En serio que me impactó lo del 30% de mujeres que se empastillan con una cosa y el 24% que lo hace con otra. Es increíble: mejoran los niveles de vida, la longevidad... y la gente se deprime y necesita ayuditas de farmacia. No les critico, estoy en el mismo caso de buena vida (relativamente) e incapacidad de disfrutarla. Tengo hábitos más sanos y por eso no tomo pastillas y no me puedo identificar del todo, pero quítenme el deporte, por ejemplo, y estoy rogando en la consulta a las dos semanas. Digamos que mantengo esta estabilidad a base de sudor, y a pesar de todo, a veces tiene grietas. Y claro, vengo aquí a vomitar un poco.
Lo que es entenderlo, no lo entiendo. Si fuera así, quizá me sentiria mejor. Sin embargo, puedo teorizar: hay casos en los que las causas son más evidentes, como cuando la gente tiene problemas con la pareja, con los hijos, con el dinero... (por supuesto, la crisis económica lo ha empeorado todo). Al resto, quizá es que se nos acaban los estímulos o que, una vez que has llegado a un punto, te decepciona lo que has conseguido con tanto esfuerzo.
Un ejemplo propio: muchas veces me pongo a ver algo que he grabado y apenas rebobino y le doy al play, resulta que no aguanto. Tengo que moverme, venir al PC, sobre todo. En mi infancia nada me habría sacado de delante de la tele. Ahora, aunque me guste mucho eso que he grabado, parece que no me basta y casi prefiero seguirlo de oreja, mientras hago otra cosa para llenar el vacío.
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