jueves, 31 de marzo de 2011

Lo mío es de siniestro social

A veces me pregunto si quiero de verdad tener amig@s... Hoy hemos tenido celebración de despedida de una persona de la oficina. Nos llevábamos bien, sobre todo ante el enemigo común (creo que el buen ambiente general del curro tiene mucho que ver con las malas jefaturas).

El caso es que, por un lado, es triste que se vaya, pero, por otro... Por otro, me apetecía estar un poco más a mi aire a partir de ahora, no tener ese compromiso de ir todos los días al mismo bar (el resto de los que van no creo que le dé mucha importancia a mi ausencia), y... sentirme menos obligada a hablar, a relacionarme. No soy tan abierta de mente (qué le vamos a hacer), y en el fondo sé que teníamos muchas diferencias de pensamiento, y había días en que me reprimía bastante porque no quería estropear el buen rollo defendiendo puntos de vista sensibles que no coincidían con los suyos.

Total, que la justicia divina, el karma o lo que sea ha decidido que a esta persona le hagan a última hora una especie de canje de puestos... ¡y vamos a tenerla a un par de calles de distancia!

Consecuentemente, ha decidido acercarse todos los días a tomar café.

En fin...

viernes, 25 de marzo de 2011

Frase cierta

La leí en una web por ahí y me parece muy cierta: "Cuando alguien intenta impresionarte, es que tú ya le has impresionado".

Y entonces, si intenta impresionarte mucho...

Pero, ¿por qué no se dejará de chorradas? O da un paso más o yo paso de él (ja, ya me gustaría, pero esto es adictivo). Los supuestos sabios de internet dicen que ese comportamiento que tiene es signo inequívoco de que le gusto, y creo que en realidad tampoco necesito que me lo digan. Y para mí eso ya son cuernos, es poner el interés en otra persona, que soy yo. Lo que debería hacer él es dejar a su novia, ¿no? ¿O qué pasa, no se atreve a arriesgar?

De todos modos, ha sido increíble eso de hacer una compra innecesaria y pasarse un buen rato revoloteando alrededor de mí, evidentemente para que me fijara. Y lo he hecho. Digamos que, después de un rato, le he comentado algo al respecto para reconocer el esfuerzo que estaba haciendo. No sé si he hecho bien.

Horas después, el tío disimulaba, me trataba con cierta brusquedad poco creíble delante de otra gente. Sin venir a cuento. Sé que era algo fingido, no es muy buen actor. Me da un poco de rabia.

En fin, todo es tan adictivo como desgastante. Vamos, una droga como otra cualquiera. Se llama endorfina.

sábado, 19 de marzo de 2011

Ex-yonqui romántica

Veamos: lo normal en mí es agarrar unos cuelgues impresionantes con tipos que no me hacen ni caso, o muy poco caso. No sé si será una señal de madurez esto que me pasa ahora: me gusta alguien sin más, sin idealizaciones, sin comeduras de tarro. Por otra parte, fijo que no va a dejar a su novia, así que paso de hacer nada. Bueno, pues él parece últimamente más enganchado que yo, que ya digo que no lo estoy. No hace más que dar pequeñas señales, y yo trato de mirar para otro lado. Me halaga recibir esa atención, sí, pero nada más. Es como para dudar de que me guste, porque no tiene nada de traumática la situación; nada que ver con la vez anterior, que prefiero olvidar.

No es que me haya vuelto insensible del todo: siento el vacío, estaría bien tener a alguien y podría ser él si estuviera solo. Pero... esto es lo que hay. La realidad es como es.

viernes, 18 de marzo de 2011

Frío, pereza, inactividad

Esta mañana ha habido una avería en el climatizador del trabajo, y hemos tenido que trabajar casi con guantes. Era difícil concentrarse, con lo cual me alegro de haber adelantado faena estos días, porque así he podido ir más despacio hoy. Cuando se ha arreglado el asunto, aún me ha costado quitarme de encima el frío. Es más, tengo ahora mismo la sensación de estar con el termostato alterado, y no creo que se me quite hasta que me vaya a dormir.

La alternativa es el gimnasio. Con un par de ejercicios en esa sala llena de cuerpos sudorosos, o simplemente pasando cinco minutos allí, se me quitará el destiemple. Pero tengo una pereza... Sólo pensar en preparar la bolsa y salir a la calle se me hace cuesta arriba. No hay nada en la tele, y sin embargo me apetece mirarla el resto del día.

Hum... claro que, si voy, esto... creo que hoy tendrán merengues en la pastelería de la calle paralela al gimnasio... ejem...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Decepción

Alto, rubio, bastante guapo y con una expresión agradable. No era el momento ni el lugar, pero creo que nos fijamos el uno en la otra y viceversa.

Total, que a la hora de empezar la charla de trabajo, el tío se estaba metiendo el dedo en la nariz.

Y media hora después, el mismo dedo volvió a taladrar el mismo agujero.

Se jodió el romanticismo... para mí siempre será un dedo a una nariz pegado.

martes, 15 de marzo de 2011

Demasiadas preguntas

En Japón esperan que la nube radiactiva vaya mar adentro para que los daños sean menos graves. Bien, pero... ¿y eso no puede afectar al pescado? ¿Qué comerá la gente, y qué consecuencias tendrá si está contaminado?

Zara y Mango han cerrado tiendas por el terremoto y el desastre nuclear. Supongo que alguna de esas tiendas ha desaparecido, directamente. La economía va a sufrir un bajón impresionante. China va a subir escalones con esto... siempre que no se vean afectados ellos también. Bueno, algo lo van a notar, si en el extremo de Rusia ya han detectado subida de la radiactividad. ¿Y a nosotros? ¿Nos protegerán la distancia y las cadenas montañosas?

La gente empieza a abandonar Tokio. La flota americana se ha largado hace horas, y si ellos no se quedan, es que el asunto es muy gordo. No se entiende, ¿por qué hay gente no japonesa que decide quedarse, con las ventanas cerradas a cal y canto y tomando yodo para que no les afecte tanto la radiación? Si fuera algo que es como un huracán que sopla un día, pues ya está, siempre que tu casa resista, pero es que cuando terminen las provisiones que han almacenado, tendrán que ir a buscar más, y puede que no haya nada que comer, o que lo poco que encuentren esté contaminado. Yo lo tendría claro: me piro como sea, y probablemente no vuelva.

Encima, el país entero se ha movido dos metros y medio, y también el eje de la tierra. Me pregunto qué puede pasarle al cambio climático que ya teníamos...

Pobre Japón.

lunes, 14 de marzo de 2011

Insomnios y parasomnias

Después de haber dormido bastante mal toda la semana, ayer solamente me desperté un momento en mitad de la noche, aunque fue con una angustia de tres pares, después de una pesadilla bastante desagradable con un perro de por medio. La verdad, prefiero ni acordarme.

Y hoy, después de comer, voy y me duermo leyendo un documento en el trabajo. No lo entiendo. No tenía falta de sueño, ni he comido demasiado. Además, soy de esas personas que difícilmente duermen de día; para eso, tengo que estar medio muerta. El documento era aburrido, pero no más que otros. En fin, afortunadamente no me ha pillado ningún jefe, y podía pasar por concentración extrema, ejem...

A lo largo de mi vida he reunido toda una colección de rarezas a la hora de dormir: sonambulismo cuando tenía cuatro o cinco años, parálisis del sueño en la época universitaria, miedo nocturno atroz hasta la adolescencia, relativo insomnio desde hace unos años... pero lo de dormirme en el trabajo, me parece que no me había sucedido nunca. Lo que me faltaba.