Ahora estoy más despierta. Los sueños son eso, sueños, no realidades, aunque también son poderosos indicadores de angustia. Me suele pasar lo de soñar que voy a llegar tarde al trabajo. Otra de mis pesadillas es tener mi edad actual y andar por la calle con un uniforme de colegio, con faldita tableada y demás... En otro contexto, podría ser la fantasía erótica de alguien, pero no, es otra versión del típico sueño de estar desnudo en un lugar público y no saber dónde esconderse: paso vergüenza.
Y luego, a veces, resulta que la realidad es peor.
Pero no quería amargarme el domingo. Ya sufro bastante pensando que podría hacer algo constructivo o creativo, o ambas cosas, pero me bloqueo y acabo haciendo el tonto aquí delante. Es como tirar la propia capacidad a la basura, por mucho que un blog tenga su parte artística.
Comentario de mi madre al verme dibujar a Mafalda de memoria: "Con la mano que tú tienes...". Con la mano que yo tengo, ¿qué? Parecía sorprendida. Sí, yo también pienso que debería tomarme eso en serio, y resulta que algo me lo impide, y no es vagancia. Quizá sea la impaciencia, o el perfeccionismo.
Me siento mal...
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