En serio que me impactó lo del 30% de mujeres que se empastillan con una cosa y el 24% que lo hace con otra. Es increíble: mejoran los niveles de vida, la longevidad... y la gente se deprime y necesita ayuditas de farmacia. No les critico, estoy en el mismo caso de buena vida (relativamente) e incapacidad de disfrutarla. Tengo hábitos más sanos y por eso no tomo pastillas y no me puedo identificar del todo, pero quítenme el deporte, por ejemplo, y estoy rogando en la consulta a las dos semanas. Digamos que mantengo esta estabilidad a base de sudor, y a pesar de todo, a veces tiene grietas. Y claro, vengo aquí a vomitar un poco.
Lo que es entenderlo, no lo entiendo. Si fuera así, quizá me sentiria mejor. Sin embargo, puedo teorizar: hay casos en los que las causas son más evidentes, como cuando la gente tiene problemas con la pareja, con los hijos, con el dinero... (por supuesto, la crisis económica lo ha empeorado todo). Al resto, quizá es que se nos acaban los estímulos o que, una vez que has llegado a un punto, te decepciona lo que has conseguido con tanto esfuerzo.
Un ejemplo propio: muchas veces me pongo a ver algo que he grabado y apenas rebobino y le doy al play, resulta que no aguanto. Tengo que moverme, venir al PC, sobre todo. En mi infancia nada me habría sacado de delante de la tele. Ahora, aunque me guste mucho eso que he grabado, parece que no me basta y casi prefiero seguirlo de oreja, mientras hago otra cosa para llenar el vacío.
domingo, 30 de mayo de 2010
sábado, 29 de mayo de 2010
Lo bueno de esta semana
- Se arregló la injusticia laboral y ni me han rechistado. Tiene huevos: sabían perfectamente lo que pasaba, pero hasta que he reventado, nada. En fin, espero que tarde mucho en volver a surgir, porque creo que lo hará. De momento, estoy bastante tranquila.
- He terminado la gramática que me estaba leyendo en el trabajo: una hoja un día, la siguiente otro año. Aprender idiomas está bien, pero si no tienes profe... como que es más complicado. Y si encima lo haces cuando te acuerdas y coincide que nadie te vigila, pues aún peor.
- He visto otra peli vieja que tenía pendiente. Si no pongo el título es porque ya me daba hasta vergüenza no haberla visto. Además, quién sabe quién va a pasarse por estas líneas chapuceras que publico.
- He redescubierto un bar al que sólo he ido alguna vez en verano y se me olvida que existe el resto del año. Pues va a ser que lo nombro bar titular de mis cafés, después de mandar a la mierda al ex-titular, gracias a su camarera estúpida que, tenga o no razón, echa broncas a los clientes. Como suena. Como si fuera ella la que paga y no al revés.
- Me podrían doler los ovarios, pero no.
- Me ha colado un planteamiento que no creía que me colaría y me han dado más de lo que realmente deben. Pero bueno, que vaya por lo que no me han dado otras veces.
- He probado un chocolate maravilloso, en la línea de la pastelería que cerraron. Este era de importación, pero voy a intentar encontrar la marca por aquí.
- A pesar de lo anterior, no me parece haber engordado.
- He terminado la gramática que me estaba leyendo en el trabajo: una hoja un día, la siguiente otro año. Aprender idiomas está bien, pero si no tienes profe... como que es más complicado. Y si encima lo haces cuando te acuerdas y coincide que nadie te vigila, pues aún peor.
- He visto otra peli vieja que tenía pendiente. Si no pongo el título es porque ya me daba hasta vergüenza no haberla visto. Además, quién sabe quién va a pasarse por estas líneas chapuceras que publico.
- He redescubierto un bar al que sólo he ido alguna vez en verano y se me olvida que existe el resto del año. Pues va a ser que lo nombro bar titular de mis cafés, después de mandar a la mierda al ex-titular, gracias a su camarera estúpida que, tenga o no razón, echa broncas a los clientes. Como suena. Como si fuera ella la que paga y no al revés.
- Me podrían doler los ovarios, pero no.
- Me ha colado un planteamiento que no creía que me colaría y me han dado más de lo que realmente deben. Pero bueno, que vaya por lo que no me han dado otras veces.
- He probado un chocolate maravilloso, en la línea de la pastelería que cerraron. Este era de importación, pero voy a intentar encontrar la marca por aquí.
- A pesar de lo anterior, no me parece haber engordado.
viernes, 28 de mayo de 2010
Otra semana al carajo
Y no es que haya sido mala, al contrario, definitivamente se han arreglado varias cosas. Es sólo que siempre estoy suspirando por el fin de semana, por esa hora más de sueño.
Ojalá eso fuera suficiente para hacerme feliz. Mis fines de semana tienen cuatro horas de disfrute y cuarenta y cuatro más repartidas entre el sueño nocturno y el aburrimiento.
Suelo empezar levantándome el sábado entre las 8 y las 9, vagueo un poco, me visto y tomo un desayuno especial de cafetería. Luego me aburro el resto del día, a no ser que por casualidad quede para hacer deporte o me enganche con el procesado de una foto, por ejemplo. No leo libros, porque ya escucho audiolibros en el trayecto a la oficina los días de curro. No veo la tele, aunque muchas veces está encendida para que me haga compañía. No escucho música, ya lo hago mientras trabajo, puesto que me permiten utilizar cascos. Tampoco salgo con amigas/os, y hago mal, pero me agobian (y mucho) los compromisos de quedar por costumbre. Por la noche sí veo un rato la tele, concretamente En Terapia, una serie de la Fox.
El domingo por la mañana preparo yo el desayuno, con chocolate y todo. Luego depende del tiempo, puedo ir a pisar hierba o quedarme en casa mirando la lluvia. Las tardes son bastante parecidas a las de los sábados, pero con cierta tristeza cuando veo que se va acercando la noche y me pregunto qué demonios he hecho con el tiempo otra vez.
Triste, ¿no?
[Todo esto debe de ser normal. Parece ser, según una encuesta a nivel estatal, que un 30% de las mujeres toma ansiolíticos y un 24% antidepresivos.]
Ojalá eso fuera suficiente para hacerme feliz. Mis fines de semana tienen cuatro horas de disfrute y cuarenta y cuatro más repartidas entre el sueño nocturno y el aburrimiento.
Suelo empezar levantándome el sábado entre las 8 y las 9, vagueo un poco, me visto y tomo un desayuno especial de cafetería. Luego me aburro el resto del día, a no ser que por casualidad quede para hacer deporte o me enganche con el procesado de una foto, por ejemplo. No leo libros, porque ya escucho audiolibros en el trayecto a la oficina los días de curro. No veo la tele, aunque muchas veces está encendida para que me haga compañía. No escucho música, ya lo hago mientras trabajo, puesto que me permiten utilizar cascos. Tampoco salgo con amigas/os, y hago mal, pero me agobian (y mucho) los compromisos de quedar por costumbre. Por la noche sí veo un rato la tele, concretamente En Terapia, una serie de la Fox.
El domingo por la mañana preparo yo el desayuno, con chocolate y todo. Luego depende del tiempo, puedo ir a pisar hierba o quedarme en casa mirando la lluvia. Las tardes son bastante parecidas a las de los sábados, pero con cierta tristeza cuando veo que se va acercando la noche y me pregunto qué demonios he hecho con el tiempo otra vez.
Triste, ¿no?
[Todo esto debe de ser normal. Parece ser, según una encuesta a nivel estatal, que un 30% de las mujeres toma ansiolíticos y un 24% antidepresivos.]
jueves, 27 de mayo de 2010
Demasiado tiempo libre
No, si a veces es mejor tener la cabeza ocupada. Tengo esta tarde libre y ya me he aburrido. No tengo perdón, soy una capulla. Pero es cierto, te topas con una tarde así dentro de la semana laboral y tiene que dar la casualidad de que no hay nada verdaderamente interesante en ninguno de los canales de cable. Tampoco hay recados que hacer, cosas que arreglar, ordenar... y hoy no tengo ganas de usar la tableta gráfica, porque llevo ya unos cuantos días haciéndolo en los ratos libres. Ni siquiera tengo nada que decir, supongo que se me nota.
Me está entrando sueño y todo... A lo mejor lo que tengo que hacer es dormir un rato con la tele bajita.
Seguro que, apenas me tumbe, pondrán algo interesante y también se me alterará ese plan.
Me está entrando sueño y todo... A lo mejor lo que tengo que hacer es dormir un rato con la tele bajita.
Seguro que, apenas me tumbe, pondrán algo interesante y también se me alterará ese plan.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Mitad de semana
Qué poco queda para el verano, y yo sin planificar vacaciones ni nada. Me va a pillar el toro.
En realidad, me apetece poco o nada planificarlas. Siempre puedo acabar volviendo al sitio habitual, que no es muy vistoso, pero allí se respira bien y se descansa.
De momento, lo que deseo que venga es el fin de semana. Cómo no. Me paso la semana soñando con el sábado y el domingo, y esto no es precisamente disfrutar del tiempo. Y luego llega el sábado por la tarde y voy y me deprimo.
Eso no puede ser.
Tengo que cambiar de vida, pero, ¿cómo? En realidad, la aspiración de cualquiera es no hacer nada los fines de semana, sea en casa o sea en la casa del pueblo. Quizá debería salir más, pero la verdad es que no lo disfrutaba mucho de más joven, nunca llegué a entrar en ese juego de ligoteo de bares, no le veía mucho sentido. Soy una especie de autista del ligue: no puedo relacionarme como los demás. O como las demás.
Y luego tengo que oír tonterías como que si no tengo bebés luego lamentaré no haberlos tenido. Pues bien, léase el párrafo anterior: si no soy capaz de animarme a reclutar a un posible padre, ¿cómo podría tenerlos? ¿Tengo un rollo de una noche en un laboratorio, con una probeta? Nah. Y además, no me veo en un papel maternal en absoluto. No paso del nivel "tía que cuida un rato del sobrino". Las responsabilidades a perpetuidad me quedan muy grandes.
El caso es que me sorprende que esa frase estúpida sobre los bebés siga resonando en mi cabeza. Me preocupa que las cosas me afecten tanto, y es que además tengo la impresión de que algunas personas me llevan por donde quieren, orientan demasiado mi vida. Incluso hoy día.
En realidad, me apetece poco o nada planificarlas. Siempre puedo acabar volviendo al sitio habitual, que no es muy vistoso, pero allí se respira bien y se descansa.
De momento, lo que deseo que venga es el fin de semana. Cómo no. Me paso la semana soñando con el sábado y el domingo, y esto no es precisamente disfrutar del tiempo. Y luego llega el sábado por la tarde y voy y me deprimo.
Eso no puede ser.
Tengo que cambiar de vida, pero, ¿cómo? En realidad, la aspiración de cualquiera es no hacer nada los fines de semana, sea en casa o sea en la casa del pueblo. Quizá debería salir más, pero la verdad es que no lo disfrutaba mucho de más joven, nunca llegué a entrar en ese juego de ligoteo de bares, no le veía mucho sentido. Soy una especie de autista del ligue: no puedo relacionarme como los demás. O como las demás.
Y luego tengo que oír tonterías como que si no tengo bebés luego lamentaré no haberlos tenido. Pues bien, léase el párrafo anterior: si no soy capaz de animarme a reclutar a un posible padre, ¿cómo podría tenerlos? ¿Tengo un rollo de una noche en un laboratorio, con una probeta? Nah. Y además, no me veo en un papel maternal en absoluto. No paso del nivel "tía que cuida un rato del sobrino". Las responsabilidades a perpetuidad me quedan muy grandes.
El caso es que me sorprende que esa frase estúpida sobre los bebés siga resonando en mi cabeza. Me preocupa que las cosas me afecten tanto, y es que además tengo la impresión de que algunas personas me llevan por donde quieren, orientan demasiado mi vida. Incluso hoy día.
lunes, 24 de mayo de 2010
Gran lunes
Ya... el título parece un contrasentido. Debería ser el comentario habitual, o sea, qué mierda de lunes, me cago en el lunes, o another manic Monday, como decían las Bangles. Pero resulta que estoy contenta y no me da demasiado miedo el resto de la semana.
Resulta que he dado medio puñetazo figurado encima de la mesa y se me ha solucionado un problema del currelo. Se han dado por aludidos y creo que han visto lo friki que puedo llegar a ser. A lo mejor han pensado "esta tía rara se nos despide". Y, por mucho que las cosas estén apretadas, creo que no les conviene que les deje tirados ahora. Bueno, a mí tampoco me conviene pirarme, claro, lo que he dicho tenía un leve toque de órdago, y ha funcionado. Llevaba mucho tiempo siendo de justicia que funcionase algo por el estilo. Aunque, realmente, lo que es de justicia es que no habría que haber llegado a los pronunciamientos. Sabían que la situación no era precisamente equitativa, que me perjudicaba, pero la han dejado correr... hasta que a mí se me han hinchado los ovarios y he reventado.
Luego me he quitado de encima otro engorro, un trabajito extraoficial por el que me van a pagar bien. Me han jodido buena parte del fin de semana, pero son tiempos duros y no me va a venir mal la pasta. Por eso también me alegro.
Aún no ha terminado el día y seguro que hay muchas cosas que se pueden joder, así que me voy a callar, de momento no puedo decir que haya sido un lunes redondo, pero con un poco de suerte, esta noche podré.
Noticias del día: en Inglaterra van 300.000 empleados públicos a la calle, quitan el minicheque bebé... y los coches oficiales de los ministros. Eso último me hace mucha gracia.
Resulta que he dado medio puñetazo figurado encima de la mesa y se me ha solucionado un problema del currelo. Se han dado por aludidos y creo que han visto lo friki que puedo llegar a ser. A lo mejor han pensado "esta tía rara se nos despide". Y, por mucho que las cosas estén apretadas, creo que no les conviene que les deje tirados ahora. Bueno, a mí tampoco me conviene pirarme, claro, lo que he dicho tenía un leve toque de órdago, y ha funcionado. Llevaba mucho tiempo siendo de justicia que funcionase algo por el estilo. Aunque, realmente, lo que es de justicia es que no habría que haber llegado a los pronunciamientos. Sabían que la situación no era precisamente equitativa, que me perjudicaba, pero la han dejado correr... hasta que a mí se me han hinchado los ovarios y he reventado.
Luego me he quitado de encima otro engorro, un trabajito extraoficial por el que me van a pagar bien. Me han jodido buena parte del fin de semana, pero son tiempos duros y no me va a venir mal la pasta. Por eso también me alegro.
Aún no ha terminado el día y seguro que hay muchas cosas que se pueden joder, así que me voy a callar, de momento no puedo decir que haya sido un lunes redondo, pero con un poco de suerte, esta noche podré.
Noticias del día: en Inglaterra van 300.000 empleados públicos a la calle, quitan el minicheque bebé... y los coches oficiales de los ministros. Eso último me hace mucha gracia.
domingo, 23 de mayo de 2010
Me hacen pensar...
Ayer, cenando, tuvimos una conversación/discusión sobre monarquía o república. Yo tengo claro que república, una monarquía es de por sí antidemocrática. Pero eso lo dejamos aparte y empezamos a discutir si es más barata una república o una monarquía. Había quien estaba seguro de que una monarquía sale más barata. Me decían que una república debe elegir a su jefe del Estado cada cuatro años, y eso es un gasto importante añadido. Que, por lo demás, se pagaría a los miembros de la familia presidencial como si fueran una familia real.
Yo no lo tengo tan claro. No es que me suenen mal esos argumentos, pero... A ver, por ejemplo, la actual monarquía española se ha reproducido como hongos. Supongo que todos, y también sus primos, sobrinos y demás familia, reciben algún tipo de asignación del dinero público. Adivinen de qué bolsillos sale ese dinero. Por otra parte, se pasan la vida viajando y asistiendo a fiestas en todas partes, según las revistas del páncreas. ¿Paga algo de eso el ciudadano medio? Imagino que si se trata de cosas oficiales, sí. Además, es que no es sólo la extensa familia real de la que hablaba; creo que habría motivos para revisar qué subvenciones reciben los nobles emparentados con ella. Dicen por ahí que la duquesa de Alba recibe muchas por todo el patrimonio que tiene, condicionadas a abrir algunos palacios ciertos días al año (también dicen las malas lenguas que eso se lo salta a la torera).
Hum, hay un paro del 20% en el conjunto del Estado, congelación de pensiones, bajadas en el sueldo de los funcionarios... ¿y no son capaces de quitarles ayudas o de expropiarles algo a esos personajes que no sé para qué sirven en la vida? Con Rumasa ya lo hicieron en su día, de la forma que les dio la gana (y así les salió). Ahora, y en referencia a esta otra gente, estaría mucho más justificado.
Pero claro, siempre pagan, pagamos, los mismos. Y ahora mismo, no sé por qué, tengo la vaga impresión de que me pueden censurar este post las fuerzas oscuras...
Bueno, bueno, déjenme terminar y aparten un poco al tío de la pipa, apago el ordenador y ya les acompaño... Sí, ahora pongo los brazos en alto... No, no estoy armada...
Yo no lo tengo tan claro. No es que me suenen mal esos argumentos, pero... A ver, por ejemplo, la actual monarquía española se ha reproducido como hongos. Supongo que todos, y también sus primos, sobrinos y demás familia, reciben algún tipo de asignación del dinero público. Adivinen de qué bolsillos sale ese dinero. Por otra parte, se pasan la vida viajando y asistiendo a fiestas en todas partes, según las revistas del páncreas. ¿Paga algo de eso el ciudadano medio? Imagino que si se trata de cosas oficiales, sí. Además, es que no es sólo la extensa familia real de la que hablaba; creo que habría motivos para revisar qué subvenciones reciben los nobles emparentados con ella. Dicen por ahí que la duquesa de Alba recibe muchas por todo el patrimonio que tiene, condicionadas a abrir algunos palacios ciertos días al año (también dicen las malas lenguas que eso se lo salta a la torera).
Hum, hay un paro del 20% en el conjunto del Estado, congelación de pensiones, bajadas en el sueldo de los funcionarios... ¿y no son capaces de quitarles ayudas o de expropiarles algo a esos personajes que no sé para qué sirven en la vida? Con Rumasa ya lo hicieron en su día, de la forma que les dio la gana (y así les salió). Ahora, y en referencia a esta otra gente, estaría mucho más justificado.
Pero claro, siempre pagan, pagamos, los mismos. Y ahora mismo, no sé por qué, tengo la vaga impresión de que me pueden censurar este post las fuerzas oscuras...
Bueno, bueno, déjenme terminar y aparten un poco al tío de la pipa, apago el ordenador y ya les acompaño... Sí, ahora pongo los brazos en alto... No, no estoy armada...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)