lunes, 29 de junio de 2009

Soy una mala amiga

O quizá nuestra relación pasa por un bache. O somos en el fondo incompatibles.

Realmente, es que estos días me has colmado el vaso, demasiadas veces no te entiendo. No entiendo cómo puedes dar algunos pasos, cómo puedes hacer el tonto y perjudicarte a ti misma de ese modo. Quien me lea, quizá piense que hablo de drogas, pero no. Tú y yo sabemos por qué te lo digo. Escribo aquí abiertamente sobre mis sentimientos, ya que no te los puedo lanzar a la cara con toda mi mala leche, por muchas ganas que me den. Sí, bueno, de todos modos, esto te lo he dicho ya, con tacto para no herirte, pero has pasado de mí. Me preguntas, opino. Te pasas mi opinión por el arco de triunfo, a pesar de que he sido tan razonable como cualquiera. No sé para qué me preguntaste. Será que sólo querías que te dieran la razón fuera como fuera. Pero hablé con sinceridad, mala suerte.

Tonta. Ahora sigues con la tontería para no dar tu brazo a torcer. Lo sé, yo también puedo ser muy orgullosa. Aunque si al menos reconocieras las cosas como son y te plantearas reaccionar de otro modo para la próxima... Pero de momento no me has dado esa sensación. Todavía te da lástima el tipo. Yo le habría puesto las cosas claras, y si me odia y no quiere volver a saber nada de mí, tanto mejor, me he librado de 70 kg. de parásito, como quien rechaza una pareja poco conveniente.

¿Te has parado a pensar que si te pasan cosas raras es porque tú también enfocas de un modo raro, desde el principio? Como el pavito con el que ligaste por aquel foro, que resultó ser un tarado violento. Yo te dije desde el principio que tuvieras cuidado, tú no me hiciste caso y por un pelo no tuvimos dos disgustos: lo que pudo pasarte y lo que habría sentido yo al enterarme. Claro, al final te das cuenta, no quieres volver a verle y te pasas un mes acojonada... y luego sigues trabando conversación con el primero que te encuentras por ahí. También me has preguntado sobre ese tipo, e igualmente no quieres aceptar mi punto de vista objetivo, lo que todo hijo de vecino con un par de neuronas te diría, vaya.

Tampoco entiendo tu vida social en general. No sé lo que soy yo: ¿una entrada en tu agenda, una más para que puedas decirte a ti misma que tienes un círculo de amig@s? Creo que no lo tienes, casi tod@s me parecen impresentables o caraduras: el vividor, la supuesta deprimida chulesca, la aprovechada del chiringuito, el sablista... Hace tiempo que me pregunto si entro yo misma en alguna categoría, ya que sólo tienes amistades taradas. Creo que acabo de entrar: mi categoría es la de la traidora, ya que ahora te traiciono en un post, aunque sea por pura desesperación. Joder, lo único que diferencia este post de una verdadera traición es simplemente que no pongo nombres. Pero tú puedes pasar por aquí y reconocerlos. Nunca me vuelvas a presentar a nadie, simplemente no tienes ojo para la gente y tampoco escuchas las advertencias (por suerte o por desgracia, yo soy ligeramente más desconfiada, y también tengo más ojo).

En serio, estas cosas llegan a hartar y no te aguanto desde hace tiempo. Siempre lo ves todo al revés. Sí, es tu vida, me parece normal que quieras que te la respete. Pero eres egoísta con el sufrimiento de tu entorno. Sí, podemos llegar a sufrir. Y una cada vez está un poco menos dispuesta a ello.

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