domingo, 14 de agosto de 2011

Harry

Veo unas fotos de Harrison Ford en una revista. Lo tenía catalogado de tontaina desde el momento en que se lio con Calista Flockhart y se puso un pendiente en un arranque de rebeldía pre-geriátrica.

Creo que dice alguna tontería en la entrevista que le hacen, pero es un punto a su favor todo el tiempo que lleva con Calista, la cual dudo que aguantara mucho rato a un tío realmente tonto.

Por otra parte, le veo bien conservado, me parece que ya ha pasado la barrera de los 70 y aparenta 60 o menos. Eso sí, apuesto una pasta a que hay mucho Photoshop de por medio.

Lo de estar bien conservado cada vez tiene menos mérito. Si tienes unos hábitos sanos, durarás sano y con buen aspecto. Los 70 de ahora son los 60 de antes, los 60 son los 50... y vaya usted a saber cuál acabará siendo nuestra esperanza de vida. No lo digo por lo que a mí me gustaría, es que lo veo. Hace años oí que también se estaba alargando mucho la adolescencia, alguien dijo que hasta una persona de 28 años es aún adolescente, y que no se es plenamente adulto hasta los 35.

Es difícil de creer, pero el tiempo juega en cierto sentido (en el sentido evolutivo) en nuestro favor. Sólo nos queda adaptarnos y llenar esas décadas de algo que merezca la pena.

sábado, 13 de agosto de 2011

No puedo más...

Me he pasado el día tratando de imprimir un documento para otra persona. No había manera de que cargara, me pedía una versión del Acrobat que ya estaba instalada y no reconocía, la he desinstalado, no se dejaba reinstalar, desaparecía el icono del exe, se cortaba... Finalmente, he instalado la última versión y al documento le ha importado tres que no fuera la 8 ni la 9, ha cargado.

Ha sido la guinda de una dura mañana tratando de cocinar algo que no me ha salido demasiado bien... y no sé, todo ha estado un poco revuelto. Además de tener ahí, al fondo, el problema de ayer, del que aún no conozco la mejor manera de solucionarlo.

Para estar de vacaciones, me parece que quiero volver al trabajo.

viernes, 12 de agosto de 2011

Problemas ajenos

Buf, ¿qué haces cuando te confían que alguien cercano puede cometer un grave error, pero ni esa persona que te lo cuenta ni tú podéis hacer prácticamente nada?

En parte, por esa preocupación ando tan cansada. Lo de siempre: tensión inconsciente que me deja como si hubiera estado currando 16 horas como una bestia.

No sé... en plan frío, no es mi problema, claro. Pero es mi dilema. Aún estaríamos a tiempo de evitar el desastre. Pero si la persona implicada es mayor de edad y está más que advertida, sus decisiones y sus errores son suyos. Lo que pasa es que si tiene consecuencias el tema, alguien nos dirá que deberíamos haber advertido a otras personas, etc., y quedaremos mal de todas todas.

Por poner un símil, es como cuando se le dice a Pepito "No inviertas en esos valores". Pero Pepito tiene más confianza en su corredor Manolito, que le dice que invierta, a pesar de que es más que obvio que perderá la inversión. Y Pepito lo sabe, pero adora a Manolito y no quiere que se vaya a trabajar para otro a pesar de que esta vez la esté cagando. No sé si es un buen ejemplo, pero es el único que se me ocurre.

Estoy por cantar la gallina, pero no lo haré sola, ni por mi cuenta y riesgo.

lunes, 8 de agosto de 2011

Últimas contradicciones... por ahora

- Tengo unos nervios raros, que no vienen a cuento.
- Sin embargo, he metido muchas horas de sueño: del sábado al domingo, 11, nada menos.

- He adelgazado 2 kg 100 gr en unos tres días.
- Y lo flipo, porque no me estoy privando de helados, cerveza y otras minas de calorías (¿Es por ansiedad? Tengo nervios, pero no es para tanto).

- Estoy leyendo una barbaridad.
- Pero no estoy segura de disfrutarlo; se parece más bien a una adicción y al deseo de no ser consciente del tiempo.

- Debería interesarme por la oposición que salga.
- La realidad es que me ha dado por curiosear temas de arqueología.

domingo, 7 de agosto de 2011

A cada cerdo, su San Martín

A raíz de cierta conversación que no esperaba tener, me puse a curiosear por ahí y me he enterado de cómo les va a ciertas personas que en su día nos hicieron una gran putada. Cuanto más rebuscaba, más se me abrían los ojos, hasta que se me quedaron como platos.

Estas personas están bajo un aluvión de líos judiciales que tienen una pinta espantosa de quiebra. Me he molestado en leer un montón de anuncios de Hacienda, que son públicos, y pocas dudas me quedan de lo que ha pasado.

La moral judeocristiana me ha enseñado que no hay que hacer leña del árbol caído, pero el tiempo es juez y pone a cada uno en su sitio.

Y lo mejor de todo es que han quedado con el culo al aire: los que les escucharon en su día, ahora se han dado cuenta de la verdad. Lo sé, lo he visto. Por eso empecé a investigar, precisamente.

Sí, tuve una educación judeocristiana, pero qué voy a decir: que se jodan, no me dan ninguna pena.

sábado, 6 de agosto de 2011

Podando

La red social en vivo dura, pero está un poco letárgica, supongo que por las vacaciones. También tiene ramificaciones que no van como deberían, y hay que podar un poco. Por ejemplo, personas que vienen diciéndote cómo deberías pensar, atacándote de entrada, o poniéndose como fieras ante el menor desacuerdo (eso sí que es aceptar el punto de vista ajeno). A esas, ni una puta explicación, y hasta luego, o sea, hasta nunca.

Luego están esas personas que envidian algo que tú tienes. Bueno, envidia de algo la tenemos todo el mundo, pero hay dos maneras de enfocarla: o la conviertes en afán de superación para conseguir eso que te gustaría de la otra persona, o te pones en plan destructivo, convirtiéndote en el verdadero envidioso al que le encantaría destruir la felicidad ajena. Creo, espero, ser de los primeros. Pero conozco algunos especímenes de los segundos. Esos también son ramas a podar.

He conocido gente así últimamente. En un caso, no es una persona nueva en mi vida, es más bien que ha mostrado su verdadera cara. Bueno, da lo mismo: a la mierda.

lunes, 1 de agosto de 2011

La vida vuelve a sorprenderme

Actividades por sorpresa. Muchas, sin compañía, pero otras... con amigos. De forma inesperada, parece que se está tejiendo una red social en vivo a mi alrededor. ¿Durará?