Mañana me levantaré, iré a la oficina, donde con suerte no pasará nada. Al salir cogeré el coche y me acercaré a la facultad, a ver si no ha pasado nada tampoco, o a ver si pasa algo positivo. A última hora de la tarde iré a hacer un poco de deporte, y estoy convencida de que ahí no pasará nada, porque nunca pasa nada.
La nada va cambiando de significado según el escenario. En fin.
domingo, 27 de octubre de 2013
jueves, 24 de octubre de 2013
Tonterías mías... y ajenas
Casi he terminado otra semana de pasillos faculteños. Ahí casi todo va bien, es un punto a favor de seguir adelante y titularme de una buena vez. No es que vaya a sacar unas notas gloriosas, creo yo, pero es posible que lo apruebe todo en pocas convocatorias, y ojalá que sólo en una. No debería importarme, yo ya tengo mi sitio en la vida, salvo que cierren la empresa o entremos en un ERE de los gordos. Sin embargo, una vez embarcada en el rollo este, me pone enferma pensar que pueda salir mal. Eso es lo tonto, más que el hecho de haberme matriculado. Se llama sufrir inútilmente, y soy una experta en ello.
Y la tontería ajena: una vez que has tomado la decisión de no seguirle el juego al tontaina que coquetea todo el tiempo contigo, y teniendo él una buena razón para cortar con eso, ¿a qué vino la carita de dolido del otro día? Está como para ir al psicólogo, el colega. Esa cara la debería tener yo, no él. Quien se ha portado como un gilipollas no he sido yo. Lo mío me cuesta poner ahora expresión neutra, haciéndome la tía dura. Y no voy a cambiar de actitud, porque es estúpido hacer otra cosa, salvo que suceda algo extraordinario que dudo mucho que vaya a pasar. En fin, atraigo a los frikis.
Y la tontería ajena: una vez que has tomado la decisión de no seguirle el juego al tontaina que coquetea todo el tiempo contigo, y teniendo él una buena razón para cortar con eso, ¿a qué vino la carita de dolido del otro día? Está como para ir al psicólogo, el colega. Esa cara la debería tener yo, no él. Quien se ha portado como un gilipollas no he sido yo. Lo mío me cuesta poner ahora expresión neutra, haciéndome la tía dura. Y no voy a cambiar de actitud, porque es estúpido hacer otra cosa, salvo que suceda algo extraordinario que dudo mucho que vaya a pasar. En fin, atraigo a los frikis.
lunes, 21 de octubre de 2013
Hello World
No me he muerto. No es que esté muy viva, pero aquí sigo. Y sigo metiendo la pata.
Decía yo que no iba a hacer nada una vez acabado el postgrado, pero esto es una adicción, no he podido evitar matricularme en unos estudios que a decir verdad no me interesan demasiado. Los tenía por ahí, a medias, y se me ocurrió concluirlos. No me queda mucho pendiente, la verdad; el problema es que me siento gilipollas por haberme embarcado una vez más en cosas de estas, después de haber decidido que no, que nunca más.
Total, me está afectando esta mierda en el trabajo (mala conciencia por no dedicar más energía a lo que me da de comer), en el tiempo de ocio (por supuesto), en el humor... Esta semana debería tomar alguna decisión seria, y si yo fuera inteligente lo mandaría todo a la mierda, pero me voy a dejar llevar, lo más seguro, y andaré arrastrándome por los pasillos de la facultad en el tiempo libre que pueda arañar.
Sentimentalmente no ando muy bien, tampoco. Suele pasar eso de que quien te gusta no te hace ni caso, pero ese tío del que huyes va y se enamora de ti, y sospecho que está pasando eso. Un tipo últimamente me sonríe y me da un poco la brasa, pero me tira para atrás. No es por fealdad, es que dudo hasta de su salud mental, yo diría que no es normal del todo. Además, qué puñetas, si no me gusta, pues no me gusta, y no es algo que yo pueda cambiar por la fuerza. Ah, y para colmo de males, creo que alguien me ha clasificado como lesbiana, probablemente sin ánimo de ofender. Es una colega pelín hipersexual, me parece que el problema es que si no estás tan salida como ella, automáticamente eres homo. En fin, que piense lo que quiera, no le voy a dar ninguna explicación. Bastante ocupada estoy tratando de huir del tipo raro al que le gusto.
La familia bien, gracias... No, mentira, tan mal como siempre. Es ese lugar al que regreso y en el que no puedo dar rienda suelta a nada, porque no me entenderían, o para no preocuparles. A veces me siento como una olla a presión, e incomprendida como una adolescente (¿dejé de serlo alguna vez?). Y sigue habiendo el mal ambiente habitual, esa relajación malsana cuando mi padre no está a la hora de la comida del sábado.
Creo que voy a dejar aquí el post, como siga escribiendo esas maravillas me abro las venas esta misma noche.
Decía yo que no iba a hacer nada una vez acabado el postgrado, pero esto es una adicción, no he podido evitar matricularme en unos estudios que a decir verdad no me interesan demasiado. Los tenía por ahí, a medias, y se me ocurrió concluirlos. No me queda mucho pendiente, la verdad; el problema es que me siento gilipollas por haberme embarcado una vez más en cosas de estas, después de haber decidido que no, que nunca más.
Total, me está afectando esta mierda en el trabajo (mala conciencia por no dedicar más energía a lo que me da de comer), en el tiempo de ocio (por supuesto), en el humor... Esta semana debería tomar alguna decisión seria, y si yo fuera inteligente lo mandaría todo a la mierda, pero me voy a dejar llevar, lo más seguro, y andaré arrastrándome por los pasillos de la facultad en el tiempo libre que pueda arañar.
Sentimentalmente no ando muy bien, tampoco. Suele pasar eso de que quien te gusta no te hace ni caso, pero ese tío del que huyes va y se enamora de ti, y sospecho que está pasando eso. Un tipo últimamente me sonríe y me da un poco la brasa, pero me tira para atrás. No es por fealdad, es que dudo hasta de su salud mental, yo diría que no es normal del todo. Además, qué puñetas, si no me gusta, pues no me gusta, y no es algo que yo pueda cambiar por la fuerza. Ah, y para colmo de males, creo que alguien me ha clasificado como lesbiana, probablemente sin ánimo de ofender. Es una colega pelín hipersexual, me parece que el problema es que si no estás tan salida como ella, automáticamente eres homo. En fin, que piense lo que quiera, no le voy a dar ninguna explicación. Bastante ocupada estoy tratando de huir del tipo raro al que le gusto.
La familia bien, gracias... No, mentira, tan mal como siempre. Es ese lugar al que regreso y en el que no puedo dar rienda suelta a nada, porque no me entenderían, o para no preocuparles. A veces me siento como una olla a presión, e incomprendida como una adolescente (¿dejé de serlo alguna vez?). Y sigue habiendo el mal ambiente habitual, esa relajación malsana cuando mi padre no está a la hora de la comida del sábado.
Creo que voy a dejar aquí el post, como siga escribiendo esas maravillas me abro las venas esta misma noche.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
El final del verano...
Trato de ver una peli de miedo con nada menos que Robert de Niro... pero no me cuadra. No sé, es un gran actor, pero ese tipo de papel no es su género y no termino de creérmelo. De todos modos, es una gozada escuchar a su doblador, creo que se apellida Solans.
No estoy encontrando gran cosa que hacer. Es como si se me hubiera pasado la furia lectora de agosto, o será que ya no me siento tan vacía, o sí, pero ya ni me importa. Total, hoy encontraré razones para no pensar: vuelvo al gimnasio, y el cansancio y las agujetas de los primeros días serán suficientes para que mi cerebro esté ocupado. Por cierto, tenía un paquete de vitaminas en el armarito, se me ocurre ir a mirar... y veo que sólo me queda una pastilla de vitaminas para las urgencias. No sé si comprar más por si acaso o esperar a necesitarlas de verdad. Bueno, total, en el peor de los casos, se tratará de ir a rastras hasta la farmacia y enseñar el billete alargando el brazo desde el suelo, mientras pido el fármaco con voz agónica.
Volvió el de siempre. Es extraño, la última vez que coincidimos tuvo todo un tono de despedida, en plan "ya ha habido bastantes tonterías entre nosotros" y lo asumí. No sé por qué ha vuelto a esa estúpida actitud de coqueteo. No me lo invento. Lo cual me hace pensar demasiado. ¿Es un sádico, un coqueto patológico, un inseguro...? ¿O un poco de todo?
sábado, 31 de agosto de 2013
Último día
Se acaba mi época de lectura veraniega. Sin embargo, tengo pilas de libros por ahí, y quiero leerlos, aunque sé que no voy a tener mucho tiempo en invierno.
Es un sábado raro, ha empezado mal. Digamos que he hecho ciertas alusiones bastante claras a cómo me siento en el mundo, en esta sociedad machista... y mi madre me miraba con cara de circunstancias, en plan "Sí, tienes razón, pero no puedo hacer nada y no sé qué decir". Intento de conversación importante frustrado, vaya. No es que la culpe, no me ha parecido una reacción anormal. Es un tema difícil, y yo también sé que las cosas que me amargan la vida no tienen solución, como no sea que me dé por volverme muy zen y que nada me afecte, lo cual no es mi rollo.
Hablando de cosas que me amargan, el estúpido ese vuelve el lunes a currar, con lo cual nos veremos. Trato de trazar algún plan para sobrevivir a los próximos meses, pero me da que todo lo que voy a conseguir es eso, sólo sobrevivir. Asco de todo...
Padres y madres del mundo: ¿Cuál es vuestra reacción si vuestro hijo adulto os viene diciendo muy seriamente que no es feliz y que odia vivir en esta sociedad?
Es un sábado raro, ha empezado mal. Digamos que he hecho ciertas alusiones bastante claras a cómo me siento en el mundo, en esta sociedad machista... y mi madre me miraba con cara de circunstancias, en plan "Sí, tienes razón, pero no puedo hacer nada y no sé qué decir". Intento de conversación importante frustrado, vaya. No es que la culpe, no me ha parecido una reacción anormal. Es un tema difícil, y yo también sé que las cosas que me amargan la vida no tienen solución, como no sea que me dé por volverme muy zen y que nada me afecte, lo cual no es mi rollo.
Hablando de cosas que me amargan, el estúpido ese vuelve el lunes a currar, con lo cual nos veremos. Trato de trazar algún plan para sobrevivir a los próximos meses, pero me da que todo lo que voy a conseguir es eso, sólo sobrevivir. Asco de todo...
Padres y madres del mundo: ¿Cuál es vuestra reacción si vuestro hijo adulto os viene diciendo muy seriamente que no es feliz y que odia vivir en esta sociedad?
miércoles, 28 de agosto de 2013
Giro hacia septiembre
Hoy he visto pasar varios tipos de clima ante mí. Son casi las 9 de la tarde-noche y ya empieza a ser más noche que tarde, no como hasta hace poco. Además, se nota el fresco en las piernas desnudas. Por si fuera poco, han empezado los anuncios de coleccionables en la tele, uno tras otro, como todos los años. Esta vez me llama la atención uno de una maqueta que imita un viejo Citroën. Es mono, pero fijo que acaba saliendo por un pastón, y nadie tiene un sitio apropiado para poner el cochecito. Este año tampoco voy a caer en la tentación, no se esfuercen. Ni voy a ir a comprar nada de la vuelta al cole, que otra vez está ahí, en los folletos del buzón. Tienen unas cosas muy bonitas, pero me temo que no voy a necesitar nada, ni siquiera un triste cuaderno, y menos ahora que en el trabajo reciclamos y nos los hacemos nosotros mismos.
Tengo la sensación de estar viviendo el fin de algo, y también el principio de algo en lo que no estoy invitada a participar. Es un poquito como una sensación de muerte.
Tengo la sensación de estar viviendo el fin de algo, y también el principio de algo en lo que no estoy invitada a participar. Es un poquito como una sensación de muerte.
lunes, 26 de agosto de 2013
Bricolaje
Es cierto que hacer pequeñas tareas en casa levanta la moral. Hacer demasiadas supongo que o no tiene efecto o acaba aburriendo, pero a mí me gusta cuando me piden que arregle algo con herramientas. Lo de las herramientas me ha molado toda la vida, desde que veía a mi abuelo usar el martillo, los alicates... Él tenía todo en una caja corriente, creo, y más tarde en un cajón que no se utilizaba, dentro de un mueble. Yo tengo una caja de herramientas de buen tamaño. Tiene gracia, porque hace unos años me regalaron una tipo (y tamaño) todo a un euro, en la que con suerte cabían un par de destornilladores. Nada, que les pareció "mona" para una chica que maneja ese tipo de "armas". Hoy día la uso para transportar cosas pequeñas que no estarían bien en una bolsa que no fuera rígida. Mi caja de herramientas con todas las de la ley me la compré en una gran superficie, y a todo el mundo le pareció enorme en su momento, y desde luego, nada femenina. Me llevé alguna mirada de desaprobación. Pues muy bien, pronto se me quedó justita, y eso que no tengo nada de particular. La sierra de metal, por ejemplo, no cabe, aunque podría, si sacara el martillo, las sargentas... Claro, nadie puede tenerlo todo en la caja, pero mientras no tenga un cuarto para chapuzas, con paneles de los que colgar cosas, sería lo ideal. En fin, me he acostumbrado a que esa sierra ande por un lado, el taladro con los miles de brocas en su propia caja (sería demasiado pretender meterlo en la otra), y demás.
Trataré de que no corra la voz, pero ya ha habido algún que otro pariente que me ha pedido que le ayudara con el típico mueble en kit que no acaba de cuadrar, mi madre me hace más encargos de los que le hace a mi padre, que es el típico que te dice que sí, que va a hacerlo, y cuando lo hace, le queda bien, pero tarda seis meses en ponerse las pilas, etc. Por cierto, algunas de las herramientas que tengo son regalo de mi madre. De ellas, unos alicates son buenos, otros un desastre, no sé para qué quiero tres lápices de carpintero, los rollos de cuerda resultaron una buena idea... No entiende mucho, pero su intención es la mejor, muy de agradecer.
Acabo de colgar un cuadro en una zona complicada de la pared. Ayer arreglé una puertecilla que empezaba a torcerse. También reparé el muelle de un cacharro de resorte, serré un listón...
Eso, que no corra la voz.
Trataré de que no corra la voz, pero ya ha habido algún que otro pariente que me ha pedido que le ayudara con el típico mueble en kit que no acaba de cuadrar, mi madre me hace más encargos de los que le hace a mi padre, que es el típico que te dice que sí, que va a hacerlo, y cuando lo hace, le queda bien, pero tarda seis meses en ponerse las pilas, etc. Por cierto, algunas de las herramientas que tengo son regalo de mi madre. De ellas, unos alicates son buenos, otros un desastre, no sé para qué quiero tres lápices de carpintero, los rollos de cuerda resultaron una buena idea... No entiende mucho, pero su intención es la mejor, muy de agradecer.
Acabo de colgar un cuadro en una zona complicada de la pared. Ayer arreglé una puertecilla que empezaba a torcerse. También reparé el muelle de un cacharro de resorte, serré un listón...
Eso, que no corra la voz.
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