusto!
Pues nada, me voy de compras. Seguro que cae media librería.
domingo, 5 de julio de 2009
Los sueños, sueños son...?
Ahora estoy más despierta. Los sueños son eso, sueños, no realidades, aunque también son poderosos indicadores de angustia. Me suele pasar lo de soñar que voy a llegar tarde al trabajo. Otra de mis pesadillas es tener mi edad actual y andar por la calle con un uniforme de colegio, con faldita tableada y demás... En otro contexto, podría ser la fantasía erótica de alguien, pero no, es otra versión del típico sueño de estar desnudo en un lugar público y no saber dónde esconderse: paso vergüenza.
Y luego, a veces, resulta que la realidad es peor.
Pero no quería amargarme el domingo. Ya sufro bastante pensando que podría hacer algo constructivo o creativo, o ambas cosas, pero me bloqueo y acabo haciendo el tonto aquí delante. Es como tirar la propia capacidad a la basura, por mucho que un blog tenga su parte artística.
Comentario de mi madre al verme dibujar a Mafalda de memoria: "Con la mano que tú tienes...". Con la mano que yo tengo, ¿qué? Parecía sorprendida. Sí, yo también pienso que debería tomarme eso en serio, y resulta que algo me lo impide, y no es vagancia. Quizá sea la impaciencia, o el perfeccionismo.
Me siento mal...
Y luego, a veces, resulta que la realidad es peor.
Pero no quería amargarme el domingo. Ya sufro bastante pensando que podría hacer algo constructivo o creativo, o ambas cosas, pero me bloqueo y acabo haciendo el tonto aquí delante. Es como tirar la propia capacidad a la basura, por mucho que un blog tenga su parte artística.
Comentario de mi madre al verme dibujar a Mafalda de memoria: "Con la mano que tú tienes...". Con la mano que yo tengo, ¿qué? Parecía sorprendida. Sí, yo también pienso que debería tomarme eso en serio, y resulta que algo me lo impide, y no es vagancia. Quizá sea la impaciencia, o el perfeccionismo.
Me siento mal...
Pesadilla en my street
Sueño que no es domingo y tengo que levantarme. Me levanto tarde. La ropa que encuentro para ponerme no me la ponía desde hace tiempo y está pasada de moda. Tengo que andar deprisa o no llegaré al trabajo a tiempo. Busco unos calcetines. Están todos desparejados, o bien no son míos y paso de ponérmelos. El reloj sigue avanzando. Me despierto perdida en ese mar de calcetines.
sábado, 4 de julio de 2009
Sábado doméstico
09:00, me quedo atontada en la ventana, con el fresco y la lluvia que hace después de días de agobiante calor. Viene mi hermano de visita, se ducha y se afeita. Luego veo que lo ha dejado todo lleno de pelos y se ha olvidado un calzoncillo mojado en el suelo del baño, a modo de guinda del pastel. Me niego a recoger o limpiar esa mierda.
10:00, desayuno y me voy a hacer deporte. No hago nada, estaba cerrado el gimnasio por obras. Lástima, hoy parece que la anemia me da una tregua bien ganada a base de chuletones y zumo de naranja.
11:00, por ahí, perdiendo el tiempo, que ya tocaba.
12:00, más o menos lo mismo.
13:00, vuelta a casa y alguna ligera tarea doméstica. Descubro el flickr de un famoso y le dejo una nota. No creo que me responda. Me consuelo pensando que mis fotos son mejores que las suyas, hala.
14:00, comida.
15:00, la sobremesa dura lo suyo.
16:00, hay que vaciar un armario para que se pueda pintar la pared. Parece que no tiene fondo ni fin.
Y adelantándome al futuro...
17:00, espero que no me llamen para hacer nada, me apetece hacer lo mismo que a las 11 y las 12.
18:00 y sucesivas horas, léase la anterior.
10:00, desayuno y me voy a hacer deporte. No hago nada, estaba cerrado el gimnasio por obras. Lástima, hoy parece que la anemia me da una tregua bien ganada a base de chuletones y zumo de naranja.
11:00, por ahí, perdiendo el tiempo, que ya tocaba.
12:00, más o menos lo mismo.
13:00, vuelta a casa y alguna ligera tarea doméstica. Descubro el flickr de un famoso y le dejo una nota. No creo que me responda. Me consuelo pensando que mis fotos son mejores que las suyas, hala.
14:00, comida.
15:00, la sobremesa dura lo suyo.
16:00, hay que vaciar un armario para que se pueda pintar la pared. Parece que no tiene fondo ni fin.
Y adelantándome al futuro...
17:00, espero que no me llamen para hacer nada, me apetece hacer lo mismo que a las 11 y las 12.
18:00 y sucesivas horas, léase la anterior.
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